Chapter.3
Tom
Hace solo unos minutos que eh vuelto a casa, pero antes le eh hecho una visita a ese desgraciado.
No tengo ni idea de como se puede tratar a alguien con tanta brutalidad y el hecho de que Bill no haga absolutamente nada por impedirlo me irrita, eh notado que es el típico chaval que se lo calla todo.
No es por nada, pero es que a veces tengo la sensación de que mi compañero pelinegro es un poco idiota y tonto del bote por no decir un gilipollas gaznate.
Me miro en el espejo, mi hombro al igual que mi cara me duele, nos hemos dado a golpes hasta que uno de sus compañeros nos ah separado. Malditos hijos de puta, ese Kai es un peligro para la humanidad. Se cree muy grande por tener un montón de idiotas como 'amigos' y se piensa que es chulo. La verdad es que el sin su tropa no sería nada, ninguno de ellos sabe lo que es la ciudad real, la vida real y no tienen ni idea de que es un barrio bajo.
Si te vas de fiesta todos los putos fin de semana del año como lo hacía yo te enteras de muchas cosas y más estando en una de las ciudades más grandes del mundo.
Ya se que Berlin es la ciudad con mas delincuencia en toda Alemania pero eso no quiere decir que Hamburgos se quede sin drogas, violadores y armas.
Si soy muy sincero no soy demasiado inocente, perdí mi virginidad a los 13 con una puta que vivía en el barrio, la verdad es que no tardé mucho en convencerla de que folláramos en la habitación de sus padres. Ella solo tenía 15 años, bueno que digo solo, eso ya era bastante, pero puedo decir sinceramente que yo con mis 13 años ya era más maduro que ella.
Con 15 probé por primera vez la cocaína, pero lo dejé a la primera, fue una sensación horrible: Comencé a potar en el baño de una discoteca y casi me asfixio. El maldito imbécil que me dejó probarla me dijo que a la segunda vez me sentiría mejor, el hombre ya estaba más que stoned.
La primera vez que me fumé un porro fue en la habitación de mi mejor amigo Georg, el tío tiene una mansión a las afueras de Hamburgos, su padre es un programador jaqueador informático y hace cosas legales para el estado. Gana unos 30 mil euros al mes con sus trabajos y su hijo sabe como gastar su dinero, bueno a lo que iba, los dos estábamos en su cuarto, Georg había robado unos gramos de María de su hermano mayor que cultivaba las plantas secretamente en su habitación o mejor dicho en su propio piso de la 4 Planta.
Georg había visto muchas veces como su hermano se hacía un porro y así cmenzó a hacer uno, juro que casi me parto de la risa cuando, después de unos minutos, solo había conseguido hacer un 'porro# o mejor dicho un churro que se partía por todos los lados. Al final acabé yo haciéndolo.
En resumen, acabamos tan colocados que solo queríamos dormir, me senté en uno de los cojines gigantes de Georg de 2x2 metros que tenía en la esquina y me quedé frito después de soltar una mierda en forma de palabras.
Me desperté cuando alguien casi rompe la puerta a golpes, fue el hermano y juro que el tió estaba más cabreado que una gata en celos.
Georg se despertó del ruido, abrió la puerta y comenzó a gritarle a su hermano que si es gilipollas despertándonos a estas horas, hay que saber que eran las 5 de la tarde.
Los dos comenzaron a gritarse la verdad es que yo aún estaba tan ido que no me enteraba de que hablaban o mejor de que gritaban hasta que por fin después de una eternidad noté que hablaban de la planta de Marihuana, que por cierto el hermano de Georg a había llamado Bezzi.
El tio nos dio una cachetada a los dos que casi me saca de mis zapatos y nos dijo que puede ser malo para nosotros y que nunca comencemos a fumar y tal, los dos sabíamos que nuestra salud le daba más que igual y que solo nos echaba la bronca del puto siglo por su “Bezzi”
Total que al final acabamos con una patada en el culo y una experiencia de sentimientos y sensaciones inolvidables.
Estoy metido en mis pensamientos mientras me seco el cuerpo, hace mucho frió, los pelos encima de mis brazos se erizan, después me pongo los bóxers y los pantalones. Estoy a punto de buscarme una camiseta cuando de repente alguien toca a la puerta de la casa.
Sin ponerme nada por encima salgo del cuarto de baño, cruzo el pasillo, bajo las escaleras corriendo y abro la puerta.
Mis ojos marrones se fijan en otros ojos color café quienes me miran espantados, los ojos brillan misteriosamente. Bill...
Escupo al suelo, claro que afuera de la casa y no encima de Bill, aún tengo el sabor de la sangre en mi boca. Kai me ah dado en la boca y tengo la sensación de que me eh cortado un poco el labio.
"¿Que. . . que le ah pasado a tu cara?", me pregunta Bill.
¿Mi cara? Ah si por si nadie se ah dado cuanta, tengo el moflete azul.
Me pongo en el marco de la puerta apoyándome con el brazo en el. La mirada de Bill recorre mi cuerpo y puedo ver que traga saliva.
Ya se que estoy bueno y se que a Bill le gusta, que marica que es.
"Nada.", le digo y lo dejo pasar.
Bill sube a la habitación, yo cierro la puerta de casa y le sigo hasta la planta de arriba.
Cuando llego a nuestro cuarto cojo una camiseta y me la pongo al igual que un jersey ya que mis pobres pezones se están congelando.
Veo a Bill buscar algo nerviosamente debajo de la cama, parecía un perro husmeando en la mierda de otro perro, esta ahí arrodillado en el suelo estrechándome su culo que se acentuá en ese pantalón tan inaguantable mente gay que lleva puesto, después de un rato saca una caja de cigarrillos y con las manos temblorosas se enciende uno.
Se levanta del suelo y con un poco de esfuerzo se sienta en la cama y me mira mientras me visto cómodamente, no tengo prisas y tampoco me incomoda que me mire al hacerlo, al fin y al cabo no me importa que se le ponga dura al ver mi cuerpo, el es el maricón aquí no yo.
Me eh vestido y ahora nos miramos, comienzo a pensar en lo que voy a hacer ahora, Bill se ve, no quiero insultar a nadie, pero se ve como el culo de mal. Me apoyo en la puerta del armario y sigo contemplándolo.
"Ponte algo que nos vamos.", le digo robándole el cigarrillo de la boca metiéndolo en la mía.
Bill me mira escandalizado se levanta e intenta quitarme el cigarrillo de nuevo, lo cojo de la mano para impedir su atentado pero al hacer eso el cierra los ojos y gime de dolor, inmediatamente aflojo mi agarre y tomo una calada del cigarrillo.
"¿A donde nos vamos?", me pregunta entre dientes antes de que lo suelte.
"Al hospital.", le contesto y meto mi mano en el bolsillo para sacar mi móvil.
"¡¿Que?!", me dice estupefacto de un golpe en la mano me arranca el móvil de las manos que cae al suelo. Joder más bruto y no nace.
"Ni hablar, no pienso ir al hospital. ¿Y porque cojones tienes la cara hecha una mierda?"
Suspiro antes de acercarme a el, le doy una calada al cigarrillo y le hecho el humo ardiente a la cara y sonrío.
"Dale saludos a tu amiguito Kai de mi parte.", le digo, tiro la colilla al suelo y la piso para apagarla.
Bill se inclina para recoger la colilla, al parecer se ah quedado mudo después de eso, mejor para mí, calladito es más guapo.
Cojo unos calcetines del armario y me los pongo, me da igual que sean de Bill y que tengan calaveras con lacitos rosas.
Bajo las escaleras corriendo para coger el teléfono fijo inalámbrico de la cocina.
Miro en la guía telefónica para encontrar un servicio de taxis.
"Si, buenos días mi Nombre es Tom Trümper y querría un Taxi para la "Bahnhofsträße 19 en Loitsche", " Les digo y me aseguran que van a llegar en pocos minutos
"¡BILL BAJA!", grito por toda la casa. ¿Qué cojones está haciendo el niñato este?
Mi 'hermanito', baja las escaleras con la colilla entre las manos me la hecha en la cara.
"La próxima vez la recoges tu idiota.", me dice y se sienta con dificultades en una de las sillas.
Cojo la colilla "La próxima vez la recoges tu idiota", le imito con voz de pitido y tiro la colilla a la basura.
"Viene un taxi y vamos al hospital.", le digo señalando algunas de las heridas que tiene en el cuerpo.
"Ni de coña voy contigo al hospital.", me dice.
Comienzo a reírme."Oh si chaval, tu vienes conmigo.", le digo con una sonrisa, me divierte tratarlo como un juguete, se que soy más fuerte que el. Me gusta esta posición de poder.
Bill no dice nada, los dos nos quedamos sentados en silencio fumando un cigarrillo tras el otro hasta que de repente escuchamos la bocina del Taxi.
"Oh, nos recogen.", le digo y me levanto.
"Que te eh dicho que no voy, ¿estas tonto o que?", me dice agresivamente.
No espero ni respuesta ni reacción, cojo a Bill de los hombros, lo levanto de la silla y le cargo por encima de un hombro.
"¿Pero qué cojones te pasa? ¡¡Suéltame!!" Me grita con pánico mientras yo voy caminando hasta la puerta de la cocina, la abro con una mano mientras la otra está en el culo de Bill agarrándolo con fuerzas, mientras el comienza a darme patadas a lo loco.
Salgo de la casa, Bill ah dejado de darme patadas pero yo sigo aguantándolo a miedo que se me vaya a vuelva a querer escaparse.
El taxista nos mira asombrado.
"Es que vera, tiene un shock.", le digo y bajo a Bill abriéndole la puerta, el me mira con reproche y se sienta atrás cruzando los brazos delante del pecho, si es que sabe que no tiene nada en contra de mi y si quiere huir será inútil.
Me siento al lado de el. Bill se mira los brazos arañados y las uñas rotas y suspira.
"¿A donde?", nos pregunta el conductor.
"Al hospital central.", le digo.
El conductor comienza a conducir, los dos no decimos nada durante el viaje.
Bill mira por la ventana mientras yo le contemplo todo el rato, su mano tiembla encima de su rodilla y tengo la sensación de que se me va a a desmayar en cualquier momento, pero nada de eso pasa.
Después de media hora llegamos a nuestro destino, le doy el dinero al conductor, mi padre me va a matar, le eh tenido que pagar un dineral al mamón este por los pocos kilómetros.
Salimos del coche "Muchas gracias.", le murmuro al conductor después de darle el dinero.
Cojo a Bill del brazo y comienzo a tirar de el.
"¿Que le vas a decir al doctor?", le pregunto mientras nos dirigimos hasta la entrada del gran hospital.
"Que me eh caído por el barranco de detrás de la escuela.", me dice seguro de si mismo.
Nos anunciamos en la recepción y nos piden que nos esperemos en la sala de espera, pero yo les digo que mi hermano se ah caído por un barranco, está en shock y tiene muchos dolores y la enfermera nos llama inmediatamente un médico.
"Que exagerado que eres.", me murmura Bill mientras lo sientan en una camilla.
Buenos días, soy el Doctor Katzinski.", nos dice y me da la mano.
No es alemán, su nombre suena............ Turco, ó algo así.
Comienza a hacernos preguntas de como ah pasado pasado y toda esa mierda.
No tiene que informar a nuestros padres ya que los dos somos ya mayores de 16 y por lo tanto el medico tiene que cumplir con su boto de silencio.
"Me eh caído por el barranco que hay detrás de nuestro instituto al intentar recuperar una pelota.", responde Bill a la dicha pregunta de como ah pasado todo.
No se le nota que miente, no parpadea ni con una pestaña, eso me irrita un poco, no sabía que podía ser un mentiroso tan descaradamente convincente, sonrío. Me gusta su actitud.
"Pues ah tenido mucha suerte señor Kaulitz, hubo un chico hace dos años que intentó lo mismo y falleció al partirse el cuello.", dijo el medico.
Aguanto la respiración y abro la boca mirando a Bill de reojo.
"Bueno tendré que pedir que salga de la habitación.”, Me dice e indica la puerta con la mano.
"No...No me importa que se quede.", dice Bill para mi asombro. Puedo ver que su mirada está fijada en el suelo.
"Como quieras.", dice el doctor suspira y le pide a Bill que se quite la camiseta. El pelinegro intenta quitarse la camiseta pero cuando levanta los brazos su cara muestra una mueca que se torna en un gemido de dolor.
El medico pide una enfermera a la habitación que le ayuda a Bill a salir de sus prendas.
Un minuto después entra una enfermera y ayuda a Bill a salir de la prensa que está totalemnte sudada, ahora su torso está al descubierto, se da la vuelta y por fin se pueden ver los daños corporales que lleva. Todo su pecho está cubierto de moratones y rasguños acompañados por una sensación de incomodidad por parte del servido.
El medico se coloca los guantes y comienza a tantear el cuerpo juvenil de Bill.
Sus dedos recorren su cuerpo y siempre hace estúpidas preguntas como "¿Te duele? ¿Aprieto demasiado?"
Bill solo responde con su voz monótona "Si o no", como una máquina sin mostrar sentimientos ajenos al dolor.
Después de la revisión el medico llega a la conclusión que no tiene ni daños internos, ni fracturas o roturas.
"Quiero hacerte un escáner completo para estar seguro de que no tienes nada.", dice el doctor y le pide a Bill que lo siga para que puedan hacerle un escáner.
"Bue, me voy a la cafetería.", le digo a Bill "Te espero allá"
Salgo al pasillo y entro a la sala de está que esta justo al lado de la cafetería que es a donde me dirijo.
Me compro un bollo de chocolate y una coca-cola, después me siento en una silla y me pongo a esperar.
Una camarera se me acerca para limpiar la mesa que está a mi lado, la miro y ella me mira y le regalo una sonría. Que linda la muchacha. Me pienso al verla tan espabilada limpiando la mesa con un trapo.
"¿Esperando a alguien?", me pregunta ella después de haber acabado de limpiar.
"Si, a mi hermano, el muy torpe se ah caído en el colegio.” Le digo y me hecho hacia atrás, apoyando los codos en el sofá donde estoy sentado.
"¿Es tu hermano menor?", Me pregunta ella y yo asiento con la cabeza.
"Mejor dicho es mi hermanastro.", le digo con una sonrisa
"Me llamo Kelia", me dice ella y se sienta a mí lado regalándome una sonrisa.
"Tom.", le digo y le estrecho la mano, cuando la toco puedo sentir que sus manos están muy suaves y no noto que eh comenzado a acariciarle la espalda de su mano con mi dedo pulgar hasta que ella carraspea la garganta y yo la suelto, los dos comenzamos a reírnos.
Ella se sienta a mi lado "¿No tienes que trabajar?", le pregunto con una pícara sonrisa, me ponen las muchachas en trajecitos sexys cuando trabajan.
"Pues la verdad es que mi jornada termina en 2 minutos y yo ya estaba a punto de irme la verdad.", me contesta mirándo el gran reloj que está fijado en la pared justo en frente de nosotros.
Es una muchacha de pelo largo de color rubio, es rubio natural y tiene ojos de color celeste. Lleva un uniforme de sirvienta muy apropiado. Subo una ceja observando su bonito cuerpo.
Comenzamos a hablar, ella se despide un momento para cambiarse (lo que yo daría por estar ahora con ella en los vestuarios) vuelve después de 5 minutos y yo la invito a un café, comenzamos a charlar y a conocernos, me agrada tener a alguien aquí mientras tengo que esperar al pesado de Bill que se toma su puto tiempo para hacerme la vida imposible, pero bueno, ah sido mi culpa por haberlo arrastrado hasta aquí.
Ahora vestida con unos vaqueros ajustados, unas botas negras en punta muy cortas, y un jersey de color marrón. Parece una chica muy clásica y es muy alegre, tiene casi 2 años más que yo, pero eso no me importa.
Estamos en medio de una conversación cuando de repente alguien me da un golpecito en el hombro, me doy la vuelta y veo a Bill.
"¿Nos vamos?", me pregunta con mal cara. Veo que le han lavado las heridas y tratado todos los golpes con tiritas y vendajes.
"Pues...", digo pero veo que está temblando de frío, no me había fijado de que solo llevaba la camiseta que llevaba hoy en la escuela, se le ah olvidado la chaqueta en casa o mejor dicho no le ah dado tiempo de ponérsela entre gritos y patadas que me daba.
Me levanto y me quito la chaqueta. El me mira con cara de asombro cuando le pongo la chaqueta por encima de los hombros. Espero que no se acostumbre a que sea tan amable con el.
Todo huele a desinfectante y limpio, joder que asco, odio los hospitales, me hacen recordar el tiempo que pasé en el hospital después de mi operación de apendicitis.
"Gracias.", murmura Bill y se pone la chaqueta de forma correcta, cuando veo su cara puedo reconocer que se ah puesto colorado. Le queda como un vestido así de anoréxico está.
De repente se miran Bill y Kelia y parece como si alguien hubiera soltado una bomba.
"¿Qué haces aquí?". Le pregunta Kelia, su voz ah tomado un tono un poco agresivo, por no decir que casi me temo de que salte de la silla para coger a Bill del cuello y ahogarlo.
Los miro y Bill cierra los ojos hasta ranuras antes de contertarla.
"Algo que a ti, no te importa.", le responde Bill y cruza los brazos delante del pecho, con la chaqueta parece un niño pequeño.
"¿Os conocéis?", les pregunto aunque la pregunta la verdad es que ya sobraba, mi mirada va continuamente de un lado al otro observando a las dos fieras que parecen estar a punto de atacarse
"¿Puede explicarme alguien que coño pasa aquí?", pregunto con serenidad.
"Nos conocemos.", dijo Bill sin mirarme, sus ojos seguían clavados en los de Kelia.
"Aja", digo y miro a Kelia.
"Digamos que, Bill casi viola a mi novio.", me dice ella tomando su taza de café y bebiendo un poco.
"¡¿Cómo?!", dice Bill exhausto y mira a Kelia boquiabierto.
"Pero que cara que tienes diciéndome eso después de que TU novio me acosara en la terapia.", le dice.
Kelia lo mira "Pero si fuiste tu quien insistía en que se acostara contigo.", dice ella entre dientes.
Bill comienza a reírse irónicamente "Perdona ñoña, si eso es lo que el puto de tu ex te ah contado estas muy equivocada, fue él quien me preguntó si YO quería acostarme con él, a la primera le dije que no porque en ese momento no me sentía muy bien y después volvió a preguntarme una y otra vez y pues, al final acabamos follando, no me eches la culpa a mi si tu novio es un cornudo.", Bill la señaló con el dedo extendido pero lo único que se vio fue la manga de mi chaqueta pendulando en el aire.
Kelia se levantó y yo ya veía venir los gritos y los golpes, por eso me levanté rápidamente y levanté las manos poniéndome entre los dos.
"Dejaros de las putas tonterías, me da igual quien haya follado a quien y como y donde y cuando, yo solo eh venido a traer a Bill al hospital y no quiero que me lo ingresen por heridas causadas EN el Hospital.", le digo mirando a Kelia, luego miré a Bill.
La chica exhaló y volvió a sentarse.
"¿O sea que este es tu hermano?", me pregunta ella señalando a Bill su dedo corazón manicurado.
"Si, digo no, digo, es mi hermanastro o sea en realidad ni eso porque nuestros padres aun" y entono lo de AUN "No están casados"
Bill se deja caer a mi lado, lo más lejos de Kelia. Puedo sentir su sonrisa a mis espaldas, pongo los ojos en blanco.
"Ya comprendo.", dice la chica y se levanta.
"¿Pero... a dónde vas? ¿Esto no tendrá ninguna influencia en nuestra amistad no?", le digo con suplicas.
Ella me mira con una falsa sonrisa."¿Amistad? Vete a la mierda Tom.", me dice se aparta de la mesa y sale con la cabeza bien alta de la cafetería.
"¡Joder!", digo y le doy un golpe muy fuerte a la mesa de modo que la taza de café casi se cae, puedo sentir que Bill se asusta. El pelinegro me pone la mano en el hombro.
"¿¡Qué?!" Le pregunto muy agresivo.
Bill me mira y baja la mirada, se muerde el labio. ¿Pero a este que le pasa?
"No quería estropearte tu ligue.", me dice en voz baja, me sorprendo por su actitud.
"Am... No te preocupes.", le digo y me levanto del sofá de la esquina.
De repente suena el móvil de Bill, el lo coge asustado de su bolsillo.
"Hola.", dice con voz tímida.
Me quedo quieto.
"No. . .No puedo hoy en serio. Si, si se que... pero es que. . . Estoy en el hospital. . . no, no... Dile a David que me tengo que ausentar unos días. . . ya sé que no le va a gusta pero que quieres qué ¿…? Lo siento. . . no puedo hacerle nada y. . . Vale adiós."
Veo como Bill cuelga el teléfono "Fuck.", lo escucho susurrar.
"¿Qué pasa?", le pregunto.
"Nada.", murmura y se va hacia la salida.
Sigo a Bill hasta la salida.
"¿Quieres comer algo?", le pregunto mientras le sigo.
"Llévame solamente a casa.", me dice en un gran suspiro.
"Pero, no has comido nada.", le insisto. Pero que idiota que es, soy tan amable y le invito a comer se pone así.
"Es que no me encuentro bien.", me dice. Ah si... claro que sí, ¡es muy normal con lo de golpes que le han dado tiene que encontrarse perfectamente!
Bill se queda parado en la parada del bus que está justo delante del hospital, le miro la cara y sus mejillas están rojas.
"Joder, ¿te encuentras bien?", le pregunto.
"Ya te eh dicho que NO me encuentro bien.", me dice entre dientes. Saco mi mano y se la pongo en la frente. Está que arde.
"Eso te pasa por caminarte de fresco por la calle.", le digo con una sonrisa pícara.
"Ha, ha, ha.", me dice y pone los ojos en blanco.
Está temblando, ¿toma drogas o que cojones le pasa que tiembla como un flan?
"¿Tienes un cigarrillo?", me pregunta con voz temblorosa.
"Si pero no creo que eso te sienta bien.", le digo sacando los cigarrillos de mi bolsillo encendiéndome uno a mí. Bill me lo intenta quitar.
"En serio te lo digo, deja las manos de la nicotina que mata."
Bill comienza a ponerse agresivo."¡Joder! ¡No me digas lo que tengo que hacer!", intenta quitármelo de nuevo y cuando no lo consigue comienza a arañarme.
"Bill", digo y tiro el cigarrillo.
"¡¡Estoy perfectamente!!", me grita pegandome una cachetada. Ok... ok... tranquilo...
Sus mejillas se han enrojecido aún más y sus ojos están glaseados.
"Siéntate.", le digo con voz serena e intento empujarle hasta el banco.
"No.", me dice.
Lo cojo de los hombros y lo empujo con toda mi fuerza hasta sentarlo en el banco.
"¿Te crees que lo consigues todo con tu violencia verdad?", me dice enfadado mientras cruza las piernas.
"No, es que no tengo ganas de que te desmayes. A parte ¿quien me ah pegado a mi? "
Le digo y me siento a su lado.
"No pienso desmayarme.", me contesta.
Me siento a su lado y le rodeo con un brazo.
"Wo, wo, wo a donde vamos con esas prisas.", me dice apartándome la mano del hombro.
Maldito niñato tozudo. Vuelvo a intentarlo.
"Que vengas aquí coño", le digo y le obligo a que ponga su cabeza en mi hombro.
"Que estas que ardes de fiebre.", le digo en voz baja. Niñato si es que está ardiendo de fiebre
Bill no se defiende y se deja apoyar en mi hombro, siento su aliento en mi cuello.
"Vete a dormir cuando lleguemos a casa.", le digo.
"Hm", es su única respuesta.
Su cara se esconde en mi cuello.
El bus llega, me quiero levantar pero Bill no se mueve, cuando miro hacia mi derecha lo veo… ¿dormido?
Oh no…
Con un dedo le doy pequeños golpes en la mejilla para despertarlo, abre los ojos, están cansados y siguen muy glaseados.
"El bus ah llegado.", le digo y me levanto. Bill cae un poco hacia el lado pero se coge al vuelo y se levanta sin esfuerzo.
Le cojo del brazo y lo guio hasta la entrada. Si es que nada lo puede hacer sin ayuda. Me pienso.
Nos sentamos en la última fila, esta vez Bill apoya su cabeza automáticamente en mi hombro y cierra los ojos.
Escucho su respiración ir un poco agitada.
Le pongo una mano en la cara y voy bajando, cuando llego al cuello puedo sentir su pulso acelerado.
Mierda. . . ¿Porque me tienen que pasar estas gilipolleces siempre a mi?
Aguanto la cabeza de Bill con mi mano, está tan cansado que se le cae contínuamente.
Llegamos a nuestra parada. Lo despierto y le obligo a bajar.
Cuando salgo a del Bus me llega de nuevo ese olor horrible a vaca y rancho.
Bill me sigue lentamente por el camino.
"¿No puedes acelerar un poco?", le pregunto y me doy la vuelta y camino hacia atrás.
"Estoy mareado.", susurra Bill y se queda parado poniéndose la mano en la cara.
Suspiro y me acerco a el, le inclino y lo cargo en mi espalda.
Si es que todo lo tiene que hacer uno solo. . .
Bill rodea mi cuello y aprieta con un poco de fuerza.
"Vas a ahogarme.", le digo entre dientes.
"Perdona.", susurra Bill soplándome al oído, aflojando el 'abrazo'
Cuando llegamos a casa me abre Simone. Al ver a su hijo tan destrozado se asusta.
"Oh por dios. . . ", dice y comienza a acariciarle la cara mientras nos abraza.
"¿Qué ah pasado?", me pregunta inmediatamente.
"Se ah caído por el barranco que hay detrás de la escuela y lo eh llevado al hospital.", le digo.
Bill comienza a pesar mucho y mis brazos no lo van a poder aguantar mucho rato más en mi espalda.
"¿Puedo entrar?", le pregunto entre dientes.
"Oh claro.", me dice y me indica a que lo lleve a la sala de estar.
Con mucho esfuerzo me quito los zapatos de los pies, uno se estrella directamente contra la pared al intentar quitármelo agitando el pie, por el golpe se despierta el perro y comienza a ladrar.
"¡Ah no joder!", digo cuando el chucho me ataca, con mucho esfuerzo llego a la sala de estar y dejo a Bill en el sofá.
Pero que morro tiene el mozo, ni siquiera se despierta.
…
Han pasado 3 horas desde que hemos llegado a casa y me aburro, Bill sigue durmiendo como un saco en el sofá y Simone se ah tenido que ir a hacer las compras.
De repente suena el móvil de Bill, levanto la cabeza que tenia apoyada en una mano
Me levanto y le meto la mano en el bolsillo para sacarlo.
. . . ojala no se ponga cachondo ahora que eso si que daría vergüenza yo con la mano aquí y. . . que tonterías
"Dígame", digo al apretar el auricular verde.
"¿Bill?", escucho la voz de un hombre un poco mayor. Al menos se puede reconocer que no es un adolescente.
"No Tom, pero con el teléfono de Bill.", le digo.
"Pues dame a Bill.", me dice. Grosero, ni dice por favor.
"Pues, es que está durmiendo, no se encuentra bien.´", le digo saliendo de la habitación.
"Ya me lo ah dicho, pero lo necesito HOY.", me insiste.
"Me da igual si lo necesita hoy o mañana o cuando le salga del c... cuando usted quiera pero Bill no va a ninguna parte que tiene fiebre.", le digo.
Escucho un corto silencio al otro lado de la línea.
"Dile que todo el tiempo que pierda se lo descuento del sueldo, no hagas más preguntas y le dices que si no me aparece después de tres días se va a enterar de quien soy.", me dice.
"Ah vale y ¿quien se cree usted que es? ¿Eh, Eh, HE??".
El hombre suspira al otro lado de la línea.
"Solo dile que David ah llamado y que le doy 3 días para recuperarse si no se recupera me da igual donde se queda pero si no viene ya sabrá lo que le espera."
Antes de poder decir algo más me cuelga el muy cabrón este.
Rápidamente vuelvo a la sala de estar y despierto a Bill.
"¿Que quieres?", me pregunta adormilado
"Pues no sé quien un tal David me ah llamado y me ah dicho que su no te recuperas en tres días te enteras de lo que vale un peine.", le digo.
El se sienta derecho en la cama y se coge la frente ardiente.
"Ya ya. . . pero que capullo, no me da ni 3 días para recuperarme.", susurra y se vuelve a dejar caer hacia tras, coge la manta que le eh puesto antes y se tapa
Cojo una botella de agua del frigorífico y lleno un vaso de agua para después volver a la sala de estar. Bill se ah sentado en el sofá cubierto aún por la manta.
"Toma", le digo y le doy el vaso de agua.
"Hm", dijo él y comienza a beber. Ni me dice gracias ni nada.
De repente escucho un ruido proviniendo de la puerta, me doy la vuelta y veo a mi padre quien entra por la puerta.
"¿Estáis bien?", nos pregunta. Joder Simone tuvo que decirle todo. Si es que nadie en esta casa se puede callar la puta boca.
"Si.", contesto y me pongo al lado de Bill en el sofá
Me siento un poco cansado, bostezo y me apoyo en el sofá. Bill ah vuelto a quedarse dormido, que morro que tiene.
Mi padre se sienta en el sillón que está al lado y suspira.
"¿Hace tres días que estamos aquí y ya estás haciendo problemas?", me dice y mira a Bill quien sigue durmiendo inocentemente.
"Pero que dices, hoy eh tenido un día de perros y no ah sido por mi culpa, en serio.", le digo y junto las piernas hasta mi pecho.
"Aunque, mira papá, hay una chica en el colegio que es muy maja, se llama Pía.", le digo con una de mis sonrisas ¿cómo decirlo? Un tanto especiales.
Mi padre me mira "¿Y?, ¿ya has hablado con ella?", me pregunta levantando una ceja.
"Ayer hablé con ella, hoy me la eh tirado en el baño de los vestuarios.", le digo "bueno mejor dicho no tuvimos sexo directo sino más bien que...", sigo mi conversación pero el imbécil de mi padre me dice que ni quiere saber lo que hemos hecho.
Después le cuanto que me encontré a Bill después de su ' accidente detrás de la escuela', por no decirle que toda la clase le ah dado a ostias hasta casi dejarlo muerto.
Y también le cuento de Kelia. Mi padre solo queda con los ojos y suspira. Nos contamos todo, a mi no me da vergüenza contarle cuando y donde meto mi amiguito en quien.
"Ten cuidado con las mujeres, no puedes tener a 2 a la vez y eso que casi en el mismo día.", me advierte y se enciende un cigarrillo.
Claro que no le cuento que me ah dado palo y le digo que nos hemos 'despedido' como personas normales
Gordon me mira de forma pensativa. Subo una ceja "¿Qué?", le digo y me inclino para coger un cigarrillo del paquete que está en la mesa. Mi padre solo me mira con mala cara pero no me dice nada, si es que nadie puede con mi encantadora adicción a la tan famosa nicotina. A veces (y esto sí que no lo digo muchas veces) me parece fumar un cigarrillo después de mucho tiempo sin haber fumado, mejor que echar un polvo. En serio me calmo y me puedo concentrar, lo mejor es fumar una antes y después del sexo, de esta forma me siento a gusto.
Bill aprieta su cabeza en contra de mi muslo y comienza a darse vueltas.
Pongo mi mano en su cabeza y comienzo a rascarle como a un perro, se que a los chuchos les relaja esto, por eso. . . puede que también funcione con Bill. Comienzo a reír cuando Bill realmente se relaja y se queda quieto con la boca entreabierta. . . así es que solo le falta el hilito de baba saliendo de la boca.
Hasta muy tarde en la noche me quedo viendo la tele. Mi padre y Simone se fueron temprano a cama y han 'probado' los muelles de la cama y eso desde hace hora y media y la verdad, los muelles rechinan muchísimo.
Miro a Bill de reojo y trago saliva ¿Debería despertarlo?, creo que sí porque debe de ser incómodo quedarse aquí abajo toda la noche en el sofá.
Me levanto para preparar una toalla húmeda. No penséis que de verdad me preocupe demasiado por Bill, es solo que no quiero ser el culpable cuando se nos muera aquí en el sofá.
"Bill, despierta.", le murmuro muy cerca del oído y comienzo a darle toques con la mano en el hombro, Bill necesita media eternidad para despertarse.
"Vete a la cama.", le digo y le doy la toalla mojada.
Mi compañero de habitación se levanta del sofá con un gemido de insatisfacción y se mueve lentamente hasta las escaleras que dan a la segunda planta y por lo tanto a los dormitorios.
Joder, parece un viejo chocho de 85 años que ya no puede andar.
Miro el sofá. . . lo ah dejado todo sudado, ah sudado tanto que ah dejado hasta marcas de agua.
Cojo la manta y la quito del sofá, la sacudo y la doblo para después colocarla por encima del respaldo del sillón.
Aguanto muchas cosas pero lo que de verdad no soporto ni en mil millones de años es el puto desorden en casa
Mi mejor amigo Georg es una puta y un desordenado. En su casa hay pizza debajo de la cama y en el sofá y no lo digo de exageración, le gusta ese desorden... Tiene dinero para pagarse 10 chachas y no tiene limpiadora, le desnervia que alguien toque sus cosas, si alguien intenta ordenar su desorden puede estar seguro que le va a cortar la mano a esa persona repugnantemente ordenada y de verdad, lo digo de experiencia. Yo estuve una vez en su casa y me quedé a dormir, el dejaba todas las mantas en la cama desordenadas y yo pues de pura amabilidad y con lo generoso que soy le hago la cama ordeno las mantas y pongo sus peluches asquerosos (y digo asquerosos porque no se qué actividades perversas hacía hecho con ellos) en un orden y el tío casi me arranca la cabeza, juro que nunca tuve tanto miedo en toda mi puta vida. Bueno pero como se dice, 'el genio reina sobre el desorden' o algo así.
Bill
Tres días, y si no me entero.... ¿Hu? Bueno, políticas de tener que trabajar en un lugar como ese. Pero igual...No importa, me recupero rápido, no pasa nada.
Me recuesto en mi cama, cubriéndome con las mantas adoptando una posición fetal.
¿Y si no me recupero? Bueno, ya lo pensaré cuando no me sienta cómo en los cojones de un puto perro.
"Oh...Dios...Mío" Exhalo, estoy cansado, me duele todo, eh de tener ojeras horribles.
Me acomodo bocabajo y cierro mis ojos. Mañana será otro día... ¿cierto?, Sí, siempre estoy en lo correcto.
Con mucho esfuerzo me quedo dormido pero no duermo demasiado, me despierto continuamente por la fiebre.
Algo me cala en los oídos...
"Me cago en la puta..." Susurro molesto rascando mis ojos.
"¿Vas a la escuela?" Escucho una voz masculina, me giro hacia la puerta y me encuentro con un Tom ya listo para irse. ¿Este hijo de puta que piensa? ¿Acaso me veo tan bien, con una estúpida sonrisa radiante en la cara diciendo '¡Oh!, ¡Tengo ganas de ir a la escuela!? ¡NO!
"¿Cómo me veo?" Pregunto con la voz demacrada.
"Terrible" Me contesta...
"Tú también idiota, así que vuélvete a dormir y déjame descansar, anoche no me dejaste dormir porque estabas haciendo un estruendo tremendo cuándo tosías..."
"Pero me siento perfecto" Tom sonríe falsamente. Este...baboso...Solo va a la escuela para tirarse tías...
"Tom, hoy nadie te espera, duérmete puta sea"
"Yo me voy..." Escucho a Tom toser.
"Haz lo que se te salga del culo" Le respondo y me cobijo hasta la cabeza.
Me volteo de nuevo hacia la pared y sigo con mi sueño.
De repente escucho cómo Tom des tiende sus cobijas y se mete a las cobijas.
"No soportarías ni entrar a la escuela" Le digo a Tom,
"Bueno, eso no te importa" Me contesta con un deje de molestia. Yo sonrío ante mi victoria. Es que yo siempre tengo la razón.
Aparte de mi enfermedad, me da pereza levantarme a ir a estudiar.
Tengo mi fiebre tan controlada que en estos momentos me siento un poco mejor que a noche.
Mi madre abre la puerta y nos mira. Tom se sienta en su cama y mira a mi madre mientras comienza a toser.
“Os eh traído algo para esa tos.”, nos dice poniéndonos un té caliente a cada uno en mi mesilla de noche.
;e da también una toalla mojada para mi frente, cierro los ojos gustosamente al sentir el agradable frió recorrer mi cuerpo.
“Os quedáis en la cama que nos habéis tenido despiertos a tu padre y a mi toda la noche con esa tos tan grave que tenéis.”, le dice a Tom y yo sonrió.
Mi madre vuelve a salir por la puerta no sin haberme dado antes un beso en la frente, odio que haya eso.
Tom suspira “Joder...”, dice y comienza a quitarse de nuevo la ropa. Me inclino para cerrar bien las cortinas y después me pongo la toalla de nuevo en la frente.
Me hago bolita y abrazo a mis rodillas con mis brazos...Buenas noches...
20 minutos después...
"Oye Bill, ¿No tienes frío?" Esa estúpida voz castrosa me despierta de mis cómodos sueños. Me volteo un poco molesto hacia Tom y me recargo en mi antebrazo derecho.
"¿No tienes ganas de cerrar esa estúpida boca y dejarme dormir?" Lo miro serio.
"Solo preguntaba" Me sonríe lascivamente.
"Ya...Mejor duérmete o te parto la cara" Él solo suelta una sonora carcajada y me da la espalda. Solo sabe joder.
"Dile a a mi madre que me moje de nuevo la toalla.”, le digo y como Tom es un buen hermanastro se levanta y desaparece por la puerta , no creo que es para hacerme el favor ya que poco después lo escucho meando en el cuarto de baño que esta justo al lado.
Poco después vuelve con mi queridisima toalla entre sus manos y me la tira a la cara.
"Casi le da un infarto a tu madre al escuchar que tocaban la puerta de su habitación" Sonríe vagamente y se acuesta de nuevo.
"Bien hecho, cuándo me despierte te sacaré a pasear" Sonrío mientras hablo.
"Mierda" Tom gruñe y se acomoda entre sus cobijas. Ah captado lo que quiero decir. Me vuelvo a cubrir hasta la cabeza y exhalo con mi boca...Que sueño.
3:47 de la tarde.
"Hey muchachos, despierten" Escucho a Simone...Maldita sea, ¿es que nadie me puede dejar dormir?
"Buenas tardes" Susurra Tom. Abro los ojos lentamente y me tallo estos con las manos.
"Buenas tardes Tom" contesta Simone. Me volteo hacia dónde están ellos.
"Cállense que trato de dormir" Arrugo mi cara al ver toda la luz contra mis ojos al instante que esa mujer despiadada (Simone) abre las cortinas ante mi atenta mirada. "¡Mierda!" Cierro los ojos fuertemente y me cubro con mi antebrazo izquierdo.
"Es hora de que se paren" Nos regaña Esa señora.
Tom solo se carcajea al ver mi reacción.
"¿De qué te ríes hijo de...?" Pero no termino mi insulto porque...SIMONE me interrumpe...
"¡¡La comida esta lista!!" Frunzo en ceño y me incorporo en la cama, quedando sentado en la orilla de esta, mis pies rozan el suelo que está congelado del frió. No tengo mucho apetito, pero conociendo a mi buena madre tendré que comer algo.
Tom se para sin preocupaciones de su cama improvisada y se pone unas zapatillas.
"Mierda, ¿tú estás loco o qué cojones te pasa?" No es posible que estando tan enfermo se comporte como si nada.
"No, solo estoy enfermo" Me sonríe y prende la tele.
Tuerzo la boca, estiro mis piernas para que la punta de mis pies alcanzara las pantuflas blancas que están al lado de mi cama, abrigando con estas mis helados pies.
Uno es seguro, no pienso bajar si es lo que quiere, si quiere que coma me quedo en la cama.
Tom comienza a toser todo el rato. Yo con la puta fiebre y el con tos.
La puerta se abre y esta vez, para mi gran sorpresa, es Gordon quien entra por la puerta, lleva dos platos llenos de asquerosa sopa, pongo cara de asco y me tapo la cara .
“No habeís bebido nada del te.”, dice Gordon y mira las tazas de té.
Puedo escuchar como Tom suspira.
“O nos dejáis descansar o os hago la vida imposible.”, dice Tom amenazante mente y mira con mala cara los dos platos de sopa.
Pongo los ojos en blanco, si es que me ah tocado un bruto idiota como compañero de habitación, no pienso volver a llamarlo mi hermano lo juro.
Gordon nos deja en paz y vuelve con mi madre, seguramente van a follar de nuevo como lo están haciendo desde que han llegado.
Mi barriga me duele, no eh comido casi nada desde ayer.
Ahora Tom y yo estamos a solas, el perro rastudo me mira y se incorpora en la cama, yo solo me coloco la toalla mojada en la cara.
“¿Quien era el que estaba al teléfono?”, me pregunta directamente, suspiro, sabía que iba a preguntar y por lo que eh notado ah hablado con David.
“Mi jefe.”, le digo y me doy la vuelta mirándolo con el culo.
“¿Tu jefe?”, me pregunta incrédulo y se acerca hacia mi, comienza a toser y se sienta en el borde de mi cama. Que no me tosa encima que yo ya estoy más que enfermo .
“Si mi jefe y ahora no molestes.”, le digo e intento ignorarlo.
“¿En que trabajas?”, me preguntan y puedo sentir su mano encima de mi hombro.
Su boca está muy cerca de mi oreja provocandome un escalofrió.
“Eso no te incumbe y ahora dejame dormir.”, le digo y me vuelvo un poco grosero empujándolo fuera de mi cama.
El resto del día lo pasamos en la cama, yo más que Tom ya que este no para de caminar por la habitación, toser y hablar por teléfono con un tal George que no para de hablar de gente a la que se ah tirado últimamente. Tom se re de sus chistes poco gracioso e insoportables. Es que no tengo ni idea de como la gente se puede reír de cosas tan poco graciosas como esas.
…
Tom y yo pasamos casi tres días en la cama, Tom casi se coge una infección pulmonal y yo sigo aquí con fiebre.
Gordon pasó toda la tarde tocándonos la guitarra mientras Tom parecía bastante fastidiado yo estaba fascinado. El decía todo el ráto que lo sabe hacer mil veces mejor y la verdad es que le doy gracias a dios o al diablo de que por la noche se quedara sin voz , así ya no tendría que soportarlo hablando.
Así pasa que nos pasamos hasta el viernes en casa, en realidad el viernes hubiéramos podido haber ido al colegio, pero yo eh fingido un poco para no tener que ir, por ese día no se va a hundir el mundo y si lo hace me da absolutamente igual más que nada.
Por la noche, como arte de mágia, ya me sentía bastante mejor.
Eh tenido todos estoy días el móvil apagado a miedo que David pudiera llamar de nuevo, hoy el la primera vez que eh vuelto a encenderlo.
No tarda mucho en que comience a sonar, más de 10 llamadas en ausencia.
Cojo el móvil y contesto a la llamada, no me sirve de nada huir hasta el fin del mundo de mi trabajar.
“Diga...”, contesto con voz tímida.
“¡¿Que cojones te pasa Bill?!”, escucho la voz enfurecida de David, comienzo a temblar y corro hasta el cuarto de baño para encerrarme en este.
“Lo siento mucho señor no volverá a pasar...”, intento disculparme, pero a David le da igual.
“Te eh dicho que 3 días y no has dicho nada en todo el día, has tenido el móvil toda la semana apagado.”, me grita con toda su furia.
“Pero... me había dicho que tengo 3 días.”, le digo y me muerdo el labio inferior.
“Te quiero aquí en 30 minutos.”, me dice y cuelga el teléfono.
Suspiro y me levanto de la tapa del vater donde estaba sentado. Salgo del baño y bajo las escaleras. Que bien que eh duchado antes porque estaba super sudado.
Sin pensármelo mucho cojo mis zapatos al llegar hacia abajo. Tengo un mal presentimiento respecto a David y lo que va a pasar.
A paso ligero me dirijo hasta la parada del autobús, no tengo dinero para un taxi y mi madre no está en casa para poder llevarme hasta la ciudad.
Miro el plano... mierda aún faltan 10 minutos para que llegue. No lo voy a conseguir aunque pudiera hacer magia.
Camino de un lado hacia el otro hasta que el bus llega por fin. Con mi carnet de estudiante puedo llegar a todas partes sin tener que pagar.
Me doy cuenta de que me eh olvidado mi neceser en casa, pero ahora ya da igual, no puedo hacerle nada al respecto. Me toco la frente, ya no tengo fiebre pero de todas formas me duele un poco la cabeza. Espero que David se apiade un poco de mi.
Mi corazón se para por un segundo cuando llego a mi parada, el conductor me dice que este sitió no es nada para personas como yo. Yo solo doy un bufido. Personas como yo, están en casa. Aquí.
Voy por un callejón oscuro, ya puedo ver a las típicas putas de la esquina pidiendo chupar pollas por 5 euros.
Yo no soy como ellas, yo tengo un nivel y ese nivel se encuentra justo en frente de mi. Es una casa grande con luces y escaparates de mujeres y hombre preciosos vestidos en sus cueros y sus trajes sensuales de lujo seduciendo los hombres más ricos, ya que es muy inusual que una mujer se pierda por aquí.
Cuando llego veo al portero quien me sonríe y me deja pasar.
Inspiro el olor a perfume caro de mujer y ya escucho la música agradable que me es tan familiar.
“Hola Bill.”, me dice Kitty, la chica de la de la recepción, o sea la recepcionista.
“Hola.”, le digo un poco desanimado.
“David ya te espera en la segunda planta.”, me dice .
En la segunda planta están las habitaciones especiales junto al despacho de David que es un lujo de habitación.
Subo las escaleras de mármol hasta llegar a la primera planta y después sigo subiendo hasta la segunda planta.
Recorro a prisas el pasillo que me lleva directamente al gran despacho de David que está situado justo al final.
Llamo a la puerta y espero hasta que alguien me pida entrar.
“Entra Bill.”, escucho la voz ronca de mi jefe, trago saliva y entro por la puerta.
Lo veo sentado justo detrás de su mesa tallada de la mejor madera sentado en su silla de jefe que le da algo imponente.
“Llegas tarde.”, me dice entre dientes y junta las cúpulas de sus dedos y me mira, me muerdo el labio inferior y lo miro con mis ojitos de corderito asustado a ver su cuela.
“Siéntate.”, me dice indicándome la silla delante de su mesa y yo me dirijo sin excusas hasta ese y me siento sigilosamente en el.
“No tengo ganas de jugar a tus jueguecitos , si no llegas a la hora que acordamos te las veras conmigo, te juro que te voy a pegar una paliza que no vas a olvidar en tu vida.”, me dice amenazante mente inclinándose sobre la mesa quedando a poco centímetros de mi cara.
“Lo siento mucho.”, le digo.
“Te han vuelto a dar una paliza los de tu escuela?”, me dice acariciándome cariñosamente el brazo.
“No tiene importancia.”, le digo, pero eso es un error muy grave ya que me coge con brusquedad de la barbilla y me obliga a mirarlo.
“Soy yo quien decide que es de gravedad aquí o no Bill, no me irrites que ya me tienes hasta los cojones de tus caprichos de niño bueno que lo consigue todo.”, su aliento choca contra mi cara.
De repente siento sus labios sobre los míos, masagenado mis labios con pasión. Me mete la lengua en la boca y comienza a jugar con la mía. Yo no hago nada más que seguir su juego, es solo un juego que tenemos...
Soy su puta personal, soy su favorito y por eso me puedo permitir casi todo, soy su tesoro y todo el mundo en este bordel lo sabe y las asquerosas putas de los escaparates me envidian por poder chupar la polla del jefe y ganar más dinero por ello.
David me coge del pelo y me tira hacia atrás, cierro los ojos “No tengo más ganas de que te comportes como una reina.”
Ya empezamos, conozco este juego de memoria, ahora jugamos a ser domina y dominado.
A David solo se le pone dura cuando sabe que tiene el control sobre todo, sobre mi cuerpo sobre su bordel de lujo, sobre sus putas y sobre todo lo que le rodea.
David se levanta de su silla, rodea la mesa y cierra la puerta de su despacho con las llaves, esa es mi señal para comenzar a quitarme lentamente la ropa.
Primero me desprendo de mi chaqueta y después de mi jersey seguido de mi camiseta, no debo tocar mis pantalones ya que eso es trabajo de David quien se acerca hacia mi lascivamente y comienza a besarme el cuello mientras se arrodilla delante de mi acariciando mi entrepierna con gusto mientras chupa mi piel.
Tiene cuidado de no tocar ninguno de mis moratones y así comienza a abrir lentamente la cremallera de mis pantalones.
“Venga Bill sabes como me gusta.”, me dice y me da una bofetada . Cierro los ojos y lo miro humilladamente.
“Exacto, así me gusta .”, me dice y me lame la mejilla con su lengua húmeda.
Eh perdido la vergüenza desde hace mucho, para mi es normal tener que follar con el y la verdad, en ocasiones como esta me gusta.
Me saca los pantalones y mi boxers de un tirón y se lame los labios mientras coge mi pene y comienza a frotarlo para que se ponga duro, cojo aire y comienzo a reírme. Me ponen estos numeritos rápidos y más si eh pasado más de una semana sin follar, o mejor dicho casi una semana.
“Ponte encima del escritorio.”, me dice y abre una de sus botellas de alcohol y comienza a beber mientras me acuesto encima del escritorio, abro las piernas y me chupo el dedo índice mirándolo.
“Sabes exactamente lo que quiero.”, me dice con una sonrisa perversa.
Mis moratones se ven ahora mejor que nunca. David comienza a besar mi torso y casa uno de mis moratones.
“Pero que le hacen a mi ángel.”, me susurra mientras comienza a chupar mi pene y de mientras me mira.
Mi polla está ya totalmente erguida y David preparado quitándose sus pantalones.
Veo su pene grande y ansioso erguido en mi dirección, abro las piernas y David se chupa los dedos para después comenzar a introducirlos en mi.
“Ohh si...”, comienzo a gemir de gloria mientras los dedos comienzan a moverse, me encanta esta sensación que me quita el aliento cuando tengo algo metido en mi culito.
David comienza a hacerse una paja mientras sus dedos me enseñan lo que va a pasar conmigo dentro de unos segundos.
Me abre más las piernas de modo que cuelgan en el aire, se chupa la mano y se humedece con ella la punta de su pene para después ponerla en mi entrada y comienza a penetrar, siento todo su explendor gigante dentro de mi y cierro los ojos y abro la boca pero ni un sonido sale de mis labios entre abiertos.
Mis mano temblorosa de placer coge mi propio pene e comienza a subir y bajar para aumentar el placer.
“Ah joder David si.”, le digo apretando los ojos. “Solo tu me puedes poner tan cachondo.”, le gimo al oído. David aumenta la velocidad.
“Coño Bill.”, gime entre dientes y puedo ver su cara fruncida de placer y agotamiento mientras me da con todas su ganas. Toda la mesa se mueve yo me muevo e intento adaptar mi respiración a sus movimientos para no quedarme sin aliento.
“Ahh David por favor.”, contra más le ruego más fuerte me da. Le encanta ser dominante .Comienza a besarme, casi bebe de mi boca me lame los labios me los muerde y me vuelve a meter la lengua para después jugar con la mía mientras una de sus manos comienza a torturar mis pezones.
“Ah por dios... me voy a correr Bill.”, me gime con histeria. Su mano coge mi pene y comienza a frotarlo.
“Ah no...”, digo en un suspiro pero es demasiado tarde ya que comienzo a correrme al igual que el. Entreabro los ojos y veo la cara roja de de cansancio de David mientras saca su polla de mi. Siento como el semen sale de mi mientras me inclino para ver que eh salpicado el esmoquin de mi jefe con esperma de lujo. Comienzo a reírme y el también .
“Sabes que me encantan nuestras folladas espontáneas.”, me dice estrechándome caballerosamente una mano para ayudarme a bajar de la mesa.
Si lees comenta porfavor ;)
Si lees comenta porfavor ;)












5 comentarios:
Hola lectores ;) gracias por haber pasado por la fic.
Espero que os haya gustado y apesar de que la fic estsé ya tiempo posteado los reviso a diario y me alegraria tambien leer TU opinion sobre el capítulo. Así que deja tu comentario!;)
Gracias!!!!
ke guaay cassy ^^ me ha encantado!
Aw! Edu *O* gracias amorcete :3 espero que te siga gustando ;)
hummmmm q te puedo decir
me gusta mucho
besos♥♥
dilma
xuma xD!*
esta bueno el fic...pero que sea con tom....:O!xD!
ay dios van a ser las doce pero quiero segir leyendo me encanta!!
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