lunes, 5 de julio de 2010

Hasta que el corazón aguante 17. SEVENTEEN

17. SEVENTEEN

Bill

Q u e ? !
Vuelve a salir por la puerta para dirigirse seguramente a su coche.
Pero este tío está loco o que? Son casi las doce y media de la noche y este vuelve a salir por ahí?
Lo único que hace es huir del problema, así no se solucionan las cosas, volvemos a estar peleados.
Me levanto, cojo el jarrón de flores que está lleno de piedras azules transparentes y las estrello contra la pared.
Todo se parte en mil pedazos, miles de piedras azules se esparcen por el suelo adornando nuestra alfombra.
Estoy tan furioso! Tom es tan tonto, rompe este momento tan bonito solo por mi puto trabajo.
No soy el único quien tiene aquí la culpa de nuestra crisis matrimonial y si soy el culpable solo puedo decir uno: Siempre hacen faltan dos personas para empezar una pelea.

Dejo la basura ( osea el jarrón y el contenido ) tirado en el suelo y me dirijo de nuevo al dormitorio donde me siento en la cama.

Así me quedo durante unos minutos hasta que me canso de esperar o de lo que ando haciendo así que cojo mi teléfono móvil y llamo a David.

“Hola David, me aburro, tienes algo para mi?”
“... Bill... son las 1 de la mañana tesoro.”, le escucho al otro lado de la linea.
“Oh... es verdad perdona.”
“Estas bien? Quieres que venga a tu casa?”
“No, no, no te preocupes estoy bien, no hace falta que vengas.”, es lo último que quiero ahora, que David venga aquí a intentar acostarse conmigo, si ya lo conozco yo.

“Bueno... como quieras, vete a dormir, nos vemos mañana, y por lo que sea llamame pero que no vuelvan ser las 1 de la madrugada por favor.”
“Ok... adiós.”
El se despide y yo cuelgo... y ahora que hago? No lo se pero estoy demasiado revuelto para ponerme a dormir.

Comer algo?No
Dormir?No
Hacerme las uñas?No
Fumar?No
Llamar a To...?No!

Cojo el móvil y hago justo lo que en este instante NO debería hacer, llamar a Tom y eso que son ya las 1 y media... como vuela el tiempo de verdad.

Suena... y suena y suena y suena y derrepente Tom coge la llamada, del susto le doy a la tecla se colgar.
Pocos segundos después suena mi móvil, cuando miro el Dysplay veo que es Tom, con manos temblorosas lo cojo. Mierda!
“Si...”, digo con un poco de miedo.
“No vuelvas a llamarme! Quiero dormir!”, escucho su voz tremenda mente cabreada.
“Pues vales.”, le digo algo desilusionado “lo mejor será que ya no nos dirijamos nunca más la palabra.”
“Bill!”
“Que? Es así, lo mejor será hacer como si nunca nos hubiéramos conocido, así se solucionarán todos nuestros problemas para siempre! Yo ya no quiero más... ya no tiene sentido”, y antes de que Tom pueda decir algo le cuelgo.

Romper... separarnos?
Quizás sea esa nuestra única solución. Pero... pensar en ello me suele, me duele más de lo que quiero. Creo, que en realidad, no quiero estar sin Tom, quiero decir... el es mi marido y como yo ya había dicho no quiero separarme de el, en realidad había esperado poder vivir con el hasta el fin de mis días. Por eso nos hemos casado, para siempre poder estar juntos, para poder ser uno, una familia...
Cuando pienso en ellos me viene preguntas como: Me querrá como yo lo quiero? Puede que... se haya casado conmigo solo por pena, es que... soy penoso. Solo les doy lástima a la gente, odio dar lástima.
Me dejo caer en la cama y cuando miro hacia la derecha veo nuestra foto. La foto de nuestra boda.
Bajo el marco de la foto poniéndola boca abajo, no pudo contemplarla mucho rato ya que si lo hago me entran ganas de llorar.

Me levanto de la cama. Son las dos de la mañana y yo sin poder dormir, me dirijo hacia la cocina.


Dos horas después: Mi bizcocho está por fin listo. Cuando lo saco del horno lo veo, por una parte está blando y por la otra parte quemada... eso me pasa por no haberle dado la vuelta y poner la temperatura solo en la parte de atrás.
Suspiro y tiro el bizcocho a la basura, nadie lo iba a comer, nadie lo iba a probar, solo lo eh hecho por puro aburrimiento.

Los trozos del Jarrón que estaban en el suelo los eh recogido al igual que el 90% de las piedrecitas de color azul, las que no eh pillado las eh dejado en el suelo, por ejemplo las que están debajo del sofá rojo.

Abro la ventana y... grito, grito lo más fuerte que puedo para después cerrar rápidamente la ventana, espero que nadie me haya reconocido aunque lo dudo mucho a las 3 de la madrugada y más en esta calle de los alrededores.

Ya me siento mejor.
Me dejo caer en la cama y después de un rato me quedo ( por fin!!) dormido.


Tom

Me ah colgado...
Holaha! Pero que le pasa? Me llama a las tantas de la noche y después me cuelga con las palabras '... ya no tiene sentido', la verdad es que me asusta un poco, espero de que no piense en hacer ninguna tontería. Quiere separarse de mi o que?
Marco su número de nuevo pero solo me salta la voz de una mujer diciéndome que su 'teléfono móvil está apagado o fuera de cobertura en este momento' tss... que mala leche.

No quiero separarme de el, no creo que lo diga enserio y yo tampoco lo decía, yo... solo estaba cabreado y... claro que si Bill volvería arrastrándose pidiendo consuelo se lo daría, porque lo amo y lo voy a seguir amando da igual lo que haga o pase.
Solo es una etapa, es una crisis que tenemos que superar por el bien de nuestra pequeña familia.
Vuelvo a subir a la autopista en dirección a Hamburgos y eso que estoy a solo 50 Km de mi casa de Magteburgos.

Intento concentrarme en la autopista pero no lo consigo, las palabras de Bill me retumban en la cabeza, no quiero que todo esto se acabe, no por el trabajo, aunque me duela.
Bill estaba muy cabreado.
Y parecía decirlo muy enserio.


Al pasar dos horas llego a casa, cansado ya que son las 5 de la mañana y la verdad es que no eh dormido mucho.
Subo las escaleras y me meto en la casa.
“Bill?”, susurro, pero al parecer ya no está despierto ya que me lo encuentro durmiendo en nuestra cama.
Toda la casa huele a chamusquina y cuando entro a la cocina para coger un baso de agua veo que la papelera está llena de pedazos de cristal de uno de nuestro jarrones, también hay un bizcocho quemado.

Escucho como la puerta se habré, Bill necesita ir la baño, rápidamente me dirijo hacia este y me pongo delante de la puerta del baño de modo que Bill no pueda pasar.
“Que haces aquí?”, me pregunta. “Yo también vivo aquí”, le respondo. “Porqué has apagado tu móvil?”
“Porque debería dejarlo encendido?”
“A que te referías con eso de que ya no puedes más o algo así?”, tengo miedo de la respuesta, pero intento que no se me note.
Bill solo suspira, me ignora y se mete al baño apartándome con brusquedad de la puerta.
“Eho! Estoy hablando contigo!”, me quejo.
“Pero yo no quiero hablar contigo porque siempre que hablamos acabamos peleándonos.”, me dice.
“Bill no lo exageres.”
“Callate idiota!”
“Ah, perdona de que haya regresado para aclarar las cosas y porque tenía miedo!”
“Miedo?”
“Si M-i-e-d-o”, le digo con tranquilidad.
“Miedo de que?”
“Pues no lo se! Por tu ' ya no tiene sentido' es que no sabía como interpretarlo, no sabía si te ibas a hacer algo...”
“Pues interpretarlo como te de la gana pero yo me voy a mear”
Yo me quedo delante de la puerta esperando a que salga.
“Sigues ahí?”
“Si, sigo aquí...BILL KAULITZ?!”, le grito al ver que me ignora y se vuelve a meter dentro de la habitación, la puerta se vuelve a abrir.
“Deja de gritar cojones y vete a dormir o haz lo que te de la puta gana pero dejame dormir al menos a mi”
“Cada vez que vuelves a tu trabajo te roban un cacho de cerebro!”
“Tom! Basta ya!”
“Que? Es así, puede que seas una de las personas mas bonitas del planeta pero tu alma y tu personalidad o sea tu personalidad se está volviendo cada vez más fea e superficial”,
Bill me mira como si le acabara de golpear.

“No me mires así.”
“Callate y vete a la puta mierda.”, me grita antes de golpear de nuevo ( y como tantas otras veces ) la puerta.
“Cariño, la puerta no tiene la culpa tesoro! Quizás te falta un poco de sexo ya que te veo necesitado”

Creo que henos despertado a todos los vecinos ya que escucho al perro de al lado ladrar a al bebe del quinto chillar.

Como ya no le veo más sentido discutir con Bill decido coger mi maleta que sigue en la entrada para llevarla al cuarto de invitados (donde duermo últimamente)


La idea de separarnos cada vez se me hace más agradable. Duele.
Maldita gente del mundo de la moda!
Crean monstruos como lo que antes podía llamar mi marido porque de mi gracioso, amable y sensible Bill ya no ah quedado nada más que un recuerdo.

Si lees comenta porfavor ;)

1 comentarios:

deadly_bite dijo...

¿Cómo se puede cabrear tanto este hombre con sus propias pajas mentales? u__u

Publicar un comentario

Si te ha gustado. ¡Comenta Por favor!