~29.09.09
“The Greatest Thing You Will Ever Learn, Is Just to love, and Be Loved in Return”
¿Eh contado alguna vez, que me encantan las frases románticas de películas?
Debo decir que Moulin Rouge nunca ha sido una de mis películas favoritas, pero sus canciones y su mensaje tierno me encantan.
Creo que una de mis películas favoritas es “Más allá de los sueños”, me acuerdo muy bien de que mi hermano y yo la vimos en casa de un amigo. No es raro que yo llore en películas o en situaciones sentimentales, solo hace falta decirme “gatitos muertos” y ya me tienes llorando como un tonto.
Pero esa película refleja lo lejos que puede llegar alguien cuando amas a una persona.
Aún no te he contado lo que me ha pasado hace unos días, te he dicho que te contaría del día que fuimos a visitar a Jürgen.
No me acuerdo de casi nada, como si hubiera caminado en sueños.
Créeme cuando te digo que me sonrojo al escribir esto, pero creo que tengo novio. (!!!)
Aún no hemos hablado sobre ello, pero ayer después de clase me cogió de la manos y me llevó a casa. Es todo un caballero, me cuenta cosas que nunca le contaría a Joshua o Cris y eso me hace de alguna forma especial, o al menos eso creo.
Debes estar confuso por esta información, pero créeme que no lo estas tanto como yo.
En la tarde en la cual fuimos a visitar a Jürgen, Mattis vino como acordado a casa para recogerme. Mi padre se comportó como un bruto bestia metiéndome en una situación un poco embarazosa, a veces creo que los padres hacen cursos de como poner en evidencia a sus hijos.
El caso es que fuimos a la parada que queda cerca de la Tienda de la señora Wallter y esperamos el Bus que al parecer tenía un poco de retraso...
No se como pudo pasar, pero te aseguro que no fue cosa mía, simplemente el me cogió y nos besamos... el me besó a mi porque a ver como te lo digo, creo que he sentido la muerte en vida, me he comportado como un idiota.
¡Me lo había imaginado tantas veces! ¡Me había jurado actuar en ese instante! Pero no pude... y antes de realizar lo que estaba pasando vino ese estúpido autobús y nos interrumpió.
En resumen: al día siguiente Mattis me cogió de la manos llevándome a casa. No hemos hablado en todo el caminos, creo que quiere que yo dea el primer paso, pero no se como hacerlo.
Sería horrible descubrir que nuestro beso no le significó nada y que solo quería jugar.
Sé que Mattis no es un Player, pero Joshua si lo es y lo hace muy a menudo, se morrea con tío solo por diversión, creo que ese chico ya no puede sentir amor cuando toca los labios de otra persona.
A veces creo que él acabará venciendo su cuerpo en la Reeperbahn (*1) . Ya ha echo algunas cosas por dinero y la verdad hago mal juzgándole pero está orgulloso de su forma de vida.
No es mal chico, la verdad es que no conozco persona mas abierta y segura de si mismo que Joshua, pero el pobre se subestima y creo que Mattis le sigue a veces el juego... por eso estoy inseguro.
Una mala noticia es que el dentista me quiere poner aparato, mis dientes no están muy torcidos, pero el dice que puede ver algunas complicaciones. Me niego a ponerme aparato, no soy demasiado guapo y a parte tengo ya 16 años... es un poco raro llevarlos a mi edad, me hace ver demasiado joven, como si de nuevo tuviera 14.
Espero encontrar el valor de preguntarle si ahora somos pareja o no, creo que me precipitaría un poco confesandole directamente mi amor a la cara, me tomaría por loco y yo estoy seguro que me desmayaría si lo hiciera... pero quizás este sea el la única forma de hacerle ver lo que siento realmente.
Por favor deseame suerte.
Demian
Anotación de la autora:
(*1) Reeperbahn: Estación de tren donde se encuentra el barrio de Putas de Hamburgo. También llamado “Barrio rojo”
Habían pasado algunos días de aquel encuentro con Mattis en el Starbucks Café. Bill se encontraba sentado en el aula de Biología, la clase aún no había empezado y el chico se quedó mirando la puerta esperando ver a Tom. Tenía que hablar con el sobre su proyecto, no quería tener nuevamente malas notas, eso significaría repetir el curso... y eso significaría estar un año mas atado al martirio de la escuela.
-Tenemos que encontrarnos para hacer el proyecto-, murmuró el chico fijando a Tom con la mirada, este se dejó caer a su lado ignorando a su compañero y comenzó a masticar un chicle.
-¿Siempre eres tan hijo puta ignorando a los demás?-, la paciencia de Bill estaba llegando a sus límites. No había dormido muy bien y las notas que Demian había dejado en su diario no le habían dejado dormir por la noche.
Tom lo miró de reojos, hizo una pompa con el chicle y comenzó a sonreír.
-¿Te va el dirty talk cuando follas?-, fue lo único que le respondió.
Bill lo miró un poco irritado, ¿a que venía esa gilipollez? Tenía la sensación de que Tom no se comportaría.
-No-, respondió apretando los dientes.
-Que pena... a mi si-, respondió el chico de las rastas y pegó su chicle debajo de la mesa cuando la profesora entró por la puerta.
Estaba claro que debían hacer un poco mas para la escuela y por su gran sorpresa Tom al parecer ya había trabajado bastante el el proyecto, algo que Bill no había echo. Se mordió el labio inferior al ver el material que Tom había traído.
La hora pasó volando, la profesora tenía la costumbre de hablar por los codos y así en vez de hacer biología debatieron sobre los problemas biológicos que las algas verdes estaban causando en el canal Elba.
-¿En tu casa o en la mía?-, preguntó Tom cogiendo su maleta.
Bill giró la cabeza mirando a los ojos de Tom. Había estado distraído mirando a Mattis quien no le había dedicado ni una mirada desde la tarde en el café.
-En la tuya-, fue lo único que respondió, pero justo después se chocó la mano delante dela boca.
-Digo en la mi...-
-Vale, en la mía-, dijo Tom cortándole la palabra, comenzó a reír y después añadió.
-Será mejor que te quietes el maquillaje cuando vengas a mi casa y te limpies las uñas, mi padre no es un gran fan de los maricones y no creo que quieras problemas con el.-, fue lo único que dijo antes de salir del aula con pasos enormes.
Bill se quedó mirando sus uñas al salir y de repente comenzó a tener miedo.
Nunca había estado en una casa de Nazis, había estudiado obligatoriamente su cultura ( si así se puede llamar) en la escuela y sabía muchas cosas sobre su vida actual, era una de las razones por las que Tom podía llevar rastas sin tener que raparse el pelo. Los Nazis se han tenido que adaptar a las personas normales ya que les está prohibido llevar la ropa que llevaban en los años 80 y 90.
Esos típicos Nazis con botas altas de cordeles blancos, la cabeza rapada y tatuados por todo el cuerpo.
Hoy en día el gobierno ha prohibido llevar la Cruz Nazis en público, también estaba prohibido hacer el saludo de Hitler o cantar canciones de aquella época.
Pero hoy en día, como todo lo que hacen está prohibido, se han inventado nuevas formas de vivir su estilo, con códigos secretos como por ejemplo el número 88, el código de HH (Heil Hitler) y muchas veces lo llevan en tatús o en sus camisetas.
También hay marcas de ropa por las que se pueden reconocer, por ejemplo las marcas German Pit Bull, Consdaple, Lonsdale, Thor Steiner, Alpha Industries o Master Race son típicos para ellos.
Bill tragó saliva antes de perseguía a Tom por el pasillo.
-¿Y... cuando?-, fue lo único que pudo decir.
-Yo te aviso mañana-, gruñó Tom antes de acelerar el paso perdiéndose en un pasillo.
El chico se metió en la cama al llegar a casa, estaba demasiado cansado hasta para hacer los deberes. Su padre ni había llegado a casa.
Cerró los ojos y comenzó a suspirar mientras se quedaba dormido entre las sábanas de su cama recién echa.
-Quiero que os anotéis los deberes para mañana sin falta. Esto ya no es un juego de niño. No puede ser que la mitad de la clase haya olvidado de nuevo sus deberes.-
El señor Zimmermann, un hombre con calva de baja estatura se movía delante de la pizarra como un Pitbull agresivo.
Bill bajó la cabeza y depositó su frente en la mesa. ¿Que le interesaban a el los sermones de su profesor? Seguía cansado y eso que había dormido todo el día anterior.
De repente su pantalón comenzó a vibrar, espantado metió la mano en su bolsillo y sacó rápidamente su teléfono móvil.
Escondiendo el aparato detrás de la cartuchera comenzó a leer el mensaje que le había llegado.
“Después de clase en el patio de atrás. Ven solo. Tom”
El corazón de Bill casi se quedó parado del susto. ¡Mierda! Había olvidado completamente, que hoy iba a ir a la casa de Tom. Instintivamente miró sus uñas que seguían pintadas de negro. En un acto de reflejo cogió la pequeña Navaja que tenía colgando de su llavero y comenzó a rasparse sobre las uñas. Del Maquillaje y su pelo suelto se ocuparía en el recreo.
Hoy era Miércoles, por eso tenía una hora libre entre matemáticas y sus clases de Arte.
Recogió rápidamente sus cosas y salió de la escuela en dirección a la ciudad. Intentando recordar el camino para volver a la escuela, comenzó a buscar una tienda y se quedó parado delante de Rossman una pequeña droguería.
-9,95€ Por favor.- dijo la cajera y Bill sacó un Billete de 10 de su cartera.
Había comprado un quita esmaltes y unas toallas húmedas para limpiarse el maquillaje al igual que un paquete de gomillas para el pelo.
Fue la primera vez que Bill estaba agradecido por llevar el uniforme escolar y así poder guardar sus apariencias de chico 100% gay.
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