Tom
Un poco mareado me dirijo a la barra las luces me confunden y me cuesta caminar. Creo que eh bebido un poco demasiado. Me corazón late con fuerza y estoy un poco nervioso. Agetreado miro a mi alrededor.
Me siento en la barra y una mujer encantadora enteramente desnuda me recibe con una sonrisa. Estoy solo en la barra ya que los demás hombres están babeando delante del escenario en donde las mujeres están haciendo una danza rítmica con montajes lésbicos.
"Buenas noches", me recibe la mujer de pelo negro.
"¿Qué te puedo servir?", me pregunta con una sonrisa y comienza a jugar con su pircing que lleva en la lengua.
"Un vaso de agua y una cola", le digo y me siento con mucho esfuerzo delante de la barra.
Estoy a punto de vomitar y todo me da vueltas.
La mujer me sirve el vaso de agua y la coca cola y me intento tranquilizar ordenando mis pensamientos. No sé porque pero de alguna forma u otra no me parece demasiado grave lo que acabo de hacer, pero sé que eso va a cambiar en cuanto vuelva a tener todos mis sentidos en orden.
"¿Puedo traerte algo más?, pareces muy pálido", me pregunta la camarera un poco preocupada y se inclina sobre la barra. Sus pezones se quedan pegados en la mesa decorada con purpurina y oro. La miro un poco sorprendido. Cojo mi vaso de agua y me lo bebo de un trago mientras nos miramos a los ojos.
"Estoy bien", le digo y subo las cejas.
De repente siento una mano en mi espalda y después unos pechos desnudos apretándose contra mi espalda.
"Tom... Aún me debes algo", escucho la dulce voz de Alice. Me doy la vuelta y antes de poder hacer algo me da un beso en la boca. De la sorpresa abro los ojos, mi corazón comienza a latir con fuerza y viro los ojos. Siento sus tetas apretando contra mi pecho. Su lengua me pide el paso a mi boca y se la cedo. Comenzamos a jugar con nuestras lenguas mientras sus manos me acarician la espalda.
Nos soltamos, no abro los ojos pero sigo sintiendo su suave aliento sobre mis labios.
"Lo siento hace un rato ya me han chupado la polla y me han dejado sin fuerzas", le digo y estoy a punto de darme un tortazo por ese comentario.
"Bueno, pero seguramente si me esmero mucho consigo que tu amiguito se levante de nuevo para mí", su voz me hace escalofriar.
"Quizás", murmuro y abro lentamente mis ojos.
Alice se tapa avergonzada los pechos.
"Eres muy bonita", le digo pero tengo que cerrar de nuevo los ojos cuando las imágenes de Bill arrodillado delante de mí aparecen en mi cabeza.
Veo de nuevo como Bill coge mi pene entre sus manos, su lengua. Siento como mi piel se tensa
Gracias", escucho la voz ahogada de Alice. Nuestros labios vuelven a rozarse lentamente.
"¿Cuántos años tienes?", le pregunto mientras ella me coge las manos.
"Aunque no lo creas tengo 17 años", me dice " En verdad no deberías estar aquí", veo que se sonroja. Cojo su cara entre mis manos.
“Vaya pues ya somos dos", le digo y ella se apega a mi pecho y me mira con sus hermosos ojos.
De repente la música se hace más silenciosa y el escenario se ilumina.
"Señoras y señores os presentamos el fundador de este club maravilloso nuestro Hunny Bunny David", toda la sala comienza a aplaudir.
Miro al escenario y veo a David aparecer en un esmoquin de color Blanco entero.
"Buenas noches. No hace falta que las personas que están un poco ocupados me presten atención", la gente comienza a reírse.
"Espero que os lo estés pasando bien. Quiero dar las gracias a Megan Roth por haber diseñado el magnífico escenario de hoy"
Señala a una mujer entre el público que está vestida con un mini vestido blanco y para mi sorpresa no lleva pelo en la cabeza solo un pañuelo.
"Esperamos recibiros también la próxima vez en estas salas para celebrar el vigésimo encuentro de la gruta más placentera de Magdeburgo. Ahora podréis seguir disfrutando con las bailarinas más sexis del planeta aquí viene un espectáculo de nuestro pequeños ángeles divinos", David le da el micrófono a un asistente y se baja del escenario.
Pensaba que David no vendría
Veo como el tío de mi mejor amigo va bajando del escenario y se dirige al sofá en donde se encuentra Georg, se dan un corto abrazo y comienzan a hablar.
"¿Te vienes?", me pregunta y coge cuidosamente mi mano mientras va caminando hacia el sofá de nuevo, Le sigo un poco inseguro.
David sube la mirada y me ve.
"Vaya vaya, no me imaginaba verte por aquí", estoy a punto de contestar pero me doy cuenta de que no me habla a mi si no a Alice que se acerca a él. Por cierto ella solo lleva su tanga y parece estar un poco avergonzada de que David la vea así.
"Vaya no pensaba que estuvieras tan abierta", ella pone los ojos en blanco y comienza a sonreír.
El tío de mi mejor amigo le guiña el ojo.
"Pero no le digas a tu madre que te eh dejado venir"
"Claro que no"
Ahora David me mira y me guiña el ojo pero no dice nada. Después se despide de Georg para darles la bienvenida a otros visitantes.
Me dejo caer al lado de mi mejor amigo, este me mira y comienza a reír.
"Y eso que yo pensaba que no te gustaban los tíos. Bill te ah dejado la polla bien cuidada."
Comienza a reírse y me da un beso en la boca. Me quedo un poco paralizado.
"¿Pero qué te pasa tío?", le pregunto y me quito las*babas*de mi boca.
"Ah venga esto tenía que ser", me dice y me agarra el muslo.
"Estas loco", digo un poco avergonzado y miro a otro lado.**Georg parece estar demasiado animado para meterse más conmigo. Siento como una cabeza se apoya en mi hombro. Veo el cabello de Alice y comienzo a sonreír
Un camarero muy apuesto se acerca a Alice y le susurra algo al oído antes de darle una margarita.
"Muchísimas gracias", susurra ella y coge su bebida.
Estoy un poco cansado y me dejo caer más en el sofá y cierro los ojos. Es una esquina muy íntima por eso no me siento observado. Pero de repente siento como alguien me da un empujón muy brutal.
Abro los ojos sobresaltado y veo a Bill quien me mira con frialdad.
"No necesito tu sucio dinero", su voz tiembla y después de decir eso me arroja una bola de papel a la cara
"¿Pero a ti que te pasa?", le digo recogiendo mi dinero. Miro a Georg de reojo que parece estar más confundido que yo. Me había olvidado de que Georg no sabe de que él es mi hermano.
"No me pasa nada. Solo que no me voy a dejar tratar como una Puta por ti"
Una sonrisa macabra se dibuja en mi cara.
"Pensaba que ese era tu trabajo, dejarte meter pollas y chuparlas con gusto. Solo te trato como te lo mereces", veo como sus puños se aprietan.
"Eres...", se queda sin palabras y exhala. Miro sus ojos y veo con sorpresa que unas lágrimas se cristalizan en sus ojos.
Veo que Bill por primera vez en su vida parece estar avergonzado de verdad. Tiembla antes de salir corriendo del club. David se levanta y lo retiene del brazo.
"Como te atreves...", escucho la su voz siseante.
Coge a Bill brutalmente y se lo lleva del sitio a un apartado para el personal para que los espectadores dejen de mirar.
Me levanto pero me dejo caer de nuevo en mi asiento.
"¿Pero qué pasa aquí?", escucho la voz confusa de Georg, este me coge del brazo.
"Nada, nos conocíamos de antes", murmuro e intento evitar sus miradas.
Esta vez me levanto definitivamente del sofá y me dirijo a la salida.
"¿Pero tío a dónde vas?", escucho la voz de Georg en el fondo pero ya no me importa.
Me dirijo**la salida.
"Dame mi chaqueta", le digo a la muchacha a la que le di mi chaqueta al principio.
"Claro”, me dice con una sonrisa. La cojo y me voy delante del club.
Busco mis cigarrillos que estaban en mis bolsillos y por suerte me queda una.
¡Joder!", digo un poco tenso e intento encenderla, mis manos tiemblan.
¿Pero qué le pasa a ese idiota? Se lo eh dicho, se lo eh dicho**más de una vez.
Creo que no deberíamos seguir viviendo juntos.
Claro que me sentía bien, joder, mejor que cualquier otra mamada.
Me doy la vuelta y me aparto de la puerta del burdel ya que hay gente borracha que va saliendo del lugar.
Estoy a punto de acabarme el cigarrillo cuando una puerta que está un poco apartada de la puerta principal se abre. No puedo ver a la persona que sale ya que solo esta entrada está iluminada. Los porteros ya no están delante de la puerta.
Escucho un sollozo, la sombra que acaba de salir de la puerta de al lado cae al suelo y se encoge hasta hacerse un bulto.
"¿Bill?", digo un poco inseguro. La sombra se mueve y deja de llorar. Se levanta, sigo sin poder reconocerlo bien, pero de repente comienza a correr huyendo de mí.
No llega lejos porque tropieza. Me acerco lentamente y me quedo parado detrás de él.
"mierda", escucho un susurro por parte de la persona que ah caído al suelo
Me arrodillo delante de él.
"¿Estás bien?", en mi acto de vergüenza no se que decir
"¿Q...qué?, ¿No me vas a dar dinero para que me levante y me sienta mejor?", Me escupe, como si fuera veneno, ¿éste esta idiota o qué? "Ya sé, me vas a pedir que te la mame para que me des más dinero, y así te lo pueda aventar en la carota que tienes"
Le miro un poco confuso. Me acercó más a él y veo que sigue llorando.
"¿Pero qué te pasa? Pensaba que te alegraría ganar un poco de dinero extra... Solo quería ayudarte", estoy furioso, por eso me levanto.
"¿Ah sí Tom?,**que tal que yo te hiciera lo mismo, que después de que me la mamaras te diera 50 euros, ¿eh? ¿Qué haces?, ¡Vete a la mierda!"
Estoy a punto de pegarle una patada "Uhha!" digo y pongo una cara de furia.
"Pero si es TU trabajo. ¿¡¡¡Qué te pasa!!!?", estoy tan furioso.
“PERO SOY TU HERMANO ¿QUÉ TE PASA A TÍ?"
Comienzo a reírme, pero la verdad es que tengo ganas de gritar.
"No eres mi hermano, nuestros padres ni están casados. Aunque le comieras la polla a mi padre no haría nada. A demás estoy bebido y estaba cachondo y has sido tú quien me ah chupado la polla"
"¿Qué no soy tu hermano?, Te vas a tragar tus palabras, o si no te las meteré por el culo, ¡cabrón hijo de puta!, ojalá alguien te haga sentir así de mal, como me haces sentir, Thomas"
Me quedo parado en seco y no es porque los que salen del local nos miran raro.
"Pero si tú siempre decías que te gustaba. Has conseguido lo que querías. No me juzgues a mí, ¡estás enfermo! Puto marica de mierda. ¡Te odio!”, comienzo a patalear y a gritar. No es justo, no es MI culpa es la ¡tuya!
"¿Que me odias?, Ódiate a ti mismo por ponerte borracho y dejar que te la chupara. ¿Y decir que tú me gustabas? ¿Cuándo lo dije?..."
“Porque tú te has enamorado de mi y eso que te eh dicho que no lo hicieras, es tu culpa no la mía. Acepta tus errores”
"¿Y el amor es algo que se puede desechar? Eres un imbécil Tom, un imbécil al que algún día le romperán el corazón, y ese día, me reiré de ti..."
En realidad me quiero reír pero no lo hago.
"No te juzgo por amarme, estoy enfado contigo porque tú eres quien me juzga a mí por NO amarte"
“No te juzgo, solo te odio, y nunca te eh juzgado"
Entonces veo como se para del piso y se pone frente a mí
"Cuando veas a una chica hermosa, y te enamores de ella en realidad, y ella te ignore, y te diga todo lo que me has dicho, acuérdate de mí, Tom", Y así sigue su camino a paso lento.
"Pues genial, me odias a mi yo te odio a ti, estamos en paz."
" ¡Por mí genial!", Me grita mientras sigue caminando.
Le sigo pero no sé por qué. Tengo ganas de pelearme con él.
"¿A dónde vas?", digo y comienzo q reír cuando veo que está confuso y no sabe qué calle coger.
"Que te importa, lárgate..."
Me lamo los labios. Es lindo verlo así de confundido. Me siento con poder.
"Venga Bill... No puedes decirme que me odias. Si yo te diera un beso seguramente te pondrías cachondo ¿no?"
Veo como abre los ojos de repente y me voltea a ver, está completamente rojo, O es por furia o por sonrojo.
"¿De qué vas?, Idiota, y dices que el marica soy yo...", Frunce el ceño y sigue mirando hacia las calles.
No le contesto y me doy la vuelta.
"Tengo que volver Alice me espera", murmuro y me doy la vuelta. Que se vaya al cuerno
"¿Qué?, ¿Quién es esa?, ¡¿Tom?!", Se gira hacia donde yo.
Lo miro con una sonrisa y me vuelvo a lamer los labios. ¿Interesado?
"Eso no te incumbe. Pero si tan interesado estás... Es una preciosidad de mujer, Tanto en cuerpo como en alma. La eh conocido hoy y me gustaría conocerla más a fondo."
Solo escucho como trata de formular palabras
"Ah... Vale, pues que te vaya bien con la tal Alice... Nos vemos en casa", Y Parece que quiere seguir caminando, pero sé que quiere una respuesta de mi parte
"Bueno gracias seguramente me divertiré mucho", no sé porque pero mi voz suena sarcástica.
“Pues ojalá, Adiós", Y veo como se decide por una calle, en la cual veo como en la esquina de ésta pasan taxis... Y veo su figura esbelta caminar lentamente hacia allá.
Me doy la vuelta y vuelvo hasta el burdel en la esperanza de encontrarme a Georg.
Los porteros han salido de nuevo y están posicionados delante del establecimiento.
"Ahm, ¿ah salido Georg?"
"Pues no aún siguen adentro", me responden.
Cuando entro comienzo a sudar inmediatamente. Había olvidado que calor hacía aquí adentro.
Veo a Georg al lado de la barra con Alice. Esta se ah vuelto a vestir y parecen querer irse. Mis sospechas se hacen realidad cuando veo que recogen sus cosas y se dirigen a la salida.
"Hey tío... Pensábamos que te habías ido",
Sí, pensábamos que te habías ido a tu casa...", Miro a Alice, que me sonríe.
"No me iba a ir sin ti", le susurro a la muchacha que se sonroja. Me acerco a ella y fijo sus ojos con mi mirada.
"¿Ah no?, ¿Y eso?", Me susurra sensualmente al oído mientras enrolla sus brazos a mi cuello
Le doy un beso justo delante de la oreja "Porque tengo una cama enorme y no quiero dormir solo"
Escucho como sonríe coquetamente y siento sus uñas acariciar suavemente mi piel del cuello
"Oye, no vale, yo hoy me quedo sin juguete y eso que me quería llevar a Kitty a mi camita"
Cuando escucho su Nick me tenso.
Bill
¿Alice?, ¿Y quién puñetas es esa?, No es puta del club, porque si lo fuera, yo ya me hubiera enterado, pero ese nombre lo había escuchado en mi puta vida... ¡Nunca!, ¿Y ahora máster putas me dice que se va con la tal Alice?, Que más da, que se divierta y le den por culo.
Le pido la parada a un taxi y le doy mi dirección. No tardaré ni media hora en estar allá, el trafico está súper despejado, a estas horas casi no pasa ni un alma. En el camino voy observando las pocas luces de los negocios que aún siguen en marcha, los cuales la mayoría son prostíbulos o burdeles como el nuestro, pero que mala suerte tienen, el nuestro es el mejor.
"¿Y tú trabajas en el burdel?", Escucho de repente la voz de el señor conductor.
"¿Qué?, ¿Acaso me ve cara de puta?, Soy hombre", Le aclaro. Pues acertó, ¿pero tan obvio me veo?, Traigo mi ropa normal con la que llegué al principio... Qué raro.
"No, nada de eso, de que eres hombre eres hombre, lo noté desde el principio, pero la mayoría de personas que salen de la calle por la cual tu saliste o trabajan ahí o salieron de una noche de diversión"
"Ah, pues yo no trabajo ahí, imagínese... ¿Darle mi cuerpo a un montón de desconocidos?, Nunca en mi vida, además, a mi me van las tías, no los tíos, y pues, la mayoría de visitantes somos hombres", Las mentiras fluyen de mi boca como si se trataran de la más pura verdad. Y es que las mentiras son algo que practico a diario.
"Tengo un hijo que se parece muchísimo a ti, igual, delgados, blancos y con el pelo negro, Pero él no necesita ir a burdeles, las chicas lo siguen por montones, ¿Por qué a ti no?", No estoy acostumbrado a hablar con extraños de mí vida, pero qué más da, no es la mía, es la de una persona cualquiera que acaba de salir de coger de un burdel. Pues claro, todo lo que voy a decir son nada más y nada menos que mentiras, no pierdo nada. Además, nunca en mi vida lo volveré a ver y me necesito distraer en lo que llego a casa.
"Pues verá, yo antes era igual que su hijo, tenía a mujeres por doquier", Suspiro, cómo si se tratara de lo más verídico en el mundo. "Pero en el colegio me pasó un accidente con un montón de chicas, y estas comenzaron a esparcir lo que me sucedió con ellas, y de repente todas en el cole me dejaron de hablar, ni siquiera me miraban, nada, ni una señal. Después trate de socializar con más mujeres, pero no pude, creo que perdí la confianza en mí mismo, y como en este burdel te las coges y no se quejan, pues es mejor", El chofer se queda en silencio, tal vez fui muy duro con mis mentiras.
"Y vamos, debes tener unos 18 o 19, te ves muy joven, aún tienes una vida por delante y muchas mujeres que no son putas", La voz del señor se ha relajado un poco más, siento como si fuera mi padre, que idiota.
"Pues, son 17, tengo contactos y pues me dejan pasar, ya sabe, mi padre es primo del dueño...", Y ahí comienza la historia... "Mi padre siempre desde los 15 me llevó a esos lugares para saber tratar a las mujeres, siempre me decía que todas ellas eran unas putas, que si me metía con él iba a saber cómo dominarlas y cómo hacer para que ellas no rompieran mis sentimientos", Cada vez voy actuando mejor, y vamos, ¿qué padre millonario no hace eso?, "Y pues, desde los 15 hago esto... Y ese burdel me ah visto por tres años consecutivos", Quedamos en silencio, estamos a una cuadra de mi casa.
"Chico, espero que encuentres a la chica especial, y que la sepas tratar como se debe", Le escucho decir cuándo estamos afuera del cancel de mi enorme casa.
"Gracias señor, espero lo mismo, espero cambiar"...
"Un gusto compartir historias, Andrew...", Nos sonreímos y le pago, me bajo del taxi
Veo como el coche desaparece por donde ah venido, trago saliva y m muerdo el labio inferior. No se porqué me eh inventado tal historia tremenda. Me siento bastante ridículo.
Hoy han pasado muchas cosas. Insintivamente me tapo los oidos para no escuchar mis propios pensamientos repetir las palabras de Tom en ese callejón oscuro.
¿No te enamores de mi? Era casi como un reto que eh tenido que superar. Co,o una de esas advertemncias que cuando sabes que estan dichas siempre se convierten en realidad.
Todo lo que ah pasado hoy queda como secreto bien guardado entre los muros del Burdel.
Cuando nuestros clientes pasan por la puerta del club son otras personas, pueden ser quien les dea la gana con tal de que tengan dinero. Hay persoanas que se convierten en mostruos ambrientos de seyo que se apoderan de cuerpos comprados
En realidad no sé si ponerme pensativo sobre las cosas que pasaron, o decir "Stop, supéralo Bill, fueron solo palabras", me quito las manos de los oídos y comienzo a caminar a casa, abro el cancel de mi propiedad para después cerrarlo, y así caminar hasta la gran puerta de madera que me espera.
Mientras camino, meto mis manos a los bolsillos delanteros de mi pantalón, la verdad agradezco haber traído mi chaqueta negra, porque si no me estaría congelando de frío, es raro vivir una noche tan obscura como la que está en estos instantes, siempre por lo menos alumbra la luz de la luna, y ahora, las nubes se han apoderado de cada posible rayo de luz de mi luna. Una vez afuera de la gran puerta, saco las llaves para abrir y sacudiendo mis pies en el pasto para quitarles rastro alguno de lodo, entro a mi casa, sacándome los mismos y dejándolos a un lado de la puerta, la cual cierro para ir por un vaso de agua helada.
Entro a la cocina a paso ligero y veo el reloj de pared frente a mí, son las 5:30 a.m, y la verdad no sé a qué hora tiene pensado mi hermano venir. No puedo decir que no me importa, porque en realidad me importa, y mucho, pero si él decide no venir a dormir a casa lo respeto, supongo. Tomo de un sorbo todo el contenido del vaso y me siento un momento en el sillón de la sala. Volteo a mí alrededor, y valla, que sola se ve la casa sin nadie aquí hablándome, o sin alguien que valla de aquí para allá. Es muy raro esto... El frío comienza a hacer presencia a mí alrededor y esto comienza a hacerse aburrido, así que me paro de mi posición y a paso ligero me dirijo a las escaleras, las cuales subo sin ningún problema. Esta ah sido la mejor y la peor noche de mi vida, quiero suponer. Eh tenido momentos malos, pero... Yo creo que mamársela a Tom ha sido el peor para los dos, aunque mi mente sigue insistiendo que hice lo correcto, sigue insistiéndome con que hice bien al aprovechar la oportunidad, y sé que después de esto tal vez nunca ocurra una noche igual.
Me meto a mi habitación como un robot programado que hace la misma rutina todas las noches a la misma hora, y no me canso de decir que la rutina no es lo que me aburre, sino el rumbo que le estoy dando a las cosas. Si algo eh aprendido a lo largo de la vida, es que no hay que ser pesimista, sino realista. Y ¿a qué se debe esto?, a que, sí, puede ser que Tom me odie, a que Tom no me vuelva a hablar, a que prefiera hacerme bromas pesadas de ahora en adelante, puede ser que su forma de ser hacia a mí sea más ruda, mas fría, pero ¿qué más da?, Él está en todo su derecho, y no se lo voy a negar... Pero yo aún confío en probar sus labios con consentimiento y correspondencia de él.
Me encantaría que en este mismo instante Tom entrara por mi habitación y hablara conmigo, la verdad adoraría que Tom me robara un beso de los labios y que más, amaría que se quedara conmigo todo la que resta del día. Que marica soy, antes yo mismo me denominaba como medio marica, y ahora me denomino como marica y medio. Me siento en la cama y comienzo por quitarme los converse y las calcetas. Veo mis pies tan blancos y mis uñas sin color alguno, solo el típico transparente con la típica línea blanca de que las uñas han comenzado a crecer.
Me paro y me desabrocho los pantalones para bajarlos y aventar mi chamarra y camisa por algún lugar de mi cuarto. ¿Así me sentiré en algunos años al no haber hecho nada de mi vida?, ¿Aventado, olvidado... Incluso, usado y pues obvio, viejo?, Ojalá nunca suceda, porque ahora sí sería mi fin y el de mi existencia.
Me acomodo en posición fetal, pegando mis rodillas a mi pecho y abrazándolas con mis brazos (obvio), la cobija ni siquiera ha sido desacomodada por mí, y no creo tocarla esta noche. No sé qué pensar sobre todo lo que ha pasado, lo debo de escribir en mi diario, pero no sé, me compraré después una caja de seguridad. Sé que con mi diario me estoy alejando de las personas, porque Simone me lo ah dicho, es mejor que hables a que escribas. ¿Pero de que me sirve decírselo a la gente si pronto se van a morir y después no tendré quién me auxilie?, es mejor que alguien de confianza lo lea todo y me aconseje sobre mi traumada vida.
Aunque prácticamente sería lo mismo, pero por lo menos me trabo menos en contarlo. Mis parpados se van haciendo pesados cada vez más, y mi mente solo desea que este día haya sido un sueño, un muy mal sueño... Y yo, deseo despertar por fin y que mi madre me tenga el desayuno listo, y que me den la noticia de que hoy es la fiesta y así poder prevenir lo que va a pasar. Que mierda, mi cabeza es un nudo de ideas y de sucesos. Creo que voy a explotar...
...
Una luz roja comienza a calar los parpados de mis ojos los cuales se aprietan para esconder un poco el ardor.
Me comienzo a estirar lentamente, mis ojos se abren sin mi permiso y se enchinan un poco para acostumbrarse a la luz que se filtra por mi ventana. Veo que no estoy cobijado y que sigo con la misma ropa de ayer, valla asco. Mi cabeza pica y huelo a fluidos corporales, no me quiero imaginar la cara de Simone al entrar a mi cuarto e inhalar. Puede ser que el olor no llegue hasta la puerta, pero quien sabe, por cierto, ya quiero pintar mi cuarto de otro color, de morado obscuro o de rojo, no se pero este tono lila me está jodiendo la mente.
"Te hace falta una ducha, ¿eh?", Escucho una voz masculina pero suave, a mi lado.
"¿Quién jodidos?...", Pero me callo la bocota al ver que es Andreas. ¿Qué jodones quiere?
"Hola, Bill, ¿cómo amaneciste, lindo?", Hijo de puta...
"¿Qué quieres Andreas?, Vete de aquí, por favor.", No estoy de humor para recibir visitas y menos la de alguien como él. Alguien que me lastimó y me dejó sin motivo alguno. ¡Ahhh! Pero que rencoroso soy...
"Vine a visitarte, ¿que no puedo?... Me enteré que ayer te la pasaste muy bien", Mierda, mierda, ¿qué?...
"¿Ah sí?, no sé, ayer no salí de casa...",
"Ah, entonces me pareció ver a alguien parecido a ti subirse a un taxi...", Pasea su vista por toda la habitación y por último la clava en mis ojos. "Que parecidos eran... En realidad", Me sonríe y se sienta a mi lado en la cama.
"Andreas... Vete, enserio, no me importa... Es más, no quiero tener nada que ver contigo de nuevo", Me paro de mi cama y me dirijo hacia la puerta, la abro y me encuentro a mi madre con un plato con el desayuno en las manos, Me pongo blanco como fantasma y al instante cierro la puerta, si lo corro mi madre me atascará con preguntas y me dirá mal hijo y mal hermano etc...
"¿Qué pasa?... Estas muy cerca de la puerta, hablemos... ¿vale?", Su voz no me parece amigable, me parece maligna, pervertida... Algo quiere. "Hace mucho que no venia, cuanto ha cambiado tu linda cara...", Se muerde el labio inferior, y lo único que puedo ver en sus ojos es... Deseo.
"Eh... Si eso creo, pero no, mi cara sigue igual...", Camino de nuevo hacia mi cama y sin ninguna opción me siento a su lado.
"Anda, platiquemos... ¿tu cuerpo sigue igual?", Sin voltearlo a ver escucho como chasquea su lengua y siento una mano sobre la mía, la cual está apoyada en la cama...
"Si... Aléjate", Esto es más como un acoso, ahora me siento inseguro... Me siento deseado, sí, pero inseguro... "Mira Andreas, todo me lo dejaste claro el día que me dejaste, y yo no voy a estar jugando a un sube y baja contigo, largo de mi casa", Mi cara se pone roja poco a poco, quito mi mano bruscamente de debajo de la de él y ahora si me paro y le abro la puerta para que se largue.
"Bill, he venido a hablar... No a... Lo que tú piensas", Sonríe y una risilla se le escapa de la boca, si será puerco maldito.
"Yo no quiero hablar contigo... ¿ok?", Estiro mi mano derecha hacia afuera del cuarto en señal de que se valla, pero no hace caso, jodido...
"No me voy a ir hasta que hablemos...", Se para de la cama y camina hacia mí, se posiciona frente a mi cuerpo y cierra la puerta, dejándome recargado en ella... Siento su aliento chocar contra mi oído y sus manos se han posicionado en mi cadera, tengo miedo, joder, si grito mi madre me verá haciendo esto, y ¿qué pensará de mí?, y si me quedo callado, ¿me van a violar?
"Solo... Hablar...", Cierro los ojos fuertemente y con asco lo alejo de mí de un empujón.
"Si Tom estuviera aquí, no estarías en mi cuarto, asqueroso, ¿quién te dejo pasar?"...
"Huy si, Tom, todo Tom, ¿no tienes a nadie más quien te defienda?", Se burla de mí y se vuelve a acercar, pero yo abro la puerta y lo saco a patadas, la cierro rápidamente y me recargo en ella... Escucho unas cuantas patadas y algunos "Ábreme la puerta", pero los dejo pasar. ¿Será que me volví tan dependiente de Tom?... Mierda eso no puede ser.
"¿Todo bien chicos?", Escucho a Simone desde el piso de abajo, ha de estar haciendo de comer o algo así, porque si no estuviera ocupada ya estaría aquí...
"Sí señora, no se preocupe, todo está excelente", Escucho a Andreas desde la puerta... "Nos Vemos en otra ocasión, Bill", Es lo último que dice atreves de el trozo de madera que nos separa porque después escucho como se alejan sus pasos y bajan las escaleras
...
6:30 p.m
Lunes
Supongo que este es el día más raro que eh tenido. Escribo desde ahorita porque aseguro que más tarde no pasará nada interesante. Andreas me sigue inquietando, me sigue molestando, me incomoda, me busca, me trata, joder ¿que no me puede dejar solo?, ¿es acaso que no tiene nada más que hacer que venir a buscarme y molestarme?... Él fue quién me cortó, se supone que no quiere nada más conmigo. O tal vez soy yo el sugestionado, el que piensa que todos le desean. Mierda, ¿eso estoy haciendo de mí?, Se que mucha gente me desea, pero creo que mi ego se ha elevado de sobremanera, espero que no sea eso, porque eso sería más mierda para mi costal (vida). Joder, y... Me he puesto a pensar en las palabras de Andreas...
¿Será que soy tan dependiente de Tom?, se me hizo raro que Andreas me lo dijera, ya que él era el obsesionado con Tom, antes de que mi hermanastro me atrajera físicamente... Joder, ¿porque tengo esta cabeza tan retorcida?, se supone que yo soy una persona normal...
Por otra parte, sigo odiando a mi madre por haber quedado embarazada de Gordon, si no hubiera pasado eso, me enamoraría de Tom, solamente de Tom, y no de mi futuro hermano... De mi futuro familiar. La odio tanto, odio tanto a mi puto destino por haberme metido en este camino.
A ser sincero, apenas va un día y extraño a Tom, no llegó a dormir anoche... A lo mejor si se quedó con su amigo Georg en el hotel... Pues que le vaya bien, por cierto, creo que Georg es el sobrino de mi jefe, esta tan buenote, su pecho tan marcado y su pelo tan lacio, joder... Esta buenote el tío...
"Hijo, ¿estás bien?", Cierro mi diario rápidamente y lo escondo bajo mi almohada, es mi madre, que jodidos quiere, ¿no me pueden dejar escribir a gusto?, toda la tarde me la había pasado súper bien, viendo pelis y comiendo palomitas con limón y sal.
"Sí madre, estoy bien, gracias", Me siento en la cama y dirijo mi vista hacia ella, sé que va a querer hablar sobre lo que pasó con Andreas en la mañana.
"Está bien, si necesitas hablar conmigo... Lo que sea hijo, ya sabes que estoy aquí", Y ahí va, su papel de buena madre... Aquel que nunca supo interpretar bien.
"Si, gracias, te lo agradezco, te puedes retirar", Y sin una palabra más se da la media vuelta y se va de mi cuarto.
Ahora que soy un jodido adolescente-adulto me siento muy anciano, y no quiero crecer, no quiero ni siquiera llegar a los 20, me quiero quedar en 17 para toda la vida.
Suspiro cansado, creo que hasta ahí llega mi diario, lo guardo debajo de mi colchón... Me recuesto después en éste y tomo mi celular, 3 mensajes y cuatro llamadas perdidas, Todas de Andreas y dos mensajes de él...
"Abrir, cancelar", Doy clic en abrir...
-------
Espero que mañana me recibas como me lo merezco, ya hice mucho por ti al ser tú novio y hacerte creer que alguien te quería...
-------
"Siguiente, Borrar, Cancelar", ¿Cómo se merece?, Se merece que le dé un escopetazo en la cabeza...
-------
Por cierto, si te quedó duda con lo de Tom, harían una muy mal pareja, es mejor un Andreas y Bill que un Bill y Tom, ¿comprendes no?...
--------
Bien, eso me ha dado asco y la verdad... No quiero leer el siguiente ya que es de un número
desconocido...
Si lees comenta porfavor ;)











