♦Capítulo7°♦
-¡Joy!-, gritó Kim sobresaltada. -Esto... Tom me había dicho que querías hablar conmigo-, dijo poniendose colorada.
-Ah... si, me dijo que te dijera que comenzaríamos nuestras clases-
La peliroja se quedó quieta.
-¿Clases?-
Joy sonrió -Si, clases de Skate Board y Bicicleta BMX-, respondió.
-¿Van a bajar o se van a quedar allí de charla?-, el conductor las miró a las chicas.
-Oh claro, lo siento-, dijo Kim bajando del vehículo, las puertas se cerraron detrás de ella y Joy volvió a sentarse en su sítio.
¿Clases de... Skate Board y Bicicleta BMX?
Joy le había contado que ella era la que arreglaba las movidas de los miembros pero nunca se hubiera imaginado tenerla como profesora.
El cielo seguía nublado, los días se hacían cada vez mas cortos, ya oscurecía a las 5 de la tarde.
Kim se dio prisa en llegar a casa, abrió la puerta de un tirón, dejó caer sus zapatos en una esquina y subió corriendo las escaleras.
-¿Cariño? ¿ como te fueron tus clases particulares con ese grupito?-
Kim paró en las escaleras. ¿Grupito? Ha si! Le había contado a su madre que después de la escuela se encentrabais con una grupo de gente aficionada al arte y que juntos pintaban cuadros y practicaban sus técnicas.
-Pues...muy bien, hemos comenzado a practicar el Graffitti, nada de vandalismo... Graffitti en forma de artística-, dijo la chica rápidamente.
-Oh, genial me alegro por ti. No he tenido tiempo de hacer la comida así que te pido que te hagas una Pizza que tengo que salir-, dijo su madre antes de desaparecer en la cocina.
Kim suspiró visiblemente aliviada, subió las escaleras y se encerró en su cuarto, no tenía realmente ganas de hacer los deberes y menos pensando en los que le había pasado esta tarde.
Sacó su libro de “Kabale und Liebe” que tenía que leerse, una obra de teatro trágica del “magnifico autor” Gothe.
Le gustaba lengua y no sacaba malas notas en la asignatura, pero de momento no se podía concentrar en estúpidas obras de teatro que a de mas de ser difícil de leer eran un tostón parecido a Romeo Julieta solo que en esta obra el chico acaba envenenando a la chica y luego se mata a si mismo.
Se quedó dormida en su cama y cuando se despertó ya eran las once de la noche, su estómago la había despertado ya que no paraba de rugir.
-Hay madre...-, murmuró cuando vio su reloj.
Bajó a la cocina para hacerse una tostada, su madre se había quedado dormida en frente de la tele... ¿La tele-tienda? No podría comprender como a su madre le podía gustar tanto ver a viejas abuelitas vendiendo bolsos orteros y lociones para rejuvenecer.
Agitó la cabeza y comenzó a comer su tostada y sacó su móvil del bolsillo.
Tenía un mensaje de Joy, la chica subió las cejas y abrió el mensaje.
“Esperame después de la escuela delante de la puerta”, era lo único que ponía.
Como era de esperar Joy no asistió a clase aquel día, Kim le echaba de vez en cuanto una ojeada al reloj y luego a la puerta esperando a que su mejor amiga apareciera en cualquier momento.
Así pasaron las clases, pero Joy no apareció en ninguna de ellas.
-Hasta mañana-, murmuró una chica que se había sentado al lado de Kim.
-Eh...si, hasta mañana-, dijo la peliroja levantando la mano para despedirla.
Se levantó de su asiento y comenzó a recoger sus cosas, era la última en la clase, se dejaba tiempo ya que no quería volver a ese horrible lugar donde trataban a la gente como escoria y trapicheaban con drogas y probablemente también con armas.
Salió de la clase y caminó por el pasillo ya yacía abandonado, hasta ahora nunca se había dado cuanta de que su colegio daba realmente miedo... en general las casas viejas dan miedo.
Kim tragó saliva y salió de la escuela, se dirigió a la izquierda donde se hallaba la puerta, Joy aún no había llegado.
Kim se quedó quieta delante de la puerta cuando esta se abrió de repente.
-Te estaba esperando-, murmuró Joy cogiendo la muñeca de Kim arrastrándola al interior.
La chica de las rastas encendió una linterna y comenzó a caminar.
Al principio, Kim no se atrevió a preguntar a donde iban, pero al ver que estaban cogiendo el camino equivocado se animó a hablar.
-Oye... ¿a donde vamos?-
-A nuestro terreno de entrenamiento.
Las chicas volvieron a coger por una esquina hasta llegar a un gran portal.
-Es la sala subterránea de deporte, antiguamente se usaba para los entrenamientos hasta que la cerraron en 1970 y construyeron la nueva que está justo encima de esta-, dijo Joy con una sonrisa sacando unas llaves y metiendo la en la cerradura.
-Vaya... una pregunta-, la chica se claro la voz antes de seguir hablar.
-¿Tenéis autorización de usar esto?-
Joy comenzó a reír y agitó la cabeza.
-Digamos que... no se atreven a decirle que no a Tom a demás muchas cosas de las que hacemos aquí abajo son... digamos secretas-
La sala era enorme, el suelo que anterior mente debía tener el mismo suelo que la sala de deportes de arriba, estaba cubierto en parte por tierra, cemento y por goma dura.
Por todas partes había rampas y obstáculos.
-¡Bienvenida a mi mundo!-
De repente, un chico salido de la nada saltó por encima de una rampa dando una voltereta en el aire y se quedó quieto al lado de Joy, se quitó el casco y agitó su pelo medio largo de color marrón.
-Amiga, te presento a Alexander, va a ser mi suplente cuando yo no pueda darte clases.
El chico bajó de su bicicleta y me dio la mano.
Llevaba una sudadera de color azul oscuro, unos pantalones cortos y unas Vans verdes fluorescentes desgastadas.
-Llamame Alex-, dijo quitándose las gafas de sol que había estado llevando todo el tiempo, tenía los ojos de un color extraño, eran casi amarillos y parecían los de un gato. Kim se quedó embobada observantes como una niña curiosa.
-No te asustes, tengo un falo en la pigmentación de los ojos- dijo poniendose de nuevo las gafas y comenzó a sonreír.
Kim se puso colorada al notar que se había quedado mirando a Alex como a un extraterrestre.
-Bueno, dejémonos de charla, es una pena que en nuestra primera clase te tenga que dejar con el chaval a solas.-, suspiró Joy y miró su reloj de pulsera.
-Tratamela bien y por favor no la asustes con tus historias sobre tus accidentes con la patinete que a la gente normal se nos revuelve el estómago al escucharlas-, dijo con voz amenazante.
Alex comenzó a reír y le guiñó el ojo.
-No te preocupes-, dijo cogiendo a Kim por los hombros.
-Nos lopasaremos bien-, dijo y levantó la manos para despedir a Joy quien se fue, no sin antes darle un beso en la mejilla a su amiga.
-Aley no es peligroso solo un guaperas y un charlatán, no te creas ni la mitad de lo que te diga y si empieza con historias asquerosas de hospitales y de como le tuvieron que implantar un nuevo hueso ni le escuches-
No eran realmente las palabras adecuadas para tranquilizar a una persona, pero Kim sabía que su amiga intentaba todo lo posible.
-Está bien-, murmuró Kim.
-Bueno, nos quedamos a solas, lo primero que vamos a hacer hoy es conducir un poco con la Bici BMX, es un modelo pequeño todo terreno para hacer trucos, pero son los mejores al huir por pequeñas calles estrechas como los del barrio bajo de Hamburg-, dijo Alex acercándose a una puerta y la abrió.
Era una pequeña especia de garaje, estaba lleno de bicicletas BMX, Skate Boards, herramientas y piezas de repuesto.
-Wow-, suspiró Kim acercándose a Alex.
-Es nuestro pequeño tesoro, todas estas bicicletas estaban rotas pero Joy y yo las hemos reparado y restaurado para la banda. A Tom no le gusta gastar demasiado dinero en la seguridad de sus miembros, digamos que le importa un carajo si una bicicleta tiene un volante o no y por eso nos ha dado un presupuesto muy pequeño para estas cosas, pero al final en las competiciones de bandas compra una bicicleta excelente para fardar delante de sus enemigo-, dijo el chico bastante orgulloso.
Kim comenzó a sonreír al sentir la mano del chico acariciando en su espalda.
-No te preocupes, no te va a pasar nada y nadie te va a perseguir, eso solo les para a los trapicheros y a las personas idiotas-, murmuró antes de sacar una de las bicicletas del garaje. Era de color negro y tenía rallas de color plata y blanco.
-Esta tiene que tener tu altura, tiene un asiento muy cómodo y es bastante ligera. Perfecto para una mujer y principiante-
Oh si... principiante, no sería la última vez en la que Kim escucharía esa palabra. Pero al menos Alex parecía muy simpático y Kim se sentía aliviado por ello, ya que la chica no soportaría mas presión en su vida y menos después de las clases agotadoras que había tenido ya con Bill.
-Por cierto... ¿como era tu nombre?- preguntó el chico.
-Kim-, respondió nuestra protagonista.
-Bienvenida a nuestra crew, Kim-












7 comentarios:
*O*
Simplemente me haz hecho muy feliz con la publicación del capi; pero me esperaba algo más emocionante =S
wooo!! excelente... :D!
""-¿Cariño? Ya tengo lista la comida,...
- No he tenido tiempo de hacer la comida así que te pido que te hagas una Pizza que tengo que salir-..."" umm esta parte no entiendo... dice qe hizo la comida y que luego dice qe no ha hecho naada xD!¿?
jeje bueno me encantoo el capi!! tambien sigue los demas fics...please.. =D!
hm gracias amor por decirme el fallo xD a menudo pasas estas cosas ^^ ya lo cambio :3 gracias
me encanto y yo desaparecida sin leer pero tengo una buena escusa fui a ver a tokio hotel al palacio de los deportes asi que hasta ahorita reportandome
Me encanto, Aunque me esperaba algo mas De Riesgo :P
Igual el Capitulo estuvo muy bueno...Me haz despejado una serie de dudas que tenia (:
Sigue escribiendo que lo haces muy bien! :D
Tu blog está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.
me respondes munekitacat@gmail.com
besos
Catherine
cuando actualizas??? estoy deseperada x mas capi....de verdad me dejaste en la espera xD
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