lunes, 5 de julio de 2010

Hasta el último latido 14. VIERZEHN

14. VIERZEHN

Bill

Son las siete y media de la tarde y yo estoy ajetreado intentando colocar mi pelo en la posición que lo quiero.
Los voy a dejar lacio y le voy a meter un poco de volumen, pero de alguna forma u otra no quiere quedarse como yo lo quiero, está a punto de darme una rabieta cuando de repente unas manos se posan en mis hombros y unos ojos marrones me miran con una sonrisa a través del espejo espejo.
“No te toques más y deja ya tu peinado que está perfecto.”, me dice separándome un poco del espejo.
“¿Has podido comprar los regalos?”, le pregunto y el sube una mano y me enseña una bolsa.
“Bueno, vayámonos o sino llegamos tarde.”, le digo y me separo de mi peinado que para mis gustos aún no está perfecto, pero si Tom lo doce no le voy a rechistar.

Cojo mi chaqueta y mi bolso y los dos bajamos a la planta baja, para después salir de la casa y entrar a mi coche. Tom ya no puede conducir, ya que a veces le dan ataques de mareo y puede acabar accidentándose, así que de memento soy su chófer.

Andrian fue con nosotros a la escuela y es un pariente lejano de Tom, creo que la prima de la madre de Tom es la la madrastra de Andrian o algo así era ya que su madre murió al nacer el y pues ella es la segunda esposa del señor Schwarz (ese es el apellido de Andrian).

Salimos de la casa con el coche. De repente veo algunos fotógrafos delante de mi casa haciendo fotos.
Sabía que hacer el contrato con Heidi atraería de nuevo Paparazzis.
Comienzan a hacer fotos pero nadie nos impide salir bien con el coche, espero que no vuelvan a parecer nuevas fotos más en la BILD, después del escándalo de mi “acosador” ( alis Tom Kaulitz) y lo de David no tengo más ganas de Paparazzis asquerosos que me acosan para poder descubrir más detalles de mi “espectacular” vida.


Conduzco por una carretera, no me acuerdo exactamente donde vivía Andrian porque hace más de 5 años que no lo eh visito.


Llevo 20 minutos conduciendo y Tom no para de darme el coñazo, por decirlo de alguna forma.
“Que te eh dicho que tenías que entrar por esa entrada”, me dice histérico señalando una carretera que acabamos de pasar.
“Joder, que no Tom, que se adonde vamos.”, le digo un poco agresivo intentando concentrarme en la carretera.
“Ya verás si sigues por aquí llegaras a una rotonda y de esa rotonda vuelves a subir a la autopista saliendo de Magteburg!”

Estoy convencido de que no era esa entrada y por eso sigo conduciendo pero después de un kilómetro llego a dicha rotonda. Me muerdo el labio inferior y miro a Tom de reojo, este me mira y solo pone los ojos en blanco.
“¡Ves!”, me dice señalando al redondel que está justo en frente de nosotros.
No digo nada, paso en la esquina y me quito el cinturón de seguridad.
“Si te crees tan listo ¡conduce tu!”, le digo agresivamente y salgo del coche, doy la vuelta y me quedo parado al lado de la puerta de mi marido, este también se desabrocha el cinturón y cambiamos los asientos.
“Conduces como una mujer.”, dice después de haberse puesto detrás del volante.
“¿Pero que dices? Hace solo un montón que no vengo por aquí y pensaba que tenía que seguir.”, le rechisto y me cruzo de brazos.
¿Pero quien se cree que es? ¿Mister perfecto?
“Por eso te decía yo que entraras en esa carretera y no siguieras, pero nooo! Mister-yo-se-que-hago-y-me-da-igual-si-está-bien-o-no, tuvo que ser cabezota y seguir la carretera.”, enciende el motor y lo deja rugir un momento antes de darle fuerte al pedal del gas y subir de nuevo a la carretera, lo miro boquiabierto.
“!Deja de ser tan brusco con el coche hombre¡, que es nuevo~”, lloriqueo cuando escucho como Tom le da al gas.
“Es un coche y no una taza de porcelana”, me responde y sigue conduciendo como un bestia idiota.

Después de media hora y 10 mil discusiones después llegamos sanos y salvos a la casa de Andrian. Tom sale primero del coche y saca del maletero la cesta y el pequeño paquete, en el hay un rejoj, es una Rolex deportiva para buceadores. Andrian está en el club de buceo ( o al menos lo estaba aún cuando fue a nuestra boda)
No quiero hacerme el importante regalándole una Rolex, pero no sabría que regalarle.
En la cesta hay una carta de felicitación un osito con unas gafas de sol, una camiseta, delante pone “25 Years!! The best time of my life” y detrás pone “Never to old to rock!”, y por último hay una botella de champaña y unos dulces de Ferrero.

Estamos llegando a la entrada de la casa, noto como Tom se tensa con cada paso, se que para el es difícil y más con el charlatán de Benjamin que se lo habrá contado a todo el mundo.
Nos quedamos parados en la entrada y soy yo el primero que extiende la mano para llamar al timbre.

Desde a drentro puedo escuchar música y no estoy mus seguro de que nos hayan escuchado, estoy a punto de llamar de nuevo cuando de repente alguien abre la puerta.
Unos ojos verdes y una sonrisa nos dan la bienvenida, es Andrian quien nos mira.
“¡Hey! Que bien que hayais podido venir.”,
Antes de que pueda decir algo me rodean dos brazos y me aprietan con fuerza. Tom recibe un golpe en el hombro y un apretón de manos y antes de que pueda reaccionar ya estamos dentro de la casa.
“Los demás están en el jardín”, nos dice Andrian y nos lleva a los dos de la mano.
“Podéis dejar los regalos allí en la mesa.”, me dice al pasar y me señala una mesa que ya está llena de paquetitos de todos los colores. Cojo la cesta que lleva Tom y la Rolex y las dejo en un pequeño espacio.
Pasamos al jardín trasero que es enorme. Hay varias mesas puestas en un círculo, unas antorchas iluminan el jardín y hay una enorme barbacoa en el centro y tres hombres de un Parety servic preparando chuletas.
Hay un todo esto está debajo de una gran carpa, por si acaso llueve.
Escuchamos música y hay al menos 20 personas en le jardín y al lado de la piscina charlando y bailando.
Vemos a mucha gente conocida y la verdad es que me siento como en casa, hacía mucho tiempo que no veía a gente de antaño, antes de la fama.
Hasta está mi ex-novia que estuvo conmigo cuando aún era “hetero”, en primero de la eso.

“A mi también me gustaría festejar mi 25 a lo grande si lo llego a vivir.”, escucho a Tom murmurar, me doy la vuelta y lo miro.
“Deja de decir tonterías, tu vas a morir viejecito y arrugado.”, le digo con na sonrisa y le doy un abrazo al ver que vuelve a ponerse melancólico.
Andrian nos mira con una sonrisa y nos da una a cada uno un baso con una bebida alcohólica. Creo que es Cola con Vodka pero no lo se, pero la verdad me da igual.
“Creo que ya estamos todos.”, dice Benny que sale del baño y sale al jardín.
“Creo que si.”, dice Andrian y alguien baja un poco la música.
Al parecer hemos venido en el momento adecuado ya que alguien entra a por todos los regalos y una señora sale con una tarta enorme. Es la madre ( la madrastra) de Andrian, deja la tarta en una de las mesas y comienza a encender la velas.
“Pero mujer, haber comprado una de esas velas que forma un 2 y un 5 y no 25 velas.”, se queja Andri mientras su madre comienza a encender las velas de la tarta de 3 pisos.
“Eh estado trabajando en esta tarta 5 horas y ahora no me vayas a estropear mis esfuerzos diciéndome que me facilite el trabajo poniendo 2 velas en vez de 25.”

Todos comienzan a reírse y pocos minutos después están todas las velas encendidas y Andrian está preparado para soplar las.
“Bueno bueno... quiero antes de soplar las velas quiero daros a todos las gracias por haber venido. Las miradas de Tom y Andrian se cruzan por un segundo.

Antes de que Andri se coloque delante de la tarta y comienza a soplar velas como un loco.
No puedo dejar de reír al ver la cabeza de nuestro amigo hinchado como un globo rojo intentando apagar las velas desesperad amente que no se quieren apagarse.

Tom

Son ya las 11 de la noche y algunos invitados ya se han despedido. Ya se que no viene mucho a cuento, pero la tarta al igual que las chuletas y la ensalada de patatas estaba deliciosas.

Somos cinco los que quedamos, estamos sentados al rededor de la pequeña hoguera de la barbacoa con sillas de plástico, estoy un poco bebido.

Me levanto de la silla para entrar al baño en el camino me encuentro con Sonja que sale de la cocina.
La última vez que la vi fue en el funeral de mi madre. Trago saliva cuando la veo, no quiero hablar con ella, la gente piensa que hablar me ayuda, pero no es así solo vuelve a revolver todo en mis adentros.
“Gracias por haber venido Tom.”, me dice con una sonrisa. Me coge en un abrazo.
“Se que no es muy fácil para ti esta situación. Eh hablado hoy con tu tíos obre tu padre.”, me dice y me acaricia la espalda.
“Ya...”, le respondo.
“Si necesitas alguien nuestras puertas siempre estarán abiertas para ti, tu madre ah hecho mucho para nosotros y me ah ayudado a conocer al padre de mi Andrian.”, me dice y nos separamos.
“Gracias....”, le respondo y paso de lado para entrar al baño.
Salgo de nuevo al jardín ya solo quedan3 antorchas encendidas y el circulo se ah reducido a Bejamin, Andrian y Bill.
Mi marido posa su cabeza en el hombro de Benjamin y tiene los ojos cerrados. Sonrio cuando los veo. No debo estar celoso y menos con Benny, ese chico es demasiado hetero para ponerse gay como yo.
“¿Debería preocuparme?”, digo de broma y miro a Benny Bill.
“Bill me acosa sexualmente, ah sido el.”, dice mi amigo con una sonrisa.
Bill no abre los ojos y solo le enseña su dedo corazón.
“Estoy super cansado...”, murmura mi amor y comienza a bostezar.
Andrian está ocupado con su nuevo Rolex.
“Ni se te ocurra venderlo”, dice Bill señalando con ciegamente a Andri.
“Mierda.”, murmura nuestro anfitrión y vuelve a guardar el reloj en su estuche.


La fiesta fue todo un éxito. Estamos un poco bebidos, pero Bill decidió conducir a casa porque decía que aún estaba en condiciones de conducir.

Al final y para mi agrado, llegamos sanos y salvos a casa.
Para nuestro agrado los paparazzis ya no están delante de la casa.
“Le hubiera metido mi bolso en el culo a esos groseros si hubieran estado aún acampando como idiotas delante de mi casa”, murmura Bill, se nota que está un poco bebido y no puedo evitar tener que reír.

Me dejo caer en el sofá mientras Bill enciende la luz.

“Ah estado bien salir un poco.”, me dice mi marido sentándose a mi lado, lo miro de perfil, sigue siendo el hombre más hermoso que hay en la tierra.
Me pregunto si será el hijo caído de un ángel con su tez blanca y esos labios exquisitos.
Bill deja caer su cuerpo posando su cabeza encima de de mis piernas mientras me mira desde abajo.
“Tom... acariciame.”, los escucho susurrar mientras su mano izquierda va acariciando mi toso.

Poso mi mano encima de su vientre y subo su camiseta acariciando su piel. Bill cierra los ojos y deja caer sus brazos hacia atrás.
Me inclino un poco para abajo, creo que hoy estoy un poco mimoso y así me inclino hacia abajo y le dos cortos besos en su boca. Sabe a alcohol y a tarta de crema, sabroso...

“Te quiero.”, le digo con una sonrías y le muerdo el labio inferior.
“ Yo a ti también te quiero.”, me responde.

Nos miramos por un momento, le quito unas mechas de pelo del acara, el sonríe.
“¿Que haría sin ti.”, murmuro un poco melancólico, no quiero deprimir lo, pero estoy días, estas semanas... están siendo muy duras para mi.
“beberías como un loco y te irías de putas.”, me responde Bill con voz carrasposa y me saca la lengua.
“¿No me digas que Benny te lo ah contado?”, le pregunto un poco sorprendido.¡Pero que mamón!
“Me lo ah contado todo.”, dice Bill y comienza a reírse.

“Eh pensado ir mañana a hacer mi testamento.”, le digo, en ese instante Bill deja de reírse.
“Pero...”, dice asustado y se levanta de mis piernas mirándome.
“Bill... solo es un medida de seguridad. Mi madre me ah heredado a mi y a mi padre la casa y pues si yo muero quiero que la tengas tu ya que es muy probable que mi padre se mude de allí y me la deje solo a mi, a parte... no tengo un buen presentimiento respecto a la operación y la posible quimioterapia.”

Miro el suelo para evitar tener que mirar a Bill. Me siento un poco culpable de no haberle contado todo lo que los médicos me han dicho, no quiero que se preocupe tanto por mi.

“Me habías dicho que veían más posibilidades si te operaban en vez de la quimio.”, dice Bill, está enfadado.
Suspiro y vuelvo a levantar la mirada.
“Mañana me voy a hacer los últimos test que deciden si hago una quimioterapia o me operan y si me operan me van a dar las fechas.”

Bill se levanta del sofá, se toca la sien y parece estar sumido en sus pensamientos. Me levanto igualmente, abro la boca, quiero decir algo, los cojo de los hombros pero el se aleja.
“No me toques.”

Me aparto de el y Bill sale disparado para las escaleras que da a nuestro dormitorio, hoy no lo llamaré nuestro.

Es ya muy tarde y mañana me tengo que levantar muy temprano para poder ir al hospital.
Dejo a Bill solo y saco una manta del armario para después dejarme caer en el sofá y poco después me quedo dormido.


Fue un sueño sin sueños y a la mañana siguiente me desperté de dolor de cabeza.
Estoy aún acostado encima del sofá, me levanto y lo veo todo borroso, me llevo al baño y lo primero que hago es devolver como una mujer embarazada en el vater un sabor ácido a vomito y alcohol de la noche pasada se esparce en mi boca.
Miro el reloj que llevo la rededor de la muñeca, son las 10 de la mañana y dentro de una hora tengo mi cita con el doctor.
El Doctor Mayer me trajo al mundo y es también el médico que me trata en mi enfermedad.
Es irónico, este hombre me ayudó a venir al mundo y si fallezco en la operación también será el que me lleve de nuevo al otro lado.
Pero es el único del quien me fió, dejo mi vida en sus manos y me siento bien haciéndolo, toda mi familia le ah confiado.

Me doy una ducha rápida, Bill parece que sigue dormido. Después de vestirme voy de puntillas al segundo piso y me lo encuentro dormido en la cama, al pareces ah estado tan cansado como yo, ya que aun lleva el maquillaje y lo lleva restregado por toda la cara no puedo evitar tener que sonreír, cuando lo veo a el, el saber que él está bien me consuela.
¿Que hacer con el tiempo que nos queda? No lo se, siento que ahora comienza una nueva etapa.

Es ahora cuando me quiero disculpar por todo el mal que le eh hecho a algunas personas.
Seguramente alguien aún se acuerda de Veronika. Mi última relación antes de Bill. Esa chica de verdad era muy hermosa, si pienso como la eh tratado me siento un poco avergonzado, siempre pensando con mi polla.

Era demasiado joven o quizás era solamente un idiota, no lo se.

O Alex... en realidad nunca fue mal tipo. ¿Que habrá sido de el? Ya habrá pagado por sus delitos y le perdono de todo corazón.


Salgo de la casa y cojo el autobus para ir al hospital. No tengo el dinero parea pedir un taxi y pedirle me daba cosa pedirle dinero a Bill. De momento el es quien me financia ya que en mi estado no puedo trabajar.

Con el bus tardo 20 minutos en llegar a la clínica. Llevo ya 10 Minutos de retraso, pero no creo que haga mucha diferencia.

Suspiro al entrar al hospital. Este sitio me da miedo, me deprime¡putos desinfectantes!

Me acerco a la recepción y pregunto por el Doctor Mayer, la enfermera me dice que aún tengo que esperar 10 minutos ya que el Doctor parece tener retraso. Ya decía yo que no tenía que ser tan puntual y después dicen que los alemanes somos muy puntuales, bueno, yo soy una excepción soy una especie en peligro de extinción.

Me siento en la sala de espera ya me avisarán cuando llegue el doctor.

Hablando de Veronika... debería tener aún su número de teléfono. Hace ya ¿cuanto tiempo? 3 años que no la eh visto.
Subo una ceja y saco mi teléfono. Aún debo tener su número, transferí todos mis contactos del móvil de antaño a mi móvil nuevo ( vamos, soy moderno y no puedo estar 3 años con el mismo teléfono)

Cuando encuentro su número le doy a la tecla de llamada, comienza a sonar y de repente cuando ya quería colgar de nuevo escucho una voz femenina un poco angustiada.
“¿Diga?”
“¿Veronika? Soy Tom”,
“¿Tom?...”, se queda un momento en silencio.
“Oh dios!...Ya se si... Tom! ¿Que tal?”, me dice, parece estar contenta de escucharme.
“Pues... bueno de momento bien.”, le respondo. ¿Que queréis que responda a esa pregunta?
“Siento mucho lo tuyo...”

¿De que habla? Y antes de que pueda saber lo que hago ya eh formulado mis pensamientos en palabras.
“¿De que hablas?”, le pregunto.
“Pues... lo de tu marido, la enfermedad y eso...”, me dice.
“¿De donde lo sabes?”
“Pues hombre el escándalo de Bill Kaulitz y su marido que lo acosaba estaba en las noticias y pues como Bill va a estar en un nuevo casting de Gemanys Next Top model pues han dado un pequeño reportaje de 5 Minutos sobre su vida y eso y pues han contado de que su suegra acaba de morir y que su marido está enfermo de cáncer y eso...”
“Vaya... la verdad es que últimamente no eh visto la tele ni eh leído un periódico últimamente pero ayer había paparazzis delante de la puerta de casa.”, le comento.
“Bueno... me sorprendí mucho cuando descubrí lo que te habías hecho gay.”, la escucho reír al otro lado de la linea.
“Ya me lo imagino, vamos ni yo me lo creía.”, le digo.
“¿Bueno y como va tu vida?”, le pregunto.
“Pues muy bien... estoy embarazada.”, me dice. Es imposible no escuchar el orgullo en su voz.
“Vaya... felicidades”, le digo sinceramente.
“Gracias.”, me responde.
Y pensar- que quizás yo hubiera sido el padre de esa criatura si no hubiera encontrado a Bill de nuevo.

“Veronika, siento mucho lo que te hice.”, digo lo que todo el rato quería decirle.
“Tom, eso es agua pasada, creo que los dos ya nos hemos hecho un poco mayores a parte, tienes razón lo nuestro nunca hubiera funcionado.”

Seguimos charlando y no me doy cuanta de que de repente alguien se me acerca.
“Los teléfonos móviles están prohibidos aquí, estoy es un hospital.”, escucho la voz de una enfermera.
“Oh perdone, ya lo apago.”, murmuro.
“Bueno... ah sido un placer haber vuelto a hablar contigo.”, le digo a Veronika y nos despedimos.

Un minuto después llega el Doctor Mayer.
Me levanto para darle la mano.
“Siento mucho el retraso.”, dice el hombre y me da un golpe en el hombro.
“No se preocupe, yo también eh llegado tarde si tengo que ser sincero.”

“Bueno Tom”, el doctor Mayer no me trata de Usted. Yo se que el se llama Günter pero me gusta más tratarlo de doctor.
“Vamos a hacer una radiología para ver si el tumor se ah agrandado o tienes más extensiones.”


me han hecho varias pruebas y llevo ya una hora en el hospital.
“Bueno ya hemos acabado, te llamo mañana y te digo los resultados, como has podido comprobar hemos encontrado 2 nuevos puntos en las radiografías...”
No son tan buenas noticias, pero al menos el tumor que pone en peligro mi vida no ah crecido.
Ahora solo me queda esperar...

Si lees comenta porfavor ;)

3 comentarios:

Casandra Krammer dijo...

Hola lectores ;) gracias por haber pasado por la fic.
Espero que os haya gustado y apesar de que la fic está termanada espero un comentario de vosotros ;) Los reviso a diario y me alegraria tambien leer TU opinion sobre el capítulo.

Gracias!!!!

Itzel dijo...

¡Ay no!


Cuidadito y me sales con que se va a morir ¡NOOOOOOOOOO!

¿mas tumores? Vaaaaamos de mal en peor

deadly_bite dijo...

Oh, qué simpática se ha vuelto Veronika de repente xD Pero bueno, Tom... deja de poner en orden tus asuntos como si fueras a morir :S

Porque no va a morir... ¿verdad?

Me temo que me tocará a mí avergiguarlo :S

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