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lunes, 5 de julio de 2010

Gimme your Attention Chapter. 2

Chapter.2

Tom

Son las cinco y media de la madrugada cuando la puerta de la habitación se abre.
Abro lentamente los ojos y de repente veo una sombra en el marco de la puerta, del susto me siento derecho en la cama, mi corazón late a mil por hora y no me atrevo a respirar.
La luz se enciende y veo a Bill, del susto me cojo del pecho, en el lugar donde debería estar mi corazón y suspiro.
Es un Bill cansado, demacrado y contra mas tiempo miro su figura y su cuerpo más puedo ver las rozadoras en sus muñecas los moratones en su hombro y las marcas de... ¿celofán? en su boca.
"¿Pero que coño?", formulo la pregunta y lo miro asustado.

A pesar del frió de cojones que hace afuera solo lleva una camiseta de mangas cortas, sus labios ya han tomado un tono azul y su cuerpo tiembla un poco.
Con toda la tranquilidad del mundo va caminando hasta su cama con algo que parece un neceser, esta vez no me pisa sino que da una vuelta alrededor de mi colchón, en esa acción casi tropieza sobre sus propios pies.
Ignorándome por completo se pone de rodillas y mete el neceser debajo de la cama.
"Ni se te ocurra tocarlo.", me gruñe sin darse la vuelta, su voz está totalmente ronca. Le cuesta levantarse del suelo, su pierna derecha tiembla un poco bajo el poco peso anoréxico que tiene.
Subo una ceja, nunca había visto a una persona comportarse tan raro y eso que eh visto Junkis de todo tipo.
Bill se sienta con mucho esfuerzo en la cama, su cara se torna en una mueca de dolor cuando su culo bonito toca el colchón.
Comienza a quitarse los calcetines mojados.
"¿No vas a apagar la luz?", le digo fanfarrón. Ya se que para apagar la luz solo tengo que extender un poco el brazo ya que casi estoy acostado al lado de la puerta pero, el es quien la ah encendido y la va a apagar a demás a mi me da una pereza tremenda.

El niñato me ignora, se pone la camiseta de su pijama por encima de la camiseta de mangas cortas que llevaba puesta y con mucho esfuerzo comienza a quitarse la camiseta de debajo.
Pero que payaso, le da vergüenza que le vea desnudo. . . o quizás está todo lleno de moratones, como ya dije: tiene que dejar las manos de los novios de las machorras de las discotecas de heteros.

De todas formas me tengo que levantar en media hora ya que a las 7:00 llega el bus y una hora es lo mínimo que necesito para despertarme.
"Pero si no vale la pena que duermas ya.", Le dijo.
Bill se para en el movimiento, me mira confuso y después saca su móvil de su bolsillo derecho.
"Mierda. . .", lo escucho susurrar.
"Eso te pasa por quedarte la noche afuera.", le digo con una sonrisa pícara, cruzo los brazos delante del pecho y lo miro.
Estoy seguro que hace cosas prohibidas, todo lo que hace me intriga y estoy dispuesto a saber lo que hace cuando se pasa las noches en vela.
Bill se muerde el labio, después de un rato de silencio coge un espejo que tiene en la mesilla de noche y unas toallitas húmedas y comienza a quitarse el maquillaje, que por cierto está corrido, de los ojos.
"Pues entonces no duermo.", me dice.
Si no me equivoco ayer tampoco durmió mucho y que yo sepa por la tarde no ah dormido.
"¿Y se puede saber de donde vienes a estas horas?", No quiero sonar como una mamá sobre protectora n nada menos, tampoco quiero sonar como si me estuviera preocupando porque si alguien lo piensa lo puedo tranquilizar porque no lo estoy.
Bill cierra el pequeño espejo, después me mira con una sonrisa.
"Eso no te incumbe.", me dice más cochino que una mula (?)

Exhalo y pongo los ojos en blanco, Miss Unsexiest Woman es demasiado finolis para decirme donde se mete la noche entera.
"Lo que tu digas.", le contesto, apago la luz y me meto un ratito más debajo de la manta bien calentita.
Al menos yo eh dormido y no me eh pasado la noche pescando un resfriado y dándome palizas por la calle.
Escucho a Bill suspirar, después escucho sus pies descalzos recorriendo el cuarto para después abrir la puerta del armario.
¿Me pregunto como vera algo a oscuras?, giro mi cabeza y veo que utiliza la luz de su teléfono móvil para buscar un pantalón limpio.
Si que se puede uno complicar la vida...
Suspiro de nuevo y agito la cabeza, no hay quien entienda a las “mujeres”.
Me quedo acostado en la cama hasta las 6:15. Bill ya había bajado hace 10 minutos y como pude escuchar nuestros padres también se han levantado.
Mi padre está buscando un empleo. En Hamburgo era profesor de música en la escuela.
Le daba música a los críos chillones de 7 a 11 años .
Me estiro por última vez, bostezo antes de levantarme y hago lo mismo que hizo Bill: Me busco ropa limpia.
Tengo la costumbre de ducharme en la noche o por la tarde ya que por las mañanas me da mucha pereza, a parte de que el agua en mis pelos tarda casi el triple en secarse en comparación a pelo suelto normal.
Entro al baño rascándome mis cojones. . . Uhh que a gusto, antes de ponerme delante de la taza del váter y comenzar a mear.
Cojo mi ropa que eh dejado encima de la repisa, me saco los bóxers y me pongo ropa interior limpia, por si alguien lo quiere saber me cambio de calzoncillos cada 2 días porque me da pereza. . . Broma.

Me quedo parado un segundo antes de volver a sacarme los bóxers. Hoy eh quedado con Pía después de las clases así que... Mi mirada se pierde en el cuarto de baño buscando mi cuchilla para afeitar.
No la encuentro y ahora que me doy cuenta la eh dejado abajo en el baño.
De repente veo la de Bill que está al lado de la ducha, la miro un rato antes de subir los hombros. La cojo al igual que un poco de jabón y agua para después enjabonarme mis pelotillas.
Estoy tan ocupado y entusiasmado afeitándome mi zona íntima que no me doy cuenta de que la puerta del baño se abre de golpe
Mis ojos miran en otros ojos marrones que comienzan a palpitar nerviosamente.
Veo que Bill mira SU cuchilla de afeitar y se me queda mirando con una ceja subida.
"Sabes que...", comienza a hablar entre dientes , parece bastante asqueado mirando mi precioso pene, o mejor dicho la cuchilla que lo afeita.
"Esa es la cuchilla que uso para la cara. . . Las cuchillas para afeitar tus cojones son de usar y tirar… y están ahí abajo.", dice asqueado y me señala el armario.
Yo solo subo lo hombros.
"¿Y que?", le digo desafiante y quito la cuchilla de mi entrepierna.
Veo como la sien de Bill comienza a palpitar.
"Que me debes 17 euros con 70 céntimos ya que es una cuchilla de Willkinson.", me dice enfadado.
"No te debo nada, no la eh roto.", le digo y se la ofrezco con una sonrisa.
Bill no se mueve ni un milímetro.
"Dios... y si no te hubiera visto hacerlo…y me hubiera afeitado la cara. . .", dice y saca la lengua poniendo cara de asco.
"¿Pero que quieres afeitar? si no tiene ni un pelo.", le digo y termino mi labor. No me importa que Bill esté delante.
"Si que tengo idiota.", me dice. Uhh creo que eh herido su virilidad. . . pero que digo, el chico es más femenino que una tía, no tiene virilidad y si la tiene la ah escondido en un cajón muy al fondo de una bolsa rosa de Prada.
Miro hacia abajo moviendo la cuchilla con cuidado de no dañarme, cuando vuelvo a subir la mirada sigo viendo a Bill en el marco de la puerta.
"¿Que miras?", le pregunto algo irritado.
"Pues, que me gusta lo que veo", me dice con una sonrisa de gay perverso que podría subirme las paredes de asco
"Ya claro, es que no siempre tienes la suerte de ver pollas tan grandes como la mía.", le digo seguro de mi mismo y limpio la cuchilla en el fregadero y cojo una toalla para secarme.

Créeme, las eh visto el doble de anchas y doble de largas.", dice haciendo un movimiento de mano gay.
"A parte de que la mía es igual que la tuya.", me dice, veo una sonrisa de satisfacción en sus labios glosseados.
"No te creo.", digo mirándole el paquete que se marca en su pantalón. . . ni en mil años la tiene tan grande como yo.
"Si quieres comparamos.", dice y comienza a abrirse lentamente la cremallera, cuando. . .
"Chicos, daros prisa que ya son las 6 y media.", escucho la voz de Simone.
Bill encoge la barriga de susto y deja de respirar para después exhalar aliviado antes de volver a subirse la cremallera.
"Otro día será."

Me doy turbo-prisa en vestirme y arreglarme ya que es verdad que si no nos damos más que prisa llegamos tarde.
Corro las escaleras hacia abajo adelantando a Bill y empujándolo contra la pared.
Voy hasta la cocina y me cojo una mandarina de la cesta de la fruta y la pelo.
Bill también entra a la cocina y se saca del frigorífico una bebida a base de soja. Pongo una cara de asco, ya me había dado cuanta que la nevera estaba llena de esas cosas Bio-ecológicas. A mi me da asco todo lo que tenga que ver con la soja.
Mi padre entra a la cocina y mientras yo tiro la cáscara de mi mandarina a la papelera se acerca a Simone y se comienzan a besar, se besan tanto rato que me da tiempo de terminarme casi toda la mandarina entera.
Cuando los miro así me dan ganas de tener una novia. . . hace mucho que no tengo sexo y mi cuerpo, o mejor dicho mi pene pide atención a gritos.
Me da cosa hacerme una paja en la habitación de Bill ya que casi siempre que estoy yo está el también
Diez minutos después estamos ya saliendo de casa en dirección a la parada del Bus, esta vez es Bill quien va detrás de mí. Al parecer está muy cansado de sus raras movidas nocturnas.
Cuando llego a la parada están ya el Mr. Pig y su compadre en la parada del Bus. El gordinflón comienza al sonreír cuando me ve y se acerca hacia mi estrechándome de nuevo la mano y como no, otra vez totalmente asqueada y sudada. ¿Me pregunto si el rancherito este tiene una ducha en casa? ya que yo por mucho que quiera no consigo sudar tan asquerosamente fuerte en las manos.

"Que hay tronco.", me dice y me da una palmada en el hombro tan fuerte que estoy a punto de caerme hacia delante,
"Pues nada.", le digo desinteresado, miro a Bill de reojo que también llega lentamente a la parada. Si es que la nena no sabe mover el culo.

Con mala leche me siento en la última fila, lejos, ¡bien lejos! de los Rancheros inútiles. El gordinflón y su acompañante se creen chulos y me joden, no tengo ganas de dármelas con ellos, a parte de que me temo que si me quedo media hora en un cuarto encerrado con el seboso este me come por falta de grasa.

Asqueado de mis propios pensamientos saco mi reproductor de música y me meto los auriculares en las orejas. Oh si, un poco de Placebo no me viene nada mal.

Llegamos a la escuela. Andreas no había subido al bus aunque hubiera jurado que este bus también le llevaba hasta su escuela.
Miro a Bill y lo veo aún sentado en el asiento del autobús, paso a su lado y cuando me acerco un poco más a el puedo ver que tiene los ojos cerrados, su respiración es onda y su cabeza se inclina cada vez más hasta quedarse pegado contra la ventana, su mp3 se le resbala de las manos y se queda colgando de los auriculares en el aire. . . creo, que está dormido.
Trago saliva y me quedo mirándolo, se ve tan tranquilo que me da hasta pena tener que despertarle. Extiendo mi mano, cada vez me acerco más al pelinegro, toco con suavidad el hombro del chico y comienzo a darle golpecitos.
Bill tarda un rato en despertarse, joder eso le pasa por ser tan mamón y quedarse toda la noche despierto.
Me mira un poco confuso, sus ojos marrones mestizos están totalmente glaseados del sueño.
Se estira y mira por la ventana, cuando reconoce que estamos en el aparcamiento delante de la escuela se asusta.
"¿Vais a bajar o que?", nos dice el conductor desde adelante con mala ostia.
Intento asesinarlo con la mirada antes de darme la vuelta y bajar las escaleras para después pisar el asfalto mojado por la lluvia de anoche. Hace un frió de cojones y ya me arrepiento de no haber cogido mi chaqueta de invierno ya que se me hiela los pezones.

Bill me sigue pero al pasar al mi lado me ignora y va hasta la entrada que no está muy lejos.
En la primera hora tenemos biología, no conozco a la profesora aún pero me han dicho que es una hija puta.
Hoy estoy un poco más animado que ayer ya que tenemos, como es usual, lo martes 2 horas de deporte y lo mejo de todo es que voy a ver a Pía en pantalones de deporte sudando y jadeando por toda la sala saltando y. . . gaa se me hace la boca agua al pensar en todos esos movimientos.

Con una sonrisa de oreja a oreja me encamino hasta la sala de biología que está en la segunda planta al final del pasillo.
El timbre de la escuela aún no ah sonado y toda mi clase se encuentra reunida delante de la puerta de la sala.
"Hey!", escucho la voz de Pía justo a mi lado, volteo a verla y mi mirada se pierde en esos ojazos verdes que tiene.
La chica va vestida totalmente en azul y negro. Lleva una chaqueta a lo Matrix, o sea larga y negra, debajo lleva un jersey de cuello alto de color azul, sus pantalones vaqueros están ajustados y metidos en unas botas de pasamontañas con un poco de tacón al estilo gótico que le llegan hasta casi las rodillas, en la cabeza lleva una boina francesa, también de color negro.

"Wow.", le digo, me gusta su estilo, ella es sexy y como ya lo había dicho, está caliente pero no es una puta. Aunque eso no cambie el hecho de que me la quiera zumbar aquí y ahora hasta dejarla sin conocimiento.
"¿Como estas?", me pregunta y mi cerebro no quiere trabajar.
"caliente.", es lo único que balbuceo y me podría dar con la puerta en el coco por decir esas bobadas
Ella me mira con cara de "WTF?" pero me sonríe.
"Gracias.", me dice levantando una ceja, al parecer ah captado mi indirecta, pero lo peor de todo es que noto como me pongo rojo de vergüenza y como me conozco se me vera en la cara.
Miro al frente y veo como Bill nos observa descaradamente, cuando nota que lo eh pillado mira rápidamente al frente. ¿Pero que coño?. . .
Pía sigue mi mirada y también ve a Bill.
“¿Oye vives con el verdad?"
Esa pregunta me coge de sorpresa, como si me hubieran echado un cubo de agua helada y meada por encima de la cabeza.
"Ah..." es lo único que digo y hago una mueca de asco.
"Si, por desgracia tengo que vivir con el."
Ella me mira boquiabierta y después sonríe.
"¿Y como es?", me pregunta con mucho entusiasmo con la voz tan baja que a penas entiendo algo.
"¿Como es de que?", le pregunto un poco confuso y me apoyo en la pared que está justo detrás de mi.
Ella solo pone los ojos en blanco y suspira.
"Pues como vive y tal. . . me han contado que pues su habitación da miedo y que se pasa el día invitando a gente rara a su habitación y que se folla a gente por dinero."
Los ojos de Pía comienzan a brillar cuando comienza a hablar del tema del sexo con otros hombres, levanto una ceja. ¿Le pone el sexo entre maricones o que?

"Pues, su cuarto es un poco extravagante para un chico pero por lo demás esta todo bien, nunca se ah traído a alguien a casa o al menos no en los últimos días que estoy aquí y pues follar con gente por dinero, no tengo ni idea pero llega muy tarde por las noche y hace cosas raras."
Pía quiere seguir hablando pero por el pasillo ya aparece nuestra profesora de biología y ni un minuto después suena el timbre. Ella abre con sus llaves la puerta y nos deja pasar.
La sala huele a mugre y a leche podrida, tengo que aguantar la respiración para poder esconder la ahorcada que me sube por el cuello. ¡Joder pero que asco de gente!

"Tu eres Tom ¿verdad?", me dice y me sonríe, desde aquí puedo ver que sus dientes están amarillentos de tanto fumar y que tiene unas ojeras que le llegan al suelo. Vamos un sapo.
"Pues. . . seee", le digo súper cool. Sigo intentando respirar por la boca.
"Pues entonces te sientas donde queda un sitio libre.”
Me dice indiferente antes de entrar a la clase y ponerse detrás del pupitre del profesor.
Estoy a punto de sentarme al lado de Pía cuando la profesora me dice que no lo haga.
"Quiero que te sientes al lado de Bill.", me dice y me mira con una sonrisa. . . ¿Perversa?
¿Pero que zorra machorra puta de mierda mamona es esta?
La miro con mala gana y estrello mi mochila sonoramente encima del pupitre antes de sentarme con los brazos cruzados.
"Tu también te levantas Tom. Hay que saludar.", me dice.
Ok, esa vieja chocha ya la ah cagado conmigo. Me controlo para no enseñarle mi dedo corazón y me levanto con pocas ganas.
"Buenos días 10c", nos dice asquerosamente amable.
"Buenos días señora Pruns"
Decimos todos como en el coro y nos sentamos como niñitos rancheros buenos que somos en nuestro asiento y atendemos a las clases.
El tema de este semestre son las enfermedades contagiosas que hay como el sida y la influenza. (¿Que cojones tienen que ver una con otra?)
Comenzamos a trabajar en grupos y como esta claro me las arreglo para trabajar en un grupo con Pía.
Pía se quita la boina, la chaqueta y el jersey que lleva puesto y se queda en un top gris sentada enfrente de mí.
Me entero de que en esta clase la estufa está estropeada y siempre esta andado a toda capacidad.
Me entiendo perfectamente con mi compañera y como nos tenemos que intercambiar por los temas comenzamos a charlar sobre nuestras vidas.
Después de 10 minutos se levanta la maestra para abrir la ventana, muy de mi agrado ya que con el frió invernal que reina, la piel de Pía se eriza y como puedo ver se le endurecen los pezones bajo esas prendas tan ajustadas.
Suspiro y mientras seguimos hablando de las causas que puede tener el SIDA para tu cuerpo me dedico a observar las tetas de Pía.
Estoy seguro de que lo nota pero al parecer no le molesta y si a ella no le molesta a mi tampoco. Bajo mi mano y me ajusto un poco el pantalón.

"¿Te pongo cachondo?"
Rápidamente subo la mirada desde los pechos hasta la cara de la chica, trago saliva y casi me atraganto cuándo veo que me mira directamente a los ojos. Joder. . .
"Me gustan tus tetas, solo es eso.", le digo con una sonrisa de macho cornudo y me lamo a propósito por encima del pirsing.
"No eres indirecto ni nada.", me dice sarcásticamente, se inclina por encima de la mesa de modo que sus pechos se queden aplastados en la mesa, abultando más su escote, me sigue mirando a los ojos.
"Ya veras como te gustara verlas en deporte ajaja."
La miro y asiento con la cabeza.
Si eh dicho que Pía no es puta…retiro todo lo que eh dicho y digo lo que mi polla me dice. Es puta, es zorra y la quiero para mí.
Mis pelotas ya están a punto de montar una fiesta cuando veo que Pía se pasa la mano muy discretamente sobre los pechos y sus pezones cuando de repente la señora Pruns aparece justo detrás de ella.-
"¿Como lo lleváis?", nos pregunta y yo dejo de respirar por un segundo.
"Pues... genial ", digo e intento fingir una sonrisa e ignorar mi amiguito erecto de abajo


Las horas pasan y nos vamos acercando a la prodigiosa hora de deportes, no cuento lo que pasó en las clases de matemáticas, alemán y historia porque la verdad solo diría que ah sido aburrimiento y una puta perdida de tiempo.
Estamos entrando en la pista de deporte, tenemos que cruzarla entera para llegar a los vestuarios.

Unos de mis compañeros están discutiendo fuertemente sobre un partido de fútbol que se estreno ayer por la tele.
"Vete a los vestuarios de las chicas. No tengo ganas de que te pongas cachondo viéndome desnudo mientras me cambio chupapollas.",
Es la voz de Kai quien empuja a Bill contra la puerta, este choca con todas sus ganas contra esta dándose un golpe fuerte en la frente cayendo hacia atrás.
Aguanto la respiración, el sonido que hizo la madera al chocar Bill contra esta me revela que no ah sido un golpe leve.
¿Pero que cojones les pasan a estos tíos? Si le llegan a chocar más fuerte se hubiera podido haber hecho daño de verdad.
No se porque pero me alivia ver que Bill consigue levantarse solo del suelo, se aguanta la frente, no puedo ver ni sus cara pero su cuerpo está temblando

Un poco desorientado recoge sin decir nada sus pertenencias del suelo y se va a paso ligero en dirección a los baños.
Miro a Pía quien comienza a reírse con toda sus ganas al igual que la banda de idiotas que han atacado a Bill.
"Joder pero mira que es testarudo, hace 3 años que tiene Deportes con nosotros y no le cabe en la cabeza que las maricas no se cambian con los hombres."
Me sorprende la brutalidad con la que tratan a Bill, pero no digo nada, es el quien tiene que solucionar sus propio problemas.
Algo pensativo sigo a los otros chicos a los espaciosos vestuarios del instituto.
Comienzo a quitarme la ropa de repente escucho a alguien decir detrás de mi "Uhh Trümper bonito pirsing.", me doy la vuelta con una sonrisa de satisfacción y les muestro a todos el precioso pirsing que tengo en mi bonito pezón.
Comenzamos a hacer el idiota mientras nos cambiamos intercambiamos los desodorantes y hablamos de mujeres, follar y pajearse.
Estamos a punto de bajarnos los pantalones para comparar pollas cuando el profesor toca a la puerta y nos dice que nos demos un poco de prisa ya que la mitad de las mujeres ya están en el campo calentando.
Mujeres, campo...Calentando.

Soy el primero en salir disparado de los vestuarios que huelen a desodorante, pies de queso y sudor entrando a prisa a la sala y ahí las veo
Solo son 4 chicas las que están en el curso de baloncesto, pero todas están buenas.
Veo a Pía, Hot pants de deporte y camiseta de tirantes y lo mejor, lleva un sujetador de deportes que abulta sus tetas.
"Quiero que se pongan siempre dos y dos para calentar como siempre, preferiblemente chica con chico, pero como hay chicos en mayoría los demás se cogen a un amigo, así se evitan charlas con los colegas y se concentra en el trabajo."
El profesor nos dice lo que tenemos que hacer y yo lo primero que hago es buscarme a Pía.
Voy a entrenar pero no voy a prestar atención en nada más que los pezones requeté cachondos de la tía esta.
Bill entra de repente a la clase y se acerca al profesor.
"No me encuentro muy bien.",
Si dice eso se lo creo y todo, tiene mala cara de no haber dormido y veo que le ah salido un pequeño moratón en la frente.
“No tengo ganas de tus continuas excusas, si no me traes desde casa un papel firmado de tu madre vas a tener que hacer deportes.",


El profesor no admite ninguna de sus excusas y lo pone al lado de Kai, quien lo sonríe maliciosamente.
Comenzamos a calentarnos
Primero estirando piernas, el cuerpo bien para abajo, abajo. . . abajo. Pía va tanto hacia abajo que sus pechos se salen un poco del sostén.
Por dios, esta mujer me vuelve animal.
Rotamos caderas. . . para adelante, derecha, hacia atrás, izquierda. Veo la cintura de mi compañera, se le levanta un poco el top y puedo ver que tiene un pirsing reluciente en el ombligo, me lamo los labios y me acerco un poco a ella. Que ganas de chupárselo enterito. . .

El maestro ya no está, se ah ido a coger las pelotas de baloncesto, no desperdicio la oportunidad y me coloco detrás de mi sexy compañera cogerla de la cintura y hacerlo los dos juntitos.
Escucho a la chica suspirar cuando siente todo mi orgullo erecto a sus espaldas mientras, cachondo como estoy, meto las manos debajo de su top y subo lentamente.

Escondo mi cara en su cuello aspirando su olor a desodorante femenino mientras mis manos gustosamente van subiendo hasta alcanzar los pechos. Seguimos rotando y yo comienzo a masajeárselas.
"Quiero que me la chupes.", le susurró al oído y aumento mi presión sobre sus pechos, haciéndola suspirar.
"Después de las clases.", Me dice apartándome las manos cuando ve que el señor Wolkie vuelve a entrar por la puerta.
Que bien que tenga una camiseta bien larga que me tape lo empalmada que está mi polla por la movida con ella. Aspiro saliva y miro a la ronda.
"Ok chicos y señoritas, lo que vamos a hacer ahora es pasarnos la pelota de pecho a pecho, algo muy sencillito para comenzar.".
Nos lanza a cada pareja una pelota de baloncesto y comenzamos a pasarnos la pelota. Cada vez que Pía lanza sus pechos se mueven como flanes. . .
¿Se nota mucho que hace tiempo que no mojo?

Miro a donde está Bill, Kai lanza con todas sus fuerzas y de repente en un descuido le da a Bill con todas sus ganas en la cara, todos comienzan a reírse.
Puedo ver lágrimas en los ojos de Bill que se secan rápidamente, callado recoge la pelota y se la vuelve a lanzar a Kai
"¿No puedes lanzar con más fuerza nenita?", la voz de Kai vibra de furia y desprecio al lanzar con una sola mano y con todas sus ganas la pelota.
Bill intenta protegerse, pero le da en el pecho, el tropieza y cae de nuevo al suelo, su cabeza cocha contra este y escucho un gemido de dolor.
Kai ríe y todos dejan de practicar.
¿Donde coño esta el profesor?

El chico agresivo recoge la pelota del suelo y se la vuelve a lanzar.
"Buuh, ¿vas a llorar gay de mierda?"
Bill solo lo mira despreciablemente y desde el suelo escupe a este diciéndole desafiantemente.
"Solo eres tan agresivo conmigo porque no te lo puedes permitir pagar para que te den por culo y te la soplen mamón. El único maricón de mierda aquí eres tu, ya que a ti es a quién se le pone dura viendo a tus colegas en la ducha."
Veo una sonrisa devastadora en la cara de Bill.
"uhhh!", es lo que suelta toda la clase.
Kai mira a Bill, de la furia le arranca a una pareja la pelota y se la arroja a la cara con toda la fuerza
Ahora todos le siguen, comienza a tirarle las pelotas y a darle patadas.
13 contra 1, injusto y yo me quedo mirándolo, estoy como petrificado viendo la escena.
"Pero joder, dejadlo ya que lo vais a matar.", les digo a la muchedumbre de peleones y para mi asombro dejan de pegar a Bill sien está acostado boca arriba en el suelo jadeando de dolor.
Se levanta corriendo, el profesor entra por la puerta y Bill se acerca a la salida. El profesor le pone una mano encima del hombro.
"¿A donde te crees que vas?", le pregunta en tono severo.
Bill lo mira enfadado, le quita bruscamente la mano de su hombro "¡Déjeme en paz! No me toques", le dice con tanto dolor que el profesor se aleja un paso de el.
Bill huye por los pasillos de la sala.
Miro a mis compañeros. Ellos solo vuelven a los suyo. El profesor ignora todo y se sienta en su silla para poder contemplar los entrenamientos.

. . .

El timbre suena por segunda vez indicando que el entrenamiento de baloncesto a finalizado por fin.
Me encanta encestar la pelota, una y otra y otra vez.

Estoy a punto de llegar a los vestuarios cuando de repente ciento una mano deseosa en mi trasero.
"Vamos a los baños exteriores.", me susurra Pía y yo se a lo que se refiere.
Los baños exteriores son los baños que no están dentro de los vestuarios, eso quiere decir que nadie va a entrar en ellos.
Sonrío y la cojo de la muñeca jalándola hasta uno de esos baños.
Cierro la puerta con pestillo detrás de nosotros, me doy la vuelta ya veo a Pía, sus mejillas están rojas del entrenamiento y su escote sudado.
La escaneo con la mirada y ella hace lo mismo conmigo.
Lo primero que hago es acariciarle la cintura, mejor dicho subo el top gris totalmente sudado hasta que se lo quito del todo.

La abrazo apretándola contra el lavabo, mi pene aprieta contra su muslo mientras le abro el cierre del sujetador mientras comienzo a lamerle el cuello.
Cuando tengo el dichoso sujetador abierto me inclino un poco hacia abajo para saborear sus pezones salados del sudor mientras mis dedos perversos masajean sus pechos.
Mis manos se apartan de sus pechos y yo la levanto para sentarla encima del fregadero, ella abre las piernas como una esclava y me mira lascivamente.
Vuelvo a captar sus deliciosos pezones con mis labios chupando de ellos, mojándolos.
Escucho sus suspiros gustosos de placer, mis manos bajan hasta sus hot pants de deporte y se los quito de una vez dejando relucir un eslip negro.
Mi mano derecha baja hasta su entrepierna, con las uñas la estimulo en el lado inferior del muslo acercándome cada vez más hasta su glorioso centro.
Le muerdo el pezón antes de bajar un poco más hasta el ombligo.
Con la mano derecha comienzo a acariciarla por encima del slip negro y puedo notar en la punta de mis dedos que ella ya se está poniendo totalmente húmeda.
Aprieto y aflojo, froto y tiemblo con los dedos provocándole suspiros de placer. Ella cierra los ojos "Mierda", es lo único que se le escapa en un suspiro.

Sus piernas se cierran, apretando mi mano más contra su entrepierna
Aparto mi mano y cojo los lados del slip para sacárselo
Ahora está completamente desnuda con las piernas entreabiertas encima del lavabo. Me lamo los labios y comienzo a besarla, le muerdo el labio, la chupo, voy bajando hasta su cuello chupándoselo mientras mis manos vuelven a ocuparse de sus pechos temblorosos.
Veo que ella comienza a tener frió.
Mi boca baja hasta su ombligo chupando su pirsing y metiendo mi lengua guarra en su ombligo, para ello ya me estoy poniendo de rodillas delante de ella.
La veo sonreír y su mano ya se posa en mi cabeza,.. La miro a los ojos antes de hundir dos dedos en ella, los muevo un poco mientras mi lengua sigue jugando con su pirsing de color rosa.

Mi cuerpo está preparado para todo y listo para tener sexo, estoy excitado y así bajo mi cabeza. Mi lengua se hunde en la humedad de Pía.
Mi lengua se mueve de arriba hacia abajo, la punta toca el clítoris de la chica, dejándola moverse un poco hacia atrás.
Lo vuelvo a hacer y su pierna comienza a tensarse.
A la quinta vez gime, mi lengua se mueve más rápido por encima del clítoris, tengo los ojos cerrados disfrutando del momento.
Automáticamente mi mano baja hasta mis pantalones, están más que abultados.
Meto mis dedos en mis bóxers y comienzo a acariciarme mi polla hasta coger la confianza de rodearla con la mano y comenzar a frotarme gustosamente.
"Ah…ha…Tom.", gime ella entre dientes mientras cierra forzosamente los ojos, está a punto de llegar, sus piernas se tensan y aprieta los de dos de los pies mientras mi mengua sigue lamiéndola.
La hundo en ella y chupo con los labios.
"Por dios.", es más un pitido que un gemido.
Saco la mano de mis bóxers, aparto mi boca, me lamo los labios.
La dejo respirar un poco antes de hundir dos dedos completamente en ella. Los muevo, los giro. Pía está a punto de llegar a la gloria.
"Joder no pares coño." Me dice excitada.
Se estremece de placer y yo estoy que no paro moviendo los dedos intentando hacerla llegar al orgasmo.
Ella gime de placer y de repente sus piernas aflojan y puedo sentir su clítoris palpitar debajo de mis dedos mojados.
"Oh si...", es lo último que dice antes de dejarse caer hacia atrás apoyando los pies en el filo del lavabo.
Toda mi mano al igual que un poco del lavabo está húmedo.
Estoy tan cachondo que no puedo parar de frotarme a mi mismo, la miro desnuda, me chupo los dedos.
"Me toca.", le digo más que excitado y antes de que ella pueda decir nada ya me eh quitado la camiseta los pantalones y los bóxers.
El sabor de las mujeres me vuelve loco. Ella se intenta levantar y sin más rechistar coge mi polla y comienza a masajearla, se arrodilla sin rechistar y me mira sumisa desde abajo con una sonrisa pícara en los labios mientras me lame la punta con la lengua mojada.
Me masajea los testículos. Joder es buena. . .
Me apoyo en la pared y me dejo llevar.
Ella comienza a jugar con mi polla, primero con movimientos lentos después rápidos: Escucho los sonidos que hace su boca al chupar y eso me enloquece.
Saca mi pene de su boca y se lame la mano para después comenzar a hacer movimientos en forma de círculo sobre mi pene al igual que subidas y bajadas.
Mis ojos están cerrados a ranuras y con mucho esfuerzo puedo ver como frota sus tetas contra mi polla. Oh sí . . . quiero correrme sobre sus pechos. Quiero que trague.
Ella vuelve a coger mi miembro en su boca y cierra los ojos mientras yo la cojo del pelo y la guio con brusquedad.
“Joder mierda." lo gimo con tanto placer que me hago más cachondo con solo oír mi propia voz
Ella sigue masajeando sin saber que estoy a punto de correrme .
"Ya...", le digo antes de correrme, ella cierra los ojos y mi pene comienza a palpitar mientras ella comienza a tragarse todo lo que voy soltando de mi
Algunas gotas caen sobre su barbilla hasta sus pechos. Después de un rato saca mi polla de su boba y me deja seguir sobre sus pechos mientras ella me enseña lo que tiene un su boca y se lo traga lamiéndose los labios.
Jadeo por última vez y ella se levanta de su postura.
"Joder eres una puta guarra.", le digo y los dos comenzamos a reírnos a carcajadas.
Me acerco a ella, tomo su cara y le lamo con la lengua por encima de sus carnosos labios rojizos rogando a que me deje entrar.
Ella abre la boca y comienza a besarme, bajo con mis besos hasta su cuello, comienzo a chupar hasta conseguir lo que quiero. Un chupetón.
Pero ese no es mi destino final, mis labios van más hacia abajo hasta llegar a sus pechos, comienzo a chuparle todo mi semen de las tetas mientras nos abrazamos.
El olor a mujer desnuda me tiene loco, no me deja pensar con claridad y me roba el sentido.
"Tienes un condón?", la pregunto directamente y la miro. Ella me mira un poco sorprendida.
"¿Aún tienes más ganas?", su voz suena pícara.
"Pues. . . si.", le digo, pero ella hace una mueca.
"No tengo.", me dice y yo suspiro.
"Ok pues entonces vayamos a vestirnos.", le digo, cojo mis bóxers y me las pongo al igual que mis pantalones y mi camiseta XXL.
Ella me imita poniéndose también su ropa y su sexy ropa interior.
No nos hacemos la molestia de limpiar lo que ah quedado de nuestro "amor" en el baño. Las limpiadoras ya limpiarán mis salpicaduras de leche ejejeje.
Nuestros caminos se separan, yo me meto debajo de la ducha de los chicos, salgo de esta y después cojo una de las toallas.
Joder que frió hace cojones, me voy a helar los pezones (ajaja rima) me pienso y me meto en los vestuarios para coger mi ropa diaria y ponérmela.
La ropa sudada la vuelvo a meter en mi bolsa de deportiva.
Camino por el pasillo para salir cuando de repente paso al lado de unos de los baños.
Escucho un sollozo.
Es el cuarto de baño de los chicos, me meto en este, abro silenciosamente la puerta.

Veo a alguien sentado en el suelo, las piernas están encogidas para el pecho y su cara está escondida entre las rodillas mientras los brazos los rodean protectoramente.
Así lo veo ahí sentado, temblando y llorando al lado de unos vides..
Sigue teniendo puesta la ropa de deportes, ahora que lo veo desde más cerca puedo ver moratones por todas partes, moratones que ayer, o mejor dicho esta mañana aún no estaban ahí.
"B. . . Bill?", pregunto con cuidado.
El chico, al escuchar su nombre sube asustado la mirada.
“¿Qué cojones quieres Tom? Lárgate!”
Su cara está demacrada, toda su nariz está hinchada y su ropa manchada de sangre que corre de ella.
Sus uñas se clavan en los propios brazos, me mira desde abajo como un sumiso a un perro que tiene miedo a ser pegado.
Bill coge uno de sus zapatos y me lo intenta arrojar.
"¡¡Lárgate hijo de puta!!", me grita y veo dos lagrimas corriendo por su mejilla roja.
Dejo caer mi bolsa de deportes al suelo, esta cae sin remedio al lado de mis pies que se mueven frenéticamente hacia donde está Bill.
"¡Joder! ¿Que te han hecho esos cabrones?", le digo y mis manos tiemblan cuando veo las heridas que lleva, no solo en la cara sino que uno de sus brazos lleva un corte.
"¡¿A ti que te importa!?" me grita, sus ojos están tan llenos de lagrimas que casi no los reconozco.
"¡A ti te da igual lo que hagan conmigo, a ti todo te da igual! ¡Vienes aquí y te metes en mi puta vida! ", su voz suena ronca y apagada, ya a penas tiene fuerzas siquiera para hablar.
Me arrodillo en el suelo y gateo lentamente hasta donde esta Bill, el evita mirarme a la cara e intenta esconder las heridas de su rostro entre sus rodillas. Todo su cuerpo frágil tiembla como un flan.
Cuando estoy lo bastante cerca extiendo mi mano rozo la cabeza de Bill pero el, como un animalito asustado, intenta quitarme la mano de encima.
"Para. . . ", le digo en un susurró y me acerco un poco más, me siento justo delante de el y extiendo los brazos.
Joder, esto no se lo merece nadie, ni siquiera un hermano pesado.
Es un pecado hacerle esto a una persona, y eso que la cara de Bill es una belleza sin retrato.
Lo rodeo con mis manos el intenta apartarme pero no lo consigue. Aspiro su olor, huelo sangre y un olor dulce a persona:
Joder me siento jodidamente bien haciendo esto. Bill baja rendido las manos pero no hace ni dice nada solo llora contra mi pecho.



Bill


Que se vaya, no tiene ni puta idea, que se valla, que salga por dónde entro.
Si es que el es igual que todos los demas, me tiene lastima por ser un flojo, que le largue y no vuelva en su puta vida.

"No me comprendes Tom...que te vayas te eh dicho, no me hace falta tu lastima niñato imbecil"
No puedo respirar con mi nariz, entre abro un poco la boca para jalar aire, y aprovecho para dejar salir un sollozo.
No me siento a gusto, estar en los brazos de él no me gusta, no me agrada. Si no son ellos no me importa quien me toque. Aquellos que me pagan...Son los únicos que me comprenden, que me tratan con amor, porque se que así lo es. Porque yo lo valgo en la cama, así soy un dios. No podré trabajar en días por como me han dejado los mamones de mi clase.
Nadie más me comprende igual que ellos...Recuerdo que el primer día de mi trabajo en ese lugar, un señor mayor que yo me dijo..."No tengas miedo, nadie es tan cruel como para hacerte daño en este lugar...No vas a llorar nunca", al final me folló como nadie lo ah hecho hasta ahora, esas palabras nunca salieron de mi cabeza.
El tuvo razón, nunca me han lastimado, son los juegos que me excitan, sol los azotes que me dan de cariño. Pero nunca me dieron un puñetazo.
Es como la canción “Hit the Road.”
Afuera de ese mundo todo cambia, la gente me ignora y al final pasan estas cosas, no tengo remedio.
Son un asco, a veces me gustaría coger una pistola y pegarles un tiro a cada uno, no sentiría nada asesinándolos, disfrutaría viendo sus sangre correr por el suelo, sus sesos esparcidos por la pared...

"Quiero estar solo, vete a casa y no me jodas " Digo controlando mis lagrimas.
Mi boca sabe a sangre, todo está ensangrado, mi ropa de deporte de 400 euros arruinada.
¿Como se lo voy a explicar a mi madre? Lo mejor será tirarla lo antes posible y comprarme algo nuevo.
David me abrirá el culo si ve lo que han hecho con mi cara, no voy a poder trabajar, mi nariz está rota seguro.
“Pero.”, comienza Tom y me suelta un poco, lo empujo lejos de mi. Tom cae hacia atrás y se golpea la cabeza.
“Mieda.”, lo escucho zizear entre dientes mientras se aguanta la zona donde se ah dado el golpe.
"Vengo a ayudarte....y así me lo agradeces?"
¿Pero quien coño se cree?
"Ayudarme? AYUDARME... ¿DICES? TE DIGO... ¡NO NECESITO TU AYUDA! ¡QUE TE DEN POR CULO! ¡Lárgate a tú estúpida ciudad perfecta! NO NECESITO TU COMPASION O LASTIMA.... ¿Captas...conocido?"
Me levanto del suelo y escupo la sangre delante de sus pies para simbolizar le claramente los hechos.
"Pues bien..."Me dice con toda la tranquilidad del mundo, se levanta del suelo y me mira con un poco de asco, coge su bolsa.
“Dile a mi madre que voy a regresar más tarde.", lo fijo con la mirada, intento parecer mas fuerte que el ya que lo único que me queda en este momento es mi presencia, mi dignidad me la acaban de quitar, la eh perdido tirado en los baños públicos de una sala de deportes.
"Idiota, tienes una madre tan buena y así la tratas...", me dice agitando la cabeza.
Me quedo indiferente, eso no me shoquea en absoluto, me da igual lo que piense el de mi comportamiento hacia mi madre. Son mis problemas no los suyos.
"No sabes nada de mi" vuelvo a escupir el veneno que reina en mí corazón, dejando a Tom callado.
Y ahora, frente a mí, la única persona que se acercó a tratar de ayudarme, se va por la puerta.
Intento entumecer mi conciencia con otros pensamientos.

"Cuándo llegue, no te quiero ver en mi cama" Le doy el punto y final al asunto y Tom solo desaparece por la puerta enseñándome el dedo corazón, sera idiota...

Estoy a punto de dejarme caer de nuevo en el suelo pero en cambio me doy la vuelta y me miro en el espejo, veo mi nariz, ¿Qué le han hecho? Mi cara, mi piel blanca... Hematomas se asoman por el contraste blanco de mi piel...me veo asqueroso...El maquillaje lo puede remediar, pero, vamos... ¿Quién se maquilla estando en casa?
Abro el grifo del agua, dejando que esta corra libre hacia el sucio y asqueroso drenaje, tomo un poco de esta entre mis manos y me inclino un poco, para después bañar mi cara en esa substancia líquida y helada que toca mi cálida piel haciéndome estremecer de dolor.

Hago lo mismo con mis brazos, bañando estos en agua helada...Mi ropa, mi sucia y arrugada camisa llena de polvo y suciedad. Eso es lo de menos, ya que como me temía esta todo mancahdo de sangre medio seca.
Estiro un poco la esquina de la camisa, exactamente el lado de mi costado izquierdo, tengo miedad de debajo de los zapatos de 10 personas en mi ropa.

Recojo mi lacio pero enredado pelo detrás de mis orejas. No es que este dramatizando, sigo luchando con las lagrimas, es tan horrible que la gente sea así.
Mis uñas...Las pisotearon, las rompieron, las puntas de mis dedos sangran...Y es solo porque mis uñas están destrozadas. Duele a montones, esto es para que use guantes durante una semana entera, y no lo digo por exagerar.
Si me pongo a pensar en otra cosa, de seguro el dolor se calmara, o se me olvidará...Es más, me pondré a pensar, ¿Porque mierdas no me largo a mi casa a descansar un rato?
Quizás me toco un tequila o dos para calmarme un poco.
Ya tengo excusa para mi madre, es mus sencillo y con lo credula que es ella me lo va a creer seguro.
Justo detrás del colegio, detrás del campo de fútbol hay una especie de precipicio que al bosque de detrás de la escuela. Puedo contar que me eh caído por este al intentar recuperar una pelota perdida, se rueda al menos 10 metros hasta llegar abajo.

Recargo mis adoloridas manos en el lavabo y me vuelvo a mirar a la cara...Aunque ellos traten de matarme, aunque me destrozen la cara... tienen que admitir que sigo siendo hermoso.
Parpadeo unos instantes, me deshago de la posición anterior y ahora acomodo mi ropa, sacudiéndola un poco, me merezco una relajante ducha
Salgo del cuarto de baño, ya escucho de nuevo otro grupo de deportes entrenar en la sala, agito la cabeza y me precipito hacia las duchas masculinas.
Me saco la ropa y le doy las gracias a dios( o al diablo) que nadie se encuentra aquí. Normalmente no me ducho en la escuela pero la verdad es que me da vergüenza salir así a la calle.
Me meto debajo de una de las duchas y aprieto el botón para que salga agua caliente y comienzo a lavarme la suciedad.

Trago saliva y un poco de agua para enjuagarme la boca llena de sangre. Que asco enserio.
Después de ducharme me seco cuidadosamente con la toalla y miro mi cuerpo lleno de moratones.
Me asquea ver mi cuerpo así, a veces podría sacarle los ojos a algunos clientes por hacerme chupetones o moratones pero a ellos al menos se lo perdono...

Sin mas rodeos ni tonterías vuelvo a los vestuarios y me cambio la ropa. Salgo de la sala de deportes y me quedo parado en el primer contenedor de basura para meter ahí mi ropa.

Miro el Dysplay de mi móvil... hmm detro de 10 minutos llega un bus. Me digo mentalmente, chasqueo con la lengua y me dirijo a la parada del autobús.
Cuando este llega me subo, el conductor me mira con una cara muy extraña.
“No es tan grave como parece.”, murmuro y me siento en uno de los asientos ignorando el hecho de que el señor me observe detenidamente por el espejo retrovisor.

En la siguiente parada se sube Andy. Cuando me ve se asusta, pero sigue su cam9ino sin decirme nada, alguien le sigue, es un colega suyo por lo que se va a su misma escuela.
Me ignora completamente, tengo la sensación de que ya no quiere saber nada más de mi.
Involuntariamente me doy la vuelta y los miro con poco inseguro.
Andreas está riéndose pero cuando ve mi mirada para de reírse se pone serio.

Hoy todo el mundo me puede ir a chupar el culo. Me pienso antes de bajarme en mi parada. Ej intentado ignorar a Andreas y a su nuevo amigo, o mejor dicho noviazco porque se han pasado la mitad del viaje dándose besos, morreos y lamidas por todas partes.
Esas cosas dan vergüenza pero, tengo que admitir que me ah puedo un poco celoso.
No por el hecho de que sea Andy o algo así... Es solo el hecho de que a veces a mi también me gustaría ser algo más que un amigo o amante para alguien...aunque solo sea una vez.

"Buen viaje a casa" Pronuncia el hombre cuando salgo por la puerta.
"Gracias" Susurro mientras bajo. El cielo esta nublado, la temperatura es baja…Y me congelo, ¿Mi día podría ser peor?


Cuando llego a casa me doy cuanta de que mi madre y su más que pesado novio no están en casa.
Tom me abre la puerta y me mira. Bajo la mirada un poco avergonzado.
Nunca debé haberle gritado de esa forma, al fin y al cabo solo quería ayudarme.

Levanto la mirada, veo que Tom está muy enfadado, tiene los brazos cruzados delante del pecho y sin previo aviso me coge bruscamente del brazo haciéndome daño jalándome hasta dentro y cerrando la puerta detrás de mi. Parpadeo dos veces para asimilar el susto, mi corazón late a mil por hora pero cuando vuelvo a mirarle a los ojos es como si se me quedara parado el corazón.

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