Bill
Mis dedos acarician suavemente la piel de su pene erguido que acaba de ser liberado de los boxers. Con la punta de la legua comienzo a hacer círculos en la punta estimulándolo.
“Hmm...”, ronronea Tom dejándose caer en la silla desplazándose más y más hacia abajo quedando casi acostado.
Mientras abro la boca comenzar a chuparle lentamente su miembro vigilo la expresión de su cara pálida que se va relajando.
Mientras abro la boca comenzar a chuparle lentamente su miembro vigilo la expresión de su cara pálida que se va relajando.
“Madre mía que porno”, dice Tom mirándome desde arriba refiriéndose a mi postura.
Una sonrisa se dibuja en mi cara. Junto los labios y sigo masageandolo con las manos.
“Ya se que te pone cachondo todo este rollo publico”, digo levantando una veza. Veo como Tom instintivamente controla los alrededores.
“No te pongas tan nervioso. Si nos pillan diré que se me ah caído el pintalabios”
Tom intenta reír algo que no parece ser tan fácil ya que yo comienzo a chuparle de nuevo el pene.
Estoy tomando gusto al ritmo y a la velocidad cuando de repente siento líquido caliente corre en mi boca. Subo la mirada y veo a Tom con los ojos cerrados intentando concertarse en su orgasmo silencioso mientras se muerde lascivamente los labios.
Una sonrisa se dibuja en mi cara. Junto los labios y sigo masageandolo con las manos.
“Ya se que te pone cachondo todo este rollo publico”, digo levantando una veza. Veo como Tom instintivamente controla los alrededores.
“No te pongas tan nervioso. Si nos pillan diré que se me ah caído el pintalabios”
Tom intenta reír algo que no parece ser tan fácil ya que yo comienzo a chuparle de nuevo el pene.
Estoy tomando gusto al ritmo y a la velocidad cuando de repente siento líquido caliente corre en mi boca. Subo la mirada y veo a Tom con los ojos cerrados intentando concertarse en su orgasmo silencioso mientras se muerde lascivamente los labios.
“Pensaba que aguantabas mas”, digo con una sonrisa mientras sigo acariciándole la polla con la mano. Tom abre los ojos y me mira antes de coger mi cara entre sus manos y me atrae a sus labios lamiéndome por encima.
“Llevo un poco de tiempo en abstinencia sexual”, se intenta excusar.
“Llevo un poco de tiempo en abstinencia sexual”, se intenta excusar.
“Ya”, respondo y comienzo a besarle su cuello mientras Tom intenta ponerse de nuevo bine los pantalones.
“Hey maricas, ¿os venís a bañar o queréis follar?”, veo a Gustav saliendo de la tienda de acampar ya preparado para entrar al agua.
“Vamos a bañarnos.”,, contenta Tom y se levanta. Caigo hacia atrás quedando sentado con las patas abiertas.
“Hey... ¿ y o que?”, le digo molesto intentando ajustarme los pantalones que comienzan a apretar.
“Hey maricas, ¿os venís a bañar o queréis follar?”, veo a Gustav saliendo de la tienda de acampar ya preparado para entrar al agua.
“Vamos a bañarnos.”,, contenta Tom y se levanta. Caigo hacia atrás quedando sentado con las patas abiertas.
“Hey... ¿ y o que?”, le digo molesto intentando ajustarme los pantalones que comienzan a apretar.
Tom me da la mano para ayudarme a levantar y de4 un tirón me coge entre sus brazos.
“¿Quien ah dicho que no podemos seguir en el agua?”, su voz me vuelve loco y su lengua comienza a buscar mis cosquillas en el cuello.
“Vamos a plantar peces en el agua”,le susurro y me quito la camiseta y los pantalones. Debajo ya llevo el bañador.
Tom me suelta después de darme un beso y vuelve a la tienda para buscar su bañador.
Gustav comienza a correr y se tira al agua de cabeza. El sol ya está desapareciendo en el horizonte y comienza a hacer un poco de frió, pero como no quiero ser un quejica me lanzo de cabeza al igual que mi amigo.
El agua está congelada y mi cabeza comienza a doler del frió. Comienzos a nadar luchando contra las aguas congeladas hasta acostumbrarme. Veo a Tom en la orilla intentando meter sus pies en el agua.
“Joder...”, dice mojándose las puntas de los pies.
“No pienso meterme que está congelada.”, se coge los brazos y se los frota al sentir el viento.
Georg sale corriendo como un loco de la tienda de campaña y de carrerilla empuja a Tom dentro del agua.
“¿Quien ah dicho que no podemos seguir en el agua?”, su voz me vuelve loco y su lengua comienza a buscar mis cosquillas en el cuello.
“Vamos a plantar peces en el agua”,le susurro y me quito la camiseta y los pantalones. Debajo ya llevo el bañador.
Tom me suelta después de darme un beso y vuelve a la tienda para buscar su bañador.
Gustav comienza a correr y se tira al agua de cabeza. El sol ya está desapareciendo en el horizonte y comienza a hacer un poco de frió, pero como no quiero ser un quejica me lanzo de cabeza al igual que mi amigo.
El agua está congelada y mi cabeza comienza a doler del frió. Comienzos a nadar luchando contra las aguas congeladas hasta acostumbrarme. Veo a Tom en la orilla intentando meter sus pies en el agua.
“Joder...”, dice mojándose las puntas de los pies.
“No pienso meterme que está congelada.”, se coge los brazos y se los frota al sentir el viento.
Georg sale corriendo como un loco de la tienda de campaña y de carrerilla empuja a Tom dentro del agua.
Tom se hunde y poco después aparece cogiendo una bocanada de aire.
“Pero tu estas idiota!”, le grita a Georg y coge fango de la orilla tirándose la a Georg que comienza a bucear para escapar los ataques de Tom.
Gustav y yo comenzamos a partimos de risa cuando vemos como los dos comienzan a correr como locos. Tom cazador y Georg el cazado.
“Pero tu estas idiota!”, le grita a Georg y coge fango de la orilla tirándose la a Georg que comienza a bucear para escapar los ataques de Tom.
Gustav y yo comenzamos a partimos de risa cuando vemos como los dos comienzan a correr como locos. Tom cazador y Georg el cazado.
Tom comienza a casarse y deja de perseguir a Georg que ya no se aguanta de la risa. Se acerca hacia mi, estoy en la parte en donde ya no se puede tocar el suelo. Esto está lleno de plantas y fango.
Tom se acerca nadando y me coge por la cintura manteniéndose sobre agua con sus piernas.
Tom se acerca nadando y me coge por la cintura manteniéndose sobre agua con sus piernas.
De repente siento su manos en mi entrepierna.
“Vamos en donde tengamos suelo bajo los pies que a ver si nos hundimos.”, me dice mordiéndome el cuello.
“Vamos en donde tengamos suelo bajo los pies que a ver si nos hundimos.”, me dice mordiéndome el cuello.
Comenzamos a nadar hasta una parte un poco más aparte y nos quedamos en un pequeño banco de arena en donde el agua solo nos llega hasta el pecho.
Tom comienza a besarme el pecho y a morderme silenciosamente los pezones mientras sus manos bajan mi bañador liberando me pene.
“Date la vuelta”, le ordeno a mi marido pellizcándole la pierna. Hoy quiero ser yo el dominante.
“Date la vuelta”, le ordeno a mi marido pellizcándole la pierna. Hoy quiero ser yo el dominante.
Comienzo a acariciar mi pene y después penetro lentamente en mi marido.
“Ah Bill...”, comienza a gemir Tom y aprieta los dientes.
Siento como Tom se tensa, cojo su fuerte cintura y me intento mantener de pié en el fango resbaladizo.
Comienzo a besar su espalda y le doy pequeñas mordidas antes de comenzar a moverme dentro de el. Cierro los ojos mientras me muevo rápidamente, mi piel comienza a enfriarse. Hace mucho frió en el agua y el soy ya se ah escondido detrás del horizonte solo queda un filo le luz.
Veo a Georg y Gustav en la orilla que nos observan mientras se frotan mutuamente debajo de una toalla.
“Así no hay quien se concentre”, susurra Tom. Me paro en mi movimiento.”Estoy totalmente cachondo”, digo y comienzo a chuparle la oreja.
“Ah Bill...”, comienza a gemir Tom y aprieta los dientes.
Siento como Tom se tensa, cojo su fuerte cintura y me intento mantener de pié en el fango resbaladizo.
Comienzo a besar su espalda y le doy pequeñas mordidas antes de comenzar a moverme dentro de el. Cierro los ojos mientras me muevo rápidamente, mi piel comienza a enfriarse. Hace mucho frió en el agua y el soy ya se ah escondido detrás del horizonte solo queda un filo le luz.
Veo a Georg y Gustav en la orilla que nos observan mientras se frotan mutuamente debajo de una toalla.
“Así no hay quien se concentre”, susurra Tom. Me paro en mi movimiento.”Estoy totalmente cachondo”, digo y comienzo a chuparle la oreja.
“Hagamoslo en la tienda que ya no siento mi pilila”, me contesta Tom. Comienzo a reírme.
“Queras decir tu polla”,
“Queras decir tu polla”,
“Psst”, calla, no seas tan guarro”
Tom se da la vuelta y me mira mientras comenzamos a besarnos.
Tom se da la vuelta y me mira mientras comenzamos a besarnos.
Bajo hasta tocar mis pies para poder subir mi bañados y salimos rápidamente del agua.
Corro por encima de las piedras hasta llegar a la tienda de campaña.
Escuchamos un sexy '”uhh”, de Georg y Gustav antes de desaparecer por completo en nuestro refugio.
Tom me sigue y antes de que pueda hacer algo se encuentra acostado encima mía mientras me pesa mi cuello congelado.
Escuchamos un sexy '”uhh”, de Georg y Gustav antes de desaparecer por completo en nuestro refugio.
Tom me sigue y antes de que pueda hacer algo se encuentra acostado encima mía mientras me pesa mi cuello congelado.
Baja mi bañador dejándome desnudo.
“Es tu turno”, le susurro tirando de su bañador dejando su pene erguido al aire libre.
“Tengo un poco de frió”, le digo cogiendo uno de los sacos de dormir. Tom cierra la cremallera de la tienda y vuelve a acostarse encima mía.
Cierro los ojos mientras mi marido comienza a besar mis pezones dándoles mordidas.
“Te eh dicho que me gustaría a mi hoy ser el que manda”, le hago entender a Tom y lo empujo de encima mía.
“¿De rodillas?”, me pregunta y yo asiento con la cabeza, él pone los ojos en blanco y se da la vuelta.
Cierro los ojos mientras mi marido comienza a besar mis pezones dándoles mordidas.
“Te eh dicho que me gustaría a mi hoy ser el que manda”, le hago entender a Tom y lo empujo de encima mía.
“¿De rodillas?”, me pregunta y yo asiento con la cabeza, él pone los ojos en blanco y se da la vuelta.
Aprieto mi pene contra su entrada y comienzo a lamerme los labios de la emoción mientras penetro en el de nuevo.
Con fuertes envestidas llego al orgasmo demasiado pronto. Cierro los ojos fuertemente y abro la boca para soltar un fuerte gemido.
Con fuertes envestidas llego al orgasmo demasiado pronto. Cierro los ojos fuertemente y abro la boca para soltar un fuerte gemido.
…
Tom
Estamos a domingo y vamos recogiendo todas nuestras cosas ya que nuestro pequeño viaje de acampada acaba aquí.
Meto las mochilas en el coche mientras que Bill coge la bolsa de la tienda de campaña.
“¿Lo tienes todo?”, murmuro cogiendo a Bill de los hombros, levanto una mano para quitarle un mechón de pelo de la cara.
“Creo que si”, susurra mi marido cogiendo mi mano. Esa mirada me mata y mas cuando comienza a jugar con mis dedos.
“¿Lo tienes todo?”, murmuro cogiendo a Bill de los hombros, levanto una mano para quitarle un mechón de pelo de la cara.
“Creo que si”, susurra mi marido cogiendo mi mano. Esa mirada me mata y mas cuando comienza a jugar con mis dedos.
Georg y Gustav nos saludan para despedirse antes de montarse en su pequeña furgoneta.
Bill y yo hacemos lo mismo y nos montamos en nuestro coche antes de partir en dirección a casa.
Bill y yo hacemos lo mismo y nos montamos en nuestro coche antes de partir en dirección a casa.
Bill conduce, como siempre, yo cierro los ojos y me tapo la cara con las manos. Tengo dolor de cabeza. Cuando suelto un suspiro siento de repente una mano en mi nuca.
“¿Estas bien?”, me pregunta Bill. Abro los ojos y lo miro.
“Si, solo un poco cansado”, bajo mi gorra. Me siento un poco inseguro si no la llevo puesto, es como quedarme desnudo. Hacía más de 10 años que no me había rapado el pelo.
“Si, solo un poco cansado”, bajo mi gorra. Me siento un poco inseguro si no la llevo puesto, es como quedarme desnudo. Hacía más de 10 años que no me había rapado el pelo.
Nos quedamos callados, miro por la ventana cuando Bill de pronto enciende la radio. Música lenta suena de los altavoces y nos acompaña en todo el camino.
“¿Cuando vas a tener que ir a tu próxima revisión”
“¿Cuando vas a tener que ir a tu próxima revisión”
“Mañana”
Mis respuestas se hacen cada vez más cortas cuando intentamos hablar de ese tema, no quiero pasar los días hablando de ello y este fin de semana ah sentado de maravilla.
Es espeluznante decir que me he acostumbrado al olor del hospital. Tengo miedo de que esa visitas se hagan rutina y que ese olor inconfundible se haga parte de mi vida.
“Tom... quiero un hijo”
Abro los ojos sobresaltado y lo miro. Bill sigue mirando la carretera como si no hubiera dicho nada en especial pero puedo reconocer como se muerde el labio inferior mientras intenta fingir que busca el camino.
“¿Y como te lo has imaginado?”, pienso seguirle la corriente, no es que sea la primera vez que hablemos del tema.
“¿Y como te lo has imaginado?”, pienso seguirle la corriente, no es que sea la primera vez que hablemos del tema.
“Pues... me he informado de madres que se prestan a homosexuales para que ellos puedan tener hijos”
Suspiro y bajo el volumen de la radio ya que presiento que esta conversación va a ganar en importancia.
“¿Y de quien sería?”
“El qué”
“Pues el bebé”, le respondo. Uno de nosotros tendrá que prestar su esperma.
“Pues había pensado que tuyo”, dice Bill mirándome por un segundo.
“Pero si eres tu quien lo quiere”
“Pero si eres tu quien lo quiere”
“pero es que quiero algo tuyo por si acaso tu ya no...”, se queda callado tamboreando en el volante.
“Por si yo ¿qué?”, se lo que quiere pero lo quiero escuchar de su boca.
“Quiero un hijo tuyo porque sería lo único que me queda si te vas...”
Las últimas palabras salen de su boca con amargura y puedo reconocer el brillo de una lagrima en sus ojos.
“Venga Bill...”, pongo una mano en su hombro, ese rozamiento provoca las lagrimas de Bill que comienzan a caer por su mejilla.
“Quiero un hijo tuyo porque sería lo único que me queda si te vas...”
Las últimas palabras salen de su boca con amargura y puedo reconocer el brillo de una lagrima en sus ojos.
“Venga Bill...”, pongo una mano en su hombro, ese rozamiento provoca las lagrimas de Bill que comienzan a caer por su mejilla.
“Bill, para aquí en la derecha”,
Pero mi marido me ignora y sigue conduciendo.
“Bill para...”, escucho un sollozo.
“Por favor para...”, pero Bill agita la cabeza y sigue condiciendo sus manos comienzan temblar.
“Bill para ya...”, cojo su mano temblorosa que sigue en el volante y lo obligo a que me mire.
Pero mi marido me ignora y sigue conduciendo.
“Bill para...”, escucho un sollozo.
“Por favor para...”, pero Bill agita la cabeza y sigue condiciendo sus manos comienzan temblar.
“Bill para ya...”, cojo su mano temblorosa que sigue en el volante y lo obligo a que me mire.
El coche comienza a alentarse hasta quedarse quieto en el filo de la carretera.
Bill suelta el volante y comienza a llorar. Suspiro y lo cojo entre mis brazos.
“Es difícil... Tom lo siento... pero no puedo olvidar lo”
Bill suelta el volante y comienza a llorar. Suspiro y lo cojo entre mis brazos.
“Es difícil... Tom lo siento... pero no puedo olvidar lo”
“Eres un estúpido, deja de llorar por las noches y guardate las lagrimas para cuando me muera de verdad.”, lo digo con toda la seriedad el mundo. Pero Bill me da un golpe fuerte en el pecho contra el que lo aprieto.
“Eres un idiota”, su voz suena muy suave y siento como su cara se frota contra mi cuello.
“Creo que el sexo que tuvimos a noche te ah comido la cabeza.”
“Creo que el sexo que tuvimos a noche te ah comido la cabeza.”
Bill deja de llorar y se queda apoyado contra mi cuerpo.
“Puede, pero lo que te acabo de decir te lo decía muy en serio”
Acaricio por la columna vertebral de mi marido y comienzo a besarle la cabeza.
“Dejémonos de dramas aún nos quedan muchas horas por conducir”
“Puede, pero lo que te acabo de decir te lo decía muy en serio”
Acaricio por la columna vertebral de mi marido y comienzo a besarle la cabeza.
“Dejémonos de dramas aún nos quedan muchas horas por conducir”
Si lees comenta porfavor ;)












2 comentarios:
un hijo?????????
ay ¿se va a morir?
¡NOOOOOOOOOOO!
¿Un hijo? Qué directo... Igualito que Veronika xD
Me río para no deprimirme, porque sigo negándome a creer que Tom vaya a morir.
Más vale que su operación salga bien, porque sino...
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