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jueves, 23 de septiembre de 2010

Gimme Your Attention Chapter.11

Chapter.11

Tom

Levanto la vista, pero la vuelvo a bajar.
¿No puede dejar de mirarme? ¿Es que a caso tengo putos mocos en la cara?

"Bueno... ¿Qué vas a tomar?", Gordon me mira con una sonrisa forzada y deja la carta del menú encima de la esquina de la mesa.

Intento parecer cool, paso la página del menú, hago como si lo estuviera leyendo con mucha atención, pero en realidad no puedo concentrarme en absoluto.
Esta idiotez, por no decir mierda, es un intento forzado de mi padre de hablar de ESO.

El ESO ha estado dominando toda nuestra semana.
Simone ha tenido que ir al hospital, han pasado demasiadas cosas y ha tenido un Black out total. Joder, me da lástima la pobre, está súper asustada y ahora que anda embarazada parece una bomba de tiempo a punto de estallar, siempre tienes que tener cuidado de lo que hablas.

"Tomo lo mismo que tu", digo con naturaleza, levanto la mirada y lo miro a sus ojos, me cuenta mucho mantenerme tranquilo, pero quiero que sienta que no soy yo quien está nervioso. Puedo ver como traga, dejo lentamente la carta encima de la mesa.
"Pero si aún no sabes lo que voy a..."
"De todas formas voy a tomar lo mismo", digo más chulo que un ocho retorcido e intento ganar la batalla de miradas acosadoras.
"Tom esto no tiene sentido por dios. No hemos hablado de ESO y los dos sabemos que lo que estamos haciendo aquí es una tontería"
¡Ha! ¡Lo sabía! ¡Gané!

Veo algo nuevo en su mirada, me mira como un padre orgulloso... más que eso me mira como si fuera su bebé recién nacido con ojos de cachorrito.
"Decirte el que..."
"Hay por dios, como no me había dado cuanta Tom. Tu actitud negativa, tus escapadas, esa obsesión excesiva por la mujeres... todo fingido para que nadie pudiera juzgarte"
¿Fingido?, ¿Juzgar? ¿De qué cojones habla este tío?
"No te avergüences de que te gusten los hombres, mira esto es algo nuevo para mí pero juntos lo vamos a..."
"¿QUE?", casi me levanto de un salto al escuchar la palabra "gusten" y "hombres", en una frase refería a MI.
"¿Estás loco? ¿Te has caído de bebé del carro? ¿Te han sacado el poco cerebro que tienes con una pajita?", intento buscar más seudónimos para insultarlo de tonto, pero ya no se me ocurre ninguno.
Mi padre me sonríe.
"Nop te preocupes, a muchos chicos de tu edad les gusta experimentar"
¿Que experimentar ni que coños?
"A ver papá que no soy gay"
Mi padre me mira y me aprieta más las manos.
"No hace falta que te avergüences”
Intento retirar mis manos
"No me avergüenzo, es que no lo soy... lo de Bill fue"

...

Me quedo parado
¿Qué fue lo de Bill? ¿Una escapada? ¡Sí!
"Lo de Bill no fue nada"
Digo monótono, pero en realidad soy la intranquilidad en persona.
“Vaya, vaya"
Veo la sonrisa despiadada de mi padre.
"Deja de mirarme así por favor", le digo con un poco de seriedad
Mi padre se aclara la voz.
"No sé, es que nunca pensé que caerías en las trampas de su juego"
Me pongo colorado, abro la boca para rechistarle.
"No he caído en su trampa, sino EL en la mía"
Intento justificarme pero no lo consigo, las palabras se me atragantan en la boca.
"Ya te he dicho que no te juzgo por experimentar"
La camarera aparece por la espalda de mi padre.
¿Ya saben lo que van a tomar?", la muchacha tiene una sonrisa en la cara.
"Bueno tomamos dos cervezas y dos pizzas vegetarianas"
Miro a mi padre estresado ¿Nunca come vegetariano?
"Tú has dicho que cogerías lo que yo pidiera"

No dije nada y acepté el hecho de tener que comer una pizza vegetariana... vaya puta mierda

Mi padre lo hacía solo para joder, ya que EL tampoco comía vegetariano, digamos éramos dos máquinas carnívoras, pero como ya mencionado no dije nada y acepté el hecho de comer una pizza con trocitos de brócoli.
Nos trajeron la comida y mi padre se quedó mirando el trozo de masa con verduras, creo que lo que más asco le daba eran las berenjenas.
-Venga, a comer se ha dicho-, dije sin ganas y cogí el tenedor y el cuchillo. Si hubiera estado en casa la hubiera comido con las manos, pero esto era un restaurante.
-Bueno... y ¿cómo va seguir lo vuestro?-, preguntó Gordon después de los primeros bocados.
Subí una ceja, me dejé tiempo en masticar el trozo de pizza.

-No hay nada nuestro... ya te lo he dicho, esto no va a seguir de ninguna forma-, dije con toda la tranquilidad y tomé un trago de cerveza. Buh, es la cosa más asquerosa que he probado en mi vida, cerveza y pizza vegetariana.
-Venga, vamos Tom, no me puedes decir que vas a tratar a Bill como a una de tus putas-
Casi me atraganto.
-No quiero hablar contigo d mi vida sexual mientras comemos-, dije educado e intenté seguir comiendo.
-Oh vamos, no me importa donde metas tu poll...-
-Ni se te ocurra decir esa palabra...-, dije amenazantemente y cogí otro trozo de pizza con los dedos.

-Pero que tiene de malo decir que le has metido tu polla a Bi...-
- ¡La!, ¡la! , ¡La! ¡No te escucho!-, me daba igual que alguna gente ya me estuvieran mirando, no quería escuchar ESO de la palabra de mi boca. ¿Es que no puede callarse la puta boca ni un segundo? No puedo creer que ESO sea mi padre.
Esa persona odiosa y despreciable, esa persona que me ha dado la vida, YO el chico que ha salido de su esperma...
Justo esa persona me miraba con una sonrisa enorme, le gustaba provocarme, le gustaba verme sufrir. Lo hacía porque yo siempre me había burlado de los gais, lo hacía porque he roto todas mis reglas, lo hace porque es un hijo de puta cabrón maltratador...
Creo que a nadie le sorprende que me metan en un loquero... con un padre como el todo es posible.

-¡Papá!-, hacía meses que no lo llamaba así.
-No quiero hablar contigo sobre sexo gay, no quiero hablar contigo sobre el hecho de que me haya follado a ese tío e insisto lo he follado Yo así que no te preocupes, no siento nada por él y no puedo hacer nada si ese idiota se enamora de mí, no es mi culpa...-
Mi padre se quedó observándome con las cejas levantadas.
-¿Le gustas?-, no podía esconder su sorpresa.
-No lo sé, creo que si yo que se me da igual y ahora sigamos comiendo, punto, basta, ¡Final! Aquí se acaba nuestra conversación-, y con esas palabras y el último resto de dignidad que me quedaba seguí comiendo la pizza que ya se estaba enfriando.
No quedamos en silencio unos minutos.
-Pero es que no lo comprendo a ver....-
Dejé caer mi tenedor encima del plato, puse los ojos en blanco

-Graaa!-, me restregué las manos por encima de la cara.
-Cállate, cállate, Cállate ya de una puta vez. A mí tampoco me interesan tus escapadas, ¡déjame vivir mi vida que más te da! He follado un tío, ¿y qué? Compórtate como un hombre normal y corriente, ¡pégame, grítame y dime que no vuelva a hacerlo! Pero haz otra cosa que preguntarme...-
-¿Te ha gustado?-
Oh no... No, esa era la gota que colmó el vaso. Me levanté de la mesa, la cara de mi padre reflejaba satisfacción.
-Vete a la mierda-, le dije y cogí mi chaqueta, me la puse y salí como un loco del restaurante.
Caminé por la calle, la rabia y el enfado casi me hicieron correr. Me quedé parado en la estación que no quedaba muy lejos del restaurante. Me senté encima de un banco, un viento frió me acompaño.
Metí mi mano helada en uno de los bolsillos de la chaqueta, saqué mis cigarrillos y me encendí uno de ellos.

Me quedé fumando el cigarrillo. Pero mi paz no duró mucho. No habían pasado ni diez minutos, pero mi padre me había seguido con el coche, se quedó parado delante de la parada y pitó con la bocina.
Venga entra-, dijo y abrió la puerta del copiloto.
Subí la mirada antes de enseñarle ese dedito tan lindo que no se enseña.
-Venga, te prometo que me callaré la boca-, dijo con un poco de resignación en la voz.
Me lo pensé unos segundos, miré el cigarrillo, al final decidí por levantarme del banco, me metí en el coche.
-Como digas una palabra salto del coche, me da igual si estas conduciendo o no-, le dije amenazantemente.
Me acabé el cigarrillo y lo tiré por la ventana, mi padre comenzó a conducir.
Nos dirigimos en direcciona casa, pero cuando mi padre cogió por una calle que no conocía me quedo claro que no íbamos a ir a casa sino al hospital.
Simone estaba ingresada desde el viernes pasado y los médicos no querían darle el alta y eso que esa mujer parecía estar dotada con una energía enorme

Abrimos la puerta de la habitación, las voces que antes se escuchaban se quedaron calladas.
Simone y su amiga Kertin estaban sentadas en la cama tomando una taza de café mientras charlaban
-Oh, vaya allí viene tu romeo-, dijo Kertin y comenzó a reír.
La amiga de Simone era una mujer bastante redonda que parecía tener la misma edad que Simone, ella tenía una hija, pero esta apenas tenía 13 años o sea nada para mí.
Esa mujer había pasado los últimos días en el hospital cuidando de Simone mientras Gordon iba a trabajar. En mi opinión una ama de casa con demasiado tiempo libre
Mi padre se acercó a ella y le dio un beso en la boca. Ohh... personas mayores amándose... no se, dan asquito
Me quedé paralizado cuando vi a Bill, desde aquella noche no habíamos hablado mucho.
Estaba sentado en la esquina leyendo un libro.
Señoras y señores, la puta más descarada del planeta leyendo un LIBRO.
Casi me pongo a reír.

Bill

No podía creer que justo cuando Tom y yo habíamos terminado nuestros asuntos llegara Simone a interrumpir todo... En ese instante nos grito muchas cosas, nos dijo hasta de lo que nos íbamos a morir y bla, bla, bla... ¿En fin, a quién le importa? ¡A mí!, Por dios, mi madre me vio desnudo y a Tom también, y los dos en la misma situación, ¿¡que mierda es eso!?... En fin, lo pasado, pasado, todo eso quedó en mi diario al terminar el día, y ahora me encuentro en el hospital, sentado plácidamente en un silloncito que se encuentra en la esquina del cuarto de mi madre, que por cierto, aún no la dejan salir.

Estoy leyendo, La reina de los condenados, que trama tan más interesante joder, estos si son vampiros... Llevo casi... 2 horas leyendo esta cosa y apenas voy a la mitad, lo que más me gusta después de follar es leer libros, si, si, si, "esa ni tú te la crees Bill", pues aunque no lo crean, es algo que me relaja, y es genial, recomendado por mí.

Debido al cansancio tremendo de mis ojos, decido bajar un poco el libro y ponerle el separador para después cerrarlo y pasear mi vista por el cuarto, puedo reconocer al instante que hay visitas, o sea, Gordon y Tom. Joder, desde que follé con Tom nuestra comunicación es casi nula, ya que solo nos hablamos para saludarnos, para despedirnos, y de vez en cuando para dar opiniones estúpidas sobre la comida o algún programa de televisión, pero valla, que mal van las cosas entre nosotros.

¿Habrá sido un error provocarlo e incitarlo a seguir?... Aaah, otra vez con eso, ¡que no!, que si no lo hubiera hecho me habría quedado con las ganas. Que estúpida mente tengo... Pero sería bueno arreglar las cosas. Dirijo mí vista hacia Gordon, este levanta las cejas y me sonríe un poco en forma de saludo, yo le respondo igual, ahora volteo a ver a Tom desde mi lugar, y este solo levanta un poco la cabeza, yo levanto un poco mi mano y la agito levemente.

Después, él desvía la vista y como si nada finge poner atención en lo que dicen Simone y su amiga. Vamos, sé que me ve por el rabillo de los ojos aunque yo finja estar leyendo de nuevo. Mi atención está totalmente concentrada en sus gestos, en su mirada... de repente veo como se me acerca lentamente, pego más mi vista al libro y una sonrisa quiere aflorar de mi boca cuando lo tengo enfrente de mí.

-¿Me dejas sentarme?-, me pregunta como si nada y yo solo subo mi mirada hacia él.
-Estoy yo aquí, allá hay otro sillón-, Le señalo con mi dedo índice el otro sillón que está en la esquina más alejada de la mía.
-No, yo me quiero sentar aquí-, Frunce el ceño levemente y veo como al instante Gordon dirige su mirada hacia nosotros.
-Tom, deja a tu hermano en paz-, Es lo que escucho de Parte de Gordon.
-¿Pero qué...?, Bill no es mi hermano-, Y una vez dicho eso se al dirige el sillón. Si eso lo hubiera dicho hace dos meses me daría completamente igual, pero ya no es lo mismo, ya compartí mi cuerpo con él, y mis labios, y mi cama por supuesto, bueno, no es que yo este obsesionado con él, solo que...

Me hiere que diga esas cosas, él sabe que ya somos hermanos porque nuestros padres planean casarse, (aunque él no lo sepa, lo escuché una noche que bajé por agua y estaban hablando entusiasmados por cosas de la boda) Bueno, el no sabe, pero ah vivido en MÍ casa por más de dos meses y no los puedo sacar ni a patadas, pero eso es otra cosa aparte. Lo que estaba diciendo es que me hiere que Tom sea tan agresivo con su tono y que diga esas cosas.
-Gordon, amor, ya me quiero largar de aquí-, escucho de repente a mi madre, no puedo evitar soltar una carcajada por lo dicho de esa mujer, ¿y quién no se quiere ir de aquí?, Todos me voltean a ver de repente.
-Jajaja, esta frase es tan chistosa-, finjo haber leído algo en el libro, y como todos se la creen asienten con la cabeza y vuelven a lo suyo, o se la creyeron o solo me ignoraron. Da igual, ¿no?
-Como sea, voy a ir a la maquinita esa de chatarra por algo de comer...-, Me paro de mi lugar y dejo el libro cerrado en el sillón.
-Te acompaño-, Escucho a Tom, sin esperarlo sigo mi camino y salgo de la habitación con un chulo a mi espalda, siento su mirada pegada a mi nuca y no puedo evitar ponerme un poco nervioso, bueno, sirve de que hablamos un poco.

En un abrir y cerrar de ojos eh llegado a la máquina esa con Tom a mi lado derecho, observo lo que tiene.
-Y... ¿cómo te fue con Simone y su sermón mágico?-, Me pregunta Tom con una seriedad impresionante en su voz.
-Normal, ya sabes, nada que no haya escuchado en mi vida, ¿y a ti con Gordon?-, meto unas cuantas monedas y me deja caer una coca y unas frituras, las tomo y veo como Tom pide lo mismo.
-Ah...-, con su mano izquierda (la que está libre) rasca su nuca, lo noto un poco incómodo... fija su vista en mí. -Incómodo-, Me muestra una sonrisa un tanto forzada y yo se la devuelvo, solo que la mía no es forzada, caminamos en silencio hasta el cuarto, y cinco pasos antes de llegar, me planto frente a él y le robo un beso rápido, él se queda estático... Y un poco pálido.
-Bueno, creo que empeoré las cosas-, abro mi coca y me siento en el pulcro piso del lugar, fuera de la habitación a comer.

-Mierda, tú sí que estás loco, ¿cómo me besas en un lugar público?, ¿Qué no ves que alguien nos pudo ver?-, Me regaña Tom, para después sentarse a mi lado.
-Oh vamos Tom-, Sonrío -Ya nos vio Simone, además, no te salvas, hay cámaras-, Apunto con mi dedo índice a una pequeña cámara blanca escondida en la esquina de una pared. Tom la mira y niega con la cabeza.
-Hay que estar loco para ser como tú-, Abre su coca y yo admiro atentamente como le da un ligero sorbo a esta.

-Y... ¿todo bien entre nosotros otra ves?-, Le pregunto mientras le doy un trago un poco extenso a mi refresco, Tom me mira y sonríe divertido.
-Si nos referimos a mí cómo el que siempre se burla de ti, y a ti como la puta sentimental, creo que sí-, Pongo los ojos en blanco.
-No Tom, entonces nada va bien-, Los dos reímos ligeramente y después nos fijamos mutuamente en los ojos de nuestro contrario. Nos quedamos callados. -Perdón-, se me escapa después de tanta presión entre nosotros, frunzo el ceño un poco, no tenía que decir eso.
-¿Perdón?, ¿por qué?-, Se queda callado y supongo que dispuesto a escucharme.
-Porque yo si me enamoré de ti-, Tom solo me observa.
-¿Y quién no lo hace?-, me guiña débilmente un ojo, y eso me da a entender que le da totalmente igual que yo lo ame o no.

-Va, ¿sabes que es el amor, Bill?-, Me saca del trance tan placentero que me produce al mirar sus ojos.
-N...no, no sé-, Despega su vista de la mía y ahora la levanta al techo.
-Esperaba que me dijeras que sí, para siquiera tener una idea de lo que es...-
-Bueno, sí se, tengo una pequeña idea... Es eso que te mantiene unido a una persona en especial, y que al estar con esa persona estas bien y te sientes feliz, y sientes cada vez que te mira o te besa ese típico sonrojo en las películas...-, Contesto un poco nervioso, ya que a eso yo no lo defino amor.
-¿Enserio?, Yo pensaba que era sufrir para que tu pareja esté bien, pensaba que el amor dolía, que era el peor sentimiento del mundo porque te llegas a obsesionar con esa persona, tanto al grado que matarías por su bien, vamos Bill, ambos sabemos que eso no es amor-, Me sonríe amargamente, y eso significa que oculta algo. Yo solo me quedo callado.
-¿Has amado a alguien, Tom?-, Mi vista no se despega de la de él, y la de él sigue en el techo.
-No quiero hablar más del tema Bill, dejémoslo en puntos suspensivos-, La duda se refleja en mi cara, me mira por el rabillo de sus ojos y sonríe, se para y una vez que se posiciona frente a mí me estira la mano para que yo la tome, lo hago, y me ayuda a pararme, después me suelta y se introduce al cuarto de Simone.


(...)

Ya pasó una semana entera, y que aburrido ha sido, Regresamos a la escuela, y pues... el día fue aburrido, hubo una maestra nueva, a alguien le rompieron la pierna... ¿qué puedes decir de la escuela?... Me encuentro escuchando música y terminando mi tarea de lengua extranjera, cuando escucho que tocan el timbre...
-¡Hay alguien afuera!-, Grito desde mi cuarto, y al escuchar de nuevo el timbre pongo los ojos en blanco y salgo de mi habitación, bajo las escaleras y me dirijo a la puerta, cuando suena de nuevo el timbre.

-Ya va, ¡Ya va!-, Abro la puerta y veo a una chica con una gran sonrisa en su boca... describámosla, Es un poco más baja que Tom, de piel blanca, ojos azules... Cabello negro y largo, no es lacio, ni chino, más bien quebradizo, tiene una nariz perfecta y unas cuantas pecas en sus mejillas, Sus dientes son tan blancos como los míos e igual de alineados... Es delgada y con unas curvas excelentes...
-Eh... creo que me eh equivocado de casa-, Vuelve a sonreír la chica.
-No, ¿a quién buscas?-, La miro durante unos instantes, parece estar pensando en si decirme o no.

-Tom Trümper, Busco a Tom Trümper-, Mis ojos se afilan un poco.
-Nop, no te has equivocado de casa... eh... ¿cuál es tu nombre?-, La chica tiene un tono de voz muy bonito, es...casi perfecta.
-Jara-Lee-, Acomoda su cabello y su vestido amarillo limón.
Me giro un poco... -¡Tom! ¡Te busca una chica en la puerta!- Grito a todo lo que da, la chica me mira extraño y medio sonrío, mi "hermanastro" baja a velocidad y en cuanto baja todas las escaleras, Tom se queda quieto y la chica corre como loca hacia Tom. Frunzo el ceño y solo los observo.
-Cuanto tiempo- susurra Jara... y yo solo me quedo callado.

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