lunes, 5 de julio de 2010

Hasta que el corazón aguante 7. SEVEN

7. SEVEN

Bill

Y ahora estoy sentado aquí, en el avión al lado de David, este me mira y me sonríe.
Nos quedan buenas tres horas hasta llegar a Madrid, desde ahí nos llevarán al Hotel donde vamos a pasar está larga semana (se entiende que David y yo dormimos en Habitaciones separadas)
Aun siento el sabor de Tom sobre mis labios, son de esas cosas que te hacen adicto, son de esas cosas que voy a echar más de menos, son de esas cosas que le dan un sentido a tu vida, o al menos a la mía.

Eh intentado encerara los pensamientos al 'mañana' en lo más profundo de mi cabeza, no quiero pensar en lo que va a pasar, como vamos a estar, pero al final esos pensamientos me alcanzan y está vez no voy a poder escapar.

Antes de darme cuanta y sin poder remediarlo eh comenzado a llorar lagrimas amargas, estoy tan contento de que estemos sentados en la última fila y que los asientos a nuestros lados estén sin ocupar así puedo girar mi cabeza de tal forma que David no pueda ver mis lagrimas.

No es solo este viaje, es todo... mi trabajo, mi actitud y el hecho de que Tom se casara conmigo sin realmente ser homosexual.
Algún día abrirá los ojos, se despertará y ya no quedara nada que yo pueda hacer para impedir que se vaya, este no es su mundo y ahora lo estoy notando más que nunca...

Nunca a negado nuestra relación a nadie pero puedo sentir que se incomoda cuando nos encontramos con mis amigos (que son de la misma 'orilla' sexual que yo) le incomoda todo eso aunque nunca se haya quejado, siempre lo eh notado.
Eh intentado ignorar esas señales, siempre pensé que se podría adaptar a la situación y que solo eran imaginaciones mías.

Ahora que lo pienso eh sido un egoísta, Tom ah cambiado todo para mi, su casa, su trabajo (bueno, antes estaba en paro), tiene que mear sentado ( aunque no lo cumple, pero al menos lo intenta) ah renunciado a sus One nights solo para estar conmigo.
Yo solo eh dejado a mi novio, que por cierto sigue siendo un hijo de puta... me ah llamado varias veces, nunca le eh contado nada a Tom ya que no le incumbe y no quiero que se enfade innecesariamente.
Pero... realmente cambiar algo en mi para agradar a Tom? No, nunca lo eh hecho y eso que hay muchas cosas y actitudes que podrían cambiar.

“Te encuentras bien?”, escucho la voz de mi manager muy cerca de mi oreja, puedo sentir su aliento en mi piel, algo que me causa un escalofrío.
Solo asiento con la cabeza pero no le miro ni le hablo, si lo hago notara que eh llorado o mejor dicho que aún lo estoy haciendo.

Cojo mi MP3 que tengo metido en mi bolso de mano, me meto los auriculares en las orejas y lo enciendo.
Escucho: Linkin Park- Runaway.


Cuando salgo del avión casi me mata el calor que me da la bienvenida, definitivamente hay una buena diferencia entre Hamburgos y Madrid.
Sigo a David hasta entrar al aeropuerto donde, por suerte hay aire acondicionado.
Recejemos nuestro equipaje para después coger un Taxi que nos llevará al Hotel, lo único que quiero hacer ahora es descansar un poco, necesito mi tiempo para adaptarme as la nueva situación y la verdad es que quiero estar a solas, a solas con mis pensamientos.

David no parece notar nada de mi tristeza y la verdad es que le doy las gracias al de ahí arriba por hacer a mi manager tan ciego y superficial.

“Quieres una habitación con cama de matrimonio o una habitación con cama normal?”, me pregunta, es la primera vez en este día en el que me atrevo a mirarle a los ojos.
“Matrimonio.”, le digo sin pensar.
“Ok, como quieras.”, y volvemos a quedarnos en silencio.


Cuando llegamos al hotel nos quedamos en la recepción.
“Hoy no haremos fotos, así que podemos descansar o ir a la ciudad, por la noche tenemos una cena con el fotógrafo y todo el grupo.”, me comenta David antes de que nos den las Tarjetas-llaves para nuestras habitaciones.
“Espero que la comida esté buena.”, murmuro más para mi que para David.
“No te preocupes, eh hecho muchas veces vacaciones en este hotel al igual que llevo muchas veces mis invitados al restaurante de aquí, a todos les ah gustado lo que preparan aquí.”, me dice mi manager y me guiña el ojo.
“Que te pasa?”, me dice al notar que sigo estando muy ausente.
“Nada. Solo estoy un poco cansado”, le digo algo monótono e intento sonreír.
“Ah ok.”


Me encuentro en mi habitación y tengo que decir que está super lujosa, no quiero saber lo que costará la noche en este hotel, por lo menos no tengo que pagar los gastos de mi bolsillo.
Los muebles son muy lujosos y modernos, desde la ventana tengo una buena vista al centro de Madrid, lo mejor de todo esto es que hay al menos aire acondicionado.
En tres horas me recogerá David para ir a cenar, hasta esa hora tengo tiempo libre.
Miro la cama, es inmensa, es aun más grande que la cama de matrimonio que tenemos en casa, que pena que no tenga aquí a nadie con la que poder compartirla...

Suspiro y me dejo caer en ella para después esconder la cara entre lo cojines, no me eh maquillado mucho así que no tengo que no me preocupo de que se manche todo.

Miro hacia la derecha, puedo reconocer la puerta del baño, me pregunto si gano ya tanto dinero para pagar todo esto...

“*Wir sind für die Musik gebohren, wir sind die Diener eurer Ohren... immer wenn ihr traurig seid spielen wir für euch...”, tarareo la letra de la canción de Rammstein- Ein Lied.
En realidad no suelo escuchar música tan agresiva pero algunas de sus canciones me gustan y más cuando son tan tristes.

Saco mi movil y lo enciendo, quizás debería mandarle a EL un mensaje para decirle que eh llegado bien a España.

-Eh llegado bien a España, hace mucha calor. Bill-

Corto pero afectivo, no quiero pasarme ahora el día escribiéndole mensajitos a Tom... los dos habíamos acordado en andar llamándonos o escribiéndonos mensajes todo el rato, mejor dicho eh sido yo quien lo ah decidid así y no voy a cambiar mi decisión.

Derrepente suena mi movil, es Tom y al parecer no es un mensaje sino una llamada, pulso la tecla verde y me llevo el auricular a la oreja.

“Ya se que me has dicho que no andemos llamándonos todo el rato y solo hace 4 horas que te has ido pero... como está el tiempo por aya?”, es lo primero que escucho de el.
“No te preocupes.”, murmuro algo cansado.
2 horas y 40 minutos hasta que llegue David.
“Y?”
“Nada... hace sol y hace bastante calor.”
“Bien.”
“...”
“Y el vuelo?”
“Aburrido.”
“Bien...”
“No tienes que trabajar en la tienda?”
“Si... pero tengo algunos minutos de descanso y tal.”
“Ah ok”
“Te has llevado el Portátil con el Internet sin cable?”
“Si... por?”
“Pues así podemos chatear y eso... ya sabes que las llamadas cuestan un ojo de la cara.”
“Tom... hemos dicho que nos dejaríamos tiempo, no quiero que te pases el día escribiendo mensajes ni esperando mis llamadas.”
“Si pero...”
“Sabes que? Estoy cansado y David va a venir luego para llevarme a cenar así que quiero descansar un poco.”
“Ok... pues que descanses.”
“Adiós.”
Cuelgo.
Dejo mi movil encima de la mesilla de noche para después girarme hacia la izquierda y cerrar los ojos durante unos minutos.


Tom


Creo que Bill ya está mosqueado.
David lo va a llevar a cenar por la noche... no es que esté celoso ni nada pero... se está permitiendo algunas cosas con mi marido que no me están gustando nada la verdad.
“Tom, hay una clienta que está ahí afuera y quiere un consejo.”, escucho la voz de mi jefe llamándome desde la tienda, estoy en la parte a atrás donde guardamos los zapatos y todas las otras pendas que no están en la tienda.

Suspiro, guardo mi móvil y me levanto de la silla para volver a la tienda, ya puedo ver a la chica que anda delante de uno de las estanterías.
“Hey, hola, puedo ayudarla en algo?”, le preguntó lo más amable que puedo.
“Pues, estoy buscando una camiseta para mi hermano, veras tiene una actuación de Hip hop la semana que viene y pues busco algo apropiado.”, me dice con una sonrisa.
“Hm a ver, tiene que ser algo más colorido o algo oscuro.”
“Pues algo colorido estaría mejor.”, me dice la chica con una sonrisa.


“Tienes novia?”, me pregunta la clienta mientras sigo buscando una camiseta.
“No.”, le respondo y le enseño mi anillo.
“Ando felizm... ando casado con mi marido.”, le digo.
“Bromeas no?”,me pregunta ella mirándome raro.

Derrepente me entra una sensación de vergüenza ajena terrible, nunca me había pasado pero me da vergüenza admitir que estoy casado con un hombre. Mi jefe tampoco lo ve muy bien si le voy contando a nuestros clientes que soy un poco homosexual ya que podría dañar un poco la fama del negocio.
“Ähm si jaja.”, le digo sin pensar.
“Buff, jaja casi me lo había creído.”, me dice.

“Tom! Puedes ocuparte un momento de la caja cuando hayas terminado con la clienta?”, escucho la voz de Katrin que está detrás de la caja.
“Anja necesita un poco de ayuda.”, me dice y yo asiento con la cabeza.
“Que te parece esta?”, le digo a la chica mostrando le una camiseta, ella asiente con la cabeza y la llevo hacia la caja.
Le digo que se espere un momento para que pueda ir a buscar el dinero ya que no queda mucho cambio en la caja ya que todos suelen pagar con Billetes
“Bueno pues la camiseta y el top no? Pues hace 49,90€.”, le digo y ella me paga, para después dejar abandonar la tienda.
Cuando miro el billete veo que hay un número de teléfono y un 'llamame' escrito con un lápiz.
Sin pensarlo cojo mi móvil y guardo el número... nunca se sabe.
Claro que no voy a llamarla, no voy a serle infiel a Bill.
Ahora me entran remordimientos, es la primera vez que niego apropósito nuestra relación.


Son las seis de la tarde y cerramos la tienda, estoy a punto de rime cuando Anja me para.
“Hey! Quieres venirte conmigo al Teatro? Eh ganado entradas para la nueva versión de Tarzán con la música de Phil Collins y pues me había pensado como tu...”
“Como yo soy hay me tendrían que gustar esas cosas no?”, le digo un poco molesto.
“No... no quería decir eso, quería decir como tu me habías contado que de pequeño te gustaban las películas de Disney como el Rey León y Tarzán pues podríamos ir.”, me dice ella.
“Perdona... es que ando un poco irritado últimamente.”, le digo y ella me sonríe.
“No te preocupes, y ? Quieres venirte?”, me vuelve a preguntar.
Me lo pienso un momento, porque no? Hace mucho que no salgo y además solo eh escuchado cosas buenas sobre esa obra de teatro.
“Bueno.”, le digo.
“Pues te espero en una hora en mi casa, la presentación comienza a las ocho y el Teatro no está lejos.”,

nos despedimos.


Son las siete y me eh arreglado un poco, la verdad es que estoy muy emocionado de poder ir. Salir un popo y tomar el aire me ira bien después de todo el ajetreo de esta mañana.
Llamo a la puerta y después de pocos instantes me harben la puerta.
“Ah ya estas ahí”, me dice Anja dejándome pasar.
“Te ves bien.”, le digo señalando el vestido negro que lleva puesto, no se le nota nada que ya es madre y la verdad es que no comprendo como no puede pilarse un buen hombre que la cuide, hay muchos hombres a los que no le importaran la pequeña.
Pero eh descubierto que Anja es como decirlo... un poco bipolar y más bollera que Hetero así que puedo comprender que no se haya buscado aun a nadie o quizás ella no quiera aun comenzar una nueva relación.
Su novio la dejó cuando se entero que estaba embarazada, ella estaba ya en el segundo mes cuando se enteró y al final se decidió por quedarse a la pequeña.
Su hermana se quedaría la niña durante todo el día.


Poco antes de las ocho llegamos al Teatro, cuando entramos vimos una gran fila de Gente que aun tenían que sacarse unas entradas, nosotros ya teníamos las nuestras así que pudimos pasar directamente ala gran sala que estaba ligeramente curvada.
Nuestros asientos estaban en la quinta fila de modo que teníamos una vista perfecta hacia le escenario que aun tenía las gran cortinas echadas.
Eramos uno de las primeras personas que estábamos en la sala que se iba llenando poco a poco con gente, la mayoría eran familias con niños de entre 5 a 10 años, había pocos adolescentes pero para ello más personas mayores.
Anja y yo comenzamos a conversar, le conté un poco de mis problemas, no me atrevía a contarle todo.
Lo único que no le conté fue lo de la mujer de esta tarde, tenía miedo de que Anja me viera como un completo idiota haciéndole eso Bill, pero algún día tendía que contárselo.
No solo por mi conciencia sino para explicarle mis temores... Bill seguramente lo iba a entender, o al menos eso esperaba ya que me da la sensación de que ya no lo conozco.
Quizás... quizás rompía conmigo si le contaba ese hecho. Todo en mi interior comenzó a dar vueltas cuando me imaginaba que Bill pudiera pedirme el divorcio o peor, irse sin decirme nada...

La actuación duro dos horas, cuando hubo acabado todos se levantaron y aplaudieron.

Acompañe a Anja a casa antes de despedirme e irme a casa.
Necesitaba dormir. Es la primera vez en mucho tiempo que duermo solo en nuestra cama, aun huele a Bill... a su perfume de coco y a su olor corporal que es indescriptible mente irresistible y sensual.
Escondo mi nariz en el cojín para aspirar ese olor.
Será una semana bastante dura...

Si lees comenta porfavor ;)

2 comentarios:

deadly_bite dijo...

Uff... qué mal lo veo todo... ¡y sólo es el primer día! :S

Floor♥ dijo...

Me encanta la historia... pero ahora me da penita el pobre de Tomi... la verdad es que Bill esta demasiado cambiado...
Me encanta... la primera parte de Doppelherz es extremadamente hermosa y tierna, llena de muchisimas cosas lindas... me encanta la ternura entre los personajes... ;)
En fin, me encanta la historia...
Un besoo, Floor! ♥

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