jueves, 14 de octubre de 2010

12. Pasaje Dear Demian...

Pasaje.12

Tom. Un chico muy impulsivo y con una agresividad impactante.

Esos fueron los primeros pensamientos de Bill al ver al rubio tocando canciones no muy apropiadas en su guitarra. Canciones sobre sexo sucio, dinero y alcohol, canciones para la bebida, canciones racistas.

Ese chico parecía tener muy claras sus ideas de como debían funcionar las cosas en este país. Una ideología para la que Bill nunca tendría entendimiento. Una mundo donde gente como Bill siempre estaba en el equipo perdedor.

Lo hacía muy bien, de eso no había duda, pero le faltaba emoción al texto. Al parecer sólo el pelinegro se daba cuenta, ya que los demás parecían estar impresionados por el talento musical de Tom.

El chico acarició por encima de las cuerdas acabando una melodía que había sonado muy alegre, casi burlona. Bill no conocía la letra, pero la melodía parecía sonarle de algo. Seguramente la había visto en alguna película que había desterrado de su cabeza.
El pelinegro cerró por un momento los ojos intentando sentir alguna simpatía por la música que acababa de escuchar, pero su mente se quedó en blanco.

Algunos de los chicos comenzaron a aplaudir, Tom se lamió los labios y una sonrisa se dibujó en su cara. Sabía que era bueno y sabía que mucha gente le admiraba por su talento musical. Ver los celos y la admiración en las caras de sus compañeros suponía satisfacción suficiente para él. Como era de esperar, su mirada se quedó fijada en Bill, quien seguía allí sentado con los brazos cruzados delante del pecho. Tenía los ojos cerrados y fruncía el ceño. No parecía estar muy convencido de su talento.

El señor Bernart aplaudió con destreza y comenzó a sonreír.

-Bien, bien, bien...- dijo con alegría.

Bill abrió los ojos: al parecer había encontrado el sentimiento con el que debía juzgar la melodía. Volvió a sentarse de forma correcta y se quedó mirando a Tom. Sus miradas no se cruzaron, pues Tom había sido demasiado rápido apartando la suya.

-¿Opiniones?- el señor Bernart miró a todos los que estaban sentados en el circulo musical en el que se habían sentado los adolescentes.

Uno de los chicos levantó la mano.

-Creo... que has estado muy bien. Has tocado con fluidez y me ha gustado mucho- fue su respuesta.

Los demás asintieron con la cabeza, menos Bill, que seguía mirando a Tom.

El pelinegro no estaba dispuesto a decir nada, no quería meterse en problemas con Tom, pero al parecer el mundo estaba en su contra, y fue el señor Bernat quien se tomó la libertad de pedirle su opinión.

-Bueno, Bill, eres el nuevo. ¿Qué te ha parecido?

El chico subió la mirada fijando al señor Bernart. ¿No podía callarse la boca?

-Pues... no sé que decir- y antes de que pudiera seguir hablando, escuchó un bufido de parte de Tom.
-Venga sé sincero, dame tu opinión- dijo el rastudo desafiantemente.
-Pues... si soy sincero, me falta la emoción.

Lo dijo tan bajito que los demás tenían problemas para entender lo que había dicho.

-Ah, bueno... lo siento si no soy tan sentimental como un marica como tú. Al menos yo tengo cojones y no soy una nena.

Los chicos comenzaron a reír, menos Bill quien seguía fijando seriamente a Tom con su mirada.

-No me refiero a eso, me refiero que no me convences al tocar. ¿Dónde está tu personalidad?
-¿Personalidad?- bufó-. Yo toco con profesionalidad. ¿Qué sabrás tu? Aún no te hemos escuchado tocar y ya crees poder juzgar a los demás.

La voz de Tom se había vuelto sumamente agresiva, al parecer no podía soportar las críticas.

-Dejemos aquí las discusiones. No quiero que comencéis a sacaros los ojos y a daros puñetazos- el señor Bernart había levantado las manos haciendo callar al circulo que se había comenzado a inquietar.
-Que toque Bill- dijo el chico que estaba sentado al lado de Tom.
-Eso, que toque el marica- todos comenzaron a reír de nuevo.
-Chico, ¡ya!- ordenó el profesor.

Su mirada se quedó parada en Tom quien seguía riéndose. La situación se fue calmando y cuando todos estuvieron callados de nuevo el profesor siguió hablando.

-Bueno, estamos en las primeras semanas después de las vacaciones, todos vamos a tener aquí la oportunidad de tocar delante de la clase. También te lo digo a ti, Tobi, no te rías de Bill. Tus notas de música no son las mejores, aún tienes que practicar mucho.

El chico al lado del señor Bernart, quien había reído igual de alto que Tom miró al suelo avergonzado. Bill se sintió satisfecho. Al parecer ese desgraciado no era mucho mejor que los demás. Seguramente era de esos chicos que siempre siguen al gran líder, que nunca tienen propias opiniones sobre los demás, de esos chicos que siguen a la manada, pero cuando están solos son flojos y no saben defenderse. Se sienten fuertes porque van en grupos, pero en realidad no son nada.

Bill siguió sumido en sus pensamientos contemplando a sus camaradas de clase, imaginándose cómo debían ser, intentaba averiguar en silencio con qué gente tendría que pasar su día a día. Llegó al fin de pensar que todos ellos no eran mas que idiotas. Lo peor de todo era que todos parecían escuchar a Tom, ya que se reían cuando comenzaba a a hacer sus chistes de mal gusto.

-Bill, ¿te apetece tocar hoy para nosotros? No hace falta si no quieres, es tu primer día y no quiero obligarte a nada- dijo el señor Bernart con una sonrisa.

Bill negó con la cabeza.

-No me importa tocar.

Se levantó de la silla y abrió el maletín en donde tenía guardada su guitarra acústica de color blanco. Se la había regalado su padre y ya era bastante vieja, pero todavía sonaba de maravilla... casi nostálgica.

-Es una canción mía... la he escribí con 14 años-les informó aclarándose la voz, y comenzó a tocar lentamente.

No cantó y eso que esta canción tenía letra, pero aún no se atrevía a utilizar su voz. De todas formas, todos se quedaron callados cuando comenzaron a escuchar la melodía.
Tom tragó saliva, el señor Bernart se inclinó para delante, te tocó la barbilla y sonrió con satisfacción.

Todos comprendieron, aún siendo sin palabras, que la canción trataba de cosas negativas, como una protesta en contra de todo. A Bill siempre le habían gustado las canciones que iban en contra de la corrupción. De mandar a declarar. Su forma de vida y de ver las cosas.

Quizás justo por esa razón la canción de Dear Mr. President de Pink estaba siempre en primer lugar de su playlist. Pero últimamente solo podía escribir sobre su hermano, sus sentimientos y su propia vida. Era tan ridículo y tan evidente, todas las personas emocionales escriben sobre personas queridas que se han ido, y quizás por esa razón no se las quería enseñar a nadie, porque no quería que nadie viera que él también era una de esas personas corrientes que escriben sobre esas cosas chungas que te pasan en la vida.

Quizás eso era lo que hacía tan iguales a las personas: los sentimientos. Tristeza, alegría, frustración, amor... Pero Bill aún no estaba preparado para aceptar que él también era uno de ellos, un humano, como tú y como yo. Sus sentimientos, tan iguales pero para cada uno tan únicos como la forma de un copo de nieve cristalizado.

La guitarra dio sus últimos tonos antes de quedarse muda. Bill, quien había estado mirando las cuerdas todo el rato, subió un poco tímido la mirada.



Eran las doce y media. Bill estaba sentado en su silla, sus brazos andaban cruzados encima de la mesa y su cabeza se posaba encima de ellos, había encendido su reproductor de música y andaba escuchaba Evanescence con los ojos cerrados. En realidad, los reproductores de música estaban prohibidos, pero tenían 5 minutos de pausa entre clase a clase y en esos minutos los estudiantes hacían lo que les daba la gana.

Una mano bastante caliente se posó suavemente sobre el hombro del pelinegro. Éste levantó la cabeza y la giró para ver quién lo estaba tocando.

-Mattis- murmuró y se sacó los auriculares de los oídos. No pudo evitar sonreír al verle.
-Espero no haberte molestado- dijo el chico rubio con una sonrisa, y se sentó al lado de Bill en una silla que quedaba sin ocupar. Su compañero de mesa se había esfumado al baño y no había vuelto de momento.
-No- respondió Bill guardando los auriculares.
-Has tenido hoy música, ¿verdad?- preguntó Mattis intentando sacar un tema.
-Si- respondió Bill y añadió-. No sabía que las clases estaban separadas por instrumentos.

Mattis sonrió y asintió con la cabeza.

-Bueno, yo toco piano y el violín, por eso estoy en dos grupos. Se suelen separar por temáticas, pero una vez al mes hay una clase de música donde se reúnen todos los músicos para tocar juntos, ensayamos cosas para obras que luego se presentan en el teatro. No es obligatorio, pero a mi me gusta mucho participar.

La mirada de Mattis se quedó fijada en el figura del pelinegro. No se atrevía a mirarle a los ojos.

-Bueno, no creo que participe en ello- dijo Bill decidido-. No trabajo demasiado bien con otras personas, suelo tener mis propias ideas.

Mattis fijó su mirada en la boca de Bill.

-Bueno, también puedes asistir a esa clase y preguntar si puedes hacer un solo. Yo lo he echo ya muchas veces. También se pueden hacer trabajos de dos- al decir lo último fijó por primera vez los ojos de Bill y al chico le pareció como si Mattis le estuviera haciendo una oferta-. El señor Bernart dice que eres todo un talento- dijo tragando saliva y volvió a apartar la mirada.

Bill se ruborizó, sintió como se sonrojaba cada vez mas. Las palabras de Mattis habían sonado con tanta admiración...

-Sólo he tocado la guitarra- dijo intentando justificarse.

Mattis sintió que Bill comenzaba a sentirse incómodo. Conocía ese comportamiento de Demian y sabía que debía cambiar rápidamente de tema...

-Bueno... ¿Qué deporte has elegido?- preguntó lo primero que le cruzó por la cabeza.
-Barminton- respondió Bill y cruzó sus piernas.
-Oh, vaya, otra asignatura que tenemos en común- dijo Mattis y se mordió el labio para evitar sonreír de nuevo, debía parecer idiota.

Los dos se quedaron callados, y pocos segundos después sonó el timbre.
-Me voy- dijo Mattis-. Nos vemos hoy en deporte- sonrió antes de levantarse de la silla y salir por la puerta.

Lo único que le quedó a Bill fue un soplo de aire y un escalofrió. De alguna forma... le incomodaba estar a solas con Mattis. Pero por otra parte, compartían tantas igualdades, y no solo en la música, que hacían que se sintiera atraído hacia él. Pero el mero pensamiento en la relación que Demian había tenido con él lo transportaba directamente de nuevo a la realidad.

Mattis no era un buen partido... o si, pero por ahora Bill intentaría mantenerlo sentimentalmente hablando a distancia. Aún conocía demasiado poco a las dos personas que habían cruzado su vida en estos días y sabía que debía andarse con cuidado.
El hecho de que Tom se hubiera enfadado con él porque sabía tocar mejor la guitarra no refortalizaba su relación de forma positiva, mejor dicho, ahora se podía decir, que Tom lo odiaba más que antes.

Curiosamente, no todos estaban de parte de Tom, muchos de su clase no parecían estar muy deacuerdo con su formas de vida, había muchos prejuicios y rumores contra él. Cada uno pensaba lo que quería de Tom, y algunas opiniones se basaban en puro odio.

La hora doble de inglés lo iban a matar, pero Bill sabía después tendría su recompensa en el deporte. Le gustaba practicarlo, pero a la vez nunca se atrevía a hacerlo solo. De todas formas, no le hacía falta adelgazar, por eso solía decidirse por titarse delante de la televisión viendo reportajes en el canal del National Geographic o ver series estúpidas de médicos como Anatomía de Grey. ¡Esa gente sí que tenía problemas!

La maestra no paraba de hablar y hablar, pero los pensamientos de Bill estaban muy lejanos a los estudios.

El tiempo pasaba lentamente, pero después de 90 minutos de inglés, el pelinegro se vio liberado de su tortura.

Maik le había enseñado amablemente dónde se encontraba la sala de deporte a la que se accedía por un pasillo adicional.

Aún faltaba más de media hora para que las clases comenzaran, y Bill se vio solo en los vestuarios, ni las luces estaban encendidas, se acordó de que mucho de los estudiantes se iban a comer al comedor de la escuela. Se quedó parado a pensar un momento si debía o no ir a comer, pero su estómago no lo reclamaba así que se quedó sentado en uno de los bancos justo al lado del espejo.

Se acordó del diario de Demian, que aún estaba guardado en su mochila, y lo sacó con cuidado. No había nadie, así que nadie lo vería leyéndolo.


~27.09.09

¿Dónde queda el tiempo?


Las vacaciones de otoño han terminado y volvemos a la escuela, la rutina de siempre.
En esta semana no he echo demasiado. Mattis se fue repentinamente con sus padres tres días a Holanda y yo he estado encerrado en casa, meditando.


Soy gran fan de la literatura, pero últimamente he dejado de leer libros por los estudios. El viernes, comencé a leer la “Divina Comedia” de Dante. Hacía muchotiempo, que no leía un libro que me llenara de tal forma.


Es fascinante como Dante, representando a su propio personaje, es guiado por el cielo, el infierno y el purgatorio. Nunca me había interesado por lectura bíblica, pero el libro es realmente interesante, y a un nivel bastante mas alto de lo que me esperaba.


El hecho de que comenzara a leer un libro es que 1: La quedada entre los “homoeroticos adictos”, como nos gusta llamarnos, se ha cancelado. Jürgen se ha lesionado haciendo deporte y ha tenido que ir al hospital, y Frank no ha podido venir solo, ya que ha tenido que cuidar de la hija de una amiga. Pensamos ir a visitarlo hoy, más tarde te cuento más detalles sobre nuestros planes. Y 2: He ido a la peluquería. Unisex, está bastante bien y bueno, como ya había dicho, necesitaba algo nuevo. Le dije a la peluquera que quería el pelo de colo negro. Al principio había pensado ponerme rubio platino, pero creo que no es lo mío, así que me lo han puesto simplemente negro con matices azules. Me encanta pasarme los dedos por el pelo y toquetearlo, está super suave.


También lo tengo más corto, se podría decir que mi corte es un poco emo, algo que no estaba planeado, pero debo reconocer que me queda bien. Lo único malo es que amo hacerme coletas y mi pelo está ahora tan corto que es casi imposible, solo podría hacerme pequeñas coletitas atrás, pero mejor no


Ya sabía cómo me iba a quedar más o menos, tenía el modelo perfecto en mi familia. Pero como conozco a Bill, y como sé que le gusta mucho cambiar, ya tiene un nuevo corte y un nuevo color.


Bueno, esas son las dos razones por las que me he puesto a leer, para matar el tiempo en la peluquería, y porque iba a estar bastantes días solo.


Mattis viene dentro de unos minutos e iremos a visitar a Jürgen al Hospital. Él traerá el regalo que ha comprado en Holanda, y diremos que es de todos. Mattis nos debe una, así que era el encargado del regalo.


Joshua y Christian tambien vienen. Si soy sincero, la verdad me hubiera gustado mas presentar mi nuevo peinado solamente a Mattis. No sé lo que van a pensar los demás. Joshua dirá lo que piensa, es demasiado sincero y Crhis... bueno, él se callará la boca y me dirá que está bien si me gusta... ¿y qué me dirá Mattis?


Suena estúpido, pero siempre que estoy con él tengo la necesidad de cambiar algo en mí, tengo la sensación de que no le gusto como soy. Nunca me ha dicho nada, pero él mismo cambia muchas veces de ropa, trae cosas nuevas y se mete en sus facetas: algunas veces en traje de etiqueta otras veces funikie y otras veces chico normal de la calle, y cuando está depresivo, suele ir de negro. No sabría definir su estilo, pero su armario está repleto de ropa de todos los estilos, es la persona más flexible que conozco, siempre sabe lo que quiere y cuando lo quiere, y lo peor de todo es que lo hace bien, siempre se ve perfecto cuando lleva algo y siempre sabe cómo debe comportarse en su papel. Se sabe interpretar a sí mismo de una forma tan perfecta que es casi un desperdicio que tenga que llevar uniforme a la escuela...


¿Y yo? Sí, yo aburrido y triste, siempre llevo lo mismo, no soy para nada flexible, diría que yo vivo la monogamia en mi estilo, pero no solo en mi ropa. En mi vida no hay cambios... No es que quiera cambiar mucho, pero sí me gustaría vivir más emociones.


A Mattis le interesa mucho la música, pero nunca lo he visto leyendo. Ese es mi punto fuerte, la lectura, pero no creo que sea un plus a la hora de conversar con con chico de mi edad que se preocupa por otras cosas.


Al final va a pensar que soy idiota, ya que nunca me gusta iniciar una conversación y si comenzamos a hablar comienzo a contar de mis cosas y vuelvo al tema de los libros, debe pensar que soy un bicho raro, nunca hablo y si comienzo a hablar no paro y al final ya no sé qué decir ya que él se queda callado escuchándome e intentando poner una cara de interés cuando lo que digo es totalmente aburrido y absurdo.


Han llamado a la puerta, deseame suerte.
~*~

12 comentarios:

kuru dijo...

Hallo, que tal, aquí me tienes comentado un nuevo capi de esta gran historia.
Tom sigue dándome miedo, no me gusta esa forma que tiene de tratar a Bill, vamos a nadie. Se cree el auto suficiente, el más rico, el mejor, el que puede insultar a todos y el resto le importa una mierda; No se cómo pueden haber personas así tan escasos de cerebro y gente que les siga... la verdad no se quienes son peores, lo que se creen muy listos o los idiotas sin personalidad que le siguen como carneros...
Felizmente Bill no está en ese grupo y Mattis tampoco. Me preguntaba si acaso Demian por creerse aburrido y tal, no quiso darle un giro a su monótona vida, como él mismo la describe, y se lío por eso con Tom, creyendo que en él estaba la solución...Hummm... me encanta esta historia, porque siempre me deja divagando luego de leerla y sacando miles de conjeturas jeje...
Sabes que yo tbn amo leer y de una u otra forma me he sentido identificada con Demian en los tres últimos párrafos...
Bueno, hasta aquí mi coment... no te aburro más.
Besos y gracias por escribir.

Casandra Krammer dijo...

Hola kuru :)
Noo, tus comentarios nunca aburren ;) es un placer volver a verte por aquí ^^
Espero que tus dudas se solucionen en los proximos capítulos e intentaré no tardar tanto en postear la proxima vez.
Un beso
Cassy

adscjadscnjads dijo...

mmm megusto!!!!! jajajaj siempre esta historia me hace perderme en la lectura olvido que ora es o que dia estamos o si tengo deberes o si tengo pruebas al dia siguiente......pero esta es la primera vez que comento =) jajaj y eh leido todos los capis =) mmm creo que entiendo porque demian se lio con tom
bill siente cosas raras cuando esta con mattis cierto?
tom y mattis me parecen raros
tom no puede ser tan malo y mattis no puede ser tan bueno no creen?
pero fuera de todas mis dudas el capi me ah gustado al igual que la historia
comentare mas seguido =)

Casandra Krammer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Casandra Krammer dijo...

Juju ^^ creo que mis pequeñas regañinas dan sus frutos :) espero leer vuestras opiniones chicas!!!
Gracias Tabris por el complimento ;)

ari dijo...

oo me gusto¡¡¡¡¡¡¡ nuevas pistas se revelan¡¡¡ bien sabemos que a demian le encantaba mattis¡¡ pero a el no le gustaba mucho su estilo o almenos no cuando estaba con mattis¡¡¡¡ ya que lo admiraba etc etc etc¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ sorprendente¡¡¡¡¡¡ aunque me llama la atencion que demian admirara a bill, recuerdan que cuando bill llego al cuarto de demian fue todo lo contrario?????? le admiro¡¡¡¡¡¡¡ admiracion mutua¡¡¡¡ ay cassy que problemas¡¡¡¡ quiero saber mas¡¡¡¡¡ me encanta dear demian¡¡¡¡¡¡¡¡

ari dijo...

y es cierto, lo que dice demian en sus ultimos tres parrafos¡¡¡¡ yo creo que a todo el mundo le ha pasado algo semejante, cuando conoces a una persona adinerada por asi decirlo y que te gusta que viene de buena familia etc etc te pasa lo mismo en mi caso mi fuerte es la lectura¡¡¡¡¡ y como dice demian hablas y hablas,y esa persona trata de poner cara de interes, cuando en realidad esa persona es casi buena para todo, musica, escuela etc ay demian sigo inquietada del porque? te suicidaste¡¡¡¡

Casandra Krammer dijo...

Bueno ^^ creo que tienes toda la razón con lo que dices. Pero ya descubrirás otras caras de mattis :3 Puede llegar a ser muy diferente y creo que Demian se preocupaba demasiado.
Muchísimas gracias por tu comentario preciosa ^^
bss

Anónimo dijo...

jo!!! mira qe nose de como hay mis hermanas se dignaron a darme la pc¬¬
bueno... con el tema del capi, por Dios! lo has hecho suuuper largo y eso emociona sabes? lo qe si, no me gusta para nada esas actitudes de Tom, posta qe es muy pedante y creido y todas esas cosas... mmmm
creo qe ya lo he dicho, pero bueno, sino lo he hecho lo vuelvo a decir... Mattis... Mattis me confunde... osea, porqe Bill tambien cuando habla hace qe me confunda, el se acerca lo mas a bien a el y Bill crea falsas espectativas,o a lo mejor me eqivoco...
bueno, te dejo, tengo qe devolver la pc ¬¬
la verdad es qe creo qe te aburro, jejeje... pero bueno, ya me voy...

porsierto, viqe subiste Capi nuevo de "gimme your attention", ahora no puedo pasarme y leer, pero prometo leerlo y comentar... besitos!

rocio!

Casandra Krammer dijo...

Hola rosa ^^ claro que no me aburres con tus comentarios ;) me alegro por cualquier comentario que recibo ;)
Bueno no te hagas demasiados prejuicios sobre Mattis y Bill, la cosa aún está por florecer y ando experimentando con los personajes ;)
Espero verte pronto ^^
chao y gracias por comentar!

knupink dijo...

yo creo que mattis qiere algo con bill...:O...ese demian si q esta templadaso de mattis...voy a comer ..y sigo leyendo xD!
UN BESO!!

LOVELY ANGIE KOUT dijo...

lamento no haber comentado antes es ke no habia leido el capi omgg

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