lunes, 5 de julio de 2010

Hasta que el corazón aguante 12. TWELVE

12. TWELVE


Bill

Estoy aquí sentado en la ama de nuestro dormitorio, estoy enfadad y mucho. Pero quien se cre que es para gritarme de esa forma? Que solo quería descansar, y como coño (jojo eh dicho una palabrota fuerte) iba a saber que el idiota ese quería hacer algo conmigo?
Es demasiado pedir poder descansar un día en la semana después de haber estado toda la semana currando como un loco?
Me hubiera podido haber despertado o yo que se.
Cojo mi bolso nuevo de Gucci ( que tiene un llavero de Hello Kity x3 ) y rebusco en el para encontrar mis cigarrillos... mierda, ya no me quedan.

Que quiere que me vaya por adelantado a Mallorca? Pues eso es lo que voy a hacer! Si no me quiere en la casa me voy a ir, me voy a un hotel hasta que el chico este se calme y después me voy a Mallorca.

Saco mi maleta que aún no me ah dado tiempo de sacar las cosas, la abro y saco algunas cosas para meter otras nuevas, si necesito algo más me lo puedo comprar.

Mientras meto las cosas en mi maleta siento como mis ojos se llenan de lagrimas, no quiero llorar ahora, malditos ojos!

Me limpio las lagrimas en la manga del jersey y sigo recogiendo cosas hasta que mi vista se vuelve a nublar.

La verdad es que estoy decepcionado, no hubiera pensado que Tom podía llegar a ser tan puñeteramente borde conmigo... en estas situaciones me siento como en los viejos tiempos con Alex... cuando peleábamos me sentía igual de desesperado y angustiado como ahora.
Había pensado ahora que estamos casados que esos tiempos hubieran terminado para mi.

Me arrodillo en el suelo para intentar cerrar la maleta pero no quiere.
“Mierda.”, digo dándole un golpe de furia a la maldita cosa que no quiere cerrarse.
Como las lagrimas no quieren dejar de fluir me meto en el cuarto de baño para cogerme un poco de papel higiénico y limpiarme los mocos (ihhg) y las lagrimas.

Cuando vuelvo a la habitación me encuentro a Tom delante de mi maleta que sigue medio habierta en el suelo.
“Que haces?”, me pregunta y me mira a los ojos.
“Recogiendo mis cosas.”, le respondo cruzando los brazos.
“Porque? “
Rápidamente me arrodillo en el suelo e intento cerrar la maleta con más calma, está vez lo consigo.
“Te eh preguntado algo!”, me dice dándome un empujón en el hombro.
“Me voy a Mallorca.”
“Como?!”
“Con un avión!!”
“Pero Bill...yo no lo decía así”
No le contesto, cojo la maleta y la subo con mucho esfuerzo a la cama.
“Si yo no quiero que te vayas.”, lo escucho decir tranquilamente.
Comienzo a llorar de nuevo.
“Pues la próxima vez expresate mejor!”, me grito dándome la vuelta.
Estoy tan cabreado con el, me dan ganas de pegarlo por sus idioteces, si no me quiere comprender tendré que buscar mi comprensión en otra parte.
Estoy a punto de entrar de nuevo al baño cuando Tom me coge del brazo y me tira hacia tras, me retiene.
“No quiero que te vayas.”, me dice.
Nos miramos un rato, yo me limpio las lagrimas de nuevo en la manga que está ya totalmente húmeda.
“Sabes Tom... siempre que hablo contigo me haces sentir como el último cacho de mierda de este planeta. Trabajo 50 horas a la semana! Joder no estoy en mi derecho de descansar?!”, le digo y trago saliva.
Tom no dice nada, solo me coge por los hombros para después apretarme contra su cuerpo cálido.
Me muerdo el labio inferior para ahogar un sollozo, después escondo la cara en el jersey de Tom.

Tom se aparta de mi para mirarme a los ojos, coge mi cara entre sus manos y con el pulgar me limpia las lagrimas.
Tom sigue sin decir nada, me mira y su cara se acerca, comienza besando mis labios con ternura, sus manos se sueltan de mi cara bajando por mi cuello acariciando este con la cúpula de los dedos antes de desplazarse hacia abajo, cuando llega a mi cintura se quedan parados como si ese hubieran sido su sitio desde siempre.

Cuando nos separamos nos quedamos mirándonos un rato, mis labios están calientes y un poco pegajosos.
Tengo que tener un aspecto horrible en esta ropa de estar por casa y mi cara tan demacrada de tanto llorar.
“Sabes... que eres hermoso cuando lloras.”, me dice en un tono suave y me besa la mejilla.
Las lagrimas comienzan de nuevo a caer, Tom capta una de ellas con su boca siguiendo su rastro hasta mi cuello.
Cuando sus labios tocan mi cuello caliente me entra un escalofrió, estoy como bajo tensión.
El aliento de Tom me hace cosquillas detrás de la oreja. Vuelvo a estar muy cansado, vuelvo a querer dormir.
“Al menos nos voy a tener que preocuparme de hacer las maletas en las próximas dos semanas.”, le digo bromeando y limpiándome las últimas lagrimas en su jersey (también me resfriego los mocos pero eso no importa ahora )
Los dos nos comenzamos a reír, pero derrepente me pongo serio.
“Te quiero Tom, siento tener que irme otra vez dentro de dos semanas.”, le digo.
“Yo también te quiero.”
Me aparto un poco de el para poder mirarlos, los ojos de Tom también están vidriosos.
“Has comido ya?”, Tom asiente con la cabeza “Sigues con hambre?”, Tom asiente con la cabeza “Nos preparo algo para comer?”, Tom asiente con la cabeza.”Me ayudas a preparar algo?”, Tom vuelve a asentir con la cabeza.
Los dos comenzamos a reírnos de nuevo antes de separarnos, la maleta la pongo al lado del armario donde se quedará las próximas dos semanas.


Después de comer y después de dos copas de vino ( que me han regalado después del último shooting) estamos sentados en el sofá rojo ( no se cuantas veces eh dicho ya que es rojo... pero solo para la información de algunos lo sigue siendo jeje)
La tele está puesta, lo único que hay son “Gute Zeiten Schlechte Zeiten”(Buenos tiempo, Malos tiempos), odio esa serie, lo peor de todo es que la llevan echando más de 10 años por lo menos y no se cansan de temporadas, siempre nueva gente...
(Nota de la Autora: Esa serie existe realmente y la verdad es que tiene que llevar ya por lo menos 10 años en la televisión ya que ya lo echaban cuando yo era super pequeñita)
Tom comienza a masajearme la espalda ( uh que bien sienta), me quito la camiseta para que el pueda llegar mejor a mis hombros, después de un rato me acuesto baca abajo en el sofá y Tom se sienta encima de mi culito con una pierna a cada lado.
“Un poco más abajo.”, le susurro escondiendo la cara en el cojín que está al lado del respaldó.
Tom me obedece y va bajando hasta donde está mi culo para después darme un pequeño pellizco en este.
“Aua”, le digo y levanto la cabeza para echarla hacia un lado.
Tom me saca la lengua y después lo vuelve a hacer.
“Ah... deja eso...me haces cosquillas.”, le digo y el comienza a reírse.
“Tienes cosquillas en el culo?”, me pregunta.
“Sihi...”, le digo avergonzado.
“Pues entonces tendías que partirte de risa cuando te doy por culo.”
“Hay Tom, pero que fino que eres.”, le digo.

Después de un rato nos quedamos dormidos en el Sofá, al parecer los dos estábamos muy cansado.
Buenas noches Tomi.


Tom


2 semanas pasan rápidamente.
2 semanas. El número 2 no es muy grande pero si se compara con 14 días suena a mucho pero en realidad no lo es.

Lo peor de todo es que no eh tenido tiempo de disfrutar esas dos semanas ya que 8 horas al día tenía que ir a trabajar.
Aprecias más las cosas que tienes cuando las has perdido o las estas perdiendo, igual que ahora: Estoy de nuevo en el aeropuerto de Hamburgos, ya es la tercera vez en 2 meses.

No quiero que se vaya de nuevo, no quiero que se vaya antes de que hayamos solucionado todos nuestros problemas ya que siguen muchos sin resolver.
Pero Bill no se va a quedar y la verdad es que tengo que admitir que me siento un poco como un fracasado a su lado.
El, modelo ah estudiado en la Universidad y toda su carrera por delante con un sueldo de por lo menos 2000 euros al mes.
Yo= Un empleado de una tienda de Hip Hop con un mísero sueldo de 900 euros neto contando las horas extras que hago currando los fin de semanas.
Algún día el también comprenderá que yo no puedo darle lo que el quiere o lo que el necesita.

“Me voy...”, me dice Bill sacándome de mis pensamientos. Esta vez tengo que pensar en nuestra despedida más dramática. En la estación de trenes... cuando me paró, me pidió queme quedara y me beso.
Pero esa vez yo también me fui al igual que el lo va a hacer.

“Espera.”, le digo y lo retengo del brazo, nos miramos y yo suspiro.
“Siento mucho el estrés de estos últimos días.”, susurro.
“No te preocupes.”, me dice.
“Voy echarte de menos.”, le digo tragando saliva, me acerco a el abrazándolo.
Bill se queda quieto y no hace nada “yo a ti también.”, me dice dándome una palmada en la espalda.
Cuando nos separamos le doy un beso muy tierno en los Labio.
Bill no dice nada más ya que llaman por última vez a los pasajeros de su vuelo, coge sus maletas con ruedas y después se va en dirección a la terminal 9.

Bajo la cabeza y después me doy la vuelta para dirigirme a la salida.
Busco mi coche y después me encamino a casa. Solo. De nuevo.



Han pasado ya 3 días desde que eh visto a mi marido por última vez. Lo único que eh escuchado de el “Hola... como estas... bien …. como te ha ido en el trabajo.”, lo típico, llamadas cortas, 5 minutos ah sido nuestro mejor tiempo.
Ya ni le pregunto como han ido los shoots ya que se que les van bien. Odio hablar del trabajo.
Todo el mundo le dice que es perfecto y que lo hace muy bien... espero que llegue el día en que le digan “Bill, haz esto mejor que te está saliendo fatal.”, ya que si sigue así va a pensar al final de que es míster perfecto.

Estoy delante del televisor y viendo las noticias.
“Y ahora les hablamos de las noticias V.I .P: El nuevo modelos Bill Kaulitz según fuentes muy seguras está teniendo una aventura con su manager David Jost como nos informaba Isabella Troti una modelo que estaba trabajando con Bill posando como su compañera en el shoot de.... ”, a partir de ahí mi cerebro desconectó.

Cojo mi móvil marco su número. Vamos a alcarar esta cosa, aquí y ahora!
Suena... suena... suena... no pasa nada tengo todo el tiempo del mundo... suena suena.

Después de dos minutos me coge por fin alguien.
“Si?!”, me pregunta un voz algo cansada.
“Hola”, le digo con voz seca.
“Tom?”
“Si el mismo”
“Que pasa?”,
“Dímelo tu.”
“No tengo ni idea de que me hablas y deja de hablarme en ese tono de loco que tienes.”
“Ah... loco ya ya... comprendo! El nuevo modelo Bill Kaulitz tiene una aventura con su manager, bla bla bla tu ya me comprendes.”

Silencio.

“Bill! Cojones hablame!”
“Que quieres que te diga? No pasó nada solo me beso una vez y eso hace ya más de un mes y le dejé claro que estaba casado y...”
“Que?! Pero a ti que putas te pasa tio!”, le grito y después le dos una patada a la mesilla de madera que está en el centro del salón, este se cae al suelo haciendo un ruido tremendo. Me importa poco.
“No me dices nada o que te pasa!?”, le grito.
“No te lo dije porque pensé que la cosa se había acabado aquella noche cuando le dije que te amaba, pero en la playa el quiso darme de nuevo uno de sus regalos y yo le dije que no y después el me dijo que me amaba y pues yo no sabía que decirle y pues no sabía que alguien nos estuviera observando.”
No se que decir, no se que decir. Pero que...
Nunca me había planteado con este tema pero ahora?

“Bill... sinceramente no te creo y sabes... dejalos.”, le digo y cuelgo.

En las próximas tres horas recibo por lo menos 30 llamadas de Bill.
Al final me canso y apago el móvil por completo. Estoy bastante decepcionad... como ya eh dicho no quepo en ese mundo en el que el se está metiendo.

No quiero saber nada más de ello por eso dejo mi móvil en la sala de estar y me voy a la cama...
necesito dormir.

Si lees comenta porfavor ;)

3 comentarios:

Casandra Krammer dijo...

Hola lectores ;) gracias por haber pasado por la fic.
Espero que os haya gustado y apesar de que la fic está termanada espero un comentario de vosotros ;) Los reviso a diario y me alegraria tambien leer TU opinion sobre el capítulo.

Gracias!!!!

Itzel dijo...

UH!!!!



esto esta grave!!!!

deadly_bite dijo...

Awww... qué fuerte que se haya tenido que enterar así T____T

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