Chapter.5
Tom
Estoy sentado en mi cama mirando las fotos que tengo de recuerdo a mis antiguos amigos en mi móvil Comienzo a reírme a carcajadas cuando veo las tonterías que hacíamos.
De repente toca alguien a la puerta. Pongo los ojos en blanco. Puta madre, no me pueden dejar tranquilo ni 5 puñeteros minutos
Me levanto de la cama para dirigirme hacia la puerta cerrada, la abro y veo en el rostro de Bill, doy un bufido. ¿Qué coño querrá ahora?
Hace solo media hora que se va su novio y ya anda súper burro y aburrido tocando puertas como Don Juan, tan pancho se cree.
Bill me mira un poco avergonzado, sonríe y después se pone serio.
"¿Quieres ver una película conmigo?", me pregunta "La veríamos en mi cuarto", me dice y señala su habitación que está prácticamente al lado. Me apoyo en el marco en la puerta y sigo instintivamente su mano con la mirada. Si quiero ver la película y por eso le sigo hasta su cuarto
Los dos estamos en el cuarto y yo me siento en el borde de la cama cuando de repente alguien toca a la puerta.
"Chicos a comer.", escuchamos la voz de Simone. Me giro hacia Bill y este pone los ojos en blanco y se levanta.
"Vamos.", me dice Bill y se levanta desapareciendo por el pasillo, yo le sigo hasta la cocina. Mi padre ya está a la mesa, Simone sigue de pie delante del horno, ah hecho pollo asado con verduras. Joder no puedo creer que se tome tanto tiempo para hacer la comida.
"¿Cómo has dormido Tom? Aún no te había visto hoy.", me dice mi padre, se que se refiere al desayuno. Ni Bill y ni yo aparecimos para desayunar o mejor dicho estábamos aún dormidos cuando sirvieron el desayuno.
Sigue siendo sábado por la tarde.
Comenzamos a comer y las charlas rutinarias comienzan: que si me gusta el cuarto, que como les ah ido en el trabajo a nuestros padre etc...
El lunes volvemos a la escuela, la verdad es que no tengo nada de ganas, me quedaría mejor en casa así no tendría que ver a la zorra de mi profesora, que por cierto es una ballena y al señor Cerdito que me molesta.
"Bill, eh llamado a la señora Freudental, te eh pedido una sesión con ella.", dice Simone levantando la vista de su pollo asado mirando a Bill que está sentado justo enfrente.
Escucho como mi hermanastro deja caer su tenedor en el plato.
"No tengo más hambre.", lo escucho decir con voz de amargura. ¿Pero qué le pasa?
"Bill no lo hago para dañarte es lo mejor para ti.", dice Simone y vuelve a mirar su plato.
Gordon se aclara la voz y carraspea.
"¿De verdad estás segura de que es necesario? Digo...*no creo que ESO sea una enfermedad que haya que tratar y bueno quizás aprendes a estar orgullo...", mi padre se calla cuando ve la mirada amenazante de Simone.
No pillo nada...*soy el único de la familia que no tiene ni puta idea de que están hablando.
"¿Me puede explicar alguien de que estáis hablando?", les pregunto y dejo el hueso del pollo que me acabo de comer.
"No te incumbe.", dice Bill y me mira.
"Pero soy el único que no sabe de que se trata, después decís que somos una familia.”, estoy a punto de levantarme. Me hiere ser el único que no sepa de que estén hablando y lo quieran seguir manteniendo en secreto.
"Tom...*siéntate.", me dice mi padre.
"Mira Bill...", comienza Simone.
"Estoy loco y por eso me llevan a una loquera que trata mi enfermedad.", Me dice Bill con una sonrisa.
"¿Y qué enfermedad?", le pregunto y levanto una ceja, cruzo los brazos y miro a mi padre, este evade mi mirada al igual que Simone.
"Tengo sexo adicción", me dice, se inclina hacia delante y aprieta con su lengua en el interior de su mejilla señalando una mamada.
Pongo los ojos en blanco y lo miro "Joder tío estás como una puta cabra macho." comienzo a reír. Nunca me lo hubiera imaginado.
"Yo también tengo sexo adicción.", le digo a Mi padre levantando unas cejas.
"No lo creo.", me dice Bill y sigue comiendo su pollo que debe estar ya frió.
"¿Y cómo lo vas a saber?", le digo y le reto con la mirada.
"Pues entonces acompáñame a la psicóloga y ella te hace un test.", me dice.
"Ok"
Simone nos mira, "Tom no creo que haga falta, lo de Bill es algo muy serio.", me dice.
"Y yo lo digo igual de serio, apuesto mi pene a que follo más que Bill. ¡Au!", justo en ese momento me da mi padre una patada en contra de la espinilla.
"Joder ¿Qué te pasa?", le pregunto y lo fulmino con la mirada.
"Te eh dicho que dejes de usas esas putas expresiones.”, me dice y aprieta fuertemente los dientes.
"¿Me pregunto de quien lo tendrá?", dice Simone y comienza a reírse
"Pues entonces vais los dos a una sesión de la doctora Freudental.", dice Simone para aclarar el tema.
"Bueno nos las piramos que estamos viendo una película.", les digo a nuestros padres y me levanto de la silla, no pienso ayudar a recoger toda esta guarrera.
Bill también se levanta y se dirige hasta un armario y saca un paquete de patatas fritas y dos botellas de coca-cola de un litro.
"Vamos chucho.", me dice con una sonrisa y sale de la cocina, yo le sigo hasta la segunda planta.
…
Un escalofrío me recorre la espalda cuando entro a la habitación, veo como Bill se recuesta lentamente el su cama, su cara está fijada en su portátil. Tengo un sentimiento extraño y no sé, si debería cerrar la puerta, pero justo en ese momento escucho su voz. El pelinegro se gira hacia mí y me mira.
"Cierra la puerta ¿Quieres?", me dice y me fija con la mirada, trago saliva y asiento lentamente la cabeza cerrando de un golpe la puerta sin quitarle la mirada de encima.
"Te puedes sentar en mi cama si quieres", me ofrece una esquina.
Bill me da un poco de repelú y después de descubrir que es un adicto al sexo no estoy muy entusiasmado de ser quizás su nueva víctima violada.
Miro la pequeña esquinita de la cama que me ah dejado, Bill parece haber notado mi mirada y se aparta un poco para que me pueda sentar a su lado.
La habitación de Bill huele a desodorante Axe. ¿Cómo lo sé? Porque yo antes también lo usaba, y digo antes porque eh descubierto uno bastante mejor, uno más...*¿como diría? Masculino, si.
Me siento en el borde, muy alejado de Bill para no rozarlo y miro la pantalla del ordenador. Bill, desde su sitio, apaga la luz del cuarto y nos quedamos a solas mientras en la pantalla del portátil aparecen unas letras en blanco "Shuter"
Sigo resfriado así que subo los mocos de un tirón y después me apoyo con las manos detrás de mí, el colchón cede debajo de mi peso.
Bill abre ruidosamente las patatas fritas y las pone en medio para que los dos podamos coger, es la ocasión perfecta para que pase de esos momentos súper vergonzosos de que los dos cogemos patatas al mismo tiempo y nuestras manos se rozan y acabamos besándonos como dos orangutanes en celo.
Bill parece estar completamente metido en la película, en una de las escenas, se ve el cadáver de la antigua novia del protagonista totalmente podrida llena de gusanos, estoy a punto de meterme una patata en mi sabrosa boca pero lo dejo.
Estoy a punto de volver a de meterme la patata frita en la boca de nuevo pero de repente enseñan un gusano de cadáver de cerca y estoy a punto de potarlo todo , me dan ahorcadas.
"Por dios...", digo y dejo las patatas a un lado para beber un poco de coca-cola para ahogar el sabor a vómito que me ah venido.
"¿No me digas que tienes miedo?", me dice Bill subiendo una ceja mirándome dese abajo. Lo miro un poco confuso abro la boca me tiro un eructo...
"No...*pero me da asco ver ahí unos gusanos o larvas o lo que sea comiéndose un cadáver mientras intento comer tranquilamente palomitas.", me defiendo
Nos quedamos callados, es un silencio un poco incómodo o al menos a mi me parece así.
"¿Has besado alguna vez a un chico?", es la voz de Bill que me saca bruscamente de mis pensamientos algo impuros.
"Pues...", le digo y lo miro, solo puedo ver su nuca negra y su espalda y...*todo lo que viene más allá.
"Pues si.", le contesto sinceramente.
"Jugando a la botella y tal.", le digo con una sonrisa y me lamo los**labios recordando aquél momento traumante.
Fue en una de aquellas noches que quieres borrar por siempre de tu memoria, habíamos bebido mucho y el idiota que me había besado había potado unos minutos antes, fue una cochinada y la verdad es que solo me atreví a darle un pico en la boca.
Fue una experiencia bastante desagradable que no quiero repetir si es necesario.
"¿En serio?", preguntó Bill y se dio la vuelta de forma que estuviera acostado de espadas, me mira de arriba hacia abajo.
"Pues entonces ese tío tuvo que estar muy bebido, ¿no?", me dice con una sonrisa pícara.
Lo miro, su postura me inquieta así que me levanto de mi posición medio inclinada para atrás y lo miro directamente a los ojos.
"No pienso besarte.", revelo mis pensamientos
"¿Que te pace pensar que quiera eso?", me pregunta juguetonamente.
"Es que nadie pregunta por preguntar. Una chica tampoco pregunta >¿has follado alguna vez?<**si ella no lo quiere igual." Bill se incorpora, ahora nuestros ojos están al mismo nivel, la película sigue estando encendida. Bill me fija con la mirada, o al menos eso creo porque desde aquí no puedo ver sus ojos ya que un mechón de pelos y la sombra que hay lo tapan. Me intento distraer por eso me libero del contacto visual para echarle una breve ojeada al despertador, son las 3 de la tarde y afuera perece estar lloviendo. "En serio Bill como tus manos gay me toquen te arranco la cabeza de un golpe y ves estrellas.", le intento amenazar de una forma bastante penosa ya que más que una amenaza suena a pura ironía. De repente tengo mucho frió, la luz del ordenador se apaga, sustituyéndose por el oscuro salvapantallas, solo se escuchan los ruidos de la película que sigue en marcha. De pronto siento como el colchón entre mis piernas baja cediendo bajo un peso que puedo identificar como una mano que se apoya. Percibo un soplo de viento y escucho las sábanas. Bill comienza a hablar y a juzgar por su aliento su cara no puede andar muy lejos de la mía, trago saliva y me intento concentrar en mi respiración ya que esta jodida situación me está dando miedo. "¿Estás seguro?", me pregunta con voz lasciva y lenta. Exhalo con fuerza. "Muy seguro", le contesto. Mi intuición no me había traicionado al entrar a la habitación, tenía el presentimiento de que le pone totalmente cachondo perdido el hecho de que yo ahora sepa su secreto. Es un secreto con mucho morbo, eso debo reconocer pero no es lo mío ir ahí follando culos de tíos ajenos o mejor dicho, dejándome meter pollas de gente ajena en mi culo, porque no creo que Bill sea aquí el que domina. Lo escucho inspirar profundamente "Hueles muy bien.", me dice tranquilamente. Si hubiera sido una mujer ahora tendría algo muy duro en mi pantalón, pero el miedo a lo que va a pasar retiene a mi pequeño amiguito en las sombras relajado y dormidito. Más a mi fortuna, ya que ¿cómo hubiese quedado si de repente estoy ahí sentado con la polla dura delante de esta persona androide? subo de nuevo los mocos en la espera de así poder espantarlo un poco. Lo último que siento es una brisa de aire antes de sentir sus labios húmedos y suaves encima de mis labios rogando por entrar a mis profundidades. No hace nada, no hace nada más que posar sus labios sobre los míos, se queda quieto como si el tiempo se hubiera parado, de repente mueve los labios para atrapar muy suavemente mi labio superior, más que sentir algo estoy intentando satisfacer mi curiosidad por lo que va a hacer ahora. Bill se aparta "¡AW!", es lo único que dice antes de comenzar a aplaudir sus manos. Pero que puta mosca le ah picado a este. Quedo con una cara de bobo, pero antes de poder asimilar lo que ah pasado se inclina de nuevo hacia delante y me vuelve a besar una y otra vez. "Para para.", le digo a Bill que se parece haber vuelto loco. "¿A ti, Qué cojones te pasa? ", le digo “Tus labios son muy raros.", me dice. "¿Raros, de qué?", le pregunto, ¿me quiere insultar o que le pasa a este imbécil? Yo no soy raro joder. "Los hombres que suelo besar no tienen labios como los tuyos.", me dice. Todo se envuelve en silencio sepulcral, al parecer le da vergüenza, haber dicho eso "¿A qué te refieres?", le pregunto. "Pues los tuyos son más suaves.", me dice y su tono de voz vuelve a ser el frió e insensible de siempre, como si esto acabara de ser una simple comparación, como comparar los deberes de matemáticas. "Pues vale.", intento fingir que ni tengo interés y me levanto de la cama. "¿A dónde vas?", me pregunta Bill, escucho como se levanta de la cama y se dirige hacia la puerta justo donde estoy yo. "Me voy a mi habitación antes de que me acoses o algo.", murmuro y abro la puerta con estilo, la luz me ciega por momentos Salgo de la habitación y resoplo, cierro la puerta y me dirijo a mi habitación, estoy como mecánico, estoy electrocutado y un poco confuso por el momento. Poco después estoy acostado boca abajo en mi cama y escondo mi cabeza en el cojín, estoy un poco cansado de todo esto. Ciego como un topo busco el mando a distancia de mi equipo de música para encenderlo, como era de esperar me reciben fuertes textos de rap. Estoy muy aburrido, mi primer pensamiento en esta situación sería volver a la habitación de Bill a hacer algo que no tenga que ver con el sexo, pero de momento me conformo con el hecho de que pueda escribirme SMS con mi mejor amigo Georg Tom: *¿Hey tío donde estas?* Pocos minutos no pasa nada, estoy a punto de volver a dejar mi móvil en la mesilla de noche improvisada al lado de mi cama cuando mi teléfono suena de repente.** Georg: *Nada aquí en casa, echando el sábado como un pringado delante de la tele, no tengo ganas de salir* Tom: *¿Estás enfermo o qué?* Georg: *Se me ah irritado la polla al follar & ahora me duele* Tom: *XD Pedazo de idiota k eres. ¿Cómo has**hecho eso?** Georg: *Follando con un tío sin nada* Tom: *Joder XD pringado* Georg: *k t jodan* Tom: **No gracias* Georg: *Bueno xao, te llamo más tarde** Tom: *xao* Tiro el móvil en la mesa y me dejo caer hacia atrás con un suspiro. Que bien...*vuelvo a estar súper aburrido. Cojo un calcetín que está en el suelo y comienzo a hacer tonterías con él, lo lanzo a una esquina y me inclino en la cama. ¿Vendrá algo interesante en la tele?, me pregunto y pongo una cara interesada. Mis ojos se mueven por la habitación, está pintada de azul y la verdad es mucho más bonita que Bill. Mi hermanastro, que por cierto es un incestuoso, tiene el gusto en el culo. (Que ironía) Me levanto cuando de repente suena mi móvil y me pega un susto de muerte. Me inclino hacia abajo para recogerlo, miro el display, es alguien quien no conozco.**Subo los hombros y lo dejo sonar un rato más antes de cogerlo. "¿Hola?", contesto inmediatamente. "Tom, Hey soy yo, Pía.", me chilla mi dulce princesa. "Hey Pía ¿Qué tal?", Mi humor acaba de recibir un kick de adrenalina y buen rollo. "Pues muy bien ¿y tú? No has estado en el instituto.", me dice y suena preocupada. Sonrío al imaginarme su cara dulce. "Pues, estaba un poco enfermo, pero el lunes ya vuelvo al instituto y eso.", le contesto Me la imagino acostada en la cama, en un top, de esos que me gustan y sus típicos, pero a la vez peculiares**Pantalones que enseñan toda su tanguita fluorescente. No puedo impedir hundir por completo en mi imaginación. Quizás sea eso, solo imaginación pero tengo el presentimiento de que Pía no solo está cachonda, si no que se está enamorando de mí, eso o mi gran ego se lo está imaginando todo. Siempre había sido así, las chicas se enamoran de mí, no tengo la culpa, ellas siempre son tan necias de dejarse llevar por sus sentimientos y acaban acostándose conmigo. Ellas lo quieren y después me dicen que no tengo corazón. Yo no las obligué a nada. Hay que ver que las mujeres son incapaces de una cosa y esa es separar el amor del sexo. Si tuviera que jurarle amor eterno a cada mujer con la que me acuesto tendría ahora más mujeres que esos hombres que viven ahí en Asia y tienen 90 mujeres.**Aunque ya me gustaría a mi poder acostarme con tantas mujeres, cambiaría mi religión para poder tener a tantas mujeres legalmente en mi casa. Abriría mi propia mansión Playboy, solo verdaderas bellezas, sexys y con estilo, mujeres que saben lo que quieren. Mis Bunnys y yo sería el Big Daddy. De reflejo me vuelvo**dejar caer en la cama. "Bueno eso suena genial, te preguntaba si, ¿Querrías venirte conmigo y con unos amigos a un club de la ciudad?" La voz de Pía es música para mis oídos. Oh si, salir de casa y hacer algo más que pudrirme aquí de aburrimientos en esta casa de mugrientos rancheros. "Pues...*no sé.", Intento parecer un chico ocupado para que esta muchacha me ruegue un poquito. "Anda venga, porfa, mira vivo al lado de Loitsche y pues un amigo me vendría a recoger y podríamos recogerte si me dices donde vives.", me dice, el tono desesperado de su voz no se puede ignorar. "Bueno, vale si me recoges está bien.", me doy por vencido. Para mis adentros doy saltos**de alegría. "Mira, Pía vivo en la Bahnhofstraße 19.", le digo a Pía, me inclino delante de mi armario y soy un resoplo, cojo unos calcetines y ropa limpia. Es ropa más fina de lo normal, si me voy de fiesta que sea al menos con un poco de estilo: Me doy rápidamente la vuelta. "Bueno Tom son las...", escucho un silencio "las 4 de la tarde, te recogemos en media hora y pues salimos más o menos a las seis para encontrarnos con los demás.", Me gusta su oferta. "Ok, pues entonces hasta ahora." "Vale guapo, nos vemos.", me dice, poco después cuelga. Tiro rápidamente el móvil en la cama, solo tengo media hora. Salgo de mi habitación cruzo ruidosamente el pasillo y entro al baño que para mi alivio está sin ocupar. Me quito rápidamente la ropa, me pongo un gorro de plástico para no mojar mis pelos y comienzo a ducharme, para ahorrar tiempo me depilo en la ducha y como aún le debo los 17,90**a Bill cojo su Willkinson, ya que quien lo paga se lo queda. "Das is die Stad in der wir leben Mann...*Digga dies is Hamburg, Hamburg. Das ist die Stadt in der es regte Mann digga dies ist Hamburg, Hamburg....", comienzo a rapear las estrofas de una canción pegadiza, es de del señor Deluxe. Bien relajado y de muy buen humor salgo de la ducha, cojo mi ropa y me la pongo rápidamente antes de congelarme las pelotas del frió que hace. No pongo la estufa, verdaderos hombres no necesita estufa. Convencido de mi belleza salgo del cuarto de baño. Wow nuevo recod, 15 minutos. Bajo las escaleras para buscar a mi padre y su novia, me los encuentro en la sala de estar, parecen tener visita. "Bueno y como les contaba...*¿Hey Tom que pasa?", Mi padre me mira y las dos mujeres que están sentadas con la espalda hacia mí se dan la vuelta para mirarme con una sonrisa. Me entra un escalofrió, son gemelas. Las gemelas me dan miedo y lo digo de propia experiencia y son experiencias que no quiero recordar, gracias. "Hola...", las saludo. "¿Y bien?" comienza mi padre "¿Que quieres?" Apoyo todo mi peso en la pierna derecha para parecer un poco más relajado, hago un movimiento con la mano. "Pues, es que me quiero ir con unos amigos a la ciudad y te pedía tu permiso y dinero.", le contesto con una sonrisa. "¿Bill también va?", me pregunta mi madrastra (Como odio esa expresión) "No" Mi padre se mete el cigarrillo que tenía entre los dedos en la boca para sacar su cartera del bolsillo y saca un billete de 50 euros y me lo da. "Gracias", digo y cojo el dinero. Vuelvo a extender traviesamente mi mano para coger el cigarrillo que lleva en la boca y me la meto en la mía y le doy una calada antes de devolvérselo. "¿Es un porro?", le pregunto exhalando. "No, pero es otro tabaco, una nueva mezcla.", Me dice Soy un adicto al Malboro y por eso solo fumo Malboro, el resto solo me sabe a hierbas chicas. Me meto el dinero en la cartera que está en mi bolsillo antes de volver a mi habitación para coger lo que me falta: Mi móvil, mis cigarrillos, Llaves que mi padre me dio ayer, condones y una chaqueta. Me siento en la cocina, que está al lado de la entrada, para escuchar mejor el timbre cuando lleguen. Abro la nevera y saco una cerveza, mejor bebo ahora un poco para estar un poco más suelto. Me dejo caer un en una silla y suspiro. Saco un mechero de mi bolsillo para abrir la botella. Tomo un trago. "Wa que bien.", digo y cierro los ojos. Dejo la botella en la mesa, me enciendo un cigarrillo para satisfacer mi adicción a la nicotina. Pocos minutos después escucho el coche que se queda parado delante de nuestra puerta y toca varias veces la bocina. Tomo el último trago de mi cerveza y me levanto de la silla. Con pasos grandes me dirijo hacia la puerta, me pongo rápidamente los zapatos y salgo a la calle. Cruzo la carretera para llegar hasta el coche. Pía sale de este, está un poco cambiada se ah metido mechas negras entre sus cabellos rojos. "Hey.", me saluda y nos damos un ligero abrazo. Miro al chico quien va detrás del volante, me da mala espina, solo hay que ver su mirada para darse cuenta que al parecer tiene algo en contra de mi. "En mi coche no se fuma.", me gruñe indicando mi cigarrillo. "Ok", digo y tiro la colilla al suelo y la apago con el pié. Pía se vuelve a sentar delante, desde aquí puedo reconocer eso dados tan chulos que cuelgan del espejo retrovisor y no puedo evitar sonreír antes de sentarme en los asientos traseros. "Soy Tom.", intento parecer amable y le estrecho la mano al chico pasando por el centro de las asientos. "Soy Gustav.", dijo el chico un poco relleno y me estrechó la mano. Parecía muy simpático, pero por otro lado parecía un poco aburrido. Con sus gafas y su camisa de cuello. Gustav enciende al motor y so le pregunto a Pía"¿A dónde vamos?", al ver que comenzamos a conducir. "Pues a mi casa, a las seis nos encontramos con dos amigas más y nos vamos a la pista", contesta ella levantando las manos señalando movimientos de baile. ¿Gustav yo y tres chicas? La cuenta no se abre, a menos de que yo me quede hoy con dos chicas y hagamos un buen trío. Con buenas ilusiones y ganas de más, llegamos por fin a la casa de Pía que está solo está a unos 10 minutos en coche de mi casa. La verdad es que se podría ir hasta caminando. Pero pienso conseguir una moto, el año pasado catee mi examen de moto pero este año pienso repetirlo. "Ya estamos.", canturrea Pía saliendo a prisas del coche dando saltitos. Gustav solo suspira y sale lentamente del coche. "Aw mi osito hoy nos lo vamos a pasar de maravilla.", La chica abraza a Gustav y después me coge de la mano para tirarme en dirección a casa. Gustav nos sigue a paso lento. Parece intentar provocarme con la mirada ya que cada vez que lo miro me mira con más desprecio Poco después estamos sentados en la habitación de Pía. Me ah dejado solo con este osote, Gustav es realmente como decirlo sin ofender. . . ¡Muy!, Ya saben. La situación es muy incómoda, no deja de mirarme mientras yo intento esquivar su mirada. El silencio se rompe cuando Gustav comienza a hablar de repente, me sorprende que su voz esté tan tranquila. "¿Que tienes con Pía?", me pregunta directamente. Lo miro un**poco sorprendido. No esperaba que fuera a preguntarme directamente por nuestra relación. "Nada, solo hemos follado una vez en el colegio nada más.", le contesto sinceramente, Soy conocido por ser directo y nadie me va a quitar esa virtud. Veo la cara de pro-horro que me pone. "Pero...", comienza a hablar, parece estar más sorprendido de lo que me había esperado. Bueno a veces duele saber la verdad Jajaja. "¿Pero qué?", insisto en su respuesta. "Nada murmura.", Con esas palabras se acabó nuestra pequeña conversación, poco después apareció Pía en el marco de la puerta con tres botellas de cerveza. "Mis padres no están en casa, se han ido a visitar a mi abuela.", nos dice con una sonrisa. Se ve hermosa cuando hace eso. La chica se dejo caer elegantemente en la cama y nos mira a los dos. Gustav y ella comienzan a hablar sobre dónde y en que clubs vamos a entrar esta noche y para pasar la noche. Son las ocho de la noche, las chicas a las que esperábamos ya están aquí, ahora somos dos chicos y tres muchachas riquísimas. Están como un bombón. Tengo ganas de bailar, estamos delante de un club que acaba de abrir sus puestas para nosotros, desde dentro ya puedo escuchar la música, oler los cigarrillos y las caras bebidas de alcohol. Estoy de muy buen humor. Pía, Caira y Michelle pasan sin problemas delante del portero, nos señalan a nosotros como acompañantes y así no tenemos problemas de pasar. Dejo pasear mi mirada por la muchedumbre, intento captar a todos los cuerpos bailando desenfrenadamente al beat de cascada. Caira y Michelle no tardan en perderse entre la gente y yo me quedo a solas con Gustav y Pía. "Vamos.", me grita la muchacha mientras me coge de la mano y me tira detrás de sí, pasamos por la pista, la gente me empuja, cuerpos se frotan contra el mío y me cuesta mantener el ritmo de Pía que parece ir como una pistola en dirección a la barra. "¡Dos Vodka-Bull!", le grita Pía al camarero y para mi asombro la ah escuchado perfectamente, me quedo detrás de ella y me doy la vuelta para observar, me doy un susto de muerte cuando veo al seboso de Gustav justo detrás mía. "¿Te gustan los hombres o porque me acosas de esa manera?", le digo algo mosqueado mirándolo dese arriba. No me gusta que me acosen de esta forma y menos si es un mochuelo de pueblo que no tiene ni idea, a parte solo está celoso y no puedo hacerle nada si Pía se deja meter la polla de cualquiera menos la de él. Gustav suelta un bufido e intenta pasar a la barra, desde el rabillo de los ojos puedo observar cómo se pone justo al lado de Pía y le pone la mano justo en la cintura susurrándole algo incomprensible a la oreja. Oh por dios... Pero qué principiante más malo que es, ese truco lo conoce cualquiera, comienzas a hablarle a la chica susurrándole al oído, le pones la mano en la cintura y contra mejor os estéis conversando más bajas la mano hasta llegar a su sabroso trasero bello que tiene. Estoy tan concentrado en criticar a Gustav que no me doy cuenta de que Pía se acaba de dar la vuelta y me aprieta mi bebida entre mis dedos. "Toma.", me dice para después volver a darse la vuelta y conversar a gusto con Gustav mientras yo me quedo aquí de pie como si fuera un adorno feo de navidad. Tomo un trago fuerte de la bebida alcohólica para despejar un poco mi mente, seguramente habrá camellos y porreros en los cuartos de baño. Le indico a Pía que coja mi baso para que yo pueda desaparecer en los baños. Abro la puerta y lo que me encuentro es lo peor que puedes encontrarte en la redonda. Es un baño que da asco, está más podrido que los baños públicos después de un partido de fútbol. Del olor me dan nauseas y me intento poner en el meadero más aceptable de todos, bajo mi cremallera para sacar a mi pene de mi jaula, cuando de repente te pasa lo peor que puede pasarte. Un tío negro de dos metros se pone a mi lado y eso que eh dejado hasta dos y dos meaderos a mi lado, justo para que ningún gilipollas se ponga a mi lado, no puedo evitar echar una mirada para el lado y veo como me sonríe. Aparto rápidamente la mirada para concentrarme en mis asuntos... Ohm... No puedo mear ¡coño! "Cuando no puedo mear me ayuda cantar.", ¿Qué cojones?...el tío negro grande y con una polla de... Oh my fucking shit... Me acaba de hablar. "¿Qué?", formulo mis pensamientos en pregunta. "Si no puedes mear canta eso me ayuda.", Estos tan perplejo de lo que me ah dicho el muchacho este que eh soltado mi pene y solo lo miro con ojos grandes y asqueados al bajar la mirada. ESO debería estar prohibido en este país... Me pienso e intento ignorarlo. Cojo de nuevo mi pene y después de 20 segundos por fin el alibiante ruido de mi pis cayendo al meadero, por cierto el negro a mi lado lleva meando 30 segundos sin parar. Me la sacudo una vez para después subirme la cremallera y lavarme las manos, pero cuando veo los fregaderos y lo asquerosos que están las cajas del jabón decido no lavarme las manos a ver si cojo SIDA por lavarme las manos en este cuarto de baño ya que esto no se le puede hacer a una persona. Vale para resumirlo me han quitado mi acompañante, han insultado sin querer a mi pene y mi orgullo y casi me han transferido una infección mortal por intentar lavarme las manos. Llevo quizás 20 minutos aquí y ya me siento como el último trozo de mierda en esta tierra. "Eh te has olvidado de lavar las manos.", Del susto me doy la vuelta y vuelvo a ver al chico de chocolate detrás mía. "¿Que cojones quieres de mí?", le digo un poco agresivo. El chico solo me sonríe me estrecha una toallita húmeda. "Para que te limpies las manos.", me dice y sigue sonriendo como Don Juan que se cree el amo del mundo... Os juro que desde que tengo trece años voy casi cada fin de semana con algunos amigos de fiesta pero juro por mi polla que nunca me eh encontrado alguien quien me ofreciera una jodida puta toallita húmeda para que me limpie las manos después de mear. "Gracias", murmuro algo molesto y cojo agradecido la toallita, que por cierto es con aroma de ¿fresa?, y me limpio cuidadosamente mis manos. El chico me sigue mirando. ¿Tengo mocos en la cara o qué? "Nunca te eh visto por aquí.", me dice. "Es que es mi primera vez.", le contesto y me doy la vuelta para irme pero él me retiene del hombro. No voy a pelear contra él, soy una persona grande pero Este bestia me saca casi cabeza y media y me podría aplastar con un soplo de aire. "¿Has venido solo?", me pregunta y se acerca a mi oreja para que lo pueda escuchar mejor. Me da un escalofrió cuando se acerca tanto hacia mí y comienzo a sudar como un cerdo de lo nervioso que esto, mejor dicho tengo un poco de miedo. "No, estoy aquí con unos amigos.", le digo y señalo la barra, pero Pía y Gustav ya no están en su sitio. Joder nunca están cuando se los necesita, "Y... ¿Qué vienes buscando por aquí?", me vuelve a molestar. "Pues, la verdad es que...", pienso bien lo que quiero decir "Solo quiero pasar una noche agradable con mis amigos y pues... Quizás acostarme con algunas de las tías con las que eh venido.", le contesto sinceramente. Deseo que me deje en paz y espero que si le especifico que soy Heterosexual este polla grande me deje en paz. "Hey Ángelo, ¿como estas?" Volteo a ver la persona que ah gritado. Son Pía y Michelle que se acercan hacia nosotros, detrás de ellas, como no el cebocillo de Gustav. "Pía mi nena, estoy genial y ¿tu?", los dos se dan un besito a cada lado, pero no uno cualquiera si no uno de esos de pijas que lo hacen al aire y dicen "MUA, MUA" y ponen las manos a la altura de la cabeza. Definitivamente, negro y gay. No quiero sentir su polla en mi culo, voy a dejar hoy las manos del alcohol para al menos salvarme de esta. "Toma.", Vuelo a darme la vuelta, voy a marearme como siga así, veo a Gustav quien me aguanta mi vaso vodka-Bull. Tomo el vaso y le hecho un vistazo a dentro, con lo furioso que está conmigo estoy seguro que me habrá escupido a dentro con todo el odio que me tiene. "¿Crees que te eh escupido adentro o qué?", me pregunta el gordinflón vistosamente irritado. ¿Cómo le hará la maldita gente para adivinar mis pensamientos. "No, solo miraba nada más.", le respondo. No voy a volver a beber del vaso y a la mejor ocasión lo voy a dejar desapercibidamente encima de alguna mesa sin tocarlo. Con el muchacho de chocolate, que por cierto se llama Ángelo, nos dirigimos a una de las esquinas con sofás de la segunda planta. Me dejo caer al lado de Pía, Gustav se deja caer justo al otro lado de ella, siento como me vigila constantemente con la mirada, por cierto del vaso ya me eh desecho en el camino. De algunos pedazos de la conversación que no eh conseguido seguir, eh descubierto que la otra chica la tal Caira se fue ya a casa porque sus padres la habían llamado, al parecer le espera un marrón en casa que no se lo imagina nadie. Michelle y Ángelo están conversando alegremente como una pija y un gay lo hacen. Gustav, Pía y yo estamos aquí sentado más aburridos que un uno en un cuarto obscuro. Al parecer no se atreve el gordito de tocarla, así que soy yo quien da el primer paso y le pongo una mano al rededor de los hombros. Sonrío triunfantemente al sentir que Pía posa su cabeza en mi hombro. Si las miradas mataran, yo ya estaría más tieso que un palo. Nunca eh visto una mirada tan despectiva como la de Gustav. Lo peor de todo es que el chico no es muy hablador y parece arreglarlo todo con una mirada, apuesto lo que quiera que este va a una barra y con una mirada le señala al camarero que quiere un "sex on the beach" con una sombrilla. Estoy sumido en mis pensamientos cuando siento los labios calientes de Pía en mi cuello. No sé porque pero de una manera u otra no soy de esa gente que le quita las novias a los demás, veo a Gustav y tengo que reconocer que lo que estoy haciendo quizás no sea lo que quiera. "Para.", Le digo a Pía con una sonrisa. Ella sube la mirada y me mira confusa. "Mira... Yo me voy a casa no se no me encuentro bien.", le digo y me levanto, le guiño el ojo a Gustav y puedo ver como este se sonroja. Hoy soy santa claus y el conejito de pascuas a la vez. Me sé un chiste muy bueno... El conejito de pascuas no lo tiene fácil, tiene que esconder sus huevos lleva el rabo atrás y solo puede llegar una vez al año... Ah! Está genial ese chiste, hay que tener una mente un poco perversa para pillarlo. "¿Pero qué te pasa?", me pregunta Pía y se levanta dejando a Gustav sentado solo en el sofá. "Pásatelo bien, haz fiesta con Gustav o tu amiga pero yo estoy un poco cansado, eh estado enfermo y pues no estoy aún muy estable." Estoy mintiendo como un puto campeón pero pongo una carita de penita y dolor que es imposible que ella no me crea. "¿Quieres que te acompañe a casa? Gustav podría llevarte.", Pía se da la vuelta mirando a Gustav con expectación. "Claro.", dice Gustav y por primera vez en esta noche lo ve sonreír. ... Ya estamos delante del club, ellos también se irán a casa, claro que a la casa de Pía, No creo que Gustav se deje escapar esta ocasión única y si lo hace es gilipollas de remate y no le vuelvo a hacer un favor en toda su puta vida. Delante del club hay gente que ya está demasiada borracha que el portero ya no deja entrar al club. Nos dirigimos relajados hasta el coche y nos subimos, Gustav prende el motor y comienza a conducir. ... Hemos llegado a la entrada de mi casa. "Bueno, nos vemos.". Le digo a Pía y le doy un beso en la mejilla antes de salir del coche. Doy una vuelta para darle un choque de manos a Gustav. "Gracias.", murmura el gordinflón cebocillo. Lo miro y le guiño el ojo. "Nos vemos.", les digo antes de cruzar la carretera y dirigirme hasta la puerta. ... "¿A penas son las 10 de la noche y ya estas de vuelta?", Es lo primero que escucho al entrar a casa. Levanto la mirada ya que estaba desatándome los zapatos, veo a Bill en pijama. "¿Y tú qué?, ¿Hoy no sales a hacer lo que siempre haces? Llegar a las tantas de la noche y no sé de donde.", le hago la contra pregunta. "No, hoy no tengo que salir porque la persona con la que me suelo ver no está hoy y digamos que el lugar está cerrado.", me dice Bill, dejándome con más dudas. O sea cuando Bill sale va a un lugar, eso está claro y que siempre se encuentra con esa persona, supongo que será ese tal Dave ó David que llamó la última vez. Pero en realidad me puede dar igual.
Bill
Tom hace rato que ah abandonado mi cuarto, y me eh quedado como pequeño estúpido viendo la puerta, esperando a que Tom se aparezca en esta con una sonrisa en la boca. Suspiro lentamente, mi cara se torna en una mueca estúpidamente feliz. Me siento...Bien.
Sonrío un poco estúpido ante mi pensamiento y me meto a bañar, dejando mis prendas tiradas por todos lados. Me encierro en el pequeño cuarto de baño, recargando mis manos en el lavabo, el cual es blanco con pequeñas flores verdes...Me miro en el espejo y me sonrío a mí mismo. Me gustan sus labios. Paso mi lengua por los míos... Tan suaves...Su labio inferior es tan grueso y delicioso, que no hubiera dado por morderlo cuándo tenía oportunidad, Pero me bloqueé...Estúpidos nervios, y eso que es más que rutina para mí.
Abro la mampara de mi ducha, para seguido, deslizar mi blanquecina mano hasta una de las llaves de paso, la llave con agua caliente, la giro y al instante salen disparadas las miles de pequeñas gotas de agua que luchan para rebotar contra el suelo. Mi pie derecho se mete a verificar la temperatura del agua, la cual es templada, eso me sorprende demasiado, ya que los últimos días cuándo le abrías al agua caliente te salía tan caliente como el Jacuzzi, pero ahora…Creo que el agua caliente ya no me quiere… Mi cara se torna en un puchero al saber que el agua caliente ya no me quiere, un tipo de broma para mí mismo.
Me meto por completo a la ducha, sintiendo como las gotas ahora se estrellan contra mi espalda, me siento…aún mejor. Muerdo mi labio mientras una sonrisa aflora en mi cara, volteo a ver hacia el shampoo y me dejo de morder el labio, me siento como depravado sexual por completo. Tomo la botella con aroma a Coco, la semana pasada fue de zarzamora, que delicioso aroma, Todos en el trabajo me decían que olía delicioso. Me sentí tan sensual esa semana. Veremos qué pasa con el de coco.
Dejo caer una considerable porción de shampoo en mi cabeza, para después comenzar a tallar esta con las yemas de mis dedos. El agua sigue cayendo, así que la espuma que va saliendo de mi pelo se va deslizando por mi cuerpo con un tono un poco moreno. Amo el color de mi cuerpo, simplemente me amo a mí. Me quito por completo la espuma del shampoo tanto de mi cuerpo, como de mi cabeza.
Me giro en dirección hacia las llaves de agua para cerrar la llave de agua caliente. Tomo la botella de acondicionador (también de coco) y repito lo mismo que con el shampoo, solo que con la llave cerrada. ¡Parece que estoy dando clases de cómo bañarte como un experto!, en fin, comienzo a tallar mi cuerpo con una toalla húmeda con jabón esparcido sobre esta. La deslizo por cada rincón de mi sedoso cuerpo, maravillándome con el brillo que desprende el mismo.
Tomo un poco de jabón líquido entre mis manos para esparcirlo lentamente sobre mi miembro dormido. Pero no por mucho… Sonrío de nuevo y comienzo a frotar el jabón en toda la extensión de este, hasta ver cómo le salen burbujas al jabón.
Abro de nuevo el agua caliente para retirar el acondicionador y el jabón de mi cuerpo. El agua arrasa con todo rastro de jabón en mi cuerpo, y mis manos regresan a masajear mi cuero cabelludo para asegurarme de que no quede rastro de acondicionador, sabrá Dios cuántas enfermedades me darán por no quitarme esta mamada de la cabeza.
Termino de quitar todo producto de mi cuerpo, y mi mano derecha viaja tranquila por mi abdomen hasta topar con mi vientre bajo, me recargo en la pared cubierta por azulejos, mientras sigo sintiendo las gotas de agua rebotar contra mi piel. Mi mano, decidida, toma mi miembro, envolviéndolo con mis largos y lisos dedos. Muerdo mi labio mientras exhalo sin preocupación alguna.
Estoy tan acostumbrado a hacer esto, pero cada vez que lo hago en el baño se torna en mi mente como si fuera la primera vez que lo hago. Mi lengua sobresale de entre mis labios, para pasearse fugazmente sobre estos, ahí está su sabor impregnado. Comienzo a mover mi muñeca a un ritmo lento, estremeciéndome ante aquel sublime rose de piel contra piel. Mi muñeca aumenta de ritmo, mientras voy recordando los inocentes roces de sus labios contra los míos, solo unos tiernos besos…Así comienza todo.
“¡MIERDA!, ¡¡¡SIMONE!!!” Grito, soltando mi miembro, ¿cómo cojones se le ocurre cerrar el paso del gas para que el agua esté caliente?, Al instante se me ha bajado la calentura y cierro la llave.
“YA VA MÁS DE UNA HORA” Escucho la voz de mi madre, como respuesta regalo un bufido, el cual se convierte en ondas de eco para mis oídos.
Abro de nuevo la mampara y estiro el brazo para tomar una toalla entre mis dedos, la cual jalo sigilosamente hasta mí cuerpo, para después ser rodeado por la cálida toalla. Tomo otra para mi cabeza y la enrollo. Desenrollo la toalla de mi cadera para secarme un poco las gotas de agua que escurren por todo mi torso desnudo, una vez que eh pasado la toalla por todo mi torso la vuelvo a anudar a mi cadera, saliendo de la ducha. Me detengo un poco en mi espejo, donde me miro y me sonrío, que tío tan guapo soy. Tomo mi cepillo de dientes y la pasta, para comenzar con la limpieza bucal. Se me hace raro no escuchar a Tom, se que tiene su cuarto ahora, pero no lo eh escuchado desde que se fue de mi cuarto. Me enjuago la boca con agua del grifo y salgo del cuarto de baño.
Me quito la toalla de la cabeza, me inclino hacia adelante sintiendo como todo mi pelo se va hacia adelante, mis manos llevan la toalla hasta mis cabellos obscuros y comienzo a secarme el pelo. Una vez que eh terminado de secarme el pelo, tiro esa toalla hacia mi cama, la cual cae hecha bolita sobre una de las almohadas. Quito la toalla de mi cadera y comienzo a secarme todo el cuerpo. Me siento en mi cama para secarme los pies, y dejo la toalla húmeda atrás de mí. Me paro, y así desnudo, me voy a mi closet para saber que ponerme. Son las ocho y media, así que con mi pijama basta. Tomo mis bóxers azul marino, los cuales son de licra, así que se me adhieren a la piel como si fueran papel pegado con resistol a un pedazo de madera.
Tomo mi Short azul y me lo pongo, el cual me queda un poco arriba de las rodillas y es un poco flojo, tomo una camiseta interior blanca sin mangas y me la pongo también. Me dirijo hacia mi tocador, ¿Dónde dejé mi desodorante?, Mierda, creo que se me ah olvidado comprar uno nuevo… Bueno, de todas formas, Tom me debe el favor de mi cuchilla. Me dirijo hacia el cuarto de mi hermanastro, al cual me paso abriendo la puerta, siento como que estoy violando su privacidad, ¿eso desde cuando me importa?, Me adentro a su cuarto y tomo su desodorante, el cual se encuentra solitario y llamativo en su tocador. Me pongo un poco…Todo huele a él. Sonrío de nuevo. Maldito conquista hombres y mujeres hijo de puta, con un solo beso de él, pienso a cada rato en él…Maldito. Salgo de su cuarto y me bajo a la sala de estar, la cual está vacía, hace rato mis tías vinieron, las cuales son gemelas, creo que se fueron con Simone y Jörg a algún lugar a comer.
Me sirvo un vaso de leche bien fría y me siento enfrente del televisor para ver que burradas hay ahora, cambio de canales, en los cuales solo hay de esos dónde te dan oportunidad de ganar millones de euros con mandar un mensaje de celular. Jajaja, puras mierdas que sacan
Me siento como los indios en el sillón, y sigo cambiando de canales, puede ser que haya algún conductor bueno, o tal vez un par de tetas buenas. Aunque eso lo dudo mucho, no hay mujer que me pueda gustar, ninguna satisfacería mis necesidades.
Termino mi vaso de leche, dejándolo en la mesa que está frente al sillón dónde me encuentro sentado. Paso mi lengua por mis labios para retirar los rastros de leche que quedaron en ellos, Miro mi celular, son las diez con cinco, y no hay rastro de Tom, se a de haber ido con las putas del pueblo para contagiarse de sida, que a-s-c-o.
Escucho cuando abren la puerta de la casa, y mi cabeza de inmediato se gira hacia esta, dejándome ver a Tom, inclinado hacia adelante desabrochándose los zapatos.
"Apenas son las 10 de la noche, ¿Y ya estás aquí?" Le digo sorprendido, quién sabe y es de los que les gusta regresar temprano, puede ser que mi concepto hacia él cambie.
"¿Y tú qué?, ¿Hoy no sales a hacer lo que siempre haces? Llegar a las tantas de la noche y no sé de dónde."
"No, hoy no tengo que salir porque la persona con la que me suelo ver no está hoy y digamos que el lugar está cerrado." Le contesto ante su contra de mi pregunta. Además, que le importa a la hora que llego...
"Y, ¿Por qué tan temprano?, ¿ninguna se dejo follar?", Pregunto indiferente mientras miro a la tele de nuevo, o tal vez se vino temprano por lo de la enfermedad, pero ahí va de brusco, nadie le recuerda que está enfermo, pues ni modo, que se muera.
"Digamos que no quería dejarme follar en el culo por un negro llamado Ángelo y no quería que me arrancara la cabeza un pequeño cerdito con gafas calladito y seboso.", me contesta.
"Jajaja, mira tú, cuántas cosas pueden pasar en la noche, yo si me hubiera dejado follar. Deberías de intentarlo, después de eso disfrutas más la vida", Le sonrío lascivamente mientras me paro del sillón para ir por una pieza de pan a la cocina.
"Por cierto", Me detengo entre la sala y la cocina. "Cuándo termines de cenar, apaga las luces, cierra la puerta de la calle con llave, y...Que tengas una linda noche", Le guiño el ojo para seguir en mi camino hacia la cocina.
Tomo mi pieza de Pan, salgo de la cocina, y con paso lento y un poco cansino me dirijo a las escaleras, las cuales están al lado del pequeño cuarto de baño de la planta baja... Mejor conocido como, el baño de Simone, sabrá Dios que cosas hay ahí, a los diez años, tenía unas ganas tremendas de vaciar el tanque, pues había llegado del colegio, y como siempre eh sido muy higiénico en el sentido de los baños ni de maldito maniaco haría del baño ahí, bueno en fin, el caso es de que quería entrar al baño de la planta baja, y Simone corrió brutalmente hacia mí y de un empujón me tiró al piso, reclamándome que nunca en mi vida entraría a ese baño. Siempre eh tenido la duda de, ¿Qué mierdas hay ahí? Eh intentado abrir el puto baño, pero tiene llave, así que mejor dejo mi curiosidad de lado
Subo los escalones hasta llegar a la planta alta, mi pelo sigue húmedo, me lo tendré que secar con la puta secadora, bastante tengo que con que en el trabajo me quemen el pelo planchándolo, y ahora, me tengo que secar el puto pelo con la secadora. Abro la puerta de mi cuarto y dejo la pieza de pan en el tocador, alado del ordenador.
Me dirijo hacia mi baño y conecto la secadora, para después prenderla y comenzar a secarme el pelo, mientras un cepillo desenreda y estira mi precioso pelo negro
Termino de secar mi pelo, guardo la plancha y el cepillo en los pequeños cajones que hay en el mismo lavadero. Salgo del baño y apago la luz, agito un poco mi melena... Se me ah ido el hambre. Escucho como cierran la puerta de abajo, y enseguida escucho unos pasos subir las escaleras. Me siento en un borde de la cama, con la mirada hacia la puerta, atento a cualquier ruido del exterior. Escucho cómo giran la manija de mi puerta, esta se abre un poco hasta que, por una pequeña rendija veo un ojo de mi hermanastro.
Aflora una sonrisa en mi cara, y eso le incita a pasar.
"Descansa", Escucho su masculina voz. Vuelvo a sonreír...
"Igualmente", Quiero platicar un poco más con él, pero no sé de que... Se queda otros segundos en la puerta, después agacha la mirada y se gira. Se va a ir....
"¡Espera!", Grito sin consentimiento alguno de mi persona.
Se voltea de nuevo hacia mí, Levantando las cejas como un, ¿Qué?, ¿Y ahora qué pasa?, ¿Qué le digo?, ¿Que muero de ganas de hablar con él?, Eso sería estúpido, ya que no tengo tema para hablar con él. ¿Qué le digo?, ¿Qué quiero comenzar todo desde cero y comenzar a llevarnos bien, porque de ahora en adelante viviremos en el mismo techo hasta que él se case?, Porque dudo mucho que yo me vaya a casar. Eso es imposible. Mi mirada se baja un poco, la sonrisa sigue en mi cara, y siento mis mejillas calientes... No sé qué puñetas decir.
"E...eh, ¿ya te vas a dormir?" Pregunta estúpida. Cierro mis ojos, no quiero ver su cara de burla hacia mí.
“Pues, en realidad no tengo sueño”, Me dice.
Abro los ojos, esa no era la respuesta que esperaba, más bien, esperaba una sonora carcajada de su parte y un, ¿Te importa?, Pero creo que tengo un mal concepto de su persona.
"Entonces, ¿Quieres platicar?, Yo tampoco tengo sueño... Si niegas la invitación, no te preocupes.", Vuelvo a agachar la mirada con un poco de vergüenza, ¿Que tiene este hombre?, ¿Qué jodidos hace que YO, Bill Kaulitz señor sin vergüenza se avergüence con una sola palabra de su boca?, Subo la mirada de nuevo, concentrándome en sus ojos.
“Pues, si quieres”, Me dice mirándome a los ojos.
“Podemos ir abajo a ver televisión, hoy hay “I’M LEGEND” en PRO SIEBEN.”
No es realmente hablar pero al menos no estaré solo, Me pienso…
"M... ¡Me parece genial!", Respondo, me paro de la cama y me acerco a él en la puerta. "Anda", Le digo,
El asiente con la cabeza y se da la vuelta, los dos bajamos por las escaleras hacia la sala. Por mi estomago pasa una sensación cosquilluda. Nunca antes había sentido esto. Bueno, recuerdo vagamente haberlo sentido en quinto grado de primaria. Con una niña muy Bonita llamada Stephany, Stephy...
Con mis pensamientos me siento en el sofá y enciendo la televisión, la luz está apagada y pongo el canal. Aún están los anuncios y la película no empieza aún.
Tom ah desaparecido en la cocina y vuelve con un bote enorme de helado Mango Maracuyá de Nestlé y dos cucharas, después se sienta a mi lado y abre el bote de dos litro de helado.
"¡Aw!", Aplaudo al ver el helado, el mango me encanta maldita sea. Tom me ve con cara extraña y yo agacho la cabeza un poco apenado. "Ok, no pues", Levanto la cabeza y le quito mi cuchara, lo volteo a ver y este me sonríe. Afilo los ojos, ¿ahora resulta que no puedo ser feliz?
La película comienza, Tom va a hablar, pero al instante lo callo.
"¿No te han dicho que en el cine se guarda silencio?", Sonrío y me meto la cucharada llena de helado delicioso a la boca.
Tom me mira con cara un poco molesta, ya se, ah de estar pensando, aquí no es el cine, ¡Pero no me importa!
"¿Qué harías si estuvieras en la situación de Will Smith en esta película? Tan solo....", me pregunta
Si supiera cómo es mi vida...
"Estoy...Estoy acostumbrado" Susurro, solo suficiente para mí.
"Pues la verdad no sé, tal vez me volvería loco y me daría un tiro con alguna pistola en una de las tantas casas abandonadas...O dejaría que mi Scotty infectado me arrancara una pierna, hasta morir..." Cambio de tono al instante, para que no se note que me puso melancólico su pregunta.
"Pues yo, entraría en una tienda para DVD cogería todos los pornos y los miraría, comería lo que me diera la gana y me pondría ropa que nunca me pondría.", me mira con una sonrisa y se mete una cuchara llena de helado en la boca.
"Jajaja, no seas idiota" Le devuelvo la sonrisa. "Haber si no te mueres de un multi-orgasmo" Le imito con la cuchara de helado y me le quedo viendo
"Pero mira que son idiotas estas películas, pero en serio, yo haría tonterías de las buenas, y si esa mujer que viene con su hijo viniera a mi casa me la zumbaría, ella pensaría que es la última mujer de la tierra y yo también. . . Wow te juro que festejaríamos a lo loco."
No puedo creer lo que me dice. La cuchara me sirve como tapón para aguantarme las carcajadas, pero no... La cuchara sale disparada y revota contra la pantalla de la tele, y dejo salir las carcajadas de mi boca. Y ahora me pregunto... ¿Tan mal me eh portado que ahora me han mandado a Tom?
"Creo que prefiero la trama de la película original", Me seco con el dorso de mi mano las lagrimillas que se han escapado por la risa.
Me levanto del sillón y recojo la cuchara, la cual estaba tirada abajo del mueble de la tele.
"¡Asco!...", Mi cara se torna en una mueca fea al ver la pelusa que tiene mi cuchara, me dirijo a la cocina a lavar la cuchara, y después me vuelvo a colocar alado de Tom en el sillón. Vuelvo a meter la cuchara en el bote y me la meto a la boca.
Me quedo concentrado en la tele, hasta que siento algo húmedo en mi pierna izquierda. Volteo lentamente y veo cómo el bote de nieve escurre pequeñas gotas de agua... Demonios. Me alejo un poco del bote de helado y sigo viendo hacia la tele.
"¿Te retiraste de la fiesta por lo del maricón, o por qué te sentías mal?" Intento romper el silencio con la pregunta, pero esa pregunta ya me la había contestado antes, se retiró por el maricón, diré que tengo... ¡Memoria a corto plazo!, no, que estúpido, diré que se me olvidó que ya le había preguntado. Total, a cualquiera le pasa... ¿No?
La pregunta queda en el aire, al parecer Tom está demasiado concentrado en la película, pues equis. Me acomodo de nuevo en el sillón, de forma que mis piernas se cruzan. Hecho un pequeño bostezo, la película me comienza a aburrir, ya van cinco veces que la veo, y con esta seis, pero bueno, si Tom está concentrado en ella, intentare hacer lo mismo, aunque ya me sepa de memoria toda la película.
Me le quedo viendo a Tom, ¿qué será lo que piensa?, ¿A caso es tan interesante la película?, automáticamente sumerjo la cuchara en el helado, volviéndola a introducir en mi boca sin perder contacto visual con mi hermanastro.
"Oye Tom...", Parece no escuchar... "Tom...", Vuelvo a hablarle... Sin respuesta alguna, la película lo ah hipnotizado. Frunzo el ceño, escucho cómo introducen la llave en la puerta y se abre esta, dejándome ver a Simone y al padre de Tom.
"¿Dónde estaban?", Mi curiosidad ataca.
"Fuimos a cenar", Me responde mamá. "¡Oh, valla!, me alegro de que ya se lleven bien", Me sonríe mamá. Mierda...
"N...no, solo estábamos viendo una película juntos"
"Sé que es vergonzoso admitir que te llevas bien con Tom, ¡pero inténtalo!, a la larga te acostumbras", Bromea el padre de Tom.
"¡No!, es que simplemente estamos viendo una película juntos, no había nada más que hacer", Me cruzo de brazos y sigo viendo la pantalla, ahora sin interés.
"Bueno, disfruten la película chicos, nosotros nos vamos a dormir".
"Si claro", murmura Tom mientras se mete la cuchara con helado a la boca.
"Buenas noches", Nos dicen los viejos.
Recargo la cabeza en el respaldo del sillón, y de esa misma forma me pongo a ver la película. No sé que preguntarle, ni que decirle, el silencio me comienza a incomodar, es un silencio molesto, cargado... Bueno, al menos así lo siento yo, él ni siquiera de a de dar cuenta, lo bueno es que la película ya casi se termina. Volteo molesto hacia la puerta de mis padres, se escuchan sonidos raros... Me le quedo viendo a Tom para ver si él también se ah dado cuenta, pero nada, parece estatua, se vuelven a escuchar sonidos y volteo de nuevo a la puerta de mis padres.
De repente veo una sonrisa en la cara de Tom, y después de unos segundos comenzamos a partirnos de risa. Tom deja de reírse.
“Joder, y después dicen que tú tienes adicciones con el sexo”, Me dice con una sonrisa y me da un golpe amistoso con el pie.
"Lo sé, vieras qué difícil es Mí vida", Le digo en forma de broma. "Me acusan de cualquier cosa, y los que deberían ir con la doctora esa son ellos, pero bueno, lo comprendo, o trato de, mi madre no ah tenido sexo desde hace mucho tiempo... Pero ella no trata de comprenderme si quiera", Me cruzo de brazos y se forma un puchero en mi boca.
"Es jodidamente injusto", Suspiro
"Pues no se qué tiene de malo.", dice Tom evitando mirarme, su mirada está fijada en la pantalla.
"Ni yo, al fin y al cabo de eso se trata, de disfrutar mientras puedes", Piensa igual que yo... Cada vez me cae mejor... Definitivamente tenía un mal concepto de él. Puede que con el tiempo lo conozca mejor, debo de, de todas formas es mi hermanastro, y no lo dejará de ser hasta que e padres se separen...
"¿Por qué me has besado?" Me pregunta de repente.
Esa pregunta me cae como gancho al hígado. Me quedo paralizado, y Mí vista rápidamente en lugar de dirigirse a Tom se pasea hacia la tele, clavándose ahí.
"Pues...", Mierda, no me esperaba esa pregunta nunca, pensaba que ya se le había olvidado. "Eso... Pues porque se me dio la gana", Le digo de buena forma, hasta con tono amigable...
"Pensaba que eso ya se te había olvidado"
"¿Por qué no me evitaste?", Ahora le pregunto yo.
"Pues no, no lo eh olvidado, no te eh evitado porque son un caballero y no hago esas cosas."
Me quedo con la vista en la pantalla.
"¿Y eso que tiene que ver?, Digo, seas o no un caballero, soy un hombre, y te eh besado, eso se hace con las mujeres... No con los hombres"
"Tú no eres el mejor para decir eso, no te eh evitado porque no me has molestado digámosle así aparte de que aún no has contestado realmente mi pregunta, yo también puedo decir porque me dio la gana, ¿no crees?".
Contraataque...
"Pudiste decir eso, pero no lo dijiste", Ahora lo contraataco yo. "Y te besé, porque...Me dio curiosidad, y me dio morbo... ¿Ya?".
Me cruzo de brazos, y otro puchero sale y se representa en mi boca.
"Pongamos una hipótesis, si yo hubiera sido de verdad tu hermano y no nos hubiéramos visto en, digamos 14 año y yo hubiera vuelto ahora con mi padre o sea en este, caso también el tuyo aquí a tu casa, ¿también me hubieras besado?"
Me pone preguntas difíciles, pero de igual forma... Lo hubiera besado, se que suena enfermo, pero de igual forma me daría morbo... O puede que no lo besara, porque sería alguien con quien ya hubiera pasado tiempo de mi vida...
"Puede ser que sí, y puede ser que no, Puede ser que sí, porque de igual forma me daría morbo, y puede ser que no, porque tal vez tú me hubieras ayudado a cambiar de niños" Le respondo con la mayor sinceridad posible que me permito expresar.
"¿De verdad me hubieras besado?, Eso es incesto", me dice y después se lame el labio, mira un momento hacia abajo, la película ah terminado ya y nos avisan por los anuncios que la siguiente película se llama Zombis "¿Me besarías de nuevo?".
"¿Por qué me haces esas preguntas?, ¿Te ah gustado el beso?", Me extraña que me pregunte todo eso, se que tiene curiosidad porque soy alguien con quien pasará mucho tiempo de su vida.
"Si, de verdad te hubiera besado... Y te besaría otra vez si así lo quisieras, porque aunque no lo creas, me han gustado tus labios, pero de otra forma, si no quisieras el beso, no te besaría, porque respeto las decisiones de los demás", Mi corazón ahora se ah acelerado... E escuchado hablar de estos síntomas, se llaman adrenalina, se llaman emoción, sentimientos que creí haber perdido desde que me metí al trabajo en el que estoy, y ahora Tom los vuelve a hacer libres...
“No lo sé es pura curiosidad, no tengo ni idea de cómo reacciona un marica como tú.", lo que me dice me duele, es como un golpe, de nuevo, nunca me ah importado lo que dijera la gente pero... No quiero vivir con alguien que me trate igual de mal que los demás. Me muerdo el labio y mi nariz comienza a picar, cierro los ojos para impedir que. . ."¿Estás llorando?"
"N...no", Le contesto, no me gusta que me señalen como un marica, pensaba que todo iba a cambiar, pensaba que yo solo iba a ser el hermano, el hombre, no el hermano marica para él. "No estoy llorando... Gracias por tu compañía... Y buenas noches...", Le digo con todo el rencor posible que sale de mi corazón, escupiéndole las palabras como veneno. Me paro del sillón, tomo mi cuchara y me dirijo hacia la cocina. Veo que mi concepto hacia él era el correcto.
Pongo la cuchara en el fregadero y cuando me doy la vuelta lo veo apoyado en el marco de la puerta "No quería herir tus sentimientos"
"Pero lo hiciste, ahora hazte a un lado, y hazme un favor, cada que hables con alguien sensible, piensa lo que dices primero", Lo trato de apartar con mi brazo para que me deje pasar.
Pero en vez de oponerme resistencia convierte mi intento de apartarlo en un abrazo.
Me quedo con los ojos como platos...
"¿Q...qué haces?" Subo los mocos que tengo en mi nariz, me quiero apoyar en su hombro, pero no sé si lo haga para burlarse de mí...Ya no sé.
"No es tu culpa que te traten así", me dice.
"Ya lo sé", le respondo intento quedarme sereno.
"No es tu culpa."
"Ya lo sé"
"No es tu culpa."
"Ya lo sé.", las primeras lagrimas comienzan a caer.
"No es tú culpa…”
"Ya deja e decir lo mismo Tom, solo me lastimas más, solo me haces ser más vulnerable... Y con tus palabras me haces sentir peor, ¿primero me dices marica y después me dices esto?" Las lágrimas se aflojan más, y ahora jadeo buscando un poco de aire. "No sé a qué puñetas estás jugando". Mi voz suena...Gangosa y aguada
"Ya lo sé Bill.", me dice, me obliga a posar mi cabeza en su hombro.
"No te vendas por dinero. . . ", Susurra
¿Cómo lo sabe?, me quedo tieso... Mis ojos acuosos se quedan abiertos...
"¿Viste mi maletín verdad?, Lo viste Tom..." La rabia me invade... Esa es la única forma de que él sepa... Pero por otro lado... Me hace sentir bien eso... Tal vez se preocupa por mí.
"Solo le eh echado un vistazo, solo eh visto las llaves de las habitaciones y los hondones y. . . No era mi intención de verdad estaba buscando unos cigarros. Pero de verdad, no te vendas por dinero, búscate un novio con el que puedas ya sabes hacer las cosas que quieras hacer, no tienes porque venderte por conseguir el sexo" Escucho su voz, parece acusadora.
"Gano mucho dinero." Le contesto
“A demás... No me es posible estarme con una sola persona Tom, si estuvieras en mi lugar me entenderías", Mis manos se aferran a su espalda, apretando su camisa entre mis dedos. "No tienes mi problema Tom, yo tengo que estar de persona en persona, disfruto mi trabajo... No me podría acostumbrar a estar pegado a una sola persona". Se lo intento aclarar.
"¿No quieres o no puedes? Sé cómo te mira la gente, es difícil para ti encontrar a alguien, has perdido tu propio respeto y te has convertido... En una puta."
Me duele...me llega... Tiene razón, pero así soy, ya no puede ayudarme a cambiar, el daño de 5 años ya no se puede cambiar... Para él es fácil decirlo, para él es fácil imaginarse la situación, pero si él la viviera, otra cosa sería.
"No digas eso, que solo me lastimas más... Hay veces en que la verdad es buena Tom, pero en esta ocasión solo miénteme... No puedo cambiar ya".
“Sí puedes y lo sabes”, Es su respuesta.
Me trato de calmar, mi agarre a su camisa se afloja... Los momentos felices de hace un rato se han esfumado, solo queda un nudo ácido en mi garganta... Me siento como una mierda, Hoy es la primera vez en dos años que me hacen sentirme una mierda diciéndome la verdad
"No te deseo nada malo, pero ojalá estuvieras en mi situación, solo así me podrías comprender...", Muerdo mi labio inferior, ya no quiero llorar...
Tom no dice nada y solo me aprieta con fuerza.
"Siempre quise tener hermanos, pero después de que mi madre me tuviera tuvo una infección en el útero y tuvieron que operarle lo ovarios... Ya no pudo quedarse embarazada de nuevo."
"Yo... No... Lo siento", Lo aprieto entre mis brazos de igual forma...Si tan solo él supiera que tuve un hermano, el cual murió junto a papá...
"Pues...mira que la suerte está de tú lado", Sonrío amargamente, le han regalado al mejor hermano del mundo, me pienso con sarcasmo.
Poso mi cabeza en su pecho, mejor dicho entre su hombro s su cuello. Su cuerpo está caliente al contrario que el mío que está frió.
Parezco un puto muerto andante, soy tan flaco, tan frío, Tan delgado, pero algo bueno debe de haber en mí... En contrario, Tom es... Tan diferente a mí.
Desde el principio del día, cuanto esperé este momento, el momento de ser abrazado por Tom, el momento en el cual yo hablara con el sin problemas, el momento en el que él me comprendiera.
Pero veo que me toma como su hermano, no puedo hacer nada. Él solo me ve como eso. Cómo su hermano. Suspiro un poco decepcionado y frunzo el ceño, ojalá esto solo sea un sueño.
"No te enamores de mi por favor." Le escucho.
Ahí está... Nunca me equivoco. No sé que responderle. Él es la persona que más me comprende, y hasta ahora me doy cuenta, y ahora... ¿Me sale con eso?, Entonces esperen un segundo…
"No lo haré", aprieto mis ojos fuertemente. “No puedo Tom, eres mi hermano”, Eh dejado de llorar, ya me siento un poco mejor, pero aún no tengo sueño. Estar en sus brazos me hace sentir protegido, pero de igual forma me da sueño, y ahora que eh dejado de llorar se me ah ido todo el sueño. Haber como despierto mañana.
Si lees comenta porfavor ;)












3 comentarios:
Hola lectores ;) gracias por haber pasado por la fic.
Espero que os haya gustado y apesar de que la fic estsé ya tiempo posteado los reviso a diario y me alegraria tambien leer TU opinion sobre el capítulo. Así que deja tu comentario!;)
Gracias!!!!
muy sentimental este cap. hasta q porfin tom lo puede ser mas humano con bill
ME PUSE SENSIBLE...:'-(...PERO me puse en shock cuando tom dijo: "no te enamores de mi por favor"...fue como un pinchaso....
AY QE ME ENCANTA MAS ESTE CAPI!! xD!
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