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jueves, 8 de julio de 2010

Without Titel Capítulo.28

Capitulo.28

Bill

Cuando vuelvo a mi habitación me dejo caer en la cama y comienzo a llorar.
Llorar... Es una rutina que vuelve y vuelve cada vez en mi vida. Creo que eh llorado en todos los acontecimientos ene mi vida, sean buenos o malos, pero las lagrimas siempre me acompañan.
Tengo la sensación de que sean mis únicas amigas.

De repente alguien habré la puerta sin previo aviso. Seguramente es alguna enfermera que está haciendo la ronda nocturna ya que son más de las 10 de la noche.
“Sigues despierto?”, Me pregunta una voz muy dulce.
Ciento una mano que se posa en mi espalda y me acaricia lentamente, no es algo muy inusual que la gente aquí llore, las enfermeras suelen intentar consolarnos.



A la mañana siguiente me dan la noticia de que en pocos días voy a poder salir del Centro ya que desde que eh comenzado la terapia no me eh cortado ni una sola vez.
Seguiré teniendo que visitar mi Psicóloga ya que mis heridas emocionales aun no están curadas.
Ellos creen que han logrado mucho con su Psicología pero eso no es verdad, el único que me ah detenido en volver a quitarme la vida, ah sido Leo... Y quizás Tom también, pero no ellos con sus terapias de la felicidad.

Solo quiero salir de aquí, por eso voy a aguantar hasta el final, sonreiré, les diré que me encuentro mejor, creerán que han tenido de nuevo éxito, después me despediré de ellos y hasta nunca.

Si vuelvo a pensar en quitarme la vida lo haré sin más, no dudaré ni un segundo y en ese instante no habrá nadie quien me pueda volver a dar la vida o me la pueda salvar.

Cojo el peluche de Tom, desde que eh roto con Leo no eh vuelto ah hablar con el. Ni en el desayuno ni en la comida.
El tampoco se ah inmutado en hacerse el esfuerzo de hablar conmigo, creo que será mejor para nosotros.



Hoy es martes, mañana salgo del centro y el lunes de la semana que viene vuelvo al colegio, pero solo si me encuentro capacitado.

Ando en Internet, me eh dejado traer mi Portátil desde casa y así paso el rato, mis cosas ya están todas recogidas.

Ya son las nueve de la noche, de repente llama alguien a la puerta, yo levanto la vista de la pantalla para después dirigirme hacia la puerta y abrir.

“Pensaba que no ibas a decirme adiós.”, Le digo con un tono monótono antes de que se acerque hacía mi y me abrace sin decir nada.
“Lo siento mucho.”, Me susurra y yo tropiezo hacía atrás.
La puerta se cierra detrás de nosotros, todo está en silencio, lo único que se escucha es el sollozo de mi acompañante que ah escondido su cara en mi cuello su cuerpo me da calor y me aguanta al igual que yo le aguanto a el.
“No... No llores Leo.”, le susurro entre lagrimas.
Los dos nos miramos y en ese momento supe que no quería que esto acabara aquí pero que tenía que acabar.

Doy unos pasos hacía atrás hasta chocar contra la cama. Tropiezo. Caigo. El encima de mí.

Quiero tener un secreto, quiero tener un secreto que poder compartir con una persona, no quiero quedarme solo.

Comenzamos a mirarnos sus ojos siguen vidriosos. Leo baja con la cabeza, se lo que va a pasar y se que tiene que ser así.

Sus labios comienzan a rozar suavemente los míos y yo comienzo a suspirar captando sus labios.
Leo comienza a mover sus labios sobre los míos haciéndome caer en la tentación de la adicción de sus labios.

Son estos momentos tan íntimos con los que me hacen florecer.

No quiero perder la razón pensando cada instante en lo que va a pasar mañana, mi corazón está partido en dos y ninguna de las mitades me pertenece.

Quizás ya no me importe quien de los dos me ame, solo me importa ser amado... Pero no quiero perder a ninguno de los dos.

Siento la lengua de Leo que me pide permiso para entrar lamiéndome el labio interior y yo le concedo ese deseo con ganas.

Nuestro juego de bocas se hace cada ve más fogoso hasta que Leo rompe el beso y comienza a besarme la mejilla bajando hasta mi cuello.
Con la mano baja un poco el cuello alto de mi jersey para después posar algunos besos en mi piel haciéndome temblar.
Leo- que antes estaba arrodillado encima mía- habré mis piernas para colocarse entre mis piernas y después quitarme mi jersey.
Su cabeza se posa en mi pecho y nuestros cuerpos se vuelven a unir por completo.
Se que el no se va a quitar su camiseta se mangas largas ya que no quiere que vea lo que se ah vuelto ah hacer.
“Estas muy caliente.”, Susurra contra mi pecho y yo cierro los ojos, su cabeza vuelve a levantarse hasta llegar de nuevo a mi cuello para darme besos y chupetones.

Nos quedamos así abrazados durante mucho tiempo, después de un tiempo escuché la respiración tranquila de Leo y sabía que se acababa de quedar dormido en mi brazos.

Mañana empezara una nueva etapa de mi vida.



Me despierto, miro el reloj, este marca ya las nueve de la mañana, me doy cuenta que no estoy solo, Leo me abraza por detrás.
Su aliento me sopla en el oído provocan dome escalofríos agradables, me doy la vuelta en sus brazos, en algún momento de la noche debimos haber cambiado los papeles.
Miro su cara, está tan relajada que nadie adivinaría que detrás de toda esa falsada se esconde mucho dolor.

“Leo?”, Susurro y froto mi nariz contra la suya, el chico abre lentamente los ojos y parece tardar unos segundos hasta realizar donde se encuentra.
“Ya te vas?”, me pregunta en un tono triste y yo asiento con la cabeza.
“Dentro de media hora me recoge mi tía, mi padre aun no ah vuelto de su vieja y pues ella va a estar unos días conmigo en casa.”, le digo.

El me acaricia la cara y me saca un mechón de cabello de mi cara.
“Te voy a echar de menos.”, me dice y veo como traga y sus ojos vuelven a ponerse vidriosos.

Nos quedamos así abrazados hasta que alguien llama a la puerta, vienen a recogerme.
No tenemos que intercambiar muchas palabras, solo nos damos un beso de despedía, nos da igual que la enfermera y mi tía nos vean. Al menos a mi me da igual.
“Te voy a echar de menos.”, le digo después de una eternidad acariciándole la espalda.
“Bill... Te quiero.”, me susurra a al final nos soltamos.

Si hubiera sabido que sería la última vez, no lo hubiera soltado nunca...

Tom

Miércoles 4:30 de la tarde.
Joder, a llegado el correo y lo estoy revisando, baratas de ropa, ventas de zapatos, muebles, ni una sola deuda…Mañana tengo que ir a pagar la luz y eso me da demasiada flojera. La señora del aseo se acaba de retirar, y no tengo nada que hacer…La escuela estuvo pésima, ya que solo fueron tres maestros de cinco que nos dan al día.
Mamá me a dejado dinero para ir a comprarme ropa, la verdad es que no acostumbro hacer eso, papá era el que me compraba mi ropa, pero la verdad me hace falta un poco de ropa. Saldré a las tiendas a ver que tienen de nuevo.
Me coloco mi chamarra preferida y tomo las llaves de casa, me paro del gran sillón color azul y salgo de casa cerrándola con llave.
Camino por las calles, la temperatura es baja, y se ve el sol solo un poco. Muchas personas dicen que acá en Alemania no conocemos el Sol, pues sí lo hacemos, lo conocemos Bien. Me subo al primer bus que me lleva a la plaza favorita de mamá, y me siento en el asiento de hasta atrás. Me pego a la lámina del camión y veo por la ventanilla el paisaje lleno de casas. Me coloco mi i-pod, porque se que me tardaré una media hora en Llegar.
“And we go on, and wee go on, and on and on and on…” Voy susurrando mientras escucho esa canción tan genial, no es de mi estilo, pero el ritmo se me a quedado, el chaval que canta aparte del otro se parece mucho a mi voz, Es decir, se me hace que nuestras voces se parecen…Sigo mirando por la ventana, y acabo de pasar el barrio chulo dónde rayamos alguna ves. Mi dibujo sigue ahí, y al parecer la cabina se vigilancia que había antes esta destrozada, Recuerdo haber escuchado que Dann iba a organizar una pedrada contra los de el lugar ese. Yo no me quise involucrar, así que mejor no hice caso y me fui a casa. Me paro de mi asiento y pido parada. Me bajo del bus y camino hacia la entrada de esa plaza. Hay demasiada gente con bolsas llenas de ropa y zapatos.
Yo miro a toda la multitud y solo me meto a una tienda de ropa para raperos. Miro la gran variedad de camisas y tenis, pantalones y gorras, tomo tres pantalones y tres camisas, Me voy a un probador. Me miro en el espejo y me veo demasiado cansado, mi aspecto físico esta muerto, mi cara demasiado blanca…Joder que e hecho para verme así? Me quito mi ropa y me pongo una camisa que me llega arriba de las rodillas, es azul con gris obscuro y tiene unas letras que dicen, “The music is the world” Me pongo unos pantalones azules obscuro, y valla que se me ven demasiado bien. Me saco la ropa y sigo midiéndome lo demás. Me pongo mi ropa normal y salgo del probador. Compro todos los cambios, y tenis no me hacen falta, tengo demasiados. Termino de hacer las compras y sigo curioseando un poco más por la plaza. Veo locales de discos nuevos, nuevas perfumerías para dama, y entre cosas. Bajo a la primera planta porque había subido a la tercera, salgo de la plaza y miro hacia el cielo. Miro mi reloj y son las 5:35, miro hacia el cielo y esta un poco nublado, me coloco mis lentes de sol y me pongo el gorrito de mi chamarra y sigo andando. Tal vez visite a Bill. O tal vez no…

[en el Bus]
Bueno pues me decidí ir con Bill, estoy en el camino y me hacen falta 3 minutos para llegar a el centro de rehabilitación. Estoy cansado y no sé porque… soy cómo mamá, me canso después de hacer las compras. No e pagado la luz Joder…mañana iré no hay problema. Eh llegado, me bajo del bus y camino a la entrada.

“Buenas tardes…Bill Kaulitz?” le pregunto a la señorita de la entrada.
“Buenas tardes Jóven…permítame revisar” Comienza a revisar en el monitor de esa vieja maquina, digo vieja porque estamos hablando de que las máquinas las tienen desde hace cinco años seguidos. “Joven, Bill Kaulitz se retiro ahora en la madrugada” Joder, es en cerio? No me la creo, según yo no iba a salir pronto.
“Disculpe, soy su hermano, Tom Kaulitz Trümper, lo sucedido, es que no sé quién lo recogió…” Le digo quitándome los lentes de sol.
“Su her…Ahora que lo veo tienen un cierto parecido, Tiene alguna identificación?” Me pregunta
“Tengo diez y siete años, aún no la tengo” le digo.
“Esta bien, se fue con su tía…” me dice cortante, joder que le digo?
“Me podría dar la dirección? Mi tía se a cambiado de casa recientemente, y la verdad no se ni que onda.”
“Pues lo siento, la dirección de ella no la tenemos, solo ha venido, mostrado su identificación y se llevo a su hermano, puede retirarse.” Me dice…Tajante, que tajante es esta señora. Vine en vano o que? Saco mi celular y salgo de ese lugar.
*Dónde estás* Le mando un mensaje a Bill. Espero me conteste…
*Eso no te importa* Me lo manda… Joder que bonita forma de decirme, estoy con mí tía, juum, y parecerme a Bill? Nunca, esa señora esta mal de la cabeza.
*Dime dónde estás o te juro que te violo* Joder que loco estoy…
*Viólame, nunca sabrás dónde estoy…me vale* Me lo manda. A pues que le den por culo! Todavía que lo quiero visitar…bueno no quiero, es que….no tengo nada que hacer.
*Te quiero ver…dime por favor* se lo mando, esta es segura me manda la dirección…
*Estoy en la calle*** queda con la colonia *** y la *** es el numero 514* me lo envía. Bingo…
Me dirijo a la parada del bus y espero a que llegue alguno que me lleve cerca de esa colonia. Aquí esta. Miro y a lo lejos se ve el Bus con el letrero de la colonia mencionada por Bill. Pido la parada y me subo a él. Me ciento esta ves hasta adelante y miro atento al cielo a través de las ventanas. Miro hacia atrás y el bus va vacio. No se por que, pero va vacio.
“ y a dónde vas chico?” escucho la voz de la conductora.
“A visitar a un amigo, acaba de salir de este lugar.” Le digo.
“Un depresivo…hu?” me pregunta…Bueno, que le importa a ella??
“Así es..” le digo serio y me volteo a otro lado. Miro hacia un letrero y es el nombre de la colonia de la tía.
“Aquí por favor” le digo, para el bus y me bajo. Camino por las calles hasta encontrar la de la tía, su casa es blanca de dos pisos y pequeña, tiene un jardín afuera con pasto muy verde, una pequeña palmera y tres rocas alrededor de esta. Toco el timbre y espero.
“Buenas tardes” Escucho al ver que abren la puerta…Y es Bill.
“H..Hola” lo saludo un poco tímido. Se que si saludo a un hombre de beso es raro, pero con Bill…No lo siento raro. Me acerco a su mejilla izquierda, y pozo un suave beso sobre ella. Bill Me devuelve el beso y me mira.
“No hay razón para hacerlo” me dice serio.
“Me alegro que hayas salido de ese lugar.” Agacho la mirada, me da vergüenza joder.
“Sí…que más era todo?” me dice cortante.
“Hola” escucho una voz femenina dentro de la casa. Miro hacia arriba y veo a la tía de Bill.
“Buenas tardes” le contesto. Joder valla que es alta.
“Bill, porque no invitas a pasar a tú amigo?” le pregunta su tía.
“El no es mi amigo” escucho que le dice a su tía y yo comienzo a sentir feo, tuerzo la boca.
“No se preocupe señora, yo ya me retiraba,” le digo
“No, no, no, pasa, se que acabas de llegar.” Me dice su tía y me pasa a esa casa. Cierra la puerta y se va a la cocina. “Gustan algo de tomar..? Sientate…cómo te llamas?” me pregunta.
“Hmm..no gracias, mi nombre es Tom.” Le digo y me siento.
“Yo quiero agua por favor” escucho a Bill y se sienta en el sillón que está frente a mí. Está muy distraído..Veo cómo su tía sale un momento al patio y
“Terminé con Leo” escucho a Bill…Le miro con los ojos cómo platos… ¡¿Qué?!
“¿Ehh?” le pregunto.
“Lo que escuchaste…” Valla que grosero se está haciendo…
“Bill pero, que demonios? Porque? Te hizo algo? Lo golpeo?” me paro del sillón por puro reflejo, estoy alterado
“No es necesario.” Me dice y escucho cómo exhala el aire de sus pulmones.

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