lunes, 5 de julio de 2010

Hasta que el corazón aguante 14. FOURTEEN

14. FOURTEEN

Bill

Ahora estoy sentado en la cama y miro la pared que está en frente.

Después de un rato me acuesto en la cama, estoy muy cansado y cabreado.

Para mi tampoco es fácil... Tom no me quiere comprender y si no quiero quitarme las gafas no es su problema sino que el mio.


Hace solo media hora que eh vuelto a casa y y que volvemos a pelearnos, es como un circulo que parece no tener fin.


Cierro lo ojos, me agarro a las sábanas e intento dormir aún que sea un poco.

Hace días que no duermo si eh dormido solo han sido pocas horas.



Me despierto al sentir que alguien se acuesta a mi lado, que horas son? Abro los ojos y puedo leer en el despertador que ya son más de las doce de la noche...

Me he quedado dormido todo el día.

Me doy la vuelta para mirar a Tom pero este está acostado hacia mi enseñándome la espalda.

Me acerco a el eh intento abrazar su cuerpo pero me quita la mano de su espalda.

“Ok... si ni quieres...”, le digo algo decepcionado.

Lo escucho suspirar.

Todo esto me irrita mucho, ya no se como comunicarme con mi marido y lo pero de todo es que no veo el final de este túnel de depresiones. Intento dormir de nuevo, me muerdo el labio inferior y aprieto los parpados unos contra los otros.



A la mañana siguiente me despierto antes que Tom. Intentando no hacer ruido me levanto de la cama y me dirijo hacia el cuarto de baño para tomar una ducha.

A que día estamos? No lo se... intento acordarme … oh dios, en una semana es mi cumpleaños.

Como corre el tiempo.


Después de ducharme me meto en ropa cómoda para después dirigirme a la cocina. Miro en la nevera. Tom ah hecho sus deberes, la nevera está llena así que decido hacer el desayuno. No lo quiero usar como excusa pero es lo único que se me ocurre en este momento (a parte de sexo) lo que podía alegrar un poco a Tom.


Pongo la mesa, me dirijo hacia el dormitorio para despertar a Tom quien sigue durmiendo tranquilamente.

Me acero a el, le doy un beso o lo despierto así?, finalmente me decido por acariciarle cuidadosamente el hombro desnudo.

Tom are los ojos estos están vidriosos por el sueño, me mira un poco confuso.

“Tienes hambre? Eh hecho desayuno”, le digo con un poco de timidez.

”Si”, me responde.

Tom se saca el sueño de los ojos, le extiendo mi mano para ayudarle a levantarse.

Los dos entramos a la cocina donde todo está ya preparado para que podamos desayunar, Tom se siente a la mesa mientras yo le siro un café bien fuerte.

Esta acción es casi irónica, nosotros aquí, peleados tomando el desayuno juntos. Ninguno de nosotros dice nada y creo que es mejor así ya que siempre que alguien de nosotros habla acabamos peleándonos.


Acabamos de desayunar, Tom se dirige hacia el baño para ducharse y yo me siento en el sofá.

Tom llega después de un rato.

“Que te parece si hoy nos quedamos en casa para relajar un poco?'2, le pregunto.

Tom se siente a mi lado y solo me responde “hmm”

Lo tomo como un sí.


Pasamos un rato viendo la tele, seguimos sin hablar, algo que yo si quiero hacer pero no me atrevo.

Cierro los ojos por un momento cuando derrepente siento como algo se apoya en mi hombro. Cuando vuelvo a abrir los ojos puedo ver a Tom quien ah colocado su cabeza en este y me mira desde abajo.

“Te eh echado de menos...”, me susurran abrazándome.

“Y yo a ti...”, le digo, estoy algo tenso.

A veces necesito un poco de ayuda para comprender a Tom... nadie me dio un manual de instrucciones en donde ponía como usarlo.

“Puedo besarte?”, me pregunta algo tímido, no comprendo a que viene tanto cuidado, pero aún así le respondo.

“Solo si lo haces con cuidado.”, le digo con una sonrisa

Tom se acerca, sus labios comienzan a rozar mi mejilla se desplazan lentamente hasta llegar a mis labios.

Comenzamos a besarnos. Es nuestro primer beso desde hace? No me acuerdo pero la verdad es que es lo que necesitaba,es lo que eh echado de menos todo este tiempo.


A veces Comemos...

A veces hablamos...

A veces vemos la tele...

A veces nos besamos...

Pero solo a veces.


La tensión aumenta con cada cosa que hacemos, todo lo que hace el me irrita, todo lo que hago yo parece irritarlo a el.


En un momento del día le doy la noticia a Tom de que estoy cansado y que me voy a echar un rato.

“Vas a dormir otra vez?”, me pregunta y su voz suena irritada.

“Si, tienes algo en contra?”, le pregunto con voz baja.

“No... vete... vete a dormir, haz lo que quieras”


Pero a este que le pasa, no puede hablarme como una persona normal o que pasa.

No le digo nada más y me voy a la habitación, ya comenzamos otra vez, ya comenzamos con las tonterías de siempre.

Solo porque esté cansado se pone como un hijo de puta que tiene que rompérmelo todo.

Me meto en la habitación y me dejo caer en la cama.

Quiero otra casa, quiero otra cama, quiero otro marido, quiero otra vida! Joder!


Cierro los ojos pero no puedo dormir, Tom me eh estropeado todo el día, dice que soy yo el problema? Pero si es el quien está todo el día gritándome y se pone de mal humor cuando hago algo.




Tom


Justo cuando apago la tele escucho como algo se choca contra la puerta del dormitorio.

Me levanto para dirigirme a este y abro la puerta.

“Pero que haces?”, le pregunto algo irritado.

“Dormir o no lo ves!”

“Pues si estuvieras durmiendo no estarías hablando conmigo, no te parece?”, le digo intentando irritarle un poco.

Miro el suelo, el despertador está justo al lado de la puerta, destrozado.

“Te hace gracia romper cosas o que?”, le pregunto recogiendo el despertador del suelo.

“Y a ti que más te da? Es MI despertador y yo puedo hacer con MIS cosas lo que me de la puta gana”

Suspiro “Me voy a acostar en la habitación de invitados a ver si no me acabas rompiendo también a mi.”, le digo.


Bill se incorpora, me mira de mala gana y tira una manta y un cojín a mis pies para acostarse de nuevo.

“Muchas gracias!”, le digo recogiendo las cosas del suelo y retirándome en el cuarto de invitados.


Este cuarto está lleno de recuerdos... hace... hace bastante tiempo que no estaba a la habitación.

Aquel entonces visité a Bill, dormí aquí... ahora que lo pienso todo pasó tan a prisas con nosotros. Quizás demasiado rápido, no nos hemos dejado tiempo para conocernos más a fondo. Puede... puede que los dos no estuviéramos destinado a estar juntos.

Me precipite un poco en pedirme matrimonio, sabía que esto no iba a funcionar, lo sabía desde el principio pero me eh dejado traicionar por las gafas rositas de corazones.

Pero... nos amamos no? Nos amamos... nos ama... nos...


Me dejo caer en la cama y lloro, es lo único que me ayuda ahora.



Cuando me levanto automáticamente y me meto debajo de la ducha para después meterme en el dormitorio. Hoy estoy de muy mal humor.

Bill ya no está ahí, pero si que está el otro despertador quien me indíca que ya son las 11 de la mañana.

Oh dios... yo tendía que haber estado a las 9 (1)en el Sniper... Joder!

Ahora si que estoy de mal humor “Joder mierda!”, grito y me dirijo hacia el salón.

“Me hubieras podido haber levantado no!”, le grito a Bill directamente.

Este solo me mira asustado. Mi tono de voz es bastante duro.

“Pero... yo como iba a saber que tenías que levantarte y...”, me dice con voz baja, es miedo lo que escucho en su voz? me da igual lo que piense ahora de mi! El sabe que tengo que levantarme para trabajar.

“Tendría que haber estado a las 9 en el Snipers!”, le grito señalando el reloj que marca las 11:10.

“Y a mi que me cuentas?”, me dice, sigue hablando en tono muy bajo.

“No te escucho Bill!”, le grito acercándome más a el. Me mira un poco asustado y se aparta un poco de mi, pero... quien se cree que soy un estúpido o que? Se pone a hacerse aquí la victima o que?

“Crees que voy a pegarte o que putas te pasa que no abres tu boca!”, me pone de los nervios, que no pueda abrir su puta boca cuando le hace falta. Cojo su brazo con fuerza y lo zarandeo.

Bill no hace nada, comienza a morderse el labio inferior, está nerviosos y la verdad siento que tiene miedo.

“Y porque putas no me contestas alto y claro? Piensas que te voy a pegar o que te pasa? Quien crees que soy? Me vas a poner de malo como siempre?Eh!”, no suelto su brazo, veo como sus ojos se llenan de lagrimas.

“Ah...”, gime Bill y cierra forzosamente los ojos mientras lo cojo con más fuerza.

No me queda más tiempo de discutir, tengo que apresurarme para poder llegar al menos antes de la pausa del mediodía. Bill no dice nada y mira hacia abajo. No puedo ver las lagrimas que han aparecido en sus ojos.

Suelto su brazo, Bill lo coge y se lo frota con una mano.

Como odio que se haga la víctima, si ni siquiera le eh agarrado fuerte, si le hubiera agarrado de verdad con fuerza ahora su brazo estaría partido.

“Eso! Callate y vete a la mierda!”, le grito antes de salir por la puerta para ir al Snipers.



Por la tarde llego a casa, mi jefe me ah dado una buena regañina y todo por culpa de Bill... el sabe perfectamente que tengo que ir a trabajar.


Joder! Como odio su puta ignorancia, odio que solo tenga en su cabeza cosas que le importan a el, pero pensar que yo tengo que ir al trabajo y no despertarme eso ya es pura estupidez.

Me da la impresión de que solo quiere joderme la vida, quiere joderme la vida haciéndomela imposible.


Pero lo que me asusta es que... esta mañana de verdad que tenía ganas de pegar a Bill... y lo peor es que pensaba sentirme bien teniendo esa fuerza de superioridad...


Cuando llego a casa me meto una pizza en el horno, después voy al balcón y me enciendo un cigarrillo. Creo que me eh pasado un poco con el... no debí gritarlo de esa forma tan agresiva.

Escucho el timbre del horno, mi pizza ya está lista así que me dirijo hacia la cocina.

Bill está delante de la nevera, no se jura cuando entro lo que no me sorprende... hoy si que tiene todo el derecho de estar enfadado conmigo.

Saco la pizza del horno, después me siento a la mesa, mi marido sigue delante de la nevera abierta. Suspiro al pensar que pronto será su cumpleaños, espero que lo podamos pasar en paz.


Observo a Bill quien no se mueve del sitio, me sorprendo cuando escucho derrepente un sollozo, Bill baja la cabeza.

Me levanto de la mesa y me pongo detrás de el y pongo una mano en su espalda. Bill, al sentir mi mano en su espalda se asusta.

“Bill?”, le pregunto, su cuerpo ah comenzado a temblar. Bill ah bajado las manos, cierro lentamente la nevera. Bill sigue de espaldas hacia mi así que le doy la vuelta y lo cojo en un abrazo apretándolo contra mi cuerpo con fuerza.

Cuando lo apretó con más fuerza escucho una queja. Bill se coge instintivamente el brazo.

“Que?...”, pregunto y lo miro, Bill tiene la mirada puesta en el suelo. Lentamente le acaricio el brazo donde lo eh cogido está mañana, levanto un poco la manga, se ve perfectamente donde lo eh cogido.

Toda la marca, roja y tiene tres pequeños moratones donde quedaron mi dedo pulgar indice y mediano. No sabía que había usado tanta fuerza y Bill no dice nada...

Me siento como aquél entonces... cuando Alex lo pegaba y Bill no quería decir nada. Pero ahora se debe sentir como entonces.


“Lo...lo siento.”, le digo cogiendo su cara entre mis manos.

Bill sigue sin decir nada... tengo miedo de que se haya hecho algo más que unos moratones... quizás ya no me vaya a hablar nunca más.


Mi marido me aparta las manos de la cara, mira al suelo y se queda quieto, pero entonces se vuelve a apoyar contra mi pecho y llora.

“No quiero pelearme más...”, me susurra entre lagrimas.

Yo... yo tampoco.”. Le digo meciéndolo entre mis brazos.


Quiero que esto se acabe, tengo miedo de que acabe haciéndole de verdad daño a... quizás no sea mejor que Alex... quizás sea igual que el.


Y si me dejo llevar por esa ira Bill acabara otra vez así de dolido como con Alex... necesitara alguien quien lo recoja de nuevo los pedazos de su corazón...


Me estoy convirtiendo en una persona horrible. Quizás este un poco celoso respecto a lo que le está pasando a Bill. Me sigo sintiendo como un extraño a su lado, yo no encajo en su mundo.


1 comentarios:

Itzel dijo...

ay no!!!


q no se vaya!!


solo es cuestion de tiempo!!!

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