lunes, 5 de julio de 2010

Hasta el último latido 7.SEIEBEN

7.SEIEBEN

Bill

Hoy llueve, miro por la ventana del coche y suspiro.
Estoy de mudanzas, Michele me ah ofrecido una habitación en su mansión de L.A y estoy muy agradecido por ello.
Hoy es viernes, no es un dato muy importante pero es la primera vez en meses en que me vuelvo a fijar en el calendario. Antes no tenía tiempo para ello.

Richart, el asistente de Michele se ah encargado de recoger mis cosas de mi casa, no tenía la fuerza suficiente para volver así.


El coche aparca delante de la puerta y esta se are automáticamente, el coche es de Michele una de sus pequeñas limusinas cuando hace viajes cortos.

Es la primera vez que me siento. Aburrido ? Si, así se podría decir, en los últimos días no eh hecho nada, absolutamente nada, no han habido ni entrevistas ni shoot y la verdad... Se sienta bien.
“Hemos llegado.”, me dice el conductor y antes de que pueda responder me abre alguien la puerta del coche.
“Bienvenido.”, me dice una señora.
“Gracias.”, murmullo y salgo del coche. Cuando miro al frente veo la casa, es inmensamente grande.


...

Mis pasos van al mismo ritmo lento como el palpitar de mi corazón mientas subo las grandes escaleras que se hayan en frente mía.
“Bienvenido Bill.”, escucho una voz, subo lentamente mis parpados maquillados y miro el rostro feliz de Michel.
Le regalo una sonrisa y me acerco para estrecharle la mano.
“Como te encuentras?”, me pregunta después de coger mi mano entre las suyas.
“Bueno... No demasiado.”, le digo sinceramente.
“Pero ya sabes como es la vida Bill, siempre hay subidas y bajadas y tu has estado aquí arriba.”, señala un punto imaginario en el aire “Y ahora ah llegado la hora de tu bajada.”, su majo baja asta llegar a sus rodillas.-

Suspiro, tiene razón, la vida es como una montaña rusa, siempre hay espectaculares subidas y aún más fascinantes bajadas.

Michel me acompaña hasta mi cuarto, aquí voy a pasar un tiempo.
Me siento tan extraño, froto una brazo con mi mano, me siento como un pequeño intruso que huye de la realidad.
La habitación está casi bacía, como yo...
Eh traído todo lo que tenía y si al final meto las cosas en esta lujosa habitación voy a tener cosas para dar y regalar.

“Te gusta?”, me pregunta Michele quien me ah seguido lentamente con su silla de ruedas.
“Es confortable.”, le digo regalándole un sonrisa.
Han pasado unos días, para ser exactos casi 2 semanas y estoy comenzando a ponerme nervioso por el tema de Tom.
Michele me ah vuelto a ofrecer trabajo, pero le eh dicho que no. Le estoy muy agradecido por lo que está haciendo últimamente por mi pero creo que necesito el tiempo para pensar.

Esto sentado en la cama de plumón abrazando mis piernas protector amente mientras miro mi teléfono Móvil que está justo delante de mis pies desnudos.
Suspiro, cierro los ojos y vuelvo a apoyar mi cabeza e mis rodillas.
Hoy es Domingo y afuera llueve a cántaros, nunca lo eh contado pero cuando llueve me gusta acordarme del momento de la parada de autobús, nunca me había sentido tan triste y a la vez tan protegido como en aquel maravilloso momento.
“Te vas a pasar toda la vida mirando el teléfono ? Llamalo...”, escucho una voz a mis espaldas.
Rápidamente me doy la vuelta de forma que con el pie hago caer el teléfono al suelo.
“Ahh no! “, digo eh intento recogerlo del suelo desde la cama, como no alcanzo acabo yo también resbalándome de la cama y cayendo al suelo.
“Lo siento no quería asustarte”, me dice Michel entre risas sonoras.


Me levanto del suelo y recojo mi móvil antes de sentarme de nuevo en la cama.
Michel ah dejado de reírse y ahora me mira intensamente. Se lo que quiere, quiere que lo llame.

Pero... No se si me atrevo, no se como voy a reaccionar cuando lo tenga al teléfono, seguramente me va a pasar igual que las últimas veces. Voy a romper a llorar y al final colgaré como un cobarde que se esconde en su refugio.

Michel se acerca a la cama y coge mi móvil entre sus manos, comienza a toquetear botones.
“Lo tienes como Tom no?”, me pregunta y yo asiento con la cabeza.
Trago saliva y me muerdo instintivamente el labio inferior.

Comienzo a temblar.
“Michele, mejor no da...dame el teléfono por favor.”, digo inseguro extendiendo la mano, no lo va a hacer sin mi permiso.
“Bill, si no aprendes a zanjar tus problemas nunca vas a poder llevar una vida normal, tienes que enfrentarte a tu pasado a tu presente y planear para el futuro.”, su voz suena ronca, mira concentrad amente el pequeño Dysplay del aparato.

Michele levanta la vista y me mira directamente a los ojos.
“Tu decides.”, me dice aguantando el teléfono, se que tiene el número marcado y solo espera a que yo le de el permiso para pulsar la tecla de llamada.
“Pues no se yo...”, le digo.
Michel sonríe y la aprieta.
Hay no!

Pone el teléfono en su oreja y cuando escucha a alguien hablar me tira el aparato a los pies, yo lo cojo rápidamente.
“Diga?”

No es Tom, suspiro de alivio poniéndome una mano en el pecho.
“Hola soy Bill.”, digo al auricular.

“Tom es Bill”, escucho al otro lado de la linea, después hay un ruido raro y después silencio.

“Hola?”, pregunto con cautela.
Michel se despide con un dedo levantado al aire dándome suerte, después deja la habitación y cierra la puerta detrás suya.

“Pensaba que habías perdido mi número...”,. Es lo primero que me dice mi marido, su voz suena ronca.
Como eh echado de menos esa voz. Más que nada en este mundo por el tono tan extremadamente masculino y relajante que pone solo cuando los dos hablamos en la intimidad de la noche.

Cierro los ojos y me dejo caer hacia atrás, la cama cede bajo mi peso.
“No...solo que no me atrevía a marcar tu número.”, le digo, me cuesta hablar, mi nariz comienza a cosquillear, es una señal de que vuelvo a estar a punto de llorar.

“Pensaba que solo iría a hablarte por el abogado.”, me dice Tom con tono seco.
Está enfadado, si que lo está lo puedo escuchar, pero mejor que me hable enfadado a que no me vuelva a hablar nunca jamás y la verdad... Me lo merezco.

“Y como te encuentras?”
Que pregunta más estúpida que hago.
“Pues... Estoy genial, a parte de tener una costilla quebrada una mano casi rota y de haber tenido lesiones internas estoy genial.”
Es todo puta ironía.

Abro los ojos de golpe y en ese momento me viene las lagrimas que mojan las sábanas de la cama.
“Lo siento.”, digo en voz baja.

Intento ahogar un sollozo apretando la manga de mi jersey en mi boca.

“Estas llorando?”, me pregunta. Su voz vibra lentamente en mi oído llenándome de un aterrador consuelo que no logro descifrar.

“Lo siento”, vuelvo a repetir entre lagrimás, mi dedo pulgar comienza a temblar cuando le doy, sin esperar respuesta, a botón rojo del móvil.



Tom


Me ah colgado?!
Me levanto de un salto del banco, algo de lo que me arrepiento en el próximo momento ya que un dolor punzante recorre mi cuerpo.
“Au...”, digo cerrando los ojos y llevándome la mano a la costilla.

“Que te ah dicho?”, la voz de Benn suena preocupado, y con razón, yo también me preocupo.
“Nada”, murmullo mirando el teléfono “Solo se ah disculpado...”, trago saliva.

“Que vas a hacer?”, me preguntó Benn siguiéndome hasta el coche que estaba aparcado al otro lado de la acera.
“Tu conduces.”, le digo tirándole las llaves. Benn las coge al vuelo y se dirige al asiento del conductor.
“Y que vas a hacer?”, repite su pregunta emocionado mientras yo tomo asiento como puedo en el asiento del copiloto.
“Voy a llamarlo de nuevo.”, le digo con una sonrisa.

Benn arranca el motor, yo le doy a la tecla de rellamada y me pongo el móvil en la oreja.
Suena...

“Ya no hay nada más de que hablar...”, es lo primero que me dice, escucho en su voz que está llorando y mi corazón desciende unos centímetros.
“Deja de decir tonterías... Bill tenemos que zanjar nuestros problemas y con nuestros problemas no me refiero a los papeles de divorcio sino que los problemas a lo que nos enfrentamos día a día, nadie, ni siquiera un abogado a un psicólogo, pueden zanjar esos problemas que tenemos tu y yo.”
Mi voz suena tranquila ya que no refleja siento realmente, una angustia terrible.
Solo escucho el llanto ahogado al otro lado de la linea.
“Esto no te sienta bien...no quieres volver a casa?”
Me cuanta decirlo, me cuanta mi orgullo ya que no debería ser yo quien le pidiera esto.
“Estoy dispuesto a...”, cierro los ojos “Dejarte libre, quizás empezar de cero, no voy a decirte lo que tienes que hacer, puedes seguir con tu trabajo, puedes irte cuando quieras pero... Por favor vuelve a Alemania.”

No escucho respuesta alguna solo la respiración de mi marido.
“No cuelgues por favor.”, mi voz es un hilo

Escucho un suspiro desde el otro lado.
“Yo Tom...”,
“Bill... Por favor, no tienes que dormir conmigo ni siquiera tienes que dormir bajo el mismo techo pero... Por favor vuelve al menos conmigo a Magteburgos... Quizás si estamos en donde nuestra amistad haya comenzado podamos... Empezar de nuevo.”

Benjamin se ah quedado parado en el aparcamiento que está al lado de su aparcamiento.
Sale del coche, cierra la puerta y se enciende afuera un cigarrillo dejándome a solas.

“Puedo... Puedo volver a llamarte?”, me pregunta Bill sin darme respuesta.
“Y cuando me vas a llamar? En uno o dos años cuando te acuerdes de que algún día me lo has prometido?”
No quiero sanar tan desesperado pero es justo lo que hago en este momento.
“Te juro que te voy a llamar antes”, me dice en voz baja.
“Y cuando?”
“No lo se Tom... Quizás necesito un poco más de tiempo.”, me dice angustiado.
De un reflejo de ira le doy un golpe fuerte al la puerta.
“Tiempo?! Tiempo de que?! Hay tenido ya suficiente tiempo... No se lo que quieres Bill, no comprendo tus intenciones, unos días te comportas como si me quisieras de nuevo y justo cuando yo estoy en tu busca bloqueas y te vas con excusas.”
Duele y más que eso, es la realidad. Me tiene atrapado y me hace bailar como un muñeco, sin saberlo tiene el control de mi vida, algo que no puedo remediar por mucho que me oponga a sus leyes.

“Tom... Si te pones así te cuelgo.”, su tono de voz ah subido de tono.
“Lo siento... No quería gritarte.”
Cierro los ojos, suspiro y me toco la sien.
“Siempre acabamos gritando aunque solo sea en el teléfono, pero acabamos peleados.”
“Solo peleo contigo, no mejor dicho discuto contigo porque tu no quieres venir, si hubieras dicho que si no hubierasmos discutido.”
“Y ahí estaríamos con el problema de siempre... Tom! Siempre tengo que hacer lo que TU quieras!”
“Pero que dices?! Cuando has hecho lo que yo eh querido? Nunca! Nunca haces lo que la otra gente quiere. Ah claro! Es verdad, tu solo obedeces a lo que te dice David...”

Silencio...

“Estas siendo injusto Tom y lo sabes!”, lo escucho sollozar de nuevo.
“Si...siempre me intentas hacer daño y sabes que? Tengo la sensación de que lo haces apropósito!”

Doy un bufido.
“Ahora me vienes con el numerito de intentar hacerme sentir culpable, ya que yo siempre soy el gilipollas que se cree tus cuentos, siempre soy yo quien acaba perdiendo y después dices que tu tienes que hacer lo que yo te diga. Siempre es Tom el malo o que?
Eres manipulador Bill, te pones a llorar y te pones a hacer el lindo ofendido y ya todo el mundo está de tu parte.
Mira Bill te lo eh pedido porque se que podemos empezar de nuevo, te lo eh pedido porque quiero darnos una oportunidad, pero al parecer eres tu quien busca pelea y no quiere reconciliaciones ya que si quisieras reconciliarte conmigo no buscarías pelea y dirías 'si vuelvo a casa y cuando esté ahí ya veremos', pero no, tu siempre tienes que tener la última palabra y llevar la contraria en todo y hacerte la vida difícil. Que sepas que has sido tu quien se ah marchado, que has sido tu quien me ah dejado y que has sido tu quien ah dejado que me apalizáran cuando yo estaba intentando mantener contigo una conversación civilizada!”

Benjamin ah comenzado a dar un paseo, al parecer no quiere escuchar nuestra disputa, el al menos es listo y puede irse para no tener que escuchar esta tontería.

“Crees que solo ah sido difícil para ti? Crees que solo tu has sufrido? Yo eh llorado cada noche, y solo lo eh hecho por ti porque se que no tenemos futuro.”
su voz tiembla.

“Ah y tu crees que yo no? Yo eh sufrido bastante más que tu, a mi me han culpado de todo, hasta tu madre me ah llamado y me ah dicho lo mal marido que soy, eh llorado por la noche y por el día, me han echado del trabajo ya que yo no estaba en condiciones de seguir así. Eh hecho cosas de las que me avergüenzo y sabes que? Las volvería a repetir una y otra vez.”

El secreto en una relación quizás no sea siempre ser sincero con tu pareja sino que serlo también contigo mismo.

“Bill... Tienes razón ''Llama me '' y ya hablamos cuando estemos listos para ello, tomate tu tiempo, yo voy a colgar.”

Cuelgo y lo primero que hago después es apagar el teléfono.
Miro al frente y veo a Benn quien me mira inseguro antes de darse cuanta de que mi conversación ah terminado ya hace un rato, se acerca al coche.
Abre la puerta del coche y se vuelve a sentar.
“Y?”,me pregunta.
“Pues... Seguimos igual.”, le digo en un suspiro.
Benjamin comienza a acariciarme el brazo dolido.
“Llevame a casa necesito descansar.”, le digo.
En realidad habíamos pensado en ir a ver un juego de Fútbol de nuestro antiguo equipo juvenil pero se me han pasado las ganas a todo.

En silencio dejamos en aparcamiento y Benn me lleva a casa.


La noticia me llegó de forma muy inesperada, de una forma tan impactante que no tuve tiempo ni de asimilarla.
Quizás estas cosas pasan para que puedas seguir tu camino, o solo pasen porque Dios tiene ganas de jodertela.
De una forma o de la otra yo no soy religioso pero ni tampoco creo en las casualidades...

Mi madre falleció esa noche en un accidente trafico.

Si lees comenta porfavor ;)

3 comentarios:

Casandra Krammer dijo...

Hola lectores ;) gracias por haber pasado por la fic.
Espero que os haya gustado y apesar de que la fic está termanada espero un comentario de vosotros ;) Los reviso a diario y me alegraria tambien leer TU opinion sobre el capítulo.

Gracias!!!!

Itzel dijo...

COMO Q MURIO SU MAMA!!!!!!!!




NOOOOOOOOOOOOO, ESO NO!!!

deadly_bite dijo...

¡Anda! ¡Encima eso! T____T
Pobre Tom... así no hay quién viva x_____x

Y que conste que la discusión la ha empezado Bill ¬¬ Tendría que aprender a calmarse un poco y a no ponerse de los nervios por cualquier tontería, que luego pasa lo que pasa u__u

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