Bill
La camarera nos lleva a una mesa que está un poco apartado que no se puede ver desde la entrada.
Se que nuestra apariencia no agrada a cualquiera. Pero a mi no me molesta ya que así nadie me molesta mientras cómo.
Miro a Tom, este se sienta en la mesa para dos que nos han asignado, parece estar un poco incómodo y con razón lo puede estar, a cada segundo se da la vuelta.
Está un poco pálido pero parece estar a gusto, a parte de el hecho de que la gente nos mire como si fuéramos vagabundos drogatas de la calle o algo así, parece estar bien.
Está un poco pálido pero parece estar a gusto, a parte de el hecho de que la gente nos mire como si fuéramos vagabundos drogatas de la calle o algo así, parece estar bien.
La camarera se aleja para volver poco después con la carta, es una carta envuelta en cuero, en la parte superior tiene letras grabadas en dorado que forman la palabra Menú, un poco más abajo está el nombre del restaurante.
Tom acaricia lentamente el lomo de la carta antes de abrirla.
“Puedes pedir lo que más te plazca.”, le digo con un poco de orgullo. También abro la carta y no puedo evitar echarle un vistazo a los precios de los menús. Hasta los refrescos tienen precios más que caros, 10 euros por una simple cocacola, pero para el demuestran tener estilo sirviendo agua mineral “Balla Fonte”, es una de las marcas de aguas minerales más caras y preciosas del mundo.
Tengo que sonreír al pensar en lo que me pasó la primera vez que vi los precios de un restaurante de 5 estrellas, casi me caí de la silla.
Levanto la mirada y veo a Tom, este parece estar un poco estresado, se acerca y se aleja de la cara y después me mira.
“¿Como voy a pedir si ni siquiera se que pone en la carta?”, la tira encima de la mesa”Eso es que es chino.”, me dice. Comienzo a reírme.
“Los nombres suelen ser Franceses o Italianos, pero no hace falta que sepas esos idiomas para poder saber lo que pides”
Cojo su carta y le indico algunos nombres.
“Solo tienes que aprender algunos términos importantes, como por ejemplo marisco, caviar, y algunas especies de carnes y verduras. Cuando sepas esas palabras solo tienes que ver si hay indicios de ellos en el plato que quieres pedir, así al menos podrás averiguar si es carne o pescado.”, intento sonreírle. Su cara solo refleja signos de preguntas.
Le señalo los platos y le intento enseñar los pocos términos que se.
Le señalo los platos y le intento enseñar los pocos términos que se.
“Al menos así la camarera no te toma por idiota.”
Comienzo a buscar mi plato favorito y cuando levanto la mirada veo que Tom me mira.
“No lo sabía.”, me dice.
“¿El que? “, le pregunto.
“Pues esto. . . esto de los platos y demás.”
Comienzo a buscar mi plato favorito y cuando levanto la mirada veo que Tom me mira.
“No lo sabía.”, me dice.
“¿El que? “, le pregunto.
“Pues esto. . . esto de los platos y demás.”
“Ah, ok”
Vuelvo a bajar la mirada pero no me puedo concentrar, siento la mirada de Tom en mi cuerpo, me pone más que nervioso.
Poco después vuelve la camarera. Nos mira con una sonrisa y toma nuestros pedidos. Es un menú de 5 platos, eh elegido todas las especialidades de la casa. El punto cumbre para la camarera es cuando pido un vino en valor de 300 euros.
Cuando la camarera vuelve a desaparecer nos quedamos en silencio, solo se escuchan las silenciosas conversaciones de los demás invitados.
Tom carraspea la garganta y se inclina por encima de la mesa.
“¿No crees que te has pasado con la comida?”
“Con la miguita que te ponen en el plato necesitas al menos 5 platos para llenar un poco.”
Tom carraspea la garganta y se inclina por encima de la mesa.
“¿No crees que te has pasado con la comida?”
“Con la miguita que te ponen en el plato necesitas al menos 5 platos para llenar un poco.”
Tom agita la cabeza.
“Sabes perfectamente que no me refiero a eso.”, se acerca un poco más, no puedo evitar mirarle los labios.
“Sabes perfectamente que no me refiero a eso.”, se acerca un poco más, no puedo evitar mirarle los labios.
“No te preocupes por el dinero.”, susurro un poco más sensual de lo que quería, en mis adentros me estoy dando una paliza por ello.
“El dinero está para gastarlo.”, le intento tranquilizar.
“El dinero está para gastarlo.”, le intento tranquilizar.
Tom se lame los labios baja la mirada y se inclina un poco más hacia delante.
“No hace falta que hagas estoy por mi solo por que la voy a palmar.”
A veces me ofende que sea tan brutalmente directo, me duele que trate así su situación y me pone triste que me recuerde que mis peores pesadillas pueden hacerse más que realidad.
“No lo hago.”, le digo y trago saliva para evitar que los sentimientos me invadan.
Hablo antes de pensar, cloro que lo hago por ese motivo pero la verdad también me gusta estar con el a solas, solo el y yo.
Hablo antes de pensar, cloro que lo hago por ese motivo pero la verdad también me gusta estar con el a solas, solo el y yo.
Nos han dicho que es tratable pueden hacer una quimioterapia y si no funciona o hay problemas se puede operar.
“Acéptalo como un regalo atrasado de aniversario.”, espero que no haya pasado desapercibido la alianza que llevo colgada al cuello.
“Pensaba que este día ya no te significaba nada.”, su voz sea ah vuelto muy tranquila, quizás un poco demasiado, es como la calma antes de la tormenta, pero para mi sorpresa la tormenta se queda en calma.
“Claro que me significa algo.”, le digo, me enfada y me duele que piense que el día más feliz de mi vida no me signifique nada.
“Claro que me significa algo.”, le digo, me enfada y me duele que piense que el día más feliz de mi vida no me signifique nada.
“Claro.”, su voz se torna en dulce ironía.
“Por eso tu alianza está escondido debajo de tu camiseta.” Automáticamente me llevo la mano al cuelo y rozo la cadena de oro.
“Por eso tu alianza está escondido debajo de tu camiseta.” Automáticamente me llevo la mano al cuelo y rozo la cadena de oro.
“Lo haces como lo hacías con el collar de Alex, cuando te sentías incómodo con tu relación metía el collar dentro de la camiseta.”
¿Tiene razón?, no lo se pero lo que si tiene razón es que no me atrevo a sacar el collar de debajo de la camiseta.
“Te escondes o te avergüenzas de tu matrimonio.”
“Te escondes o te avergüenzas de tu matrimonio.”
No se porque me sorprende que diga estas cosas, era de esperar que al final acabaríamos hablando obligatoria mente de nuestro matrimonio.
“Eso no es verdad.”,me defiendo y trago saliva al ver la mirada de Tom.
“¿En serio? O quizás solo te avergüenzas de la baratija de 80 euros que llevas colgada al cuello, hasta un ciego ve que hasta tus calcetines son más caros que tu alianza.”
Aguanto la respiración para no tener que gritar. Mi alianza me significa muchísimo, si alguien me la quitara le daría cualquier cosa que poseo con tal de recuperarla, no hay excepciones.
Meto mi mano lentamente por el cuello de mi camiseta y saco el collar de oro.
“Por mi no lo tienes que sacar.”, murmura Tom un poco irritado.
Nos quedamos callados hasta que nos sirven el primer plato.
Tom
No me gusta la comida, puede que esta sopa con covertura de oro cueste 150 euros, pero sabe asquerosa mente y a penas eh probado bocado, espero que el segundo plato esté mejor o sino voy a denunciar al cocinero por estafa y envenenamiento.
No me gusta la comida, puede que esta sopa con covertura de oro cueste 150 euros, pero sabe asquerosa mente y a penas eh probado bocado, espero que el segundo plato esté mejor o sino voy a denunciar al cocinero por estafa y envenenamiento.
El resto de la comida no está mal, pero tampoco es que sea algo muy especial, la verdad hubiera estado mucho más satisfecho llenándome de Hamburguesas en el Mc Donald y no tendría remordimientos de comerme un animal, que por cierto no tengo ni idea de cual es, por medio de la carta no lo eh logrado descifrar.
Tengo que admitir que el gusto de Bill está en el culo porque al parecer a el le está gustando todo lo que le sirven.
Nunca eh comido bajo tanta presión, es como el corredor de la muerte antes de que te nombren tu sentencia, los dos aquí sentados y más callados que dos peces mudos.
Suspiro y me intento terminar el plato.
Nunca eh comido bajo tanta presión, es como el corredor de la muerte antes de que te nombren tu sentencia, los dos aquí sentados y más callados que dos peces mudos.
Suspiro y me intento terminar el plato.
De reojo puedo observar que un señor vestido de blanco con un delantal del mismo color se acerca a nuestra mesa.
“Espero que todo haya sido de su satisfacción.”, dice el señor frotándose avariciosamente las manos.
“Espero que todo haya sido de su satisfacción.”, dice el señor frotándose avariciosamente las manos.
“Si, no se preocupe está excelente.”, responde Bill en un tono muy fino, pongo los ojos en blanco y dejo el tenedor encima del plato.
“Perdone que les moleste señores, no lo pretendo. Dejen que me presente soy Rochel de Vitonel y soy el Chef de este Restaurante.”
“Perdone que les moleste señores, no lo pretendo. Dejen que me presente soy Rochel de Vitonel y soy el Chef de este Restaurante.”
Tiene la palabra lameculos escrito en la frente, cojo la botella de vino y comienzo a beber de ello mientras intento mantener el contacto visual con el cocinero.
“Bueno señor Kaulitz no ah pasado desapercibido.”, comienza a hablar de nuevo y su sonrisa se hace cada vez más ancha. Saca un pequeño tablerón.
“Tenemos un muro de celebridades que han visitado nuestro restaurante y querría preguntarle si nos podría firmar un autógrafo, claro que en ese caso podríamos decir que su cena de esta noche va a cuentas de la casa.”
“Tenemos un muro de celebridades que han visitado nuestro restaurante y querría preguntarle si nos podría firmar un autógrafo, claro que en ese caso podríamos decir que su cena de esta noche va a cuentas de la casa.”
Me quedo mirando al Chef boquiabierto, al contrario que Bill ya que este no parece estar muy impresionado, le agradece amablemente su invitación, le firma el tablón con una pequeña dedicatoria, después comienza a hacerse fotos con algunas personas del personal y recibe de regalo exclusivo una botella de champania de unos trecientos euros aproximadamente.
Observo el suceder desde la distancia, nadie parece percibir mi presencia, ni siquiera saben que existo, así que dejo la servilleta encima de mi plato y me levanto de la silla para salir desapercibido del restaurante. Bill no lo parece notar, tan rodeado de personas felices haciéndose fotos como si fuera una atracción de feria.
Me dirijo al coche y abro la puerta, como siempre Bill se ah olvidado cerrar la puerta con llave y ah dejado hasta el móvil dentro, es como un cartel de – Eh! Ábreme y róbame todas las pertenencias que no muerdo-
Agito fuertemente la cabeza y me siento en uno de los asientos delanteros.
Para entretenerme me pongo a escuchar música cuando de repente suena mi móvil.
Comienzo a buscarlo en mis bolsillos y cuando lo encuentro tengo que darme cuenta de que no es el mio si no que el de Bill que suena.
¿Lo debería coger?, me planteo la pregunta me muerdo el labio y espero a que deje de sonar. Pero no deja de sonar así que lo cojo.
Es una sms o mejor dicho 3 a la vez que han llegado.
Agito fuertemente la cabeza y me siento en uno de los asientos delanteros.
Para entretenerme me pongo a escuchar música cuando de repente suena mi móvil.
Comienzo a buscarlo en mis bolsillos y cuando lo encuentro tengo que darme cuenta de que no es el mio si no que el de Bill que suena.
¿Lo debería coger?, me planteo la pregunta me muerdo el labio y espero a que deje de sonar. Pero no deja de sonar así que lo cojo.
Es una sms o mejor dicho 3 a la vez que han llegado.
Abro los mensajes desapercibida mente y lo primero que veo es el nombre del remitente.
...Alex.
Ese nombre causa en mi frustración y abre nuevas viejas heridas. No me intento irritar, Bill seguramente conoce muchos Alex.
Abro el primer mensaje y comienzo a leer.
-No te culpes amor. Tu no tienes la culpa de lo que le ah pasado a Tom.-
-No te culpes amor. Tu no tienes la culpa de lo que le ah pasado a Tom.-
Trago saliba y rápidamente abro la siguiente.
-Quieres hablar? Sabes que se escuchar, lo hacemos como antaño-
Cierro los ojos, quiero seguir leyendo, tengo un mal presentimiento.
Últimamente estoy muy emocional, más por mi madre que por mi. Quizás en unos meses siga sus pasos y la verdad es que aún no se lo que quiero hacer porque tengo miedo.
Y exactamente ese miedo me empuja al filo para abrir el siguiente mensaje.
-Ya eh acabado mis horas sociales, ya te eh dicho si quieres hablar sobre Tom siempre tengo un oído abierto para ti mi Honey. Por favor respondeme. Alex-
Últimamente estoy muy emocional, más por mi madre que por mi. Quizás en unos meses siga sus pasos y la verdad es que aún no se lo que quiero hacer porque tengo miedo.
Y exactamente ese miedo me empuja al filo para abrir el siguiente mensaje.
-Ya eh acabado mis horas sociales, ya te eh dicho si quieres hablar sobre Tom siempre tengo un oído abierto para ti mi Honey. Por favor respondeme. Alex-
Levanto la vista y veo como Bill sale disparado del Restaurante, del susto se me cae el móvil, pero logro recogerlo antes de que Bill llegué a la puerta del coche. Lo coloco de nuevo en su sitio,.
Bill abre la puerta.
“Perdoname, no pensaba que fueran a reaccionar así.”, se disculpa y entra al coche.
Saca las llaves de su bolso.
“No sabía que volvieras a hablar con Alex.”, se me escapa.
Bill se congela en su movimiento y gira la cabeza para después mirarme, abre la boca pero no dice nada, suspira y ahora si que mete las llaves para encender el motor.
“Ah salido de condena y pues me ah pagado mi indemnización, solo eh halado con el unas veces por teléfono, al fin a al cabo hemos estamos un tiempo juntos y pues no quiero romper la amistad por errores del pasado.”
Bill abre la puerta.
“Perdoname, no pensaba que fueran a reaccionar así.”, se disculpa y entra al coche.
Saca las llaves de su bolso.
“No sabía que volvieras a hablar con Alex.”, se me escapa.
Bill se congela en su movimiento y gira la cabeza para después mirarme, abre la boca pero no dice nada, suspira y ahora si que mete las llaves para encender el motor.
“Ah salido de condena y pues me ah pagado mi indemnización, solo eh halado con el unas veces por teléfono, al fin a al cabo hemos estamos un tiempo juntos y pues no quiero romper la amistad por errores del pasado.”
No puedo creer lo que me está diciendo, junto los ojos hasta hacerlos ranuras.
“Pero tu eres idiota ¿o que te pasa? Ese tío te ah pegado una paliza.”, le digo y le cojo del brazo.
Bill me mira y despuésmira mi mano.
“Tu también me has pegado y me has hecho daño.”, me dice.
“Pero... eso due un acto de reflejo y no te eh pegado y...”
“Pero tu eres idiota ¿o que te pasa? Ese tío te ah pegado una paliza.”, le digo y le cojo del brazo.
Bill me mira y despuésmira mi mano.
“Tu también me has pegado y me has hecho daño.”, me dice.
“Pero... eso due un acto de reflejo y no te eh pegado y...”
“Pero yo a ti también te eh perdonado, Tom sabes perfectamente que no me gusta tener cosas abiertas con la gente y creo que Alex se merece una segunda oportunidad.”
Suelto el brazo delgado de Bill.
“No quiero empezar con el una nueva relación si es eso lo que te preocupa, estoy casado y me tomo mis deberes como esposo muy a pecho.”, me dice con seriedad antes de prender el coche y salir de la entrada.
“Pero, no puedes haber olvidado todo lo que...”
“No quiero empezar con el una nueva relación si es eso lo que te preocupa, estoy casado y me tomo mis deberes como esposo muy a pecho.”, me dice con seriedad antes de prender el coche y salir de la entrada.
“Pero, no puedes haber olvidado todo lo que...”
“Deja ya de hablar Tom, no soy idiota y a parte soy hasta tan amable de no echarte en cara que husmees entre mis cosas personales, no tengo nada con alguien.”, me contenta. Me corta la palabra, me irrita con su forma de ser, es pedante, siempre me corta.
“Me da igual que tengas algo con otra persona”, le digo.
Bill no contesta si no que sigue mirando la carretera. Lo observo durante un rato y cuando comienzo a cansarme enciendo la radio. Es un channel de música clásica y están tocando algo de Jazz.
“Parecemos unos viejos cascarrabias que ya llevan 50 años casados.”, no puedo evitar hacer un chiste.
Miro a Bill, este se muerde el labio para no tener que reírse, quiere mantenerse serio.
“Bueno si la voy a palmar y tu tienes mucho dinero me podrás cumplir algún deseo que otro ¿no?”
Miro a Bill, este se muerde el labio para no tener que reírse, quiere mantenerse serio.
“Bueno si la voy a palmar y tu tienes mucho dinero me podrás cumplir algún deseo que otro ¿no?”
Bill gira la cabeza de un modo que su pelo lacio cubra su cara, de todas formas se que sonríe.
“Por cierto... si que me importaría si tuvieras algo con otra persona.”,le confieso.
No puedo impedir ruborizarme.
“Lo se, te pondrías morado de celos.”
No puedo impedir ruborizarme.
“Lo se, te pondrías morado de celos.”
Intento ignorar su tono de voz fanfarrón.
“Pues mira te digo tengo ganas de ir de viaje a España.”, le digo.
“¿A España?¿Que quieres allí?”,estar demasiado ilusionado.
“Estuve allí ya hace unos meses, te podría enseñar los Ángeles mejor.”
Me doy rápidamente la vuelta.
“Vale hecho, estaré satisfecho si me llevas a LA.”, le respondo.
“Pues mira te digo tengo ganas de ir de viaje a España.”, le digo.
“¿A España?¿Que quieres allí?”,estar demasiado ilusionado.
“Estuve allí ya hace unos meses, te podría enseñar los Ángeles mejor.”
Me doy rápidamente la vuelta.
“Vale hecho, estaré satisfecho si me llevas a LA.”, le respondo.
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2 comentarios:
sobornos? noooooooooooo, eso no se hace, pero con tal de salvar la relacion. . .
Puedo entender muy bien a Tom: yo también tuve un novio gourmet xDD Desde entonces, detesto a muerte los restaurantes caros y a los camareros pelotas ¬¬
No me pinta muy bien lo de Alex, pero esperaré a ver qué pasa antes de hacer comentarios...
Ahora, a ver qué pasa con L.A. :D
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