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jueves, 8 de julio de 2010

Gimme your Attention Chapter. 8

Chapter.8


Tom

Me pongo la chaqueta negra que cuelga en el perchero y me despido de mi padre y Simone que andan tirados en el sofá mirando la tele.
"Venga me las piro", murmuro y los dos levantan la mano para despedirme, vamos ni me miran, parece que la película que están viendo es demasiado interesante.

Cojo mi maleta y salgo por la puerta. Esto más que contento: 5 días con Hagen en un hotel de lujo, es genial tener amigos con tanto dinero que se pueden limpiar hasta el culo con billetes de 100.

Como siempre me cojo un taxi, esta vez lo paga Georg por mí ya que yo ando un poco seco en estos últimos días. Sin él yo no tendría ni vacaciones.
El coche ya está aparcado delante de la verja y cuando el conductor me ve llegar sale del coche para ayudarme con las maletas metiendo las con cuidado en el maletero (como si fueran de porcelana. Creo que la propina bastante generosa de Georg tiene algo que ver

Me dejo caer en el asiento trasero del taxi acomodándome como en mi casa.

El conductor me habla de vez en cuando contándome su vida. Como si a mí me interesara lo que hizo el año pasado en las vacaciones. Pero como no quiero ser grosero no le digo nada y aguanto sus charlas durante 30 minutos.

Estoy a punto de quedarme frito cuando de repente paramos delante de un hotel enorme. Estamos en las afueras de la ciudad en un distrito un poco más lujoso que el resto de Magdeburgos que se eleva a nuestras espaldas.
Alguien me abre la puerta, es un botones que me da la bienvenida con una leve inclinación... Pero que pelota es el tío, como si le fuera a dar propina o algo por chuparme el culo.
Otro coge las maletas y la saca del coche llevándolas al interior.
Salgo del vehículo y subo las escaleras que llevan a la puerta automática del hotel. Estas se abren dejándome ver el interior del hotel.
Miro hacia arriba, el techo es de color oro adornado con madera barnizada, el suelo es de mármol impecable en donde puedo ver hasta mi propio reflejo de lo limpio e impecable que está.
Un poco inseguro me dirijo a la recepción del hotel. La gente que pasa a mi lado me miran como si fuera un mojón de mierda de la calla que se ah colado en una casa.
¿Tengo mocos en la cara o algo? Pero que groseros y eso que ellos deberían mostrar al menos modales. Lo único que quiero es que dejen de mirarme y se vayan de nuevo a meterles su dinero a otra gente por el culo que es lo único útil que saben hacer.

"Que chulo macho...", susurró cuando veo que la recepción es una pecera gigante llena de peces tropicales.
La mujer me mira con una sonrisa y su vocecita de pito intenta transmitir buena onda.
“¿Puedo ayudarle en algo señor Trümper?”
Me quedo un poco confundido. ¿Desde cuándo sabe mi nombre?
"Hola, vengo en busca de Georg Listing.", le digo ignorando ese hecho.
"Claro que si, voy a llamarlo en su habitación, puede tomar asiento allí atrás", la mujer me señala unos sofás dorados que están en una esquina que parece ser una especie de "sala de espera"

Me siento en el sofá, miro a mí alrededor, si tengo que ser sincero, solo en la lobby cabría nuestra casa entera.

Llega una señorita muy amable que me deja un refresco encima de la mesa y desaparece.
'Espero no tener que pagarlo',pienso y trago saliva. Pero como no quiero parecer grosero cojo el refresco y tomo un trago observando mi alrededor.
Todo está tan pulcro que da realmente miedo y más la gente que no paran de sonreír y ser amables como si no les hubieran enseñado más que a lamer culos y tomar prejuicios en silencio. Me ponen realmente enfermo.

Empiezo a acostumbrarme a tanto blinblinero cuando de pronto unas chavalas de mi edad bastante monas se sientan justo enfrente mía.
Cuando las miro comienza a juntar las cabezas y a reírse como gallinas en un gallinero.
Subo una ceja y las ignoro, tomo mi bebida y me la tomo en un trago, dejan de reírse y una de ellas me fija con la mirada y después de un rato me extiende la mano manicurada ( de color rosita Barbie, puaj!) y me dice "Ola o sea soy Madelein Melodie Anastasia van Renkowski y esta es mi amiga Anelise Sofie Brüggner",
"Tom Kaulitz, encantado", le digo y le doy la mano.
La chica sonríe.
"¿Que hace un chico tan apuesto como tu en un lugar aburrido como este?", la amiga de la Madelein esa comienza a reírse y a mirarme como si fuera un alienigena extraviado de un mundo lejano al suyo.
"Pues... Espero a un amigo.", le digo y miro a la recepcionista esperando a que me de una señal.
"Ah vale ya decía yo que con esas pintas no eras de 'esta clase'", un tono despreciable se hace presente en su voz pero su sonrisa odiable no desaparece.
¿Pero quien se cree esa mamona quien es?, primero liga conmigo y después me insulta de vagabundo, vamos como si ella fuera mejor con su boldo de Prada y sus zapatos de Dolce. La intento asesinar con la mirada.
Estas son de esas chicas condón: Usar y tirar. Así de fácil, sin rodeos. Seguramente la conseguiría llevar a mi cama con mis encantos y al final la dejaría caer como una patata gorda y caliente.
Para sentirme mejor intento agarrar de mi chiste condón y me quedo imaginándomelas a las dos cubiertas por un forrito enorme, pobrecillas.
"Para tu información...", estoy a punto de decirle por donde se tiene que meter su bolsito de Prada cuando la recepcionista me da una palmada en el hombro.
"Disculpe. El señor Listing lo espera en su habitación.", me dice dándome una tarjeta llave.
La tomo "Gracias", y me levanto.
"Señoritas...", les digo levantando mi gorra antes de hacerles un corte de manga y sigo a la muchacha que me lleva hasta el ascensor.
Este se abre y los dos entramos.

El ascensor se pone en movimiento y una musiquita molesta nos acompaña hasta la planta superior.
Cuando llegamos arriba del todo la mujer me acompaña hasta la habitación 1112. Wow de verdad que lujo de gente.
"Muchas gracias.", le digo y no puedo evitar ligar con ella con mi mirada infalible super Tom Trümper.
"De nada señor, para cualquier cosa nos llama.",
¿Eso ah sido una invitación para follar? Instintivamente me muerdo el labio inferior, pero antes de que pueda preguntarle por su número de teléfono ella vuelve a desaparecer en el lift y las puertas se cierran.
Me quedo parado delante de la puerta y suspiro. Extiendo la mano para poder abrirla con la tarjeta llave pero dejo el intento...

Hagen podría estar haciendo cualquier cosa y con lo nifómano que es me lo puedo encontrar masturbando o follando con alguien encima de la mesa.
Seguramente ya le habrá echado una buena ojeada al personal de este hotel. Si todas las sirvientas son tan hermosas como la que eh visto estamos servidos de por vida.
Debido a las circunstancias decido llamo a la puerta y espero un rato.
Busco un cigarrillo en mi bolsillo pero mi misión fracasa cuando veo un cartel de "no fumar", colgado al lado del ascensor.
"Mierda, me cago en las putas normas.", susurró antes de meterme el cigarrillo en la boca e ignorar el cartel.

Escucho a alguien detrás de la puerta y poco después esta se abre.
"Joder tío, cuanto tiempo", me dice y antes de que pueda ponerme a cubierto me coge en una brazo demasiado fuerte para mi, el cigarrillo cae al suelo al igual que mi mechero. ¡Vaya! ¡A la mierda la nicotina! ¡Gracias Gilipollas!...

Un poco irritado intento librarme de su achucho de osito amoroso.
"Ten un poco más de cuidado hombre.", le digo después de rescatarme de sus mimitos.
"¡Oye! ¡Joder! Que no nos hemos visto en mucho tiempo ¿Y tu en lo único en que piensas es en tu puto cigarrillo?", su voz suena amargada, pero se que en realidad se la suda.

"Y en coños", le corrijo agachándome. Grave error... Nadie se agacha delante de Georg Listing y se queda sin nada.
"Wow chico, ¿a donde vas con esas prisas? Si me quieres hacer una mamada entra ya", me dice cogiendo mi cabeza atraiéndola a su entrepierna.
Los dos comenzamos a reír y por fin recojo mi dosis de droga legal.
"¿Tengo que tener miedo de que me violes o que ?", bromeo dándole un golpe en el hombre.

Este chico es un cachondo. Georg comienza a bailar con sus cejas intentando ligar conmigo, esa mirada funciona con cualquier tía pero cuando la hace conmigo me dan ganas de comer natillas con salsa de chocolate y no se porqué.

Entro a la habitación, mis cosas ya están en el pasillo.
"Joder, me cago en tu padre...", digo boquiabierto al ver la habitación que se extiende por 70 metros cuadrados.
"Cada uno tenemos una cama matrimonial por si acaso quieres traerte a alguien aquí para follar." Como siempre nuestra polla dura no se anda con rodeos.

Mientras caminamos me sigue explicando cosas que ni me interesan y por eso dejo de prestarle atención y me pongo a inspeccionar mi dormitorio que está justo en frente de el de Georg.
Es poco usual ver hoteles en donde puedas encontrarte dos dormitorios. Me quedo parado en el centro y giro una vez para captarlo todo con la mirada.

Es como un pequeño loft pero en miniatura. Tienen una sala de estar que lleva a tres habitaciones una de ellas es cuarto de baño compartido y los otros dos son dormitorio. Luego tenemos un balcón con vistas al pequeño jardín interno del hotel.
"!Pero escuchame cuando te hablo cojones¡...", me grita Georg . De la frustración coge mi chocolate que estaba encima de mi cojín y se lo mete en la boca.
"Ese es mio", le digo.
"Pues cogete lo.", me responde con una sonrisa y me saca la lengua bañada en chocolate.
"Pero tío no seas puerco", le digo poniendo cara de asco.
“Para eso me das la tuya”,le digo.
“Pues va a ser que no, yo ya me la eh comido hace rato”,
¡es idiota y lo sabe!
Me doy la vuelta para lanzarme en la cama. ¡banzai!

Georg comienza a reír y se atraganta con el chocolate. Ya veis, eso le pasa por idiota..
"Por cierto esta noche nos invitan a una fiesta de Putas, mi tío nos invita por eso eh venido porque es la fiesta más porno de toda Magteburg.”
Lo miro de reojo y me acuesto en el costado para poder mirarlo. Ya me imaginaba algo así.
“El mismo no va a estar pero nos deja entrar.”
"¿Como se llama tu tío?", la pregunta es innecesaria porque ya se la respuesta de sobra, pero de alguna forma me quiero asegurar de ello.

"Pues David", me responde. "¿Porqué preguntas?",
"Por nada", le digo intento parecer desinteresado y decido callarme el hecho de que ya lo conozca de otra “ocasión”.

Trago saliva al imaginarme las cosas que pasarán en esas fiestas, no puedo negar que no me ponga cachondo el hecho de meterme en la gruta del placer más pornosa de toda la provincia.
"Conozco ese folladero y hay tías y pollas de todo tipo. Te sirven copas y si quieres se quedan contigo toda la noche y no les tienes que pagar nada."

A veces tengo el presentimiento de que Georg es mi hada madrina de los coños. Siempre que busco uno él me consigue los mejores. Ya me gustaría verlo en traje de hada madrina dejándose follar por la barita mágica de Harry Potter montando en una carroza de calabazas para ir a una fiesta porno. Tengo una fantasía muy viva. Debería hacerme escritor de novelas eróticas.
Ya me imagino mi primer libro “Georg Listing y la gruta mágica de los culos”, digo culos porque Harry solo se la puede meter por detrás.

Me despierto de mis fantasías al ver que Georg deja mi habitación y se dirige al sofá.
Comienza a aplaudir como un loco, está realmente emocionado por esa fiesta. Pongo los ojos en blanco y suspiro dejándome caer hacia atrás.
Me levanto y le sigo al salón. “Relajate hombre”, murmuro y le pongo una mano en la espalda.

De repente me viene en mente que Bill seguramente estará allí. Esa imaginación casi me revuelve el estómago de la emoción. Soy malo manteniendo cosas en secreto.
No me lo quiero imaginar sirviendo copas desnudo mientras un tío cachondo le chupa las pelotas. Es realmente indignarte.

“Por cierto”, Georg para en su movimiento loco “El tema de esta es “Heaven and Hell meets golden Earth”, vamos lo que significa nos vestiremos como diablillos o ángeles y lo más probable es que la sala de fiestas esté repleta de oro.”

Si es en el mismo sitio en donde me a llevado Bill no estaría tan mal. La sala repleta de dorado.
"En dos horas tenemos que estar allí y por eso te eh traído algo.", me dice y de paso saca una cocacola del pequeño frigorífico posicionado al lado del sofá.
"¿El qué?", le pregunto y presiento cosas malas y perversas.

Georg comienza a reír de nuevo como un loco ¿hoy se cree muy gracioso o que?.
Abre uno de los armarios que están empotrados en la pared.
Saca una bolsa de plástico que está repleto de cosas brillantes y rojas.
“No eh querido violar tu estilo por eso me eh pensado que vas a ir con unas baggy pants de color blanco y debajo te vas a poner unos boxers brillantes"
El imbécil saca la lengua como un perrito y comienza a buscar algo en la bolsa. Después de un rato saca algo de color rojo y brillante del saco y me lo tira delante de los pies.
"Tus boxers", me dice.
Yo recojo el trozo de tela del suelo y lo miro como si fuera la reencarnación de lucifer en persona.
"Esto es un aprietahuevos.", le digo levantando la “prenda”.

Hagen ignora mis sarcasmos y me saca unas baggy pants de color blanco.
"Y que llevo por encima?", le pregunto antes de tirar los baggy pants junto a los boxers encima del sofá.
"Pues... Nada, solo esto", mete por última vez la mano en el saquito para mostrarme mi lindo accesorio.
"Ni de coña", le digo y comienzo a reír.
"Estas loco chaval, no pienso ponerme eso."
Siento como me sonrojo al ver la mirada perversa de mi amigo.
"Venga... Todas las mujeres se pondrán loquitas por ti.", me cuesta rechistar porque la verdad el podría hasta tener razón.
"Que no pienso llevar solo pantalones y pajarita a esa fiesta."
"Corrijo, pantalones, hot boxershorts y una pajarita con cuello"
Pongo los ojos en blanco ¿Hay alguien más pesado que Georg en esta puta vida? NO!
"¡Que no!"
"Vamos Tom no seas un aburrido, mira lo que te eh traído", un bote lleno de purpurina dorada cae encima de mis prendas.
"¡No pienso ponerme purpurina en el cuerpo!"
Esa ya es la gota que colma el baso.
"Oh vamos Tom. Mira sexy boxershorts con tu baggys una pajarita y te ponemos aceite en el pechito y te untas en purpurina. Hasta Dios se pondría cachondo contigo"
"Estas loco.", le respondo.
"Pues... Si quieres llevas mi traje"
Saca otra bolsa del armario y en esta hay un cilindro de color rojo con purpurina y cuernecillos, un tanga masculino y unos tirantes sujetados al tanga al final él también lleva pajarita,
“Oh dios", exclamo al pensar lo perdidamente gay que se verá en ese traje.
"Estas loco joder!", le digo restregándome las manos por la cara.
¿Porqué me pasa esto a mi?
"No llores tío, no seas nenazas."

Pero sabiendo como es Georg no puedo estar enfadado con el y al final acepto mi destino de ir como un ángel brillante a la pista.
Espero que ninguna chica vea mis boxers que ya son lo más de lo más en cetrería.

Las dos horas pasan volando. Ahora comprendo a las mujeres que siempre necesitan siglos para prepararse.
Yo ya estoy listo, solo me falta ponerme aceite y purpurina en el cuerpo. Georg se ah ido al baño a cambiarse y voy a esperarle para que me ayude a ponérmelo.

“¿Y?”, me doy la vuelta al escuchar la voz de Georg y me quedo mirándolo pasmado como un idiota.
El tanga cubre solo lo que tiene que cubrir.
“Oh dios, no quiero mirar”, le digo poniendo cara de asco intentando no mirarle el paquete que se marca en su entrepierna.

“Venga no me digas que no parezco todo un galán”, me dice levantándo las cejas.
Nunca había visto a Georg totalmente desnudo, pero esto se acerca lo más posible al perfect estrip.
“Georg me vas a matar, solo te cubre un tanga”, le digo y cierro los ojos.
“Y tirantes”, me corrige.
“Pero esos no tapan nada.”, me quejo.
“Claro que tapan, cuando no quiero que se vean mis pezones rígidos me los pongo por encima.”

Ahora que habla de pezones rígidos. ¿Cómo vamos a salir del hotel? No pienso salir en topless a la calle y más con las pintas de payaso que llevo.
“¿No vamos salir así a la calle no?”, le pregunto y espero impacientemente mi respuesta.
“Claro que no idiota. Nos eh comprado chaquetas originales al estilo matrix, nos ponemos unas gafas bien bonitas y todos pensarán que somos guays y no dos tíos que van a follar culos y coños a la madre de las fiestas.”



Bajamos a la lobby para esperar a nuestra limusina. Georg de verdad compró chaquetas matrix al igual que las gafas y los dos salimos como cuervos negros de la habitación. Creo que nadie sospecharía que debajo no llevamos más que pantalones cutes y cuerpos llenos de purpurina.
"Buenas noches", nos dice el portero abriéndonos la puerta de la limusina. Le regalo una sonrisa y los dos nos dejamos caer en los asientos de cuero blanco.
"Vaya aquí se podría meter incluso un Yakusi.", susurro al ver el espacio que hay en el centro.
"No veas la multa que nos pondrían por ello si nos para la policía y nosotros en bolas bañándonos"

Los dos nos miramos y de repente comenzamos a reírnos a carcajadas.
Ya nos veo en la situación.
"Señor enséñenos su carnet de identidad", diría el policía, nos miraría de arriba hacia abajo y yo le respondería.

"Tengo pintas de haberme metido el carnet de identidad en el culo o donde cree que lo tengo ?"
Vivan mis fantasías.
"Tenemos que ir a por una migo.", me comenta Geog después de un rato.
"Le prometí que si iba a una de estas fiesta le invitaría", me contesta al ver mi mirada irritada.
La verdad es que no tengo ganas de más gente.

Paramos en una esquina estamos delante de un Restaurante cuando la puerta vuelve a abrirse.
Veo unas piernas muy largas y pegadas a esas piernas un cuerpo de lujo. Una mujer, mejor dicho una adolescente de nuestra edad entra a la limusina.
"¿Pia?", digo un poco irritado pero cuando miro más de cerca esa muchacha es rúbia y sus ojos son marrones.
“No...Tom, te presento Alice"
Me da la mano y me mira intensamente a los ojos, mi corazón comienza a latir con fuerza como si hubiera comenzado a correr.
"Encantada", me dice y se muerde el labio inferior.


Cuando se sienta a mi lado su mini-vestido rojo se levanta y puedo ver directamente su entrepierna. Lleva un tanga blanco transparente.

"Eres una aburrida.", dice Georg dándole dos besos a la muchacha inclinándose sobre mi.
"Ya me imaginaba que no ibas a ponerte nada extravagante, así que te eh traído algo.", Georg vuelve a sacar una bolsa y de esta coge una pasada con cuernecillo de diablesa.
"¿Nada extravagante? No llevo sujetador, eso si que es extravagante.", se intenta defender antes de que Georg le coloque la pasada en la cabeza.
"Eso no es extravagante, yo llevo un tanga y por cierto me está mordiendo el culo."
"Uh", dice ella y pone cara de asco y los tres comenzamos a reír cuando nos damos cuenta de que eso acaba de ser muy vergonzoso.
"Por cierto..." se da la vuelta y me mira.
"¿Cual era tu nombre ?"
"Soy Tom", digo aclarándome la voz
No se porqué estoy tan nervioso pero es que ella tiene un encanto muy especial.
"Vaya ¿Eres gay?"
Un poco sobresaltado me cojo del posabrazos.
"Pues no que yo sepa", le digo y me quito las gafas de sol.
"Genial, al menos uno que no es un follaculos", y pronunciando las últimas palabras se da la vuelta y mira a Georg.
"No me mires así, no es mi culpa que tu novio me acosara."

Veo que Georg se divierte ya que comienza a jugar con su lengua.
"Bueno el era un hijo de Puta literalmente y por eso no voy a jugar aquí la diva"

De pronto siento una mano en mi pierna.
"Nosotros ya nos divertiremos", me dice la rubia y su mano comienza a acariciar mi muslo con las uñas.
"Pero no le pongas cachondo antes de llegar al fiesta"
Intento haceme el chulo y me doy la vuelta mirando a Georg.
"¿Celoso?"
"Ni de coña"


Paramos y cuando miro por la ventana reconozco la calle. Los tres salimos de la limusina. La entrada vigilada con hombres que llevan gafas d Sol uno está vestido de demonio y otro de Àngel. Pero los dos llevan gafas de sol.
"Bueno chicas, llegamos a la gruta del placer.", los ojos de Georg comienza a brilla y cuando sale de la limusina.
Nosotros le seguimos hasta la entrada.
"Hola Georg", dice uno de los porteros.
"Me sorprende que aún me reconozcas después de tanto tiempo Tobi", dice Georg y le pasa nuestras entradas.
"Ellos dos van conmigo", dice señalándome a mi y a la encantadora Alice que vuelve acosarme tocándome el culo.
"Vaya vaya y yo que la había confundido con una de nuestras putas", la expresión del segundo guardia de seguridad se torna en perversa.

"Bueno divertiros", nos dice Tobi y por fin podemos entrar al burdel.
Lo primero que veo es la sala de recibimientos adornada en dorado. Unas mujeres desnudas que solo llevan un tanga de hilo y unas alas de ángeles en la espalda nos quitan nuestras chaquetas.
"Wow", dice una de ellas y le da un azote a Georg en el culo. Levanto una ceja y me quito la chaqueta y se lo doy a la segunda sirvienta del amor.

"Vaya vaya hoy hay tíos cachas por aquí", las dos comienzan a reír y poco después comienzan a comerse los labios la una a la otra. Bollerismo total!
Entramos a la sala de fiestas. Aquí las luces están medio apagadas y solo el oro de los sofás y cojines los reflectan. Unas mujeres al igual que unos hombres bailan encima de pequeños pódeos montado en carros divinos.
Instintivamente comienzo a buscara Bill con la mirada, pero cuando veo a las bailarinas y camareras, comienza a ser difícil concentrarse.
"¿Puedo ofrecerte una copa?", escucho la voz de una mujer pelirroja, lleva una botella de oro con un corcho encima.
"Ahm vale", le digo subiendo los hombros.
Ella coge una copa y con los dientes saca el corcho sensualmente de la botella. Esa mirada me pone perdido.
"¿Quieres que te lo ponga en una copa o lo quieres lamer directamente de mis pezones?", con esas palabras comienza a apretar la botella contra sus pechos.
¡Tetas! Lo quiero sobre las tetas!
"Ahm mejor la copa", le digo con una sonrisa tímida.
'Eres un mamón cobarde', me digo a mi mismo y cojo la copa llena de champaña.

Me doy al vuelta. Georg y esa tal Alice han desaparecido. Genial...

Me muevo entre los sofás y los bares que están posicionado en todas partes. Hay un gran escenario redondo con bailarinas y bailarines justo en el centro. Todo está cubierto de oro y por todas partes hay ángeles y diablillos moviendo las caderas.

En una esquina veo a un señor un poco más mayor dándose el lote con un puto.

Pongo cara de asco cuando ese "ángel" comienza a abrirle la cremallera del pantalón.
Tres copas y un rato después encuentro a Georg sentado en un sofá un poco a parte rodeado de algunas personas que no conozco.

"Hey! ¿Donde cojones te habías metido?", me pregunta mi amigo y con un movimiento de mano me anima a sentarme a su lado.
¿Que donde me había metido? Pero si ah sido el quien se ah esfumado.

Me siento a su lado. Ahora somos 5 personas.
"Buenas", digo un poco tímido y saludos los demás.
"¿Quien es esta ricura?", pregunta un señor que debe tener por los 30 años. Lo digo por que no parece demasiado viejo pero ya se le empieza anotar la calva.

"Pues soy Tom", le digo dándole la mano. La verdad es que me da un poco de asco, a saber que coño o que culo abra tocado ya.
"Madre mía que manos tan hermosas. ¿No trabajas aquí verdad?", su ceja se levanta mirándome con intensidad.
"Pues no señor", le contesto.
"Vaya pena y eso que pareces ser el único chico que al que merecería la pena meter la polla por detrás esta noche."

Cuando escucho esas palabras que quedo parado con un poco de pánico y ligeramente avergonzado.
Me agito un poco al sentir el escalofrío recorrer mi espalda.

"Venga muchacho no pongas esa cara, solo quería hacerte un cumplimento.", me dice guiñándome un ojo.

Nunca en mi vida había fluirteado un gay tan abiertamente conmigo como ahora.
"Bueno señores aquí traigo sus bebidas.", esa voz me suena familiar. Me doy la vuelta y allí lo veo.


Bill

El ambiente está de lo más guay, hay gente por todos lados besándose, tocándose, digo, este no es el primer evento al que eh asistido, pero sí el más guay, me han puesto de camarero en una mesa especial, en esa mesa según tengo entendido está el sobrino de David, así que debo de ser cuidadoso con cada cosa que haga, hasta con respirar... Suspiro lentamente mientras tomo en mi mano derecha la charola con las cinco bebidas que me han pedido y tomo camino entre la multitud hacia la mesa, una vez que eh llegado, se encuentran ahí reunidas las personas...
"Bueno señores, aquí traigo sus bebidas.", Digo amablemente al extender la charola hacia las personas, un chico de ellos se gira hacia mí y... Valla, no me lo esperaba, abro los ojos un poco, claro, la sorpresa se pinta en mi cara por unos segundos pero nada más. Es Tom, mierda, ¿qué hace él aquí?
Cada quién toma su bebida, y veo cómo en especial un castaño lacio me mira sensualmente de arriba hacia abajo, parece que esta noche habrá acción, ¿quién de ellos será el sobrino de mi jefe?
"¿Se les ofrece algo más?", pregunto.
Veo como el castaño me mira.
"Tú", me dice con una sonrisa perversa y coge uno de los vasos que acabo de traer.
Le miro con una mirada lasciva mordiéndome el labio inferior.
El desconocido golpea unas veces en su muslo desnudo y me invita a sentarme en sus piernas.
Me acerco a él y de pasada tengo que mirar a Tom. No puedo negarlo, se ve genial sin camiseta.
Pero por desgracia me ignora y hace como si no me conociera y cuando me siento en las piernas del desconocido puedo percibir un soplido por su parte.
"Bueno, me revelas tu nombre precioso. Yo soy Georg", me dejo caer en sus piernas y mi invitado me rodea instintivamente con los brazos atrayéndome hacia él:

"Puedes llamarme Kitty", le susurro y comienzo a morderle la oreja y de reojo miro a Tom quien nos observa. Coge uno de los Martinis que acaban de traer y sin romper nuestro contacto visual se lo acaba del todo y después se come la aceituna.
"Nunca eh visto una belleza como tú por aquí", me susurra el tal Georg que comienza a caerme bien. Siento sus manos acariciándome la entrepierna.

Uno de los señores de al lado se despide de nuestra mesa en compañía de Lexía una de nuestras putas más madurillas.
En cuanto Georg ve que tiene más espacio se abre de piernas dejándome sentar encima del sofá justo entre estas. Me inclino hacia delante frotando mi trasero contra su Slip rojo para coger uno de los Martinis.
"Toma", le digo dándome la vuelta arrodillándome entre sus piernas.

Georg imita a Tom, se toma el Martini entero y lo deja en el suelo. Me doy la vuelta para poder ver a Tom, quiero ver su cara cuando... De repente ciento una mano congelada metiéndose en mis pantalones acariciando directamente mi pene.
Pongo cara de juguetón. Tom pone los ojos en blanco y coge dos Martinis a la vez y se los bebe. El muy bruto va a salir súper mal de aquí como siga bebiendo así.

Veo que está nervioso e intenta evitar mi mirada, supuesta mente parece estar interesado en una de las bailarinas que acaba de quedarse desnuda del todo y está abriendo las piernas mientras alguien le rocía el chichi con agua.


"¿No quieres jugar con nosotros?", es la voz de Georg que interrumpe el silencio. Siento como comienza a frotar mi polla con su mano que se ah calentado un poco.
"No gracias a mí no me va el mariconeo.", la voz de Tom suena muy agresiva. Nuestras miradas se encuentran y lo que veo en su mirada me confunde. Es como si estuviera decepcionado.
Intento seguir mi papel pero no pudo ya que siento como Georg comienza a hacerme una paja como un campeón. Me muerdo el labio inferior para no gemir mientras sigo mirando a Tom.
Su mirada me intimida, me indigna y me hace sentir sucio, quiero que venga aquí, quiero que juegue con nosotros que me toquen esas manos.

Las luces se apagan y unas bolas de luz cruzan el lugar. Comienza a sonar música disco.
"Es la hora de bailar", digo en un susurro y le poso un beso a Georg en los labios. Unas chicas limpian la mesa con agilidad y una chica se sube encima de nuestra mesa cogiéndome del cuello.

Me subo encima y comienzo a tocarle los pechos. Los dos bailamos la coreografía que tantos meses habíamos estado estudiando.
Georg no parece estar disgustado de que su pareja se vaya a bailar con otra puta sino se acerca a nosotros y nos mira desde abajo arrodillado en el suelo. Veo como su mano comienza a acariciar sui propia entrepierna mientras yo comienzo a besarle la ingle a mi compañera que hecha exageradamente su cabeza hacia atrás.
Ahora todas las mesas están llenas de bailarinas y bailarines que entretienen sus parejas por esta noche. Tom se queda a parte mirándonos como un niño pequeño que está aprendiendo a caminar.
Una camarera pasa y Tom con todo el morro que tiene le quita dos copas que llevaba y se los toma del tirón.

No puedo seguir observándole porque comienzo a lamerle el clítoris a mi compañera.
De repente siento unas manos que me cogen por detrás sacándome de mi postura de perrito. Siento el pene de Georg apretando contra mi piel por debajo del Tanga.
Mi bailarina se despide tirándole un beso a Tom que parece bastante amargado.

Las bailarinas bajan sincronizadas de las mesas para desplazarse al escenario y seguir bailando al ritmo.
Toda la sala se oscurece y solo el escenario queda alumbrado. Veo muy poco pero lo que siento me gusta.
Georg se quita el eslip y me obliga a arrodillarme en su entrepierna. Ciego cojo su polla erguida entre mis dedos y comienzo a acariciar un poco mientras mi mirada busca a Tom en la oscuridad. Estoy bastante aliviado de que las actuaciones en el escenario aún duren 15 minutos así Tom no me tiene que ver mamándole la polla a su mejor amigo. Y antes de poder decir "amen", tengo su pene en la boca y comienzo a chupar. Estoy sorprendido de la grandeza de su virilidad, no pensaba que fuera tan grande y me cuesta metérmelo entero en la boca sin ahogarme.

Comienzo a dar gustos de placer. Me gusta lo que hago, es fácil y me relaja, siempre que mamo puedo pensar en mis cosas.
"Ah vamos Kitty-kitt un poco más de dureza por favor.", los dedos de Georg se entrelazan con mi cabello y comienzan a marcar el ritmo, escucho el ruido de mi boca saboreando su pene. De vez en cuando puedo saborear gotas de su líquido íntimo.
Un poco sobresaltado me intento agarrar al sofá pero sin querer me cojo agobiado de la rodilla de Tom. Escucho un gemido de su parte, pero no uno de placer sino uno de sorpresa. Me tranquiliza saber que no se ah ido y así en mi inocencia comienzo a acariciarle el muslo.
No pasa nada y eso es lo que me perturba. Tom no hace nada mientras le acaricio su muslo y comienzo a avanzar por el interior de su mismo, estoy demasiado separado para poder llegar a su virilidad y por eso me conformo con darle caricias a mi hermanastro.

Siento como mi hermano se mueve, quiero quitar la mano pero ciento que en vez de levantarse se acerca a nosotros. No hace ruido sólo se acerca a mi mano y me deja ahora acariciar lentamente por encima de sus baggys.
"Tío si quieres que Kitty te coja bien la polla deberías abrir tu cremallera", escucho la voz atónita de Georg que parece encontrarse en la gloria. Tom sigue sin dar respuesta, pero como sé que no lo va a hacer soy yo quien comienza a bajarle la cremallera. De alguna forma inexplicable mi corazón comienza a latir con fuerza como si esta fuese a ser mi primera vez
Siento el pene que se esconde debajo de los bóxers. Las bailarinas del escenario están repartiendo mascaras para los jugadores en primera fila.
Las bailarinas hacen cosas geniales como meterse flores por el coño o hacer cualquier guarrada que los espectadores/jugadores deseen.

Es difícil manejar a dos hombres a la vez y eso que con la izquierda estoy intentando satisfacer la polla de Tom. Haciendo pajas soy ambidiestro pero sé que no aguanto mucho rato con la izquierda ya que me dan calambres sacudiendo.
No consigo quitarle los bóxers a Tom ya que están demasiado apretados, pero también ciento que Georg está a punto de correrse, desesperadamente intento quitarle el trozo de tela cuando de repente unas manos muy calientes vienen a socorrerme. Es mi hermano mismo quien levanta el culo para bajar un poco los bóxers.

Me comienza a dar mareo de tanto mover la cabeza de arriba hacia abajo pero a Georg parce haber le gustado más mi boca que mi mano ya que no me suelta el pelo. Ahora tengo un poco de miedo de tocar el pene desnudo de Tom que se encuentra al aire libre, aún un poco flácido.
Mi mano temblorosa comienza a rozar su pene, escucho por primera vez un ruido de Tom, que aguanta la respiración dramáticamente.
Comienzo a palpar su pene. No es el más grande, no el más pequeño y cuando rodeo su miembro con mi mano me doy cuenta de que tiene un grosor muy agradable.
No sé porqué pero estoy feliz de poder sentir su polla en mí, aunque ni siquiera sé si va a pasar algo más de una paja.

Estoy felizmente palpando el pene de mi hermanastro querido cuando de repente Georg se corre sin previo aviso en mi boca pillándome tan desprevenido que casi me atraganto. Trago rápidamente para no dejar esta acción como algo vergonzoso.

"Oh joder me pones más cachondo", escucho a Georg decir mientras coge mi cara y me obliga a mirarlo. Me besa lamiéndome el líquido de la boca. Una de sus manos comienza a estimular los pezones mientras yo vuelvo a sentarme en el sofá justo al lado de Tom. Suelto por un momento su pene para poder posicionarme.

"Ponte a cuatro patas", me ordena.
Me pongo de rodillas encima del sofá mostrándole mi culo a Georg y enseñándole mi cara a Tom que mira a otro lado se nota que todo esto le da vergüenza.

Georg se acuesta en el sofá quedando con la cara puesta en mi entrepierna, sube la mano para acariciar mi pene que cuelga justo encima suya mientras yo vuelvo a agarrar el pene de Tom.
Me inclino hacia abajo ya que no es muy fácil mantenerse en esta postura solo teniendo una mano y por eso me apoyo con los codos.

Tom sigue ignorándome intentando torcerse el cuello mirando el escenario que sigue alumbrado. Ahora hay un hombre atado con cordones rojas encima de el chupándole el coño a una puta con los ojos vendados.

Intento reconocer algo y puedo ver ahora que Tom lleva los ojos cerrados, sus orejas están muy rijas y cuando vuelvo a tocar su pene con los dedos aguanta la respiración más de un minuto, vamos hasta quedarse prácticamente sin aire.

Lo escucho expirar forzudamente mientras me acerco lentamente con la cara a su pene. Mis ojos se agrandan para contemplarlo mejor, aguanto la respiración y me muerdo el labio. Casi me eh olvidado de que Georg me esté comiendo la polla por detrás. Pero cuando comienza a meterme los dedos en mi trasero vuelvo a la realidad. Para no gemir de placer, fuerzo los dedos de los pies y comienzo a lamer con la punta de la lengua el pene de mi hermano.
Sus pies está salada pero me gusta su sabor y me pone bastante orgulloso saber que mi hermano está teniendo un palote por mi culpa. Sonrío para mis adentros y me dedico con mucho amor a satisfacer sus necesidades sexuales intentándole hacer un chupetón en la polla.
Escucho mis labios hacer sonidos de chupadas eh cerrado los ojos para concentrarme mejor.
Paso así un rato entreteniéndome con un lado de su pene cuando de repente Tom coge su miembro y lo aguanta un poco erguido. Abro los ojos y lo miro pero el sigue mirando para otro lado, sus gestos me señalizan que quiere que me la meta entero en la boca y eso es lo que hago con mucho gusto. Suspiro de placer y comienzo a gemir sabiendo que le vuelve loco como a cualquier hombre.
Comienzo a mover por segunda vez hoy mi cabeza estimulando la punta del miembro con mi pircing. Cuando escucho los primeros suspiros de placer inminentes sé que eh cumplido con mi trabajo.

Georg comienza a meterme dos dedos por atrás y a masagear mi pene con tanto espero que estoy a punto de echarme para atrás para sentirlo más dentro. Suelto el pene de Tom para soltar un gemido. Pero Tom no me deja seguir gimiendo ya que con la mano comienza a forzarme un poco atrayéndome de nuevo a su pene que se ah expandido en toda su grandeza.

"Voy al baño que no aguanto más", escucho la voz del moreno y siento como los dedos dentro de mi desaparecen, Mi pene al estar babeado entero se queda helado al sentir que ya no hay un cuerpo rico y caliente mimándolo. Instintivamente junto las piernas y me achucho uno poco más a Tom. La mano de mi hermanastro se posa en mi espalda.
Tomo una desicion y subo la cabeza. Tom no hace nada al sentir que eh dejado de darle caricias y chupadas.
Es como esos clientes nuevos que no se atreven nada y eso me excita, deja florecer mis fantasías.

La música se ah vuelto más loca pero el show ah terminado la luz sigue estando oscura y cuando veo a mis alrededores solo reconozco Pollas en coños y culos y viejos follando como locos al compás de la música.
Así suelen acabar estas fiestas, drogados, bebidos y follados todos agustos.
A veces montamos orgías, en esas situaciones no sabes quien te chupa los cojones y quien te mete los dedos de tanta gente que se alborota en el suelo lleno de cojines y alfombras que no irritan la piel al follar por encima.

Me siento encima de una de las piernas de Tom dejando mi rodilla e su entrepierna. Tom sigue negándose a mirarme a los ojos así que cojo su cara entre mis manos y lo giro. No quiero verle realmente a los ojos por eso cierro rápidamente los ojos y poso mis labios lentamente encima de los suyos.
Permanecemos así una eternidad. Yo, abrazado a el con una mano y con la otra sigo acariciando su polla para no dejarlo frió. Nunca olvidaré este momento íntimo entre nosotros.
Sus labios saben a alcohol, no es un beso con lengua, ninguno de los dos se atreve a ir más allá aunque podría jurar que los dos lo estamos deseando.
Separamos nuestros labios y Tom sonríe un poco avergonzado.
"¿Podrías seguir chupándomela?", es lo único que escucho. Esas palabras son música en mis oídios y mi corazón late con fuerza.
Entusiasmado bajo del sofá para después arrodillarme en el suelo y darle de nuevo la bienvenida a su pene en mi boca.

Poco después siento su líquido caliente fluir dentro de mi, abro los ojos y gimo como si fuera un helado de chocolate que se acaba de fundir.
Tom suspira de placer, sube las manos tapándose la cara con ellas intentando disimular su expresión orgasmica que se acaba de dibujar en ella.

"Joder...", lo escucho suspirar entre dientes.
Me separo de el dejándolo a solas disfrutando su orgasmo. Georg vuelve del baño y me da un azote en el culo.
"Acuéstate en el sofá que aún no hemos acabado.", me ronronea cogiéndome suavemente por la cintura.
Me acuesta boca arriba en el sofá y con el morro que tengo pongo mi cabeza encima de las piensas de Tom mientras gGorg vuelve a ponerse en mi entrepierna mordiéndome suavemente la punta de mi virilidad.

La fiesta continua y después de haberme corrido nos volvemos a vestir. Tom se levanta de repente de su asiento y saca su cartera.
"Toma", me dice dándome un billete de 50 euros. Lo miro confuso pero el solo se da la vuelta y sale del local.
Miro el dinero entre mis manos.
De repente veo borroso y siento que son lagrimas que nublan mis ojos.
¿Solo eso? ¿Solo le valgo el dinero que me paga por una mamada?
No quiero su estúpido dinero.

Sin avisar me levanto del sofá y corro a una habitación que está solo para el personal. Georg no se da cuanta de que me eh ido ya que parece estar ocupado lamiendo le los pezones a una camarera.

Me meto en la habitación que da aun pasillo que está llena de botellas de alcohol. Aquí mezclan las bebidas que salen después a la fiesta. Protejo mis ojos de la luz que me rodea de repente.

veo a Sheela que está tomando una pausa, lleva un albornoz atado al cuerpo y se fuma un cigarrillo mientras discute con una compañera.
"Joder... Yo ya me han follado más de 4 pollas mi coño parece la estación de cuidados intensivos.", dice quejándose y exhalando el humo
de su cigarrillo.
"Anda que te voy a contar yo uno de los invitados me ah intentado meter una botella po... Bill ¿estas bien?", Kendy la amiga de Sheela se levanta del asiento cuando se da cuenta de mis lagrimas, me doy la vuelta y meto el dinero en mi bolsillo para limpiarme rápidamente los ojos.
"Chiqui, ¿que te pasa? ", me preguntan las mujeres rodeándome con los brazos.
"¿Te han hecho daño?", me asaltan a preguntas y comienzan a buscar moratones en mi cuerpo.
"Estoy perfectamente.", intento disimular mis frustración pero las últimas palabras solo son chillidos que salen entre sollozo y sollozo.

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